Llega el primer preservativo que mide tu rendimiento sexual

Se trata de un anillo para el pene que cuenta las calorías consumidas durante el acto sexual, el número y la velocidad de las penetraciones, la duración del coito, o la variabilidad en las posiciones.


Medimos todo. Las calorías que ingerimos, las que quemamos. Los pasos que damos, el ritmo de nuestro corazón o el tiempo que pasamos dentro del coche. Pero aún nos faltaba algo: la actividad sexual.

Si existe un reloj capaz de decirnos si nos hemos pasado una caloría, ¿por qué no crear un gadget inteligente apto para medir nuestro rendimiento durante el sexo? El artilugio en cuestión existe, se llama i.Con Smart Condom, y no es precisamente un preservativo, más bien se trata de un anillo para el pene que cuenta las calorías consumidas durante el acto sexual, el número y la velocidad de las penetraciones, la duración del coito, la frecuencia de las relaciones en el tiempo, la temperatura de la piel, o la variabilidad en las posiciones.
El i.Con se coloca en la base del pene y tiene la posibilidad de ajustar la banda del anillo lo que permite que se adapte a la circunferencia de cada pene. El aparato está a la venta por unos 70 euros.


Aunque sus creadores sostenían que, el también bautizado como condón inteligente, podía detectar enfermedades de transmisión sexual, la realidad es que esta función no se ha podido comprobar. Los médicos, además, añaden que es prácticamente imposible que pueda detectarlas, porque se necesita de un examen microbiológico para poder detectar las ETS.

Lo que sí que es posible es que saque una media de las calorías gastadas. Esto lo logra con la medición del número de penetraciones multiplicado por un consumo energético fijo, esa sería básicamente la forma en que calcularía el consumo energético.

Otro aspecto que destacan los expertos es no obsesionarse con él. Los sexólogos afirman que lo importante es tomar esta herramienta como un juguete sexual, más que como un método fitness. Puesto que de estar pendientes durante el coito de las calorías, o monitorear cada vez que finaliza el encuentro sexual la cantidad de penetración o duración de este no es sano pues puede llegar afectar las emociones. Todos coinciden en que el sexo sano necesita de la completa entrega y concentración, en prestar atención a las sensaciones y el placer más que a la auto-observación.




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