domingo, 5 de febrero de 2017

Mi hija me dijo que no me preocupara que ella se sabía defender sola...y otras imágenes divertidas







¿Sabías que existe el día "cero de enero"?

El 0 de enero es un día ficticio anterior al 1 de enero y posterior al 31 de diciembre. Su objetivo es mantener la fecha del año para la cual fue publicada una efeméride, evitando así cualquier referencia al año anterior, incluso habiendo aceptado que se trata de la misma fecha que el 31 de diciembre del año anterior.

Se trata del espacio de tiempo transcurrido entre las 12 del mediodía del 31 de diciembre hasta las 12 de la medianoche del 1 de enero y se corresponde con el tiempo solar medio, ya que es un tiempo que se cuenta de mediodía a mediodía, y no de medianoche a medianoche, lo que es propio del tiempo civil. Con este sistema se empieza a contar el tiempo a través del meridiano superior, y no del meridiano inferior, por lo que es una medida de día astronómico.

La Unión Astronómica Internacional en su reunión de Dublín en 1955, adoptó un calendario juliano especial, que se iniciaba al mediodía del 0 de enero de 1900. 

Aunque parezca confuso, ya que resulta evidente que no existe el 0 de enero en el calendario usual, el propósito de su creación fue únicamente astronómico. Resulta similar al 0 de marzo, utilizado en el algoritmo Doomsday para calcular en qué día de la semana cae un día en un año determinado. 

El software Microsoft Excel permite reconocer al 0 de enero como una fecha válida.



Unobtainium, el material que abunda en los mundos de fantasía

Escena de Avatar
En el ámbito de la literatura, el unobtainium es un término usado para describir a cualquier material que posea propiedades extraordinarias que son únicas o imposibles de obtener en el mundo real y es por lo tanto «inobtenible» (en inglés, unobtainable).

Semejantes materiales son comúnmente citados en el contexto de las novelas de ciencia ficción.

Por ejemplo el scrith, el material que se usaría para la construcción de un hipotético Mundo Anillo alrededor de una estrella, el cual requeriría soportar fuerzas de tensión y compresión que van más allá de las tensiones que las leyes físicas permiten a cualquier material real.

Otro ejemplo es el metal del que está hecho el casco de la nave espacial Enterprise de la serie Star Trek (Viaje a las estrellas), ya que en varios capítulos de la serie la nave realiza maniobras en las cuales el casco debe soportar temperaturas del orden de los millones de grados, cosa que es obviamente imposible para materiales reales tales como el titanio o el acero.

En la película El núcleo, el grupo de científicos se dirige al centro de la Tierra en una nave con forma de tren fabricada con un metal «que se endurece a más calor y presión», llamado literalmente unobtanium (o idoneidon o ignoctenio en algunos doblajes en idioma castellano).

El mithril o plata auténtica para J. R. R. Tolkien, material que se encuentra únicamente bajo las Montañas Nubladas, ligero como una pluma y duro como escamas de dragón.

En la película Avatar este material también es nombrado para determinar a un mineral superconductor de gran valor para los humanos.

En el mundo de la historieta hay varios unobtainiums, entre ellos el más conocido es el del esqueleto y garras de adamantium de Wolverine, personaje de los X-Men de la Marvel. La kryptonita de Superman es otro de ellos, al describírsele efectos que ningún material radiactivo posee.

Puesto que no existen materiales con tales características, se dice que, por ejemplo, para construir una esfera de Dyson sólida se necesitaría hacerla de unobtainium.

El uso de unobtainium —pese a ser muy frecuente en la ciencia ficción—, es polémico entre escritores y lectores, pues su presencia aleja el mundo literario de lo conocido por el lector, y va por lo tanto en detrimento del realismo de una obra de ciencia ficción. Cuanto más unobtainium esté presente, más sale la obra del género de la ciencia ficción dura y entra al de las space operas, o plenamente a la literatura fantástica.



6 catástrofes cósmicas que podrían acabar con la vida en la tierra

La supervivencia humana no depende solamente de la política de desarme internacional, las tecnologías médicas para combatir epidemias o la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Un meteorito de importantes dimensiones que caiga desde el espacio u otro asteroide que 'roce' la órbita de nuestro planeta nos hace recordar que más allá de la atmósfera terrestre existe el universo, que esconde sus propias amenazas para nuestro mundo.


De vez en cuando ocurren fenómenos cósmicos que podrían algún día intervenir en la vida de la humanidad, reducir nuestra población o exterminarnos por completo:

1. Fulguración solar de alta energía
El núcleo de nuestro Sistema Solar, aunque parezca agradable a los playeros, tiene un lado diferente en la dimensión cósmica. Por ejemplo, crea fuertes campos magnéticos que forman manchas solares, a veces de un tamaño mucho mayor que la Tierra.

El Sol expulsa partículas y radiación, llamados 'vientos solares'. Encontrándose con el campo magnético de la Tierra, tales vientos causan tormentas geomagnéticas que dibujan hermosas auroras en el cielo terrestre. Las tormentas de alta potencia pueden influir en la radiocomunicación o provocar apagones.

Uno de los peores casos registrados sucedió en 1859; conocido como 'el evento Carrington', esa tormenta provocó el colapso de los sistemas de telégrafo en toda Europa y América del Norte. Algunos científicos temen que nuestro planeta pueda volver a ser escenario de otro acontecimiento parecido o incluso uno más poderoso, que destruiría decenas o centenares de transformadores, sumergiendo al mundo en una oscuridad que predominaría durante semanas, meses o años.

