domingo, 19 de febrero de 2017

Esta señora podrá matar a su hijo asfixiado, pero no de hambre...y otras imágenes divertidas







Como espiar el Facebook de cualquier persona (incluso lo privado)

Espiar Facebook es algo realmente fácil si sabes cómo hacerlo. Hoy te queremos enseñar una herramienta con la cual podrás llevarlo a cabo muy fácilmente. Será tan sencillo como copiar, pegar y seleccionar lo que quieras ver. Ver perfiles privados de facebook ya está al alcance de todos.


Que Facebook no tiene la mejor seguridad ya es algo sabido por todo el mundo. Se refleja -sobre todo- cuando aparecen cosas como estas. Ya tengas el perfil en privado o público, tu información está a la vista de todos. Ahora sí, vamos a ponernos manos a la obra para enseñarte cómo espiar facebook:
  • Lo primero y principal es que estés logueado en la página. No importa si eres tú o un perfil falso, tienes que estarlo para acceder a la información.
  • Vas al perfil de la persona que quieres stalkear. Copias la URL, que es la dirección que te aparecerá en la barrita de arriba. Una vez la tengas vas al siguiente paso.
  • Entras en Stalkscan y copias la dirección en el buscador. Voy a mostrártelo en foto para que no haya ninguna clase de problema.
  • Presiona enter y la página cargará el perfil en cuestión. Cuando termine, será tan fácil como hacer clic en todo aquello que queramos ver. Encontrarás las opciones justo debajo, no tiene pérdida.
  • Nos dejará ver fotos privadas, públicas, tags, grupos… absolutamente cualquier cosa que se nos ocurra. Tendrás a tu alcance la información que quieras y en un par de segundos.
  • También tendremos la opción de ir poniendo lo que preferimos ver. Ir viendo por año, sección, etcétera… es cuestión de ponerlo a nuestro gusto y disfrute.
  • Puede ocurrir que a veces la página no cargue porque está saturada de stalkers ejerciendo "su especialidad" sobre miles de usuarios de la página...(en ese caso inténtalo mas tarde, u olvídalo)




Lisztomanía: Cuando Franz Liszt despertaba tanto fanatismo como los Beatles

Lisztomanía, también conocida como fiebre Liszt, es un término empleado para describir el frenesí de los seguidores dirigido hacia Franz Liszt durante sus actuaciones. Este frenesí tuvo lugar por primera vez en Berlín en 1841 y fue acuñado posteriormente por Heinrich Heine en un folletín el 25 de abril de 1844, analizando la temporada de conciertos de dicho año en París. La palabra es una contracción de «Liszt» y «manía». La Lisztomanía se caracterizó por los niveles intensos de histeria demostrados por los seguidores.

Franz Liszt había recibido clases de piano a la edad de siete años de su padre, Adam Liszt, un talentoso músico que tocaba el piano, violín, violonchelo y guitarra, y que conocía a Joseph Haydn, Johann Nepomuk Hummel y Ludwig van Beethoven personalmente. A los 9 años, Franz Liszt ya componía música y aparecía en conciertos. A medida que crecía, Liszt, continuó sus estudios y desarrolló su experiencia en la interpretación del piano.

En 1839, Liszt comenzó a viajar por Europa intensamente y realizó una gira por el continente dando conciertos durante los siguientes ocho años. Este período fue el más brillante de Liszt como pianista de concierto y recibió muchos honores y elogios durante sus giras. Los estudiosos han llamado a estos años, un periodo de «ejecución trascendental» de Liszt. Fue durante este período cuando empezó a haber referencias de las intensas reacciones de los seguidores de Liszt, que se conoce como «Lisztomanía».

Liszt llegó a Berlín, cerca de la Navidad en 1841, y pronto se extendió la noticia de su llegada. Esa noche, un grupo de treinta estudiantes le interpretaron su canción «Rheinweinlied». Más tarde dio su primer recital en Berlín el 27 de diciembre de ese año, en la Singakademie de Berlín, ante una multitud entusiasta. Esta interpretación más tarde fue comercializada como el comienzo de la Lisztomanía, que recorrería toda Europa en general después de 1842.

