jueves, 26 de abril de 2018

Cómo evitar los "dolores tecnológicos" y otros problemas derivados del uso de gadgets

Mirar el celular al despertar, revisar los mails en la tableta, trabajar más de ocho horas frente a un monitor, mirar dibujos animados durante la merienda, juntarse con amigos a jugar al Play Station. La tecnología se utiliza con diferentes cometidos y cada día más gente la hace parte de su cotidianeidad. En el plano laboral y como forma de entretenimiento es muy útil y hasta parece ser indispensable. Pero a pesar de su eficiencia en varios sentidos, un uso excesivo de la tecnología puede causar dolencias y trastornos en las personas. Puede ser dañino a nivel físico, psicológico y afectar el sueño. Son prevenibles y muchos de los casos son curables, siempre y cuando se detecten a tiempo.

¿Tiene una adicción?
Al igual que con determinadas sustancias, hay quienes mantienen una relación adictiva con un dispositivo móvil. Este planteo parece extremista, pero la realidad es que sucede en casos graves.

Roberto Balaguer, psicólogo y experto en nuevas tecnologías, explicó a Cromo que un individuo con este problema refleja dos comportamientos piscológicos claves. Por un lado, "la desconexión con el entorno".

Estas personas están muy apegados a la tecnología y se alejan del ambiente; suelen desatender las relaciones interpersonales y hasta dejan de lado las obligaciones laborales y educativas. En segundo lugar, utilizan mal el tiempo, lo que los lleva a consumir más información de la necesaria.

La utilización de la tecnología se da normalmente de forma compulsiva. "Terminan dedicándoles poco tiempo a las personas o actividades porque quedan apegados a la pantalla", agregó.

Según Balaguer, hasta hace un tiempo, las personas se conectaban a la computadora y se aislaban, pero hoy el apego es mayor. Los sujetos miran la pantalla cada pocos segundos. "Sucede tanto en niños y adolescentes como en adultos. Tiene que ver con la cuota de recompensa que te dan las redes sociales, que permanentemente te dan una nueva cosa", sostuvo.

Las personas adultas deben ser capaces de ponerle fin a este problema a través de la práctica del autocontrol. Cuando el problema lo tienen los niños, Balaguer insistió en que son los padres quienes deben controlar el uso de la tecnología.

Los tratamientos son similares a los de cualquier adicción de sustancias. La clave está en desconectarse del dispositivo por completo y recuperar los vínculos sociales. "A veces se siente una sensación de vacío muy grande al alejarse; de enorme pérdida", contó Balaguer.

La abstinencia también existe en estos casos. La única diferencia es que las sustancias provocan una transformación orgánica más fuerte por los componentes que comienzan a faltar en el cuerpo.

"No podemos decir que es una adicción personal o clínica sino que es cultural, nos atraviesa a todos. Tiene que ver con la época", opinó.

¿Le duele la espalda?
Al utilizar un celular o una tableta, el individuo no apoya los brazos y flexiona el cuello para fijar la vista en la pantalla. Hacer esto durante muchas horas puede causar dolores y trastornos posturales, lo que a largo plazo puede causar problemas de espalda.

Según José Garat, licenciado en fisioterapia y posgraduado en terapias manuales, RPG e inducción miofascial, se genera un desequilibrio muscular y compresión articular por presión en la zona cervical. "Se traduce en dolor, malestar, fatiga, molestias articulares y hasta desgastes de ligamentos", explicó.  Asimismo, al tener los brazos en el aire se recargan hombros y cuello.

A largo plazo, también se ven afectados las manos y brazos por las fricciones de los movimientos repetitivos y la postura. Se genera fatiga muscular y microlesiones, que luego conllevan a patologías como tendinitis y el síndrome del túnel carpiano, entre otros. Esta última refiere a una inflamación en los tendones o en las bursas (tejidos que facilitan el desplazamiento entre diversas estructuras, como tendones, músculos y huesos) que produce dolor, hormigueo e impotencia funcional.

Garat sostuvo que el problema aparece sobre todo en la edad laboral, a partir de los 25 años. Sin embargo, cada vez se detecta en personas más jóvenes. "Para el 60% y el 70% de los pacientes, uno de los factores de mayor riesgo es el uso excesivo o inadecuado de estos aparatos", indicó.

Para tratar estas dolencias es necesario contar con un diagnóstico precoz. Si el paciente deja pasar los síntomas, será necesario concurrir a terapias manuales para liberar el nervio. En casos extremadamente severos se opta por la cirugía.