2. Impacto de un asteroide
Se cree que los asteroides fueron en parte responsables de la extinción de los dinosaurios, por lo cual no hay que subestimar la amenaza potencial que representan.

Los astrónomos han revelado la existencia de una gran cantidad de rocas en nuestro Sistema Solar potencialmente peligrosas para la Tierra.

Aunque estamos al principio del desarrollo de sistemas de protección contra los asteroides pequeños que puedan impactar en la Tierra, estamos indefensos ante los mayores. Según cálculos de los científicos, la caída a la Tierra de un cuerpo celeste con un diámetro de un kilómetro causaría nubes de polvo que privarían a la Tierra de luz solar durante varios meses.

3. Expansión solar
Sabemos a ciencia cierta que el Sol llegará al final de su vida dentro de 7.720 millones de años, cuando expulsará sus capas exteriores hacia el espacio interestelar para formar una nebulosa planetaria que poco a poco se desvanecerá dejando una enana blanca.

Pero la humanidad no será testigo de estas fases finales. A medida que el Sol se envejezca, su tamaño se irá expandiendo y su temperatura bajando. Para el momento que se convierta en un gigante será lo suficientemente grande como para devorar Mercurio y Venus. El viento solar creando por el gigantesco Sol será tan fuerte que ralentizará la Tierra. Como resultado, dentro de unos 7.590 millones de años, nuestro planeta se verá en las capas externas de la inflada estrella moribunda y se fundirá para siempre.

4. Brote de rayos gamma
Los extremadamente poderosos estallidos de energía llamados 'brotes de rayos gamma' se originan en la explosión de sistemas binarios de estrellas (dos estrellas que orbitan un centro común) y supernovas (estrellas en explosión).

Este fenómeno se debe a la alta concentración de energía en un haz estrecho que dura segundos o minutos. La radiación que lleva tal haz podría dañar y destruir nuestra capa de ozono, exponiendo a todo ser vivo a la radiación ultravioleta del Sol.

Los astrónomos han detectado un sistema estelar, codificado como 'WR 104', capaz de producir tal evento. Se ubica a 5.200-7.500 años luz, que no es lo bastante lejos como para garantizar nuestra seguridad. Solo podemos conjeturar respecto a cuándo el brote tendrá lugar.

5. Supernovas cercanas
Las explosiones de estrellas, que tienen lugar al final de su vida, ocurren en promedio una o dos veces cada 100 años en la Vía Láctea. Con más frecuencia se producen más cerca del denso centro de nuestra galaxia y la buena noticia es que estamos a unos dos tercios del camino desde el centro.

Por ejemplo, la supergigante roja Betelgeuse, ubicada en la constelación de Orión a 460-650 años luz de la Tierra, podría explotar en cualquier momento desde ahora hasta dentro de un millón de años.

"Afortunadamente, los astrónomos han calculado que una supernova necesitaría ubicarse a por lo menos 50 años luz de nosotros para que su radiación perjudique nuestra capa de ozono", escribe The Conversation. 

Por lo que parece que no hay que preocuparse demasiado, al menos por esta estrella.

6. Estrellas cercanas
Hay una posibilidad de que una de las estrellas más cercanas en algún momento pueda aproximarse al Sistema Solar. Aunque es probable que no choque con ningún cuerpo celeste, su paso por la Nube de Oort –una nube esférica en los límites del Sistema Solar llena de rocas heladas y posible fuente de cometas– desencadenaría una lluvia de cometas en dirección a la Tierra, dada la enorme influencia gravitatoria de la estrella.

La ruta que sigue el Sistema Solar por la Vía Láctea atraviesa zonas más o menos densas en lo que se refiere al medio interestelar. Actualmente estamos dentro de una zona menos densa creada por una supernova. El viento y el campo magnético solar crean una especie de burbuja alrededor del Sistema Solar —la heliosfera— que nos protege de la interacción con el medio interestelar.

Nuestra heliosfera podría volverse menos eficaz cuando salgamos de la zona de densidad relativamente baja, dentro de 20.000-50.000 años. Como resultado el planeta se enfrentará a un drástico cambio climático que dificultaría o imposibilitaría la vida humana.





Roma amaneció cubierta de carteles en contra del papa

Decenas de carteles anónimos exhibieron hoy durante varias horas en varias calles de Roma críticas dirigidas contra el papa Francisco, con una gran fotografía del pontífice y un texto, cuyo despliegue investiga la policía.



Soportes habituales de publicidad instalados en zonas céntricas de la capital italiana aparecieron con los carteles, que no llevaban firma alguna ni identificación de sus autores.

Varias horas después de aparecer, los carteles fueron parcialmente tapados con otros en blanco con el logotipo institucional del Ayuntamiento de Roma y con el texto: "Publicidad ilegal".


Bajo la imagen de un papa con rostro serio, el texto de los carteles dice "En Francia, has intervenido Congregaciones, retirado sacerdotes, decapitado a la Orden de Malta y a los franciscanos de la Inmaculada, ignorado cardenales...¿pero dónde está tu misericordia?".

En su mensaje de los Domingos a los fieles en la plaza San Pedro, Francisco pareció emitir un velado cuestionamiento por los afiches.