La Lisztomanía se caracterizó por ser una reacción histérica hacia Liszt y sus conciertos. Se dijo que la forma de interpretar del pianista elevaba el estado de ánimo de la audiencia a un nivel de éxtasis místico. Los admiradores de Liszt se arremolinaban en torno a él, luchando por sus pañuelos y guantes, y se ponían su retrato en broches y camafeos. Las mujeres trataban de obtener mechones de su pelo y cada vez que se rompía una cuerda del piano, sus admiradores trataban de cogerla para hacer una pulsera. Algunas admiradoras incluso llevaban frascos de vidrio en el que vertían sus posos de café.

El autor Dana Gooley argumenta que el uso de Heine del término «Lisztomania» no fue usado de la misma forma que se usa el término «Beatlemanía» para describir la emoción generada hacia el grupo The Beatles en el siglo XX. En lugar de ello, la Lisztomanía tenía mucho de énfasis médico porque el término «manía» tenía un significado mucho más fuerte en la década de 1840, mientras que en el siglo XX el término podría referirse a algo tan leve como una nueva moda popular o tendencia.

La Lisztomanía comenzó a ser vista como una condición médica real que era contagiosa y los críticos trataron de tomar medidas para inmunizar a la población contra la enfermedad.

Algunos críticos de la época pensaban que la Lisztomanía, o «fiebre Liszt» como se la llamaba a veces, fue principalmente un reflejo de las actitudes de los berlineses y alemanes del Norte y que en las ciudades del sur de Alemania no hubiera estos episodios de Lisztomania era debido a la diferencia en las constituciones de la población.

Dana Gooley argumenta que diferentes personas atribuyen la causa de la Lisztomanía en el público de Berlín de una forma diferente basada en la orientación política de la época. Según Gooley, los que tenían una visión progresista pensaban que la efusión de emociones del público berlinés era en gran parte un efecto secundario de la represión y el estado de censura y que el entusiasmo por Liszt «fue, desde este punto de vista, compensación, un sustituto imaginario por la carencia de acción y participación pública entre los berlineses»

En las templadas y ordenadas consciencias alemanas del siglo XIX no cabía la idea de un desplante de locura en un concierto. Todo era orden y digna presencia. Y, sin embargo, en el año 1841, se vivió la “fiebre de Liszt” o Lisztomanía.



Humor anudado







Asombrosas y reveladoras imágenes del pasado

El vuelco del trasatlántico SS Normandie, el 9 de febrero de 1942 en el muelle 88 de la ciudad de Nueva York.

James Naismith, el creador de baloncesto, con su mujer.

Surfistas, 1922.


Motociclistas, 1960.

Linda Christian, la primera 'chica Bond' de 1945.

Un niño ve la televisión por primera vez a través de la vidriera de una tienda en 1948.

¿Por qué la voz de nuestros dispositivos electrónicos es femenina?

¿Te preguntaste alguna vez por qué esa voz que sale de tus dispositivos electrónicos, para darte todo tipo de indicaciones, es femenina?

Preguntale a Siri si es mujer y te contestará que ella no tiene género. Quizás te diga: “Soy como los cactus y ciertos peces”. Lo mismo pasa con Alexa de Amazon, Cortana de Microsoft, S Voice de Samsung y Now de Google. Pero lo cierto es que sus voces suenan muy femeninas.

Culturalmente, pensamos en ellas como mujeres (en noruego antiguo Siri significa “mujer bella que conduce a la victoria”). Les asignamos pronombres femeninos, y ellas, a su vez, incorporan giros femeninos a las robotizadas y, en ocasiones, vanas respuestas que nos dan.

Si reconocemos la diversidad de género en otros aspectos de la vida diaria, ¿por qué los aparatos tecnológicos que usamos tienen que sonar tan femeninos?

Sería fácil atribuirlo (o culpar) a los diseñadores varones, influidos tal vez por la ciencia ficción. He aquí un dato interesante: en la serie televisiva original Viaje a las estrellas, quien daba voz a las computadoras de la Federación dentro de la nave espacial Enterprise era Majel Barrett, la esposa del creador de la serie, Gene Roddenberry.

Pero la razón principal para usar voces femeninas en los teléfonos es sociológica. “Los estudios indican que una voz de mujer tiene muchas más probabilidades de ser aceptada”, dice Karl MacDorman, profesor de la Universidad de Indiana especializado en la interacción entre los humanos y las computadoras. Este experto y su equipo de colaboradores hicieron oír unas grabaciones de voces masculinas y femeninas a personas de ambos sexos, y luego les pidieron identificar cuáles preferían; los investigadores evaluaron también cómo los participantes respondían a las voces.

