lunes, 18 de junio de 2018

No, ninguna de estas 100 imágenes tiene photoshop







En los aeropuertos se ve de todo un poco







Imágenes sorprendentes (e ingeniosas)







¿Patito feo? Un papagayo desde que nace hasta su vida adulta...







La emoción de los padres al ver a sus hijas vestidas de novia







Humor prometido








El smartphone plegable de Samsung que nunca se llegó a vender

Los rumores del desarrollo de un smartphone plegable Samsung llevan un tiempo pululando por Internet y se han visto impulsados en los últimos meses por ese Surface Phone de Microsoft que apunta al uso de este tipo de diseños. La idea no es nueva y el Axon M de ZTE mostró el camino a seguir.


Imágenes publicadas dicen que Samsung experimentó con la misma idea hace unos años bajo un programa denominado “Proyecto X”. El número de modelo del terminal es SM-G929F. Como referencia, el Galaxy S6 edge y el Galaxy S7 tienen los números SM-G925x y SM-G930x, respectivamente, por lo que este teléfono probablemente se desarrolló en algún momento entre 2015 y 2016.


Ello se corrobora por el viejo icono de Play Store y también por la fecha del widget de la pantalla de inicio, miércoles, 7 de enero de 2015. Siempre que las imágenes sean reales como parece.


Al igual que el Axon M, la base principal del smartphone plegable Samsung es bastante gruesa, con la segunda pantalla en el lado más delgado. Su aspecto general y botonera es una reminiscencia de los Galaxy S6 y en general recuerda a terminales anteriores de Samsung. Solo hay una cámara y un flash, pero eso es típico de estos diseños.


El proyecto fue cancelado, pero su importancia es confirmar que Samsung está experimentando con este formato. La idea no es nueva y ni es para todos ni gusta a todos, pero supone una alternativa de diseño que se agradece ante la falta de innovaciones en el sector y quizá se convierta en el dispositivo definitivo entre smartphone y el tablet de bajo tamaño.




10 datos muy curiosos sobre los huracanes

Los huracanes son fenómenos meteorológicos que atacan por el océano Pacífico y Atlántico. Algunos de ellos han dejado pérdidas materiales y humanas. Otros, por fortuna, se disuelven antes de tocar tierra.


Estos fenómenos naturales se caracterizan por fuertes corrientes de viento y tormentas de alta magnitud. A continuación 10 datos que quizá no sabías sobre los huracanes:
  • Los huracanes giran según las manecillas del reloj en el hemisferio sur, pero en el hemisferio norte giran de lado contrario.
  • La primera persona en ponerle nombre a los huracanes fue el meteorólogo británico C. Wragge a principios del siglo XX.
  • Los nombres de los huracanes se determinan por la Organización Meteorológica Nacional con sede en Ginebra. Los nombres se reutilizan cada seis años, pero los nombres de las tormentas más importantes como Andrew y Katrina se retiraron.
  • Originalmente, los huracanes recibían el nombre de algún santo según la fecha en que la tormenta tocaba tierra, de acuerdo con el National Oceanic and Atmospheric Administration.
  • Irma (2017), es el huracán más intenso formado en aguas abiertas del Atlántico.
  • Cristóbal Colón escribió el primer reporte conocido sobre huracanes en 1495.
  • Los huracanes nunca se forman en el Ecuador debido a que la fuerza de Coriolis —el efecto que se observa en un sistema de referencia en rotación cuando un cuerpo se encuentra en movimiento respecto de dicho sistema de referencia— es muy débil y la necesitan para poder girar.
  • Una tormenta tropical se clasifica como un huracán cuando sube a 74mph (119 km/h).
  • El último huracán formado en la cuenca del Atlántico fue el huracán Alice, producido el 31 de diciembre de 1955.
  • Un huracán puede soltar hasta nueve trillones de litros de lluvia al día.



10 nuevas especies descubiertas en 2018

El protista bailarín

Ancoracysta twista es el nombre del pequeño organismo unicelular descubierto en un acuario de San Diego, California, y que tiene el honor de encabezar la lista. La razón: debido a sus características, esta diminuta especie no se puede incluir dentro de ningún grupo de protistas conocido anteriormente, y parece que pertenece a un antiguo linaje de eucariotas con un ADN mitocondrial extraordinariamente rico. El estudio de sus genes promete, pues quizás ayude a los científicos a comprender mejor la evolución de los organismos eucariotas más primitivos.
De hecho, el reino de los protistas es una especie de “cajón desastre” en el que se incluye a todos los organismos eucariotas – aquellos con el material genético envuelto en una membrana nuclear- que no encajan en otros reinos (hongos, animales y plantas), por lo que A. twista y sus extrañas características no son una excepción en dicho grupo.

Y no nos dejemos engañar por su diminuto tamaño: estamos hablando de un depredador muy sofisticado, que usa su flagelo a modo de látigo para propulsarse (su nombre hace referencia, de hecho, a la forma de moverse) y tiene un orgánulo similar a un arpón que utiliza para inmovilizar a otros protistas de los que se alimenta.

