5 de los orgasmos femeninos mas famosos de la historia del cine

El orgasmo (del idioma griego ὀργασμός) o clímax (del griego κλίμαξ, «escalera» o «subida») es la descarga repentina de la tensión sexual acumulada, durante el ciclo de la respuesta sexual, resultando en contracciones musculares rítmicas en la región pélvica caracterizadas por el placer sexual.

Frenesí de exultaciones (1894), de Władysław Podkowiński.
Experimentados por los machos y las hembras, los orgasmos son controlados por el sistema nervioso involuntario o autónomo. A menudo se asocian con otras acciones involuntarias, incluyendo espasmos musculares en múltiples áreas del cuerpo, una sensación de euforia en general y, frecuentemente, se exteriorizan movimientos del cuerpo y vocalizaciones.​ El período después del orgasmo, conocido como periodo refractario, es a menudo una experiencia relajante, atribuido a la liberación de las neurohormonas oxitocina y la prolactina, así como las endorfinas.

Los orgasmos humanos generalmente resultan de la estimulación sexual física del pene en los hombres (típicamente acompañando a la eyaculación), y del clítoris en las mujeres.​ La estimulación sexual puede ser por práctica propia (masturbación) o con una pareja sexual (relaciones sexuales con penetración, relaciones sexuales sin penetración, u otra actividad sexual erótica).

En el cine se han plasmado algunos orgasmos inolvidables, el primero data del año 1933, aquí repasamos 5 de los mas famosos

Extasis (1933)


La actriz austriaca Hedy Lamarr pasará a la historia por muchas cosas. Una de ellas por haber inventado el prototipo de lo que posteriormente sería el GPS. Pero también, por haber realizado el primer desnudo femenino integral, y por haber simulado el primer orgasmo en una película. Fue en un filme sueco titulado Éxtasis.

Garganta profunda (1972)

Protagonizada por la malograda Linda Lovelace, esta película cuenta la historia de una mujer que tiene el clitoris en la garganta, lo que da lugar a un buen montón de orgasmos, cuando menos, extraños.

Este clásico del cine erótico se hizo tan famoso en su época, que al confidente del caso Watergate le pusieron como apodo el título de la película.

Barbarella (1968)

El momento culminante de este clásico de la ciencia ficción y del erotismo ligth dirigido por Roger Vadim, es cuando a la heroína encarnada por Jane Fonda, introducen en el orgasmatron, una máquina que tiene que matarla causándole un superorgasmo. Pero la chica es tan potente sexualmente, que acaban siendo ella la que hace reventar la máquina.

Cuando Harry encontró a Sally (1990)

En la historia de la comedia americana ya ha entrado por mérito propio la escena en la que Meg Ryan finge un orgasmo en medio de un restaurante.

El dormilón (1973)

La incursión de Woody allen en la ciencia ficción podía ser cualquier cosa menos anodina. Huyendo de los esbirros de un dictador futurista, el personaje de Woody se esconde en una especie de tubo que resulta ser una máquina de provocar orgasmos. Y sale de ella de la guisa en la que se le ve en la imagen.


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