"La misión de los cristianos en la sociedad es dar sabor a la vida con la fe y el amor que Cristo nos ha donado, y al mismo tiempo alejar los gérmenes contaminantes del egoísmo, la envidia y la difamación", aseveró el sumo pontífice durante el tradicional rezo del Ángelus dominical.

"Estos gérmenes arruinan el tejido de nuestra comunidad, que deben en cambio brillar como lugares de acogida, solidaridad y reconciliación", agregó.

Y continuó: "Para cumplir esta misión, hace falta que nosotros mismos seamos los primeros liberados de la degeneración corruptora de los influjos mundanos".


¿No encienda tu PC? Cómo saber si el disco SSD está vivo o muerto

Una de las principales críticas que se le hace a los SSD es que éstos tienen una tasa de averías superior a la de los discos duros. Nada más lejos de la realidad, si nos basamos en los datos, las unidades SSD tienen la mitad de la tasa de fallos de discos duros. Entre las marcas de discos duros con menos devoluciones se encuentra Seagate, con un 0,72%. En el caso de los SSD, los más fiables son los de Samsung, con una tasa de devolución del 0,20%.


El apagado inesperado, el enemigo de los SSD
A pesar de esto, un fallo en un disco duro tiene una solución más fácil que la de un SSD. En el disco duro se suelen romper elementos mecánicos, quedándose los datos a salvo, a no ser que haya sufrido una fuerte caída mientras se encontraba en funcionamiento. En el caso de las unidades de estado sólido, los fallos suelen ser eléctricos, y éstos pueden ser devastadores.

La mayoría de fallos en los SSD se dan cuando el ordenador es apagado de manera inesperada mientras éste está en funcionamiento y no se ha apagado mediante la opción de apagar del sistema operativo. Esto puede provocar que la unidad no tenga tiempo de descargarse correctamente de electricidad o de apagarse, dependiendo del protocolo del firmware. Es este protocolo el que determinará si tu SSD vive o muere después del apagado inesperado.

Si te encuentras en el caso de que tu ordenador no enciende, lo primero que has de hacer es ir a la placa base y comprobar que ésta lee correctamente las unidades de almacenamiento, sobre todo en la que se encuentra el sistema operativo. Si éste se encuentra en el SSD, y la placa base no lo lee, te encontrarás con el SSD de Schrödinger, es decir, puede estar vivo o muerto.

Pasos para comprobar si tu SSD está vivo o muerto
En la mayoría de los casos la unidad de estado sólido puede ser revivida realizando un simple proceso de carga. Los pasos para ello son los siguientes:
  • Abre la tapa lateral de tu ordenador y desconecta el cable SATA de la unidad de estado sólido, pero deja conectado el de la fuente de alimentación.
  • Enciende el ordenador y mantenlo encendido durante 30 y 60 minutos.
  • Apaga el ordenador y quítale el cable de la corriente al SSD durante 30 segundos para que se descargue.
  • Conecta el cable de la corriente y el SATA a la unidad y enciende el ordenador.
Después de realizar este proceso, el ordenador debería iniciar con normalidad. De no ser así, puedes repetir nuevamente los pasos durante las veces que creas conveniente, incluso dejando más tiempo el ordenador encendido de los 30 o 60 minutos con el SSD y el cable de alimentación puesto. Si no revive después de varios intentos, lo más seguro es que haya muerto.

En el caso de que reviva, que suele ser lo menos probable, debes comprobar la integridad de la unidad para ver si has perdido algunos datos. Para ello, vamos a Símbolo del sistema, y escribimos ‘chkdsk’, sin comillas. También es probable que, si tu SSD es de un fabricante conocido, éste tenga algún software propietario que te informe de la salud de la unidad. Otra opción para comprobar su salud es hacerlo en otro ordenador con una carcasa externa por USB, suponiendo que tengas otro PC y una carcasa del estilo disponible.



Humor donado







Magníficas fotos de la historia

Alan Milne con el "original" Christopher Robin y Winnie the Pooh.


Mark Twain en el laboratorio de Nikola Tesla de 1894.


Una mujer rusa tenía un total de 69 niños - 16 pares de gemelos, 7 grupos de trillizos y 4 juegos de cuatrillizos - todos con el mismo hombre.


Norma Jean Baker en la fábrica de Van Nuys CA, quien pronto sería conocida como Marilyn Monroe.


Joven Winston Churchill.

Alice Liddell - la verdadera Alicia de Alicia en el país de las maravillas ", de Lewis Carroll.

Curiosas costumbres de la antigua Roma

Resulta que la Antigua Roma no solo tenía filósofos, gladiadores y teatros. Los romanos dejaron después de ellos muchas costumbre curiosas:

