jueves, 31 de mayo de 2018

La artista que transforma muñecas comunes en verdaderas bellezas

Olga Kamenetskaya es una artista ucraniana que transforma completamente la imagen de muñecas comunes y corrientes. Al quitarse su maquillaje de fábrica y trabajar sobre su rostro limpio, e incluso modificando su peinado y su vestimenta, logra que su apariencia cambie completamente dándoles un aspecto mucho mas realista y mucho mas bello:







Evidentemente éste no ha sido su mejor día







Así se veían estas personas en su juventud, y después que cumplieron 100 años







Accidentes épicos con tanques de guerra







Los idiotas se encuentran en todas partes







Humor preocupado








Las razas de los perros de los dibujos animados que veíamos en nuestra niñez (y aun se ven)

Da igual a qué generación pertenezcas: te has pasado la infancia viendo dibujos animados que recuerdas con nostalgia insuperable, y muchos de sus protagonistas eran perros que lograron robarte el corazón. Antiguas o modernas, las películas y series de televisión para público infantil siempre han incluido entre sus personajes al mejor amigo del hombre, haciendo que millones de niños corrieran a decirle a sus padres que querían un perrito de mascota.

Si fuiste uno de ellos, sabrás que lo menos importante era la raza. Ni siquiera sabías si los canes ficticios de tus sueños tenían pedigrí o eran mestizos, adorables chuchos cariñosos e inteligentes sin una procedencia noble. ¿Qué importaban los orígenes de Snoopy o El Pequeño Ayudante de Santa Claus si lo que tú querías era un compañero fiel que te tratara como ellos a Carlitos o a Bart Simpson?

Lo cierto es que muchos sí estaban basados en algún tipo concreto de animal, pero seguro que no fuiste capaz de adivinar cuál era. Y que nunca te fijases en la raza de los perros es una clara demostración, por si faltaban argumentos, de que el pedigrí de una mascota es lo de menos. Por eso, cuando pienses en comprar un perro para que te haga compañía o juegue con tu hijo, piénsalo dos veces: los perros no se compran, se adoptan. Más del 80 % de los canes que están centros de acogida y necesitan un hogar son de raza mestiza. Y ahora vas a ver que no eres capaz de distinguirlos.

Ideafix


El inseparable compañero de Obélix, famoso por los cómics de Astérix el Galo y sus adaptaciones, fue uno de los primeros ecologistas que te inculcaron el amor por la naturaleza cuando solo eras un niño. Como se echaba a llorar cada vez que alguien dañaba un árbol, su rechoncho amigo tuvo que dejar de arrojar los troncos sobre los romanos. Y a nosotros se nos encogía el corazón solo con verlo.

¿De qué raza era? Ni siquiera se sabe a ciencia cierta. La especulación más común es que se trata de un Schnauzer miniatura, si bien en las películas de Astérix se le identifica como un West Highland white terrier, una raza de origen escocés. Se parece a ambos… y a ninguno, así que lo más probable es que ni al autor le preocupase ese detalle.


Snoopy

Nacido como un perro corriente en una tira cómica de los 50, fue adquiriendo características más propias de los humanos con el tiempo. Cuando la mayoría lo conocimos, ya en la tele, era capaz de entender a las personas y de transmitir sus pensamientos al espectador y a su mejor amigo, el pájaro Emilio (pero no a su humano, el mítico Carlitos). Con él aprendimos a ampliar las fronteras de nuestro pequeño mundo. En su caso no era mucho más que una caseta en el jardín, pero eso no le impedía soñar con convertirse en un piloto de la Primera Guerra Mundial. ¡Ah! Y también que no debemos saltarnos la cena.

¿De qué raza era? Un beagle, pero con un pasado que tristemente comparte con muchos animales mestizos. Su anterior dueña, una niña llamada Lila, tuvo que desprenderse de él cuando su familia se mudó a un apartamento en el que no aceptaban mascotas.

Pequeño Ayudante de Santa Claus

No era el más listo de los perros, pero sí el más fiel y uno de los más entrañables que nos han sacado una sonrisa desde la pantalla. Los que hemos memorizado cada episodio de ‘Los Simpson’ a base de reposiciones jamás olvidaremos esa vez que lo llevaron a un programa de adiestramiento y no lograba aprender, pero Bart se negaba a castigarlo tirando de la cuerda. Al final, gracias al enorme cariño que sentía por su amigo humano, fue capaz de tumbarse y levantar la patita.

¿De qué raza era? Esta sí la habréis adivinado casi todos, pues se ve claramente en la serie que es un galgo de carreras. De hecho, su pasado es tan trágico como el de muchos animales de carne y hueso, que se ven sometidos a maltratos por parte de unos dueños que solo los quieren para sacar un beneficio económico. Menos mal que el Pequeño Ayudante se topó con la familia Simpson cuando Homer no tenía dinero para comprar regalos navideños.

Milú

El perro que se llamaba como la primera novia de Hergé, creador de Tintín (su nombre era Marie-Louise, Malou para los amigos, que finalmente derivó en Milou), llegó a tener su propio hueco en el título de los cómics durante una época, cuando eran Las aventuras de Tintín y Milú. Así de indisoluble era la unión entre estos amigos, que se salvaron la vida mutuamente en multitud de ocasiones. Milú era fiel y valeroso, aunque tuvo sus momentos rebeldes y el whisky y los huesos podían ser su perdición.

¿De qué raza era? Un fox terrier que no hacía distingos entre especies. Y de pelo muy duro. Junto con el Capitán Haddock constituyen el yang que equilibra con alegría el yin que Tintín tiene de excesivamente sabio o virtuoso.