Es recomendable tomar pausas de tres minutos cada una hora y media o dos para descansar las partes tensadas: hombros, cuello, manos, brazos y antebrazos. Se deben flexibilizar, estirar y movilizar las zonas, como también hacer actividad física dos o tres veces a la semana.

¿Descansa lo suficiente?
Para tener un buen desempeño laboral y sentirse pleno durante el día, es necesario dormir la cantidad y calidad suficiente. Estos dos aspectos muchas veces se ven afectados por situaciones provocadas inconscientemente por las personas: una de ellas es por el uso del celular.

La doctora especialista en sueño Marisa Pedemonte explicó a Cromo que el uso de dispositivos móviles antes de dormir está contraindicado. "Si estás haciendo cosas que te llaman mucho la alerta o te generan estrés, esto puede repercutir por varias horas", agregó.

Por otro lado, las ondas azules que emiten las pantallas inhibe a la melatonina, que es la que coordina las unidades del organismo con referencia al sueño. Pedemonte entiende la mayoría de los equipos actuales tiene filtros para estas ondas perjudiciales, por lo que "lo peor es la alteración de la calma que debe preceder al sueño".

Estar en alerta no se relaciona solamente con algo negativo, sino con algo que genera adrenalina. "Puede ser muy placentero pero muy estimulante y debe evitarse para tener un sueño de mejor calidad", apuntó.

La tecnología saca horas de sueño y, al dormir menos, la persona está cansada, tiene un menor rendimiento mental y físico y hasta puede sufrir depresión o ansiedad. La disminución del sueño y la depresión suelen estar de la mano.

Según un estudio reciente publicado en el Journal of Clinical Sleep Medicine, hoy existe un nuevo trastorno: la ortosomnia. Es característico de personas que usan aplicaciones para rastrear el sueño.

Sobre esto, la experta explicó que son métodos que solo generan más estrés porque la persona se ocupa más en chequear el funcionamiento que en dormir con tranquilidad. "Este tema de medir el sueño constantemente es como generar insomnio tratando de chequear cómo me dormí (...) Simplemente hay que respetar las necesidades de nuestro cuerpo", afirmó.

La única forma de remediar este asunto es durmiendo. Para esto "no hay técnicas mágicas", sino que hay que darle al cuerpo el espacio de descansar.

¿Necesita lentes?
La vista es fundamental para todas las personas y un uso excesivo de la tecnología puede dañarla. Aún falta tiempo de investigación para determinar las consecuencias exactas, pero Martín Sánchez, secretario de la Asociación Uruguaya de Oftalmólogos, entiende que ya hay algunas claras.

En primer lugar, según estudios japoneses recientes –que aún se encuentran en etapa de investigación– se observa una mayor cantidad de niños con miopía en edades cada vez más precoces. Por otro lado, se dio un aumento de la astenopia, mejor conocido como cansancio en la vista. Esto sucede a todas las edades, pero sobre todo en las personas que trabajan muchas horas frente a la computadora, lo que provoca un aumento de uso de lentes.

Si bien aún es muy pronto para confirmarlo, existe otra posible consecuencia: las pantallas irradian determinada longitud de ondas que al causar lesiones pueden provocar una maculopatía, es decir, una enfermedad degenerativa de la zona central de la retina. Para asegurar esto hace falta esperar una o dos décadas.

En la actualidad existen protectores de pantallas y lentes especiales para opacar el daño, pero es mejor evitarlo con tiempo. Sánchez recomienda estar a 30 o 40 centímetros del monitor y trabajar en un ambiente iluminado. No ayuda tener las luces de la habitación apagadas. Además, no se debe pasar mucho tiempo de corrido frente a un monitor. Es necesario descansar cinco minutos cada una o dos horas.
En cuanto a los niños, hay que evitar el "chupete electrónico". No deben estar más de media hora con el celular y con un espaciado de una o dos horas. Es importante la distancia; si es una televisión, que la miren a dos metros y no por más de una hora de corrido.

Los problemas de cansancio pueden mejorar, pero si se causa miopía ya no puede retroceder.

La tecnología también puede causar problemas auditivos –por los auriculares en alto volumen–, trastornos de obesidad –a causa de una vida sedentaria–, entre otros. Los expertos consultados coincidieron en que el celular es la tecnología que causa más daños. "Confluyen actividades de información, ocio, sociabilización, vinculadas al trabajo, a las parejas. Está todo ahí", indicó Balaguer.






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