Según un informe publicado en 2011, tanto mujeres como hombres dijeron percibir más cálidas las voces femeninas.

Las mujeres incluso mostraron una preferencia inconsciente a responder a las voces femeninas (los varones, se mantuvieron neutrales en este aspecto).

¿A qué se debe esta preferencia? Clifford Nass, profesor de comunicación en la Universidad Stanford y coautor del influyente libro Wired for Speech (“Programados para el habla”), escribió que las personas tienden a percibir las voces femeninas como auxiliares que las alientan a resolver solas los problemas, y las voces masculinas como figuras autoritarias que les dictan las soluciones de los problemas. Deseamos que la tecnología nos ayude, pero también queremos controlarla, de modo que tendemos a preferir una interfaz femenina.

Esta preferencia indica que las empresas pueden causar una mejor impresión en un mayor número de consumidores usando una voz femenina. Pero no con cualquier voz de mujer: tiene que corresponder a la personalidad de una marca. Para lograrlo, muchas compañías recurren a Greg Pal, vicepresidente de marketing, estrategia y desarrollo de negocios de Nuance Communications, empresa que ofrece el uso bajo licencia de más de 100 voces. Para demostrar que algunas marcas eligen voces masculinas, Pal encendió su iPhone y abrió la aplicación de Domino’s Pizza, la cual tiene un asistente llamado Dom. Sonaba como mi maestro de inglés del bachillerato: culto y servicial, pero no autoritario. Esto está bien para una marca que intenta animar a los varones a pedir pizzas antes de un partido importante de fútbol.

No obstante, los diseñadores creen que conforme vaya mejorando la tecnología de voces, aumentará la diversidad.

Muchos aparatos electrónicos ya permiten seleccionar la interfaz de voz. Por ejemplo, Homero Simpson puede decirte dónde dar vuelta, a la izquierda o a la derecha, cuando uses el GPS de tu celular. Y Siri puede convertirse en un Sir si se dedican algunos minutos a reprogramarla.

¿Querés saber cómo hacerlo? Preguntale. Ella te lo dirá con su peculiar voz cálida, servicial... y femenina.




14 famosos músicos en su niñez/juventud

No puedes imaginarte a Amy Winehouse como una persona diferente a como la recuerdas, sí, es decir, no puedes recordarla como una niña inocente. Su enorme talento, así como sus desastres emocionales, con las drogas y el alcohol la hicieron lucir como una mujer descuidada, con mucho maquillaje y poco peso, así que intentar pensar en ella como una adolescente es raro.

Pero no sólo es Amy, es que “El duque blanco” tampoco lucía en sus años adolescentes así como lo imaginas, tampoco Mick Jagger ni Jonh Lennon. Seguro tú, como ellos, han cambiado mucho desde sus años de loca juventud, pero estos famosos demuestran que el tiempo no pasa en balde.



David Bowie

Mick Jagger




Jimmy Hendrix

Janis Joplin

Jim Morrison

John Lennon

Los nombres propios también siguen las normas de ortografía (no importa cómo te llames)

Cuando supieron que iban a tener un hijo y que además era niño, la pareja pasó meses buscando para su futuro vástago el nombre ideal. Repasaron todas las listas del mundo con los nombres más comunes, pero no terminaban de encontrar uno que cuadrara con la idea que tenían. Tenía que ser un nombre especial aunque sonara extraño. Ya se acostumbraría el mundo a llamarle como ellos habían pensado.


Pero estaban convencidos de que debía ser un nombre sonoro, que no evocara nada pero que lo significara todo. Que todo el mundo, al oírlo pronunciar, se quedara prendado con la belleza de su sonido. Debía ser un nombre que pareciera épico aunque no tuviera ninguna historia detrás. Un nombre inventado exclusivamente para el más especial de los seres: su hijo.

Cuando el bebé nació, el padre fue al registro civil a inscribirlo y al preguntar el funcionario por el nombre del recién nacido, el padre, orgulloso, contestó: «Arabel». «¿Anabel?», preguntó el funcionario. «No, Arabel», respondió algo molesto el padre. «¿Y eso es con hache o sin hache?», volvió a preguntar el funcionario. «Sin hache», respondió el padre sin ocultar su malestar. «Y la tilde, ¿dónde va la tilde?», volvió a la carga el registrador. «No lleva», contestó aún más enfadado el padre. «Pero eso no puede ser, señor, ¿cómo sabrá la gente cómo pronunciar el nombre de su hijo si usted no le pone una tilde en el lugar correcto?», respondió sin inmutarse el escribano. «¡Mire!», respondió el padre totalmente fuera de sí, «¡póngale Antonio, como a mi abuelo, y déjeme en paz!».

