martes, 19 de junio de 2018

NIños enjaulados y separados de sus padres: La inhumana política migratoria de Trump

Las lágrimas de decenas de niños que han sido separados de sus padres inundan la frontera entre Estados Unidos y México. No hay consuelo, buscaban un futuro mejor, pero la realidad les espera tras los barrotes de las jaulas en los centros de internamiento.

Los más pequeños no entienden por qué no están sus padres con ellos, dónde está su consuelo o cuándo acabará ese calvario. Esperan en centros de internamiento mientras sus padres permanecen detenidos tras haber intentado cruzar ilegalemente la frontera estadounidense. Es la política más férrea de Donald Trump, inhumana para muchos.

El Gobierno de Trump ha decidido procesar penalmente a todos los que entren de forma ilegal en el país, lo que, en la práctica, supone que los manda a prisión a la espera de juicio mientras sus hijos pasan a ser «menores no acompañados» que han de ir a un centro de internamiento.

Al menos 2.000 menores han sido separados así de sus padres en solo seis semanas. Dentro de esas cárceles de niños se permiten dos llamadas telefónicas a la familia a la semana, de menos de diez minutos e incluso se separa a los hermanos, que solo pueden verse una vez a la semana.

El sitio de noticias independiente ProPublica publicó una grabación en audio del interior de una instalación de la Patrulla Fronteriza en el que se escucha a niños llorar mientras un agente bromea: "Tenemos una orquesta". "Faltaba el maestro".

El agente fronterizo pregunta en español: "¿De dónde son ustedes?" El Salvador, Guatemala, respondían los niños, parte de los 2.342 menores que entre el 5 de mayo y el 9 de junio fueron separados de sus familias al ingresar clandestinamente al país, de acuerdo con datos oficiales repasados al Senado.

La medida desató una ola de indignación generalizada en Estados Unidos.
Una de las voces que más destaca es de una angustiada niña salvadoreña de seis años que suplica que llamen a su tía.

"Me puedo ir con mi tía por lo menos", dice la pequeña. "Tengo el número de ella", agrega, explicando que lo había memorizado. "Y mi mami después que me venga a traer mi tía va a venir lo más pronto posible para irme con ella".

Según Pro Publica, el audio fue grabado la semana pasada por una persona que pidió no ser identificada.

La tía de la niña, contactada por el sitio de noticias, dijo que fue el "momento más difícil" de su vida.

"Imagínese recibir una llamada de su sobrina de seis años. Está llorando y me ruega que vaya a buscarla. Ella dice: 'prometo que me comportaré, pero por favor sácame de aquí. Estoy completamente sola'".

La madre de la niña fue trasladada a un centro de detención en Port Isabel, Texas, y según la tía, no ha podido hablar con su hija.

Donald Trump reafirmó ayer lunes sus controvertidas medidas contra las familias de inmigrantes en la frontera sur de Estados Unidos, a pesar del creciente escándalo por los miles de casos de separación familiar. "Estados Unidos no será un campo de inmigrantes, y no será un complejo para mantener refugiados. No lo será", dijo el mandatario, quien llegó a mencionar la crisis migratoria en Europa para justificar sus criticadas medidas internas.




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