sábado, 11 de agosto de 2018

La luz azul de tu teléfono acelera la ceguera

Hace ya algún tiempo que iOS y Android incluyen, de forma nativa, una función para filtrar la luz azul de la pantalla. Sencillamente es un ajuste de la temperatura del color del display que provoca que tienda a colores cálidos; ahora bien, en los smartphone esta característica está implementada con la intención de no perjudicar el sueño. Ahora, un nuevo estudio no apunta a los trastornos de sueño como consecuencia de esta luz azul, sino a algo más importante: aseguran que acelera la ceguera. Y los ordenadores, lo mismo.

Las pantallas de los teléfonos inteligentes, las tabletas o los ordenadores portátiles emiten una luz tan brillante que podemos verlas incluso a la exposición directa de la luz solar. Un nuevo estudio, publicado por la revista Scientific Reports, concluye que la luz azul puede acelerar la probabilidad de quedarnos ciegos. Según explican hay moléculas que pueden volverse tóxicas por la constante exposición a esta luz; la luz azul brillante, sobre las células oculares, es el origen de una transformación que puede conducir a la degeneración macular asociada a la edad, que es una de las mayores causas de ceguera a nivel mundial.

Tanto la córnea como el cristalino de nuestro ojo no pueden bloquear ni reflejar esta luz azul, según ha explicado uno de los autores de este estudio. No es un secreto que la luz azul daña nuestra visión, pues supone un perjuicio en contra de la retina’. La degeneración macular ocurre, explican, cuando las células fotorreceptoras de la retina mueren; y en tanto que estas células no se reparan, cuando se mueren lo hacen para siempre. Lo curioso es que esta degradación no se produce, ni ningún tipo de respuesta, con luz verde, amarilla o roja, entre otras.

La toxicidad que provoca la luz azul en reacción con la retina no solo puede matar a las células fotorreceptoras, sino cualquier tipo de célula, según han comprobado con células cancerosas, células del corazón e incluso neuronas. En nuestros ojos hay una molécula llamada alfatocoferol, que es un antioxidante natural y que se encarga de evitar que las células fotorreceptoras mueran; pero a medida que envejecemos, estas capacidades se pierden, igual que cuando se deprime el sistema inmune, y es cuando se produce el daño del que hablan en este estudio.




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