jueves, 16 de marzo de 2017

Tu tienes el poder de determinar si tendrás un dia bueno o malo

Solo una pequeña parte de los sucesos en nuestra vida depende de las circunstancias, por lo general, nosotros decidimos cómo pasará nuestro día. Así dice el escritor estadounidense Stephen R. Covey, bautizando la idea como "el principio de 90/10″. Él explicó cómo funciona usando un ejemplo sencillo.


Lo que pasa es que no podemos controlar de ninguna manera el 10% de los eventos en nuestra vida. No podemos evitar que se descomponga un aparato electrónico que usamos, influir en que el vuelo no se atrase o controlar el color rojo del semáforo. Pero podemos controlar nuestra reacción a estos eventos.

El restante 90% de las situaciones son el resultado de nuestra reacción. El resultado de cómo nos comportamos en un momento de estrés que no podemos controlar.



Desayunas con tu familia. Tu hija sin querer derramó tu taza de café justo sobre tu camisa. Te pones de pie de inmediato y le gritas a tu hija, diciéndole que es una torpe. Le reprochas a tu esposa por haber puesto la taza muy cerca de la orilla de la mesa. Te apresuras al dormitorio para cambiarte de ropa y, al regresar, ves a tu hija llorando; no ha terminado su desayuno ni ha preparado su mochila para ir a la escuela.

Como resultado, ella pierde el autobús escolar. Tu esposa se apresura al trabajo y tienes que llevar a tu hija en tu auto. Como se te está haciendo tarde, vas a una velocidad alta, infringiendo las reglas de tránsito. Llegando al trabajo con tardanza, te das cuenta de que olvidaste unos papeles importantes en casa. Tu día empezó horrible y sigue igual. No puedes esperar a que se acabe. Al regresar a casa, ves que tu esposa y tu hija están de mal humor. Hay una tensión en su relación.

  1. ¿Porque tu hija derramó el café por accidente?
  2. ¿Porque tu hija perdió el autobús y la tuviste que llevar a la escuela?
  3. ¿Porque hubo un atascamiento de tráfico y llegaste tarde al trabajo?
  4. ¿Porque reaccionaste mal ante la situación?

La respuesta correcta es 4. Con tu reacción echaste a perder tanto tu día como el de tu familia. No pudiste hacer nada con el café derramado pero pudiste haber controlado tu reacción.


El café se derramó sobre tu pantalón. Tu hija estaba a punto de llorar. Pero le dices suavemente: "No pasa nada, simplemente intenta tener más cuidado la próxima vez". Vas a tu dormitorio, te cambias de ropa, tomas tus cosas del trabajo. Regresas a la cocina y ves por la ventana cómo tu hija se despide de ti con la mano, entrando al autobús escolar. Después de despedirte de tu esposa, sales de casa. Llegas al trabajo 5 minutos más temprano y saludas enérgicamente a todo el mundo.


Dos guiones diferentes. Empezaron igual, pero terminaron de manera distinta. Todo se trata de tu reacción frente a los eventos de tu vida. Claro que puedes seguir culpando a los demás de tus desgracias y quejarte de que la vida es injusta, ¿pero acaso esto te ayuda a vivir mejor?


Si alguien te rebasa en la carretera. Deja que lo haga, no juegues a carreritas: ¿qué importa si llegas al trabajo un par de segundos más tarde? Recuerda la regla 90/10 y no te preocupes por eso.

El vuelo se atrasa y esto cambia tu itinerario del día. No te desquites con los empleados del aeropuerto, ellos no tienen la culpa. Usa ese tiempo para leer. Conoce a otros pasajeros y lleva una conversación agradable.

No perderás nada si intentas aplicar en tu vida la regla 90/10. Créeme, estarás sorprendido con los resultados.



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