El coloso brasileño

Dinizia jueirana-facao mide 40 metros y su peso se ha estimado en unas 56 toneladas. Lo más sorprendente de todo esto es que se trata del “hermano pequeño”, pues la otra especie que se conoce del género Dinizia es aún mayor. Los únicos ejemplares de Dinizia jueirana-facao que se conocen – tan solo 25 individuos- se encuentran en los márgenes de la Reserva Natural Vale en Espírito Santo (Brasil).

Los frutos de este coloso son también impresionantes, pues hablamos de vainas de hasta medio metro de largo. El bosque en el que habita es el hogar de más de 2.000 especies de vertebrados, y se estima que más de la mitad de las especies amenazadas de Brasil también habitan en esta reserva, con un área cada vez más pequeña y fragmentada pero cuya conservación será crítica para la preservación de esta y otras especies.

Un icono de los mares del sur

Volvemos al reino de lo diminuto para conocer a Epimeria quasimodo, cuyo nombre hace referencia al personaje de Víctor Hugo y a su enorme joroba. Se trata de una de las 26 especies de anfípodos del género Epimeria que viven en el Océano Austral. Este género es todo un icono en los mares del sur, pues agrupa a muy diferentes especies de colores vivos y llamativas estructuras morfológicas que incluye tanto a depredadores que nadan libremente como a organismos sésiles que se alimentan mediante la filtración del agua.

Epimeria es un género muy abundante en las aguas glaciares y los llamativos adornos de su cresta recuerdan a los dragones mitológicos. Cuando en 2007 se publicó una revisión del grupo, nadie se percató de que esta era una nueva especie, pero el año pasado un equipo de investigadores de Bélgica demostraron que posee una combinación única de caracteres morfológicos y genéticos que hacen que el diminuto organismo merezca ser catalogado como especie aparte.

Un escarabajo viajero

Nymphister kronaueri es un escarabajo diminuto de Costa Rica que apenas mide 1,5 milímetros de longitud. La razón por la que ha sido elegido para figurar en el top 10 de las nuevas especies es su particular modo de vida, pues su hogar no es otro que una hormiga, en concreto de la especie Eciton mexicanum. Estas hospedadoras no construyen nidos permanentes sino que son nómadas: pasan de dos a tres semanas en movimiento y capturando miles de presas, y luego se “establecen” en un punto fijo durante un periodo de tiempo similar.

Nuestro protagonista aprovecha para moverse y alimentarse durante las semanas en las que la colonia de hormigas está instalada en un lugar, y viaja encima de ellas cuando llega la hora de cambiar de ubicación. Su modo de vida es tan especializado que el cuerpo del pequeño escarabajo tiene la misma forma, tamaño y color que el abdomen de las hormigas obreras de esta especie, y utiliza sus piezas bucales para engancharse al mismo. El mimetismo es tal que, a primera vista, podría parecer que una hormiga con su polizón a bordo posee dos abdómenes.

Aún no se conoce el mecanismo que utiliza N. kronaueri para camuflarse y no acabar en el plato de la cena de sus involuntarias anfitrionas, aunque se sospecha que pueda tratarse de algún tipo de señal química.

El peligroso "cabello" que está lanzando el volcan Kilauea

Es posible que hayas escuchado en las últimas semanas sobre la aparición de una especie de cabello dorado en los alrededores del volcán Kilauea de Hawái. Obviamente no son cabellos, aunque se asemejan a pelos humanos extendiéndose en hileras a lo largo de la isla. Resulta que están hechos de vidrio, y pueden ser muy peligrosos.

Se llaman cabellos de Pele, y son hebras de vidrio basáltico formado en fuentes de lava. Cuentan los expertos que la fibras se producen cuando las burbujas de gas dentro de la lava estallan en su superficie. La piel de las burbujas explota, y parte de ella se estira en estos hilos extensos.

Algunos son tan finos que son prácticamente invisibles. Otros son aproximadamente del mismo ancho que el cabello humano, por lo que su nombre cobra sentido. Además, debido a que son casi ingrávidos, el viento los levanta y distribuye por toda la isla.


¿Su nombre? En la mitología hawaiana, Pele es la diosa del fuego, el rayo y los volcanes. También es a la vez devoradora y originadora de las islas, y retratada en el folclore como una mujer alta y hermosa. Sin embargo, jugar con su cabello es casi tan peligroso como jugar con el fuego que se dice que la controla.

Las hebras generalmente tienen una pequeña esfera al final, aunque es propensa a desprenderse, dejando un extremo afilado. Si se rompen y se contaminan en agua potable, pueden ser extremadamente dañinos para los humanos o los animales que accidentalmente puedan ingerirlo. Según Don Swanson, un geólogo investigador del Observatorio Volcánico de Hawai:

Imagina inhalar pequeñas astillas de vidrio. Ese es el cabello de Pele. Puede inflamar e irritar cualquier cosa que entre en contacto con él.

Sin embargo, y a pesar de su peligro potencial, no dejan de ser una rareza geológica sorprendentemente hermosa. En las sombras, se ven algo así como paja, a la luz del sol, brillan como el oro. En cualquier caso recuerda, son preciosas, pero por lo general es mejor no tocarlas.