Por supuesto que a tu hijo podrás llamarle como quieras (y el registro civil te permita, claro), pero eso de que los nombres propios no siguen las normas de ortografía ya lo puedes ir olvidando. Una cosa es que elijas entre Elena y Helena, o entre Gerónimo y Jerónimo, pero al menos en lo que a acentuación se refiere, o le pones la tilde correctamente al nombre o tendrás que resignarte a que la gente lo pronuncie como Dios le dé a entender. Por tanto, si quieres que a tu hijo le llamen Nicolás —y no Nícolas—, coloca la tilde donde le toca. Y si te parece que Garcia o Gonzalez quedan más glamurosos sin ella, escríbelos como te plazca, pero resígnate a que el resto del mundo te llame Gárcia o Gonzaléz.

Esto afecta también a la imaginación que puedas tener a la hora de combinar tu nombre cuando es compuesto. Que te quieres poner Mariángeles o Juanjosé, adelante, nada te lo impide. Eso sí, ten en cuenta a la hora de escribirlo qué tipo de palabra has creado y mira a ver dónde colocas las tildes. Y olvídate de escribirlos en minúscula (mariángeles), no te aprobarán el examen de lengua. A no ser que sean nombres extranjeros o de otras lenguas, que deberán conservar su formato original. Dice una leyenda urbana que si escribes Ángela Merkel con tilde en la ‘a’, viene una valkiria y te da así, en toda la cara y con la mano abierta.

Quedan excluidos de todo esto los diseñadores gráficos, que podrán escribir su nombre como les salga de la creatividad y a ver quién es el bravucón que les dice algo.



Mi novia me abandonó y se equivocó con el desayuno

Sucedió una fría mañana de diciembre, concretamente a las 7:23 a.m. El zumbido eléctrico del timbre me sobresaltó y pensé que algún borracho matutino había recalado en el portal incorrecto.

Pero volvió a sonar. Escapé de mi envoltorio de sábanas y mantas como una mariposa abandona su crisálida, pero sin alas ni promesa alguna de tenerlas en el futuro. El frío me mordió con la saña de un pitbull y llegué al interfono. Tras una pausa valorativa que empleé en constatar lo sucio que estaba el aparato, tomé el auricular.

—¿Sí?—acerté a decir.
—Le traigo el desayuno —respondió una voz vagamente masculina que parecía proceder de un dibujo animado.

Sin pensarlo bien pulsé el botón de apertura y calculé que disponía de un minuto hasta que el individuo tomara el ascensor y alcanzara el último piso. Me refresqué la cara y me cubrí apresuradamente con un batín, y entonces unos nudillos golpearon la puerta con un ritmo que se me antojó remotamente tropical.

Abrí y traté de poner la mejor de mis caras.

—Desayuno para José Lastra.

Fueron las palabras que pronunció un tipo ridículamente pequeño, casi oculto tras la bandeja que me ofrecía, de la que emergía un majestuoso globo de helio en el que se podía leer «Feliz Cumpleaños». El día anterior mi novia me había dejado por otro, y al no poder dormir me había quedado trasnochando viendo varias temporadas de una serie de sicarios, por lo que, aún envuelto en los vapores de la duermevela, pensé que había llegado mi hora y que aquel individuo acabaría conmigo. Su poblado mostacho tapaba parcialmente un rostro enjuto y curtido que podría tener cualquier edad.

—Pero hoy no es mi cumpleaños…—protesté con un hilo de voz.
—Eso no importa —dijo arrastrando las palabras con marcado acento de Sinaloa.
—Y tampoco me llamo José Lastra.
—Déjeme hacer mi trabajo, ¿quiere? Y firme aquí —dijo mientras me tendía un dispositivo de pantalla táctil.

Cuando el tipo se hubo marchado me quedé a solas con la suntuosa bandeja, repleta de zumos naturales, cruasanes recién tostados, mermeladas, mantequilla, cereales, sobres de varios tipos de té y café, un termo con agua caliente, una taza de cerámica y una tarjeta medio sepultada por las vituallas en la que alguien había estampado sus labios con carmín rosado.