Slinky

La mano derecha de Woody en casa de Andy (al menos hasta que llega Buzz Lightyear) recibe su nombre de los muelles de juguete a los que representa en las películas de Toy Story. Aunque se entristece, solo él se resiste a pensar que su amigo el vaquero se haya desecho del guardián espacial a propósito cuando este se cae por la ventana, pues es incapaz de pensar mal de nadie (y menos de su querido Woody). Su lealtad y simpatía hicieron de él uno de los personajes más queridos de una saga en la que no hay precisamente poca competencia.

¿De qué raza era? Teniendo en cuenta que se trata de un juguete mitad perro, mitad muelle, no parece muy relevante. Sin embargo, su parte animal es sin duda la de un perro salchicha, detalle en el que seguro pocos se fijaron mientras trataban de contener las lágrimas con cada escena de las pelis de Pixar.

En 1837 Charles Dickens ya había escrito una novela muy similar a "Westworld"


“Un policía, un taxista o una anciana […] deambularían hasta ser derribados como cualquier persona real; aún más, si fuera golpeada por seis u ocho nobles o caballeros, tras ser derribada, la figura emitiría diversos gruñidos, mezclados con ruegos de piedad, completando así la ilusión y el disfrute perfecto”.

Con esta descripción, que bien podría servir para explicar el funcionamiento de los parques de ‘Westworld’, uno de los personajes que salieron de la brillante pluma de Charles Dickens detallaba su idea de un parque de atracciones al que la gente adinerada de Inglaterra acudiría para hacer realidad sus más oscuros deseos, en especial su abominable pulsión de apalizar hasta la muerte a autómatas con aspecto de personas.


Por mucho que Michael Crichton, responsable de la película de 1973 en la que está basada la serie de HBO, asegure que su idea fue original y carecía de “antecedentes literarios”, lo cierto es que el creador de Oliver Twist y David Copperfield ya había imaginado algo bastante similar mucho antes, en uno de sus relatos menos conocidos.

La primera parte del ‘Informe completo de la primera reunión de la Sociedad Mudfog para el Avance de Todo’, a la que pertenece el extracto, es uno de los textos que Dickens publicó entre enero de 1837 y febrero de 1839 en la revista literaria ‘Bentley’s Miscellany’, de la que fue editor y en la que todavía firmaba con el seudónimo Boz. Como coincidieron en el tiempo con ‘Oliver Twist’, no se recopilaron y publicaron como libro hasta 1880, diez años después de la muerte de su autor, e incluso entonces pasaron desapercibidos. No hubo traducción al español hasta finales de 2014, cuando la editorial Periférica la publicó bajo el título ‘Los papeles de Mudfog’ y con traducción de Ángeles de los Santos.

La Sociedad Mudfog para el Avance de Todo que Dickens concibió es una parodia de la Sociedad Británica para el Avance de la Ciencia, fundada en 1831, y de otras agrupaciones científicas de la era victoriana. En sus relatos, elabora una crónica de las reuniones de ese ficticio colectivo de hombres sabios que se citan para compartir ideas tan locas como fascinantes, entre ellas la del parque temático, propuesta por un genio excéntrico llamado Mr. Coppernose.

El tono de comedia de estas narraciones roza en ocasiones el absurdo, aunque el verdadero objetivo de Dickens, como en casi toda su obra, era denunciar las injusticias de su tiempo. Mientras nos hace reír con los extraños inventos de los eruditos de la Sociedad Mudfog, nos invita también a reflexionar sobre los cambios (no siempre positivos) que trajo consigo la Revolución Industrial.

Sin duda este proyecto de Mr. Coppernose, que irónicamente se titula ‘Sugerencias prácticas sobre la necesidad de proporcionar un reláx inofensivo y saludable a los jóvenes de Inglaterra’, es el más interesante y profusamente descrito de cuantos aparecen en la crónica de la primera reunión.

La misteriosa desaparición de una familia, y el regreso uno a uno de sus miembros, sin saber qué había ocurrido

El 29 de agosto de 2016, una familia australiana de granjeros abandona su hogar de forma repentina. Días después, y con decenas de medios y policías a las puertas de su casa, los cinco miembros comienzan a aparecer escalonadamente como si nada hubiera pasado. Nadie sabía qué había ocurrido exactamente.

Hasta el 29 de agosto, se puede decir que la familia Tromp era casi modélica. Mark Tromp, de 51 años, y su esposa Jacoba, de 53, se habían establecido con éxito en una granja de grosellas junto a un negocio de tierras en su propiedad en Silvan, en las afueras de la capital victoriana, Melbourne.

Sin embargo, aquel último lunes de agosto todo cambió, y lo cierto es que hoy sigue sin haber una explicación clara. Mark y Jacoba junto a sus tres hijos adultos, Riana, de 29, Mitchell, de 25, y Ella, de 22, huyeron de forma inexplicable.

Cuando los primeros vecinos advirtieron que pasaba algo raro, la policía se personó en la casa de los Tromp. Allí descubrieron que se habían dejado los pasaportes, las tarjetas de crédito y los teléfonos móviles. Incluso las llaves de la casa y la comida para los animales. Lo que fuera que había pasado les hizo huir dejando todo atrás. Parecía claro que habían emprendido un viaje por carretera (se llevaron el Peugeot plateado de Ella) sin posibilidad de que alguien pudiera contactarlos.

Poco después se reveló que Mark y Jacoba habían estado sufriendo algunos episodios de estrés y cierta paranoia. Según los informes de algunos medios, al menos uno de los dos se había convencido de que alguien había salido a matarlos y se había llevado su dinero.

Horas después de comenzar la búsqueda, la policía da con una pista