viernes, 3 de agosto de 2018

Hay jóvenes operándose para parecerse a los filtros de Snapchat

Dismorfia y Snapchat, dos palabras que jamás debieron de ir unidas, pero que los nuevos tiempos han mezclado en un monstruoso cóctel. Tal y como afirman los cirujanos, se trata de una tendencia que irá a más donde los jóvenes buscan parecerse a su filtro de Snapchat favorito a través de una operación.


Lo cierto es que con la cirugía uno puede observar hasta donde llega el extremo de las modas, el estereotipo de belleza de cada generación llevado al exceso. De hecho, los cirujanos siempre han respondido a solicitudes extremas y extravagantes para recrear partes del cuerpo de celebridades.

Sin embargo, los adolescentes de hoy son de una raza diferente, y diría que única, o más “única” que nunca. Mientras que hace una o dos décadas lucir como tu celebridad favorita (o una versión Z de ella) podría haber sido lo “normal”, hoy hay adolescentes que quieren verse como sus filtros favoritos de las redes sociales, siendo Snapchat el rey indiscutible en este sentido.

Tal y como explica la doctora Neelam Vashi, directora del Ethnic Skin Center en el Boston Medical Center: Esta afección la denominamos Snapchat dysmorphia, y es una nueva y preocupante parte del espectro de un trastorno generalmente llamado dismorfia corporal.


La doctora ha estado notando este patrón en los últimos años, y hace unos días publicó un artículo en la revista médica American Medical Association’s Facial Plastic Surgery donde examinaba en profundidad las causas de esta tendencia alarmante: La gente trae fotos de ellos mismos en ciertos ángulos o con ciertos tipos de iluminación. Hace un rato me ha tocado estar viendo un conjunto de imágenes que son realmente poco realistas, y establece expectativas poco realistas para los pacientes porque están tratando de parecerse a una versión fantaseada de ellos mismos.

Como explica la doctora en su artículo, este tipo de tendencia asociada a las aplicaciones es la búsqueda de una “perfección” inalcanzable. Al igual que la dismorfia general del cuerpo, Snapchat dysmorphia es un tipo de trastorno obsesivo-compulsivo caracterizado por una obsesión por “defectos” en la apariencia física: Si bien un cierto nivel de insatisfacción con tu apariencia es totalmente normal, las personas con dismorfia corporal están plagadas de sus inseguridades persistentes. Para las personas que ya son propensas a estos pensamientos, los filtros de las aplicaciones que ofrecen un atisbo de “perfección” pueden provocar que los pacientes acudan en busca de soluciones que la mayoría de los cirujanos dudamos de conseguir brindarles.

A pesar de la voz de alarma entre los cirujanos y de que muchos dudan en completar este tipo de procedimientos en niños en desarrollo, la demanda de estos procedimientos por parte del paciente va en aumento.

Según la Academia Estadounidense de Cirugía Plástica Reconstructiva y Facial, el 55% de los médicos atendieron a pacientes que “querían verse mejor en sus selfies” en 2017, un repunte del 13% con respecto al año anterior. Este mismo informe llamó a las redes sociales “una fuerza cultural” con el poder de cambiar la industria de la cirugía plástica.

El cambio a peor llegó con el éxito de Snapchat. Si antes de la red social la mayoría buscaba cirugía plástica facial llamada rinoplastia, un trabajo de nariz bastante común que retoca y “afeita” el puente de algunas narices, ahora las preferencias tratan de imitar los filtros de Snapchat, específicamente aumentando el tamaño del labio o el tamaño de los ojos, la simetría y la forma en que se organizan las proporciones de la cara, similar a lo que puedes ver en los filtros más populares. Según Vashi:

La gente me ha llegado a pedir que cambie la forma de su nariz, o tal vez les dé más labios. Pero generalmente es la asimetría lo que quieren corregir.

Las caras asimétricas, para cualquier medida, son perfectamente normales. Sin embargo, las caras simétricas son las que a menudo se ven como las más atractivas. Y aunque Snapchat no hace que las caras asimétricas sean más simétricas, sí reduce la aparición de líneas finas, arrugas e imperfecciones al suavizar y aclarar el tejido subyacente, lo que reduce la aparición de asimetría en ciertas caras.

Al parecer, esta simetría tiene a jóvenes dispuestos a someterse a costosos procedimientos en un intento por parecerse más a esa versión idealizada de ellos mismos.




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