Esos labios me resultaron familiares. Procedí a retirar el celofán transparente que envolvía el conjunto. El globo de helio quedó liberado y trepó con rapidez hacia el techo irregular de la buhardilla, desde donde parecía saludar con su mensaje extemporáneo a cada una de las vigas de madera que sustentaban mi salón.

Leí la tarjeta:
Cariño, ayer rompí con Antonio de una vez por todas, creo que es el mejor regalo que te puedo hacer el día de tu cumpleaños. Ese idiota no volverá a interponerse entre nosotros, y yo no volveré a equivocarme con vuestras direcciones o con vuestros teléfonos o con vuestros horóscopos, ni susurraré su nombre en tu oído mientras me haces el amor. Tuya.
Han pasado semanas, pero el globo de helio se mantiene asombrosamente en forma, reptando por las paredes y techos. Es todo lo que me queda de ella, pero pronto será mi cumpleaños, y me pregunto si el tal José Lastra recibirá algún regalo destinado a mí.



"Enfermedades causadas por la masturbación"

En 1760, el doctor francés Sammuel-Auguste Tissot escribió un libro sobre los perniciosos efectos de la masturbación al que tituló: “L’Onanism. Dissertation sur les maladies produites par la masturbation”. ¿Recuerdas aquello que se decía cuando éramos niños de que la masturbación conducía a la ceguera? Pues en vista del título, y sin haberlo leído, supongo que esta disertación estará llena de absurdas conjeturas similares, pero con un aire aún más viejuno por aquello de haberse escrito en el siglo XVIII.


Bueno, lo más curioso es que la disertación de Tissot sigue editándose, y para muestra un botón: abriendo el post está la portada de una edición de 2015 en lengua inglesa titulada “Enfermedades causadas por la masturbación“. (Si te va el masoquismo puedes leer unas páginas, e incluso compártelo en Amazon por algo menos de 9 dólares en papel).

Por lo que puedo leer, el libro hace un recuento de historias relatadas por los propios pacientes del doctor Tissot, así como por los pacientes de otros doctores europeos de renombre, que apoyaban la afirmación de que la masturbación deterioraba tanto la mente como el cuerpo de una persona. Tissot cita también en la obra a médicos clásicos como Galeno y Celso, así como a los doctores más preminentes de su tiempo, como Herman Boerhaave, con el fin de dar más fuerza a sus afirmaciones.

Es bastante fácil dilucidar cómo pudo Tissot llegar a esas erróneas conclusiones. En primer lugar, todos los que acudían a su consulta lo hacían para recibir tratamiento porque sufrían alguna enfermedad física. En segundo lugar, no todos se masturbaban en el siglo XVIII ya que la mayoría se sentía culpable por ello. ¿Qué pasaba con los pocos que se atrevían a confesarlo? Pues que preferían contárselo al médico que al sacerdote. La correlación está clara.

Confieso que estoy deseando ver que comentarios pueden llegar a haber en este post, aunque lo más probable es que no pueda leerlos porque ya me he quedado ciego. Por otro lado me pregunto si las pajas mentales del doctor Tissot le llegaron a provocar también enfermedades de todo tipo.


Lo que revelan las uñas sobre tu salud

¿Sabías que a través de las uñas de pies y manos se pueden detectar trastornos o enfermedades? Revisalas para detectar qué dicen sobre tu salud.

Las uñas de pies y manos son una reliquia evolutiva, más útiles para nuestros ancestros lejanos, a los que les servían para aferrarse a las ramas, que para nosotros hoy día; no obstante, aún nos dan pistas sobre nuestro estado general de salud.

Por ejemplo: cuando el cuerpo afronta una demanda excesiva de recursos, las uñas dejan de crecer temporalmente, y en ellas aparecen unos surcos horizontales llamados líneas de Beau, que pueden deberse a factores como golpes en las uñas, infecciones y altos niveles de estrés físico.

Las líneas de Beau no suelen ser motivo de alarma. 

Las líneas de Beau son depresiones a través de la uña. Estas líneas pueden ocurrir después de una enfermedad, una lesión de la uña y cuando usted está desnutrido. Para cuando se hacen visibles, la causa a menudo ya se ha atacado de raíz. Pero si los surcos reaparecen periódicamente, es conveniente consultar al médico.

