jueves, 7 de junio de 2018

La armada de EEUU en busca de la dosis exacta de café que necesitamos para mantenernos alertas

Una cosa es que nos guste el café y no sepamos decir que no a una buena taza, pero otra muy distinta es que haya gente en el mundo que no sepa vivir sin él. Como si se tratase de una droga blanda que le sirviera como gasolina para funcionar en sus estudios o trabajo. Ese enganche puede incluso llegar a ser patológico, creyendo que porque se beba más café, uno va a rendir mejor, pero puede ser todo lo contrario.

Esta preocupación ha llegado a la armada estadounidense, donde un equipo de investigadores ha dado con un algoritmo que sea capaz de determinar cuál es la cantidad exacta de café que debes tomar de forma diaria para poder estar alerta, concentrado, evitando un estado de sobreexcitación que pueda ser contraproducente. Y es que los datos que manejan son realmente alarmantes: ¿sabías que un 80% de la población de EEUU consume una media de 2 tazas de café diarias?

Gracias a este algoritmo, aseguran que pueden llegar a rebajar el consumo de cafeína en un 65%, pero a la vez incrementar en el mismo porcentaje el nivel de concentración de quien lo consume. Con esta técnica, buscan principalmente que sus militares puedan controlar las cantidades de café que toman sin llegar a perder la atención sobre la misión en la que están trabajando. Pero esperan que su trabajo pueda ser aplicado a otras profesiones en las que el consumo de cafeína es habitual y en los que es necesario tener los 5 sentidos en alerta: médicos, conductores, bomberos, estudiantes...

A pesar de que creen en su éxito, por el momento no han desarrollado una aplicación para ponerlo en práctica. Pero será cuestión de tiempo...

De momento, ¿por qué no pruebas el café de brócoli?
Si no te gusta comerlo, quizá puedas consumirlo a través del café. Una forma “sana” de comer verdura sin llegar a tener que comerlo cocinado. La agencia científica del gobierno de Australia (CSIRO) ha decidido aprovechar el excedente de esta verdura y convertirla en polvo.

La idea es que puedas añadirla a cafés, batidos o comidas precocinadas, otorgándole una buena dosis de fibra, vitamina B6, vitamina B y magnesio. De momento, un bar de Melbourne ya lo ha integrado en algunos de sus cafés.

Veremos qué éxito tiene, pero fijate lo poco que gustan a muchos las zanahorias, pero no te dicen “no” a un trozo de tarta cocinada con esta hortaliza.




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