martes, 17 de abril de 2018

Mi versión gratuita de Winrar tiene 20 años...y aun funciona...

¿40 días? Llevo usando WinRAR en su versión gratuita desde que llevo usando ordenadores (unas dos décadas). Esos 40 días son los que WinRAR afirma que podemos usar el programa durante el periodo de prueba, y a partir de los cuales tendremos que comprar la licencia o eliminar el programa. Sin embargo, el programa sigue funcionando pasado ese tiempo. ¿Por qué?

40^WinRAR = infinito
WinRAR es uno de los pocos programas vitales que instalamos siempre en nuestro ordenador. Sin embargo, aunque nos avise que tenemos que pagar a los 40 días, en realidad no ocurre nada si no lo haces. Y es que esa es precisamente la vía de negocio de la compañía: obligarte a pagar si quieres quitar el aviso.

Por ello, en realidad WinRAR es una especie de shareware, nagware o begware. La táctica de negocio es hacer creer a la gente que están usando un programa gratuito, lo cual hace que la base de usuarios aumente. El pago por WinRAR también puede ser considerado como una especie de donación a cambio de quitar la “publicidad”, como ocurre con algunas aplicaciones de Android.

Con esta técnica, la compañía también reduce significativamente la piratería del programa. Ellos ofrecen el software original y gratuito con el anuncio, y mucha gente no se va a molestar en descargar una versión pirata que pueda contener virus teniendo la original tan a mano aun con el popup.

Además, ofreciendo el programa gratuito se hace que el número de descargas aumente, haciendo común y casi vital el uso del programa; y los usuarios van dejando opiniones positivas por la red dándole autoridad a la compañía, y no optan por otras alternativas como 7Zip. Este programa es una alternativa totalmente gratuita a la que todo el mundo se iría si hubiera que pagar. WinRAR tiene versiones totalmente gratuitas, como una que lanzaron en China en 2015, o la que hay disponible en Android, que no tiene ni anuncios. El objetivo es el mismo que la versión actual: hacer que su uso se extienda y que la gente no use otras alternativas.

Pero entonces, ¿de dónde saca WinRAR el dinero?
De las empresas. Al igual que ocurre con Microsoft o Adobe con Windows y Photoshop, a esas compañías no les importa —demasiado— que los particulares pirateen su software en un único ordenador; sobre todo porque saben que es muy difícil perseguirlos a todos. Sin embargo, con las empresas es más fácil centrar el tiro, además de que las grandes empresas pueden llegar a necesitar cientos de licencias, por lo que es un segmento más lucrativo. Y si en una inspección descubren que las empresas están usando software pirateado, se pueden enfrentar a una grave multa, y saben que la empresa puede tener liquidez para pagarla.

Además, si montas una empresa y estás familiarizado con el programa, es probable que decidas utilizarlo en tu empresa a pesar de que haya alternativas como 7Zip que tienen sus propios formatos con buena eficiencia de compresión, y que pueden descomprimir RAR (aunque no comprimirlo).

La última versión del programa es WinRAR 5.50, que añadía soporte para una contraseña maestra, el formato por defecto pasaba a ser RAR5, y permitía nombres más largos. Mientras siga habiendo empresas que paguen por él, y alternativas perfectamente sustitutivas, WinRAR va a seguir siendo gratis; con aviso o sin él.




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