Las uñas que se hunden y adoptan una forma cóncava,
como la de una cuchara (anomalía llamada coiloniquia), pueden indicar deficiencia de hierro.

No pases por alto ningún cambio en la coloración normal de las uñas.
Las infecciones por hongos son muy comunes en las uñas de los pies. Si se ponen amarillentas o verdosas y quebradizas, puede ser a causa de un hongo. Las uñas amarillentas también pueden ser señal de padecimientos como la psoriasis.

Aunque un tono oscuro en una uña puede deberse a un moretón
o a un lunar en el lecho ungueal, no está de más descartar la presencia de melanoma (cáncer de piel). “La aparición de una franja vertical de color café o negro en una uña en la edad adulta amerita un examen dermatológico en todos los casos”, señala Bianca Maria Piraccini, profesora de dermatología en la Universidad de Bolonia, Italia, y presidenta de la Sociedad Europea de Oncología.

Sean cuales sean los cambios que observes en tus uñas, recordá que hay cientos de causas posibles y no todas son graves; por ejemplo, las uñas quebradizas pueden deberse al uso prolongado de esmalte, y las uñas muy gruesas, al proceso de envejecimiento.

No te angusties. Es mejor acudir al médico; él sabrá cómo interpretar esas alteraciones, que forman parte de un rompecabezas más grande.

A las infecciones por hongos se debe cerca del 50% de las afecciones de las uñas de los pies.

Mantenelas cortas, cambiate las medias a diario y evitá caminar descalzo en lugares públicos.



7 consejos para reducir el consumo de combustible en tu auto

Hay muchas cosas que se pueden hacer para que el auto consuma menos gasolina, pero la más importante es conducir de forma suave. Yendo rápido para luego frenar de golpe, se quema gasolina innecesariamente.

  • 1. Verificá la presión de las llantas. Por lo menos una vez al mes. Alcanza con que las llantas estén apenas desinfladas para aumentar el consumo de gasolina considerablemente.
  • 2. No uses el baúl como armario. Los juguetes, la caja de herramientas y muchos otros objetos no deberían estar ahí. El peso adicional cuesta gasolina.
  • 3. Minimizá la cantidad de viajes cortos. Los vehículos consumen más en frío, por lo que al sacar el auto se debe lograr cumplir con todos los recados posibles.
  • 4. Planificá la ruta. No hay forma más absurda de gastar gasolina que conducir a ciegas por no haber mirado un mapa antes de salir.
  • 5. Usá los cambios para reducir la velocidad gradualmente y los frenos únicamente para detenerse. Tratá de subir de marcha a las 2000-2500 revoluciones para aprovechar la gasolina.
  • 6. Abordá los reductores de velocidad a una velocidad constante en lugar de frenar bruscamente para luego acelerar.
  • 7. Evitá el aire acondicionado ya que quema mucha gasolina. No abras las ventanas a alta velocidad, ya que aumenta la resistencia del aire y el consumo de gasolina.


12 remedios caseros para las quemaduras

Estos remedios son sorprendentes para calmar y sanar las quemaduras. Puedes hacerlos con cosas de tu despensa (o incluso tu baño); te servirán eficazmente como sencillos tratamientos para un alivio rápido.