  • Bebían la sangre de los gladiadores En la Antigua Roma, se bebía la sangre de los gladiadores asesinados. Se creía que de esta manera la persona recibía la fuerza vital. Algunos de los autores romanos describen cómo después de las peleas de gladiadores recogían la sangre de los combatientes caídos para venderla como un medicamento. Los romanos creían que la sangre de los gladiadores podía curar la epilepsia.
  • No morían jóvenes A pesar de que la esperanza de vida en promedio en la Antigua Roma era de 25 años, muchos romanos vivían hasta la vejez y podían presumir una esperanza de vida envidiable. Probablemente, la cifra 25 se vio influenciada por la muerte de las mujeres en parto, así como también por un nivel de mortalidad infantil alto. En promedio, los romanos no vivían menos que nosotros.
  • La medición del tiempo era relativa Una hora romana podía durar desde 75 minutos modernos en verano hasta 44 en invierno. Lo que sucede es que los romanos se basaban en el sol. 12 horas diurnas empezaban con el amanecer, y después de la puesta del sol se contaban otras 12 horas nocturnas. Debido a que la longitud del día en invierno y en verano era muy diferente, la longitud de cada hora también podía variar. Por lo tanto, los romanos tenían mucha paciencia con las tardanzas y no eran muy puntuales.
  • El color púrpura solo era para los ricos Los romanos tenían la costumbre de juzgar a la gente por su ropa, más bien, por su color. Solo existían dos opciones: todos los colores "naturales", ya sea café amarillento o gris, procedían de la lana de borrego natural y, por lo tanto, se percibían como propios de ciudadanos humildes y de bajos recursos; mientras que los tonos rojo, violeta y verde se creaban de forma artificial, usando colorantes caros que se traían desde países lejanos, se consideraban una señal de riqueza y nobleza. Usar ropa de color púrpura se consideraba lo máximo.
  • La uniceja era señal de gran inteligencia En Roma se valoraba mucho la uniceja en las mujeres. Se consideraba una señal de gran inteligencia, por lo cual las damas que querían estar a la moda acudían a todo tipo de trucos para aumentar la densidad de sus cejas. Por ejemplo, usaban cejas artificiales hechas de lana de cabra. Para pegar una uniceja postiza, usaban resina de árboles.
  • La odontología era popular En la Antigua Roma existían los dentistas, y los romanos cuidaban mucho su salud bucal. Los arqueólogos incluso descubrieron una mandíbula femenina con dientes que tenían prótesis. Los científicos creen que este tipo de inventos dentales antiguos no solo se usaban para poder masticar bien la comida sino también para demostrar su riqueza porque solo las personas más adineradas podían darse el lujo de presumir la boca llena de dientes.
  • A los romanos no les caían bien los filósofos En en imperio nacieron filósofos tan destacados como Séneca y Marco Aurelio. Aún así, muchos romanos eran hostiles a la filosofía. Desde el punto de vista de los romanos prácticos, estudiar filosofía con su enfoque en el mundo interior, hacía que la gente no estuviera bien adaptada a la vida activa y a servirle al país. Galeno, el médico de corte imperial, notó que los romanos consideraban la filosofía no más útil que taladrar las semillas de mijo.
  • Los generales romanos no peleaban En el arte, muchas veces los generales se dibujaban luchando al lado de sus soldados. Sin embargo, por lo general, no participaban en las batallas. Ocupaban puestos de mando y dirigían el ejército desde una distancia para poder reaccionar mejor a lo que sucedía. Solo en casos excepcionales, cuando la batalla casi se daba por perdida, el general tenía que terminar con su vida o ir a buscar muerte a manos del enemigo.
  • Existía la tradición de beber veneno Desde finales del siglo I a.C., los emperadores romanos empezaron la tradición de consumir una pequeña cantidad de cada veneno que existía para intentar volverse inmunes a ellos. La mezcla de venenos se llamaba mitridatum en honor a Mitrídates el Grande, rey del Ponto, quien fue el primero en probar este método.
  • La persecución de los cristianos Los romanos creían que tenían motivos contundentes para perseguir a los cristianos. Ellos consideraban que su imperio se basa en politeísmo. Pero los cristianos afirmaban que los dioses paganos eran demonios malvados o negaban su existencia. Si los romanos les hubiesen permitido propagar sus creencias, habrían enojado a sus dioses. Aunque los romanos les daban la oportunidad a los cristianos de aceptar a sus dioses tradicionales y, de esta manera, evitar una muerte de mártires. Sin embargo, los creyentes no podían aceptar ese trato.
  • En las fiestas se provocaban vómitos Los romanos adoraban tanto la opulencia y el exceso en todo que incluso iniciaron la tradición de provocarse el vómito durante sus fiestas. Según Séneca, los romanos comían hasta que no les cabía más comida y luego se provocaban vómitos para liberar su estómago y seguir comiendo.
  • Las romanas se teñían el cabello Las romanas se teñían el cabello. Inicialmente, el cabello pintando era señal de una mujer de vida galante, sin embargo, la tercera esposa del emperador Claudio, Mesalina, puso de moda el uso de pelucas de colores, y luego también la costumbre de teñirse el cabello entre la nobleza romana.
  • Los caballos participaban en política Incitatus fue el caballo favorito del emperador Calígula. Según Suetonio, incluso se erigió una estatua de Incitatus de mármol y marfil, tenía vestimienta de color púrpura y adornos de piedras preciosas. Dion Casio dice que el caballo se alimentaba de avena mezclada con partículas de oro. Suetonio también escribe que Calígula planeó convertir a Incitatus en un cónsul. Tal vez de esta manera el emperador quería burlarse del senado mostrándoles que incluso un caballo era capaz de hacer el trabajo de un senador.
  • No usaban jabón Los romanos se bañaban a diario, sin embargo, no usaban jabón. En vez de eso, se frotaban con aceites y luego se los quitaban junto con la suciedad usando unos cepillos especiales.
  • Usaban una manera inusual de lavar Los romanos usaban la orina humana para lavar la ropa. Los lavanderos llenaban un barril de ropa y luego le vertían la orina. Después de eso, una persona se metía adentro y pisaba la ropa con sus pies para "tallarla".



