viernes, 30 de marzo de 2018

El escritor que predijo con asombrosa precisión cómo funcionarían los smartphones

Siempre hemos defendido que los autores de ciencia-ficción son necesarios para construir el futuro. Al fin y al cabo, alguien debe imaginar el camino que seguirá la tecnología antes de que científicos e ingenieros lleguen hasta allí. Pero pocas veces nos hemos encontrado con un ejemplo de clarividencia como este.

Se llama David Gerrold y es un escritor y guionista especializado en ciencia ficción. Ha escrito guiones de Star Trek y creó la serie de televisión Land of the Lost. Además ganó un premio Hugo y un Nebula por su novela The Martian Child. En 1999, la periodista Esther Schindler le pidió que predijera una tecnología del futuro. Gerrold escribió lo siguiente:

Tengo un teléfono móvil, una agenda de bolsillo, un beeper, una calculadora, una cámara digital, una grabadora, un reproductor de música, y en algún lugar de mi casa hay también un televisor a color.

En los próximos años, todos estos dispositivos se fusionarán en uno solo. Será una caja de menos de una pulgada de grosor, más pequeña que una baraja de cartas. (El tamaño estará determinado por su comodidad, no por su tecnología interna).

La caja tendrá una pantalla a color de alta resolución, un micrófono, una entrada para cascos o auriculares, una lente de cámara, conectividad inalámbrica, funciones de teléfono móvil y de beeper, un receptor de televisión y de radio, una grabadora digital, y suficiente poder de procesamiento y memoria para funcionar como un sistema de escritorio. Podrá acoplarse a un teclado y un monitor de tamaño completo. Oh sí, y también se encargará del correo electrónico.

Lo más importante de todo es que tendrá reconocimiento y síntesis de voz. Escuchará y responderá en inglés o en el idioma que se necesite, y sí, también será un traductor. Será un agente que saldrá a hacer recados cibernéticos para ti. Por ejemplo, si necesito un restaurante japonés en Tulsa, cerca del Ramada Inn: hazme una reserva y organiza el transporte.

Si no hay un restaurante japonés, prueba un italiano. O envía el siguiente mensaje a Bob: “Bob, aceptamos tu oferta, pero necesitaremos un borrador del memorando para el día 15. Avísame si eso es un problema”.

A este dispositivo lo llamo Agente de Telecomunicaciones y de Información Personal o PITA, para abreviar. El acrónimo también puede significar Pain in the ass, que es igualmente válido, porque tener toda esa conectividad va a destruir lo poco que nos queda de privacidad.

A excepción del nombre y del “receptor de televisión” (que ha sido reemplazado por Netflix), Gerrold da en el clavo punto por punto. Un dispositivo más fino que una baraja de cartas, en el que el límite no lo impone la tecnología sino la ergonomía. Con una pantalla de alta resolución y suficiente poder de procesamiento y memoria para funcionar como un sistema de escritorio (ya vamos por ocho núcleos y 6 GB de RAM). Podrá acoplarse a un teclado y un monitor de tamaño completo (Samsung DeX). Tendrá reconocimiento y síntesis de voz, y hará recados por nosotros (Siri, Alexa, Cortana, Google Assistant). Permitirá enviar mensajes usando solo la voz. Y para cerrar, dice que destruirá lo poco que nos queda de privacidad. Inquietante.




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