viernes, 18 de mayo de 2018

La moneda mas grande (y mas extraña) del mundo

Si comparas cómo pagas tus compras actualmente con cómo lo hacías hace 15 años, probablemente veas que hoy utilizas una variedad de métodos mucho mayor. Las tarjetas de crédito se usan cada vez más, igual que otros medios electrónicos tipo PayPal o 'apps' que nos permiten manejar dinero a través del smartphone. Sin embargo, esto no sucede en todo el mundo. En la isla de Yap mantienen una moneda tan antigua como asombrosa: discos de piedra que pueden llegar a ser gigantescos.


En la imagen apreciamos peculiar divisa de esta isla remota, en realidad cuatro pedazos de tierra muy próximos entre sí, que apenas rebasan los 100 kilómetros cuadrados de superficie en total. Yap está en el océano Pacífico occidental, es uno de los estados de Micronesia y cuenta con una población de algo más de 11.000 personas. Una naturaleza exuberante cubre la isla de preciosos paisajes, pero entre sus tesoros no hay metales preciosos con los que fabricar monedas. Por eso se utilizan piedras.

No está claro cuándo comenzaron a emplearse estos impresionantes discos, que pueden medir entre 30 y 350 centímetros de diámetro y pesar varios cientos de kilos. Sí se sabe que están hechos de una piedra caliza que los nativos llaman Rai, procedente de Palau, a unos 450 kilómetros. Según la tradición oral, un famoso navegante encontró la piedra en Palau y ordenó que la tallasen en piezas con la forma de la luna, haciendo un agujero en la parte central para facilitar su transporte.

Inicialmente, los discos se emplearon como regalos en Yap. Cuando la gente comenzó a apreciarlos pasaron a ser divisa, asentándose con fuerza en la isla. A día de hoy se calcula que hay hasta 13.000 en circulación. El tamaño no es el único criterio por el que se calcula su valor: también influye qué marinero lo trajese a la isla, o incluso si alguien murió para conseguir la pieza. La moneda sólo corrió peligro de desaparición a comienzos del siglo XX, con las disputas entre España y Alemania por el control del territorio; y durante la II Guerra Mundial, cuando los japoneses invadieron Yap y aprovecharon las piedras para sus construcciones.

Actualmente, los discos de piedra tienen usos muy concretos. Los más grandes no suelen cambiar de emplazamiento, ni siquiera cuando cambian de dueño. Permanecen en el mismo sitio y todo el mundo sabe y respeta quién es su propietario. Se utilizan en transacciones sociales muy específicas, como para pagar bodas, para establecer alianzas entre clanes o, en caso de necesidad extrema, para adquirir comida.





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