Los raros nombres de las cosas que no tienen nombre...

Hay realidades, conceptos, objetos que nos resultan familiares y que estamos hartos de ver, pero que no sabemos nombrar. Para ello recurrimos a perífrasis o a expresiones que lo único que hacen es definirlos (que no es poco), pero nada más. Y sin embargo tienen nombre. Unas veces aparece escondido entre las más de 93.000 palabras que habitan en el Diccionario de la RAE (DRAE). Otras, vive en diccionarios técnicos que hablan de medicina o de botánica. O las tomamos prestadas de otros idiomas.

Por ejemplo, ese olor que desprende la tierra seca cuando llueve sobre ella. Lo conocemos, lo hemos sentido alguna vez. Nos gusta. Pero nos limitamos a decir que huele a tierra mojada. Ese olor es lo que unos geólogos australianos, Isabel Joy Bear y R. G. Thomas, bautizaron como petricor (petrichor en inglés). El nombre proviene de la unión de dos términos griegos: petros (piedra) e ikhor (el líquido que corre por las venas de los dioses en lugar de sangre, según la mitología).

Cuando te frotas los párpados y ves unos puntitos de luz, unos brillos que convierten a tu ojo durante unos segundos en un caleidoscopio mágico, lo que ves en realidad son fosfenos.

Ahora mira el lápiz de encima de tu mesa. Ese que tiene una goma de borrar en la punta. ¿Te has fijado en la pieza metálica que la une a la madera? Pues esa pieza se llama virola. También la ves sujetando las cerdas del pincel o la brocha a su palo, o adornando la empuñadura de algún paraguas.

No debemos confundirlo con el agrafe, ese alambre, por ejemplo, que sujeta el corcho a la botella de cava y que retiras con algún que otro esfuerzo (en función del celo o mala leche con los que el fabricante haya embotellado la bebida) cuando brindas. O esas enormes grapas que vemos uniendo las paredes de algún edificio algo ruinoso.

Mírate las uñas. ¿Ves ese semicírculo blanco que nace de la raíz y que tu abuela llamaba “mentiras” cuando eras pequeño? Se llama lúnula. Y ya que estamos con la anatomía, el canalillo que va desde la nariz a la boca y por el que se deslizan, para tu vergüenza, los mocos cuando te acatarras se llama filtro o filtrum (si te pones exquisito).

Algo más escatológico es ese esfuerzo o pujo que realizas cuando vas a defecar o a orinar. Su nombre es tenesmo y dejarás loco a más de uno cuando describas (si es que tienes esa filia) tu momento de ir al baño.

Pasemos a algo más estético. Cuando te peinas dividiendo el pelo en dos mitades, te peinas a raya, sí. Pero esa raya se llama crencha. Si quisieras medir el tamaño de la crencha de un calvo que se peina a cortinilla, probablemente uses tu dedo pulgar y tu dedo índice para hacer la medición. A esa distancia entre ambos dedos la llamamos jeme.

Ya aseado y peinado, te dispones a calzarte. Seguro que tus zapatos o deportivas tienen cordones. Al remate plastificado o de metal con el que terminan se le llama herrete.

Ahora que ya estás listo, sales a la calle porque has quedado para tomar unas cañas con unos amigos. En el bar piden unas cervezas y unas tapas de jamón, por ejemplo. ¿Por dónde agarrará el camarero el cuchillo para cortarlo? ¿Por el mango? Bueno, sí. Pero lo que sujeta en realidad es el recazo.

Las cervezas ya están en la barra aguardándolos. Esa deliciosa cerveza con su espumita blanca dispuesta a mancharte el labio superior. Esa espumita que tiene un nombre de origen alemán que es giste.

¿Qué tal unos dados para animar la tarde? Si sacas un cinco, ya puedes decir a tus amigos que a esa formación de puntitos tan peculiar que te acaba de regalar el azar se la llama quincunce. Y ya puestos a tirarte el rollo en plan léxico, explícales también que al signo inglés & que todos llaman «el signo ese del inglés para decir “and”» se llama ampersand. La palabreja viene, a su vez, de otra expresión: and per se and, o lo que es lo mismo, «y por sí mismo, y», que era lo que decían los británicos cuando recitaban el abecedario y llegaban a la última letra.

Si alguno de tus colegas se pone tonto y trata de frenarte diciendo que le aburres infinito, contraataca sin piedad. Explícale que a ese símbolo con el que lo representamos y que parece un ocho tumbado se le llama lemniscata. Puede que agotes su paciencia, es cierto. Que te dejen más solo que a esos matojos del desierto que giran y giran por la arena empujados por el aire tórrido. No importa, algo de tu sabiduría habrá calado sin duda en sus mentes ignorantes. Merece la pena el riesgo.

Por cierto, a esos matojos rodantes se les llama estepicursores.




Tipos de auriculares (Infografía interactiva)






8 señales de que estás con demasiado estrés

Si experimentás algunos de estos trastornos, tanto físicos como mentales, que te sorprenden y afectan a tu salud, es probable que sean consecuencias del estrés. Pero no te asustes, hay formas de evitarlos si les prestás atención.


Cambios de peso abruptos:
 “El estrés aumenta la producción de cortisol, hormona que altera el metabolismo de grasas, proteínas y carbohidratos”, dice la doctora Shanna Levine, profesora en la Escuela de Medicina Icahn, en Nueva York. El estrés también puede estimular o inhibir el apetito.
¿Qué hacer? Consumí nueces entre comidas. La proteína te ayudará si estás inapetente, y la fibra te saciará si estás comiendo mucho.