  1. ¡Nunca uses hielo en una quemadura! El hielo puede restringir el flujo de sangre a la piel y agravar aún más el daño. En su lugar, coloca inmediatamente la zona quemada bajo un chorro de agua fría, lo que ayuda a prevenir que la lesión se extienda, y procura mantener la zona afectada bajo el agua durante al menos 5 minutos si es posible. 
  2. Aloe La sábila, probablemente el remedio casero más conocido para las quemaduras, detiene el dolor y el enrojecimiento, reduce la inflamación y estimula el crecimiento y la reparación de la piel. Pero si no tienes aloe a la mano, cualquier crema o producto que lo contenga te ayudará a calmar la zona quemada.
  3. Pasta de dientes Para cuando toques accidentalmente algo caliente sin una protección, o te salpiques con un líquido que esté hirviendo, procura tener un tubo de pasta de dientes en la cocina (preferentemente blanca) para usarla como remedio casero para una quemadura menor. Primero, deja la zona bajo un chorro de agua fría; después sécala muy suavemente con una toalla de papel, y termina cubriéndola con una capa ligera de pasta de dientes.
  4. Vainilla Para quemaduras menores, puedes utilizar extracto de vainilla. Usa un hisopo de algodón y sumérgelo en el extracto de vainilla; luego pásalo muy suavemente sobre la piel quemada. La evaporación del alcohol del extracto de vainilla enfriará la quemadura y te aliviará el dolor.
  5. Bolsas de té negro El té negro contiene ácido tánico, que extrae el calor de las quemaduras para ayudar a que duelan menos. (Ese mismo compuesto calmante hace del té negro un gran remedio casero para el dolor de muelas y muchos otros dolores.) Coloca dos o tres bolsas de té negro, frías y húmedas, en la parte quemada, y manténlas fijas con una gasa.
  6. Vinagre El vinagre blanco contiene ácido acético, un componente que puedes encontrar también en las aspirinas y que ayuda a aliviar el dolor, la picazón y la inflamación de una quemadura. También es un antiséptico y astringente natural, por lo que te ayudará a mantener la lesión a salvo de infecciones. El vinagre también extrae el calor de la quemadura, ayudando a aliviar el dolor de forma natural. Remoja unas toallas de papel en vinagre diluido para crear una compresa calmante, o utiliza hisopos de algodón para masajear suavemente la zona lastimada.
  7. Miel El más famoso remedio para el dolor de garganta, la miel, es un antibiótico natural que ayuda a prevenir la infección de las quemaduras. Tiene un pH ligeramente ácido que es hostil para las bacterias, por lo que una vez aplicado en la piel también puede matar los gérmenes presentes o curar las infecciones persistentes. La miel también enfriará la quemadura, aliviando el dolor y ayudándola a sanar.
  8. Leche El contenido de grasa y proteína de la leche calma y promueve la curación de quemaduras. Sumerge la quemadura en leche durante 15 minutos para un alivio rápido. Otra opción es untar un poco de yogur, ya que la grasa que contiene ayuda a hidratar la piel reseca.
  9. Avena Con sus propiedades calmantes, ayudará a reducir la inflamación de la piel quemada. La avena es particularmente útil cuando la quemadura está sanando y sientes muchas ganas de rascarte. Añade una taza de avena al agua de la tina y remoja la zona afectada durante 20 minutos para calmar la comezón de una quemadura grande. Para las irritaciones menores, añade un poco de avena a un recipiente con agua y remoja con cuidado la zona afectada. Deja que se seque para que se mantenga la fina capa de avena que se forme, lo que reducirá la comezón considerablemente. Para aumentar aún más el alivio, añade al agua un poco de bicarbonato de sodio, ya que este ayuda a calmar la inflamación de la piel.
  10. Aceite de coco El aceite de coco es una excelente fuente de vitamina E y también contiene ácidos grasos que combaten hongos y bacterias, por lo que ayudan a mantener la quemadura protegida de infecciones. Si una quemadura te ha dejado una cicatriz visible, mezcla el jugo de un limón con aceite de coco y masajea la marca. Las acidez del jugo de limón ayudará a desvanecer la cicatriz, y el aceite de coco a sanar la piel.
  11. Aceite de lavanda Un químico francés descubrió el poder curativo del aceite de lavanda a principios de 1900. Cuando por accidente se quemó gravemente una mano en el laboratorio y se sumergió en una tina de agua con aceite esencial de lavanda, se le quitó el dolor y la quemadura sanó rápidamente. Mezcla 1 cucharadita de aceite esencial puro de lavanda en aproximadamente 60 ml de agua en una botella con atomizador. Agita ésta, y rocía la piel lastimada suavemente con la frecuencia que sea necesaria. El aceite de árbol del té y el de hamamelis también son remedios eficaces para quemaduras leves.
  12. Vitaminas C y E Normalmente, asociamos la vitamina C con los resfriados, pero ¿sabías que puede contribuir significativamente a calmar lesiones de la piel? La vitamina C promueve la curación de heridas y la producción de colágeno, proteína básica para la regeneración de la piel. La vitamina E es un antioxidante que ayuda a reparar y proteger la piel. Para acelerar la curación de una quemadura, un remedio casero es comer alimentos ricos en vitaminas C y E o tomar 2,000 miligramos de vitamina C y 1,000 UI de vitamina E durante una semana después de la quemadura. Incluso se puede romper una cápsula de vitamina E y aplicarla directamente sobre la quemadura para ayudar a curar y prevenir las cicatrices.