sábado, 21 de abril de 2018

Game Boy la consola que revolucionó el mundo de los juegos

La pantalla era pequeña, los gráficos se limitaban a tonos grises sobre un fondo verde opaco, pero la Nintendo Game Boy fue una revolución cuando se lanzó en Japón hace tres décadas. La versión original puede parecernos desesperadamente gruesa en la actualidad, pero por aquel entonces era inimaginablemente esbelta, una consola adecuada para jugar en cualquier lugar.


¿Qué hizo que esta consola se hiciera tan popular y vendiera tantas unidades?
Lo curioso es que la Game Boy no fue en realidad la primera máquina de juegos portátil con cartuchos intercambiables: esa fue la Microvision, lanzada en 1979 y descrita como un "sistema de juego electrónico programable" por su fabricante, el gigante de los juguetes Milton Bradley. Curiosamente, la consola en sí misma era solo un contenedor con una pequeña pantalla, cada juego tenía su propio procesador central y un chip de memoria.

Ser una máquina portátil, prácticamente una consola de bolsillo, fue su gran acierto. La consola fue diseñada por el equipo de Investigación y Desarrollo 1 de Nintendo, encabezado por el legendario ingeniero Gunpei Yokoi, el genio detrás de la serie Game & Watch de juegos portátiles de LCD de la compañía. Imponer la portabilidad sobre el rendimiento. Así que, mientras que las consolas portátiles rivales como Atari Lynx y Sega Game Gear se jactaban de tener un hardware costoso y pantallas de color que borraban de un plumazo la batería, la Game Boy era comparativamente barata gracias a su anticuada CPU basada en Z80. Y aunque la pantalla de 2,5 pulgadas apenas podía mostrar cuatro tonos grises diferentes, la consola prometió hasta 30 horas de juego con cuatro baterías AA, lo que lo hizo mucho más útil. Y es que el aspecto no lo es todo.

El controlador D-pad de ocho vías (originalmente diseñado por Yokoi para la serie Game & Watch), y cuatro botones: A, B, Start y Select resultaba muy familiar para los jugadores, lo que significaba que era también fácil para los desarrolladores convertir los juegos de la exitosa NES a la máquina portátil de Nintendo.

Cuando aterrizó en Japón el 21 de abril de 1989, a un precio de 12.500 yenes, vendió inmediatamente su tirada inicial de 300.000 unidades (no llegó al Reino Unido hasta septiembre de 1990). Literalmente arrasó. En esa época, el juego imprescindible era Super Mario Land, un juego de plataformas típicamente peculiar y agradable que reproducía muchas características de la serie clásica de Super Mario Bros. Continuaría vendiendo más de 18 millones de copias.

Con el paso del tiempo, la Nintendo 3DS se convirtió en la fabulosa sucesora de la Game Boy cosechando también muchos éxitos.


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