Brotes de urticaria:
en situaciones de estrés, el organismo libera histaminas y las ronchas afloran. Como el sistema inmunitario se debilita, la piel reacciona irritándose ante factores a los que normalmente era insensible, como el calor, las lociones y los detergentes.
¿Qué hacer? Cubrite la zona afectada con una toalla fría y húmeda. Si esto no funciona, tomá un antihistamínico.

Confusión mental:
el exceso de cortisol también merma la concentración, lo que ocasiona problemas de memoria, así como ansiedad y depresión, señala la doctora Levine.
¿Qué hacer? Ante todo, relajate, y meditá hasta que recobres la lucidez. Cerrá los ojos, e inhalá y exhalá despacio. Concentrate solo en esto.

Dolores de cabeza:
es común que los músculos se tensen en respuesta al estrés, y que esto cause dolor de cabeza. ¿Padecés accesos de migraña? El estrés puede provocarlos o exacerbarlos.
¿Qué hacer? Si no querés tomar analgésicos, untá en tus sienes unas gotas de aceite de lavanda o menta cuando empiece el dolor.

Acidez estomacal:
el estrés suele incrementar la producción de ácido gástrico, y esto ocasiona acidez. “También puede entorpecer la digestión y producir gases, distensión abdominal y hasta mayor frecuencia de contracción intestinal, lo que suele causar cólicos y diarrea”, dice Deborah Rhodes, médica internista de la Clínica Mayo.
¿Qué hacer? Tomá un antiácido de venta libre, o bebé té de jengibre.

Caída de cabello:
los folículos pilosos pueden entrar en una fase de inactividad por efecto del estrés y, pasados unos meses, ocasionar caída de cabello. El estrés también puede hacer que el sistema inmunitario ataque los folículos y se exacerbe la pérdida.
¿Qué hacer? Tené paciencia. Una vez que desaparezca el factor estresante, volverá a crecer el pelo.

Resfríos persistentes:

el estrés debilita el sistema inmunitario y dificulta el combate de microorganismos. En un estudio se infectó a voluntarios con una cepa del virus del resfrío; los que decían estar sometidos a mucho estrés se resfriaron dos veces más a menudo que los menos agobiados.
¿Qué hacer? Según un estudio, los complementos de zinc podrían acortar un día la duración de un resfrío si se toman en un lapso no mayor de 24 horas desde la aparición de los síntomas. Meditar, hacer ejercicio regularmente y dormir lo necesario también ayudan a reducir el estrés y a fortalecer las defensas.

Acné... ¡otra vez!
El cortisol también influye en este caso: hace que las glándulas sebáceas trabajen de más. El exceso de grasa puede quedar atrapado dentro de los folículos, junto con bacterias y restos de células muertas. Éste es el origen de los granitos.
¿Qué hacer? Los productos tópicos a base de peróxido de benzoílo o ácido salicílico pueden curar el acné si se aplican a menudo. Si preferís una solución más natural, lavate la cara con té verde, o aplicate un poco de aloe vera puro; sus propiedades antibacterianas favorecen la curación.



4 trucos de los envases de comida

Te revelamos algunos secretitos de los envases que usás a diario, para que puedas sacarles su máximo provecho.

1. Doblá para añadir dulce al yogur


Es probable que hayas visto en el supermercado envases de yogur griego provistos de un compartimiento lleno de miel o mermelada de fruta, y tal vez hayas tratado de sacar del compartimiento el pegajoso contenido con una cuchara sin conseguirlo. ¡No tenés que hacer eso! La mayoría de los compartimientos que contienen dulce están diseñados para ser doblados a fin de agregar el ingrediente al yogur. Solo tenés que flexionar hacia dentro y verter.

2. Controlá la cantidad de pastillas para el aliento

Quizá comiste mucho ajo en el almuerzo y necesitás saborear ocho pastillas a la vez. Pero si no querés caer en excesos, poné la cajita de cabeza, sacudila un poco y abrí lentamente la tapa mientras inclinás la cajita hasta dejarla en posición horizontal. Habrá una sola pastilla a la vista para que la tomea con los dedos y refresques tu aliento.

3. Evitá salpicaduras al beber latas de gaseosas con sorbete

Si te gusta tomar así las latas de gaseosas, girá la pestaña abridora hacia el orificio por donde sale el líquido y pasá la pajita a través del hueco para mantenerla fija. ¡Listo! No tendrás que buscar el sorbete a tientas para poder dar el siguiente trago.

4. Combiná galletitas de chocolate con leche

Paso 1. Reuní en tu casa a un grupo de amigos, siéntense alrededor de un paquete de galletitas y coman la hilera central (fácil, ¿no?).
Paso 2. Vertí un poco de leche en el espacio que quedó vacío.
Paso 3 (opcional). ¡Todos separen las galletitas por la mitad y coman el relleno a lengüetazos!
Paso 4: Remojen las galletitas en la leche y disfrútenlas.



Los raperos tienen un vocabulario mas amplio que el de Shakespeare

Feli Dávalos, estudioso del hip hop y rap, una de las voces más autoritarias del género en México, dice en su artículo “Hip Hop y Poesía” que la mayor aportación del rap a la historia de la poesía lírica es haberla regresado a la esfera pública.

