sábado, 23 de junio de 2018

Mecanofilia, raro comportamiento sexual

En el mes de mayo detuvieron a un joven de 23 años en Arkansas. Ryan Malek estaba teniendo sexo con el tubo de escape de un automóvil.


En mayo, alguien en un complejo de apartamentos vio a un hombre dando vueltas en un parking cercano. De repente, aquel tipo se paró debajo de un automóvil en concreto. El hombre no daba crédito a lo que estaba viendo y llamó rápidamente al 911.

Cuando llegaron los policías encontraron al tipo teniendo sexo con el vehículo. Se trataba de Malek, quien ni se inmutó por la presencia de los policías y siguió a lo suyo. Como han explicado varios medios después, había metido su pene en el tubo de escape. La policía lo arrestó y se lo llevaron al hospital. El nivel de alcohol en la sangre de Malek era cuatro veces superior al límite legal.

El fetichismo por los automóviles es algo normal, pero existen personas que sobrepasan su gusto por estos íconos de la velocidad convirtiendo su amor en una parafilia ––patrón de comportamiento sexual––. Una filia es una afición o atracción a determinadas situaciones, por lo tanto, significan lo contrario que las fobias, que hacen referencia a los miedos.

En este caso, la mecanofilia es un tipo de parafilia en la que se siente una atracción sexual por las máquinas, sobre todo hacia los coches o vehículos de cuatro ruedas. Pero también se pueden sentir atracción por una bicicleta, robot, un tostador; el tamaño del artefacto no importa. Sin embargo, la atracción por los coches es la más común.

El caso Edward Smith

En 2008 un hombre llamado Edward Smith hizo público su romance con más de mil coches. Un romance que incluía sexo.

En sus últimos 45 años, Smith únicamente ha tenido relaciones sexuales con una persona; sus demás experiencias las ha tenido con automóviles. El hombre de 62 años de Yelm, Washington, Estados Unidos es el mejor ejemplo de lo que significa una persona que padece de mecanofilia.
Smith considera a su Volkswagen Beetle blanco del 74 su novia, a la que nombró Vanilla y de la cual dice vivir una relación abierta, ya que también tiene relaciones sexuales con su Opal GT de 1973 llamado Cinnamon y una Ford Ranger llamada Splash.

“VOY MÁS ALLÁ APRECIANDO LA BELLEZA DE UN COCHE EN EL PUNTO DE QUE LO QUE SIENTO ES UNA EXPRESIÓN DE AMOR”, DIJO SMITH.

Este hombre afirmó hablar con el coche, tener citas románticas con su Volkswagen y también que se preocupaba del bienestar y seguridad de su “novia” como si se tratara de una persona.

“SÉ QUE ALGUNAS PERSONAS LO VERÁN RARO, PERO HAY MUCHAS COSAS RARAS EN ESTE MUNDO . NO ESTOY LASTIMANDO A NADIE Y NO PRETENDO LASTIMAR A NADIE”, DIJO SMITH.



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