Las y los MC’s son poetas públicos. Por ello, y gracias al capitalismo globalizado, el rap es la tradición poética más extendida en la historia de la poesía universal y ha revolucionado la manera en cómo nuestra sociedad se relaciona con la oralidad. La razón por la cual el rap pudo lograr una hazaña tan colosal, es que no es tratado como poesía, sino como un género de música popular.

Los “poetas públicos”, entonces, requieren de un vocabulario extenso, que les permita hacer versos, usar figuras retóricas, crear una narrativa tan rica y valiosa como cualquier otro tipo de literatura hasta el punto de superar en el uso de vocablos a los grandes literatos de todos los tiempos como Shakespeare o Herman Melville.

Eso es lo que plantea el científico de datos y analista estadounidense Matt Daniels en su ensayo visual “El Vocabulario más extenso en el Hip Hop”: Lo vasto y variado que puede llegar a ser el léxico de los raperos hasta superar al de obras como “Moby Dick” o “Romeo y Julieta”.

Para lograrlo, hizo un ranking de los artistas tomando en cuenta las únicas palabras que emplean en las letras de sus composiciones musicales. Explica que Shakespeare usa alrededor de 28 mil 829 palabras, las personas aseguran que tenía el vocabulario más extenso de la historia.

Para probar lo contrario, utilizó datos de los artistas “más famosos del hip hop”: Tomó las 35 mil primeras composiciones de 85 artistas y las comparó con las primeras 5 mil palabras de siete obras de Shakespeare (como “Otelo”, “McBeth” y “Un Cuento de Navidad”) y con las primeras 35 mil palabras de “Moby Dick“ (obra cumbre de Herman Melville).

Para lograrlo, uso un programa de análisis léxico para determinar el vocabulario de los artistas analizados y contar el número de palabras únicas empleadas. Matt Daniels asegura que resulta un poco complicado “medir” el lenguaje del hip hop, por los coros repetitivos, las palabras compuestas y el uso frecuente de slang (argot).

Sólo tres artistas lograron superar a Herman Melville, Aesop Rock, GZA Kool Keith, mientras que 16 aparecieron primero que Shakespeare en la lista, demostrando que su prosa es “más extensa” que la de los autores reconocidos. 


Tomó en cuenta las primeras obras de los raperos (de 3 a 5 álbumes de estudio) para no darle ventaja a nadie y lograr comparar a “artistas prolíficos” como Jay-Z con artistas más nuevos como Drake, que tienen pocos materiales en el mercado.

La gráfica que creó presenta el ranking tomando en cuenta el número de palabras únicas empleadas, la región geográfica de donde son originarios y en qué posición se encuentran en comparación con los narradores.






Hechos que la iglesia jamás reconocerá como falsos (o poco probables)

Es triste caer en cuenta de que nadie vive en la misma realidad. Todos habitamos en el mismo plano del mundo. Somos una especie de mamíferos desarrollada en el cuerpo esférico al que llamamos Tierra y hemos escrito nuestra propia historia desde hace miles de años. Pero aunque compartimos anatomías similares, un cerebro y una información genética común, tenemos perspectivas diferentes del mundo, dependiendo del lugar y contexto en que nos encontremos. 

Por esa razón a todas las personas que conocemos les parece insólito que Donald Trump haya ganado la presidencia de Estados Unidos; se forzaron a ignorar realidad y creyeron que el grupo de personas racistas fanáticas del pensamiento del empresario era más pequeño. Esa visión distorsionada es lo que hace que millones de personas religiosas tengan una versión de la historia muy distinta a la que realmente aconteció según los expertos y la evidencia científica.

¿Cómo es que sucedió eso?
Siglos de refuerzo mediante la Biblia, sin ningún tipo de pruebas oficiales más allá de la fe, se posicionaron como fidedignos. Es decir, crearon una versión distorsionada de diferentes sucesos y se interpusieron ante el conocimiento real. El problema empieza desde que los devotos creen que el inicio de los tiempos llegó con la creación de los siete días y la historia de Adán y Eva, ignorando los millones de años de evolución y las pruebas que la sustentan.

Es increíble pensar que incluso hasta nuestros días existe negación de que los humanos tienen un parentesco común con los simios y que todos y cada uno de los eventos que aparecen en el texto sagrado –incluso las fantasías sobrenaturales– hayan sido reales. Probablemente no fue culpa de quienes crearon las religiones, sino de quienes las malinterpretaron.

¿Qué es real?

Desde el siglo XVIII –caracterizado por su revolución espiritual– expertos han tratado de solucionar los misterios de la Biblia, haciendo distintos análisis y tomando como base registros ajenos a las religiones. Aunque a la fecha algunos continúan con ese trabajo, la mayoría está de acuerdo en lo siguiente: Los principales hecho del génesis son mitos y gran parte del Nuevo Testamento no puede ser probada, especialmente la era de los apóstoles. En el Antiguo Testamento se usan elementos de historia real para contextualizar la de los israelitas y judíos, pero cada pasaje está lleno de tintes de fantasía.


Por ejemplo, el Éxodo del pueblo judío de Egipto concuerda históricamente con los hechos de la época. Hubo políticas migratorias que hicieron que ciertos creyentes se dirigieran hacia palestina, pero la figura de Moisés no ha podido ser confirmada como verdad, al igual que el hecho de que abrió el mar rojo usando fuerza divina.

Un punto importante de ciertos hechos bíblicos, como la inundación que le da lugar al Arca de Noé, es que sí ocurrieron, pero no de la forma en que fueron presentados; sino que a ciertas catástrofes naturales se les atribuyó un poder divino y se convirtieron en motivo de leyenda.

Dime cómo duermes y te diré cuanta creatividad tienes

La noche siempre ha estado asociada a los escritores, a los bohemios, a ese tipo de gente capaz de crear arte. La noche es inspiradora y más de un escritor ha creado sus grandes obras mientras el resto del mundo tenía un romance con la almohada.

La ciencia ha estudiado la relación entre creatividad y nocturnidad, y la conclusión siempre ha ido encaminada a afirmar que las personas más creativas duermen más tarde y son más inteligentes que aquellas que no lo son tanto.

El último de estos estudios, el realizado por el estudiante de doctorado Neta Ram-Vlasov y dirigido por el profesor Tamar Shochat del Department of Nursing de la Universidad de Haifa (Israel), junto con otros profesionales, concluye que la gente creativa duerme más que los que no lo son tanto, pero peor.

La investigación de Ram-Vlasov se apoya en otros estudios anteriores que también estudiaron la relación entre creatividad y sueño.

Satoshi Kanazawa dirigió una investigación en la Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres donde asociaba que las personas con un alto coeficiente intelectual en la niñez tendían a mantener horarios nocturnos cuando llegaban a adultos. Según esto, parecía deducirse que además de ser más creativos, quienes trasnochaban eran también más inteligentes.

Otros estudios han examinado la relación entre creatividad y hábitos de sueño. Los adultos que se definían como poco dormilones parecían ser menos creativos que aquellos que sí confesaban necesitar muchas horas de sueño y desarrollaban en su mayoría profesiones más creativas.

Marina Giampietro, de la Universidad Sagrado Corazón de Milán, también ahondó en este tema. En su estudio sobre el pensamiento creativo realizado a 120 personas, obtuvieron mejores resultados en distintos tests quienes se acostaban más tarde que quienes se iban pronto a la cama.

«Los individuos inteligentes son los que se muestran más capaces de adherirse a unos hábitos novedosos, y hablamos de creadores y genios; es probable que pensemos en sujetos que no se dejan arrastrar fácilmente por las imposiciones culturales, como por ejemplo el hábito de irse a dormir pronto y levantarse temprano, prácticas que quizá asociamos a una cierta noción de orden social, al cumplimiento de la jornada laboral, propias de un estilo de vida más metódico y organizado, y también más gregario», explicaba el psicólogo y director de psicologiaymente, Bertrand Regader, a La Vanguardia.

Tampoco faltan tampoco estudios que relacionan creatividad y calidad del sueño entre niños y estudiantes no graduados. La conclusión era que el insomnio era más frecuente entre aquellos chavales más creativos que en el resto.

La novedad de la investigación de la Universidad de Haifa reside en que trata de entender cómo influyen en la creatividad visual y la verbal aspectos objetivos del sueño como la duración de este y el tiempo que dedicamos a dormir, y otros subjetivos como la calidad del mismo.

En el estudio participaron 30 estudiantes de siete instituciones académicas diferentes. La mitad de ellos cursaban estudios artísticos y la otra mitad realizaban carreras relacionadas con las ciencias sociales. A todos ellos se les sometió a controles electrofisiológicos del sueño, se les monitorizó la actividad cerebral durante el mismo colocándoles dispositivos de medición en la muñeca y se les pidió que completaran un cuestionario sobre hábitos del sueño para medir el patrón y la calidad del mismo, así como tests para medir la creatividad visual y verbal.

«La gente con creatividad visual sufría más alteraciones del sueño, lo que implicaba una mayor dificultad en su funcionamiento diario», explica Neta Ram-Vlasov. «En el caso de las personas con creatividad verbal, observamos que duermen más horas y se acuestan y se levantan más tarde. Dicho de otro modo, los dos tipos de creatividad están asociados a diferentes patrones de sueño. Esto refuerza la hipótesis de que en el procesamiento y la expresión de la creatividad visual están implicados diferentes mecanismos psicobiológicos que los que intervienen en la creatividad verbal».

Estos resultados demuestran que cuanto mayor es el nivel de creatividad visual, menor es la calidad del sueño, lo que se manifiesta en aspectos como desórdenes a la hora de dormir y rendimiento en la vida diaria. Y que cuanto mayor es el nivel de creatividad verbal, más horas de sueño necesitan, más tarde se acuestan y menos temprano se levantan.

Así que, sí, cuanto más creativa es una persona, más duerme. Pero esto no se traduce en que duerma mejor.

Los investigadores, sin embargo, advierten de que se necesitan más estudios que determinen si la creatividad influye en el sueño y viceversa (o quizá ninguna de las dos cosas). «Es posible que un extra de creatividad visual consiga que los individuos estén más alerta, lo que les causaría problemas a la hora de dormir», comentan. «Por otro lado, es posible que ese sueño más prolongado entre quienes muestran mayor creatividad verbal sea lo que facilite los procesos creativos que desarrollan cuando están despiertos». O dicho de otra manera, que dormir mucho nos hace ser más creativos.

Lo que sí parece cierto, concluyen los autores del estudio, es que los resultados evidencian que la creatividad no es un concepto uniforme. La creatividad visual activa y es activada por mecanismos cerebrales diferentes a los que intervienen en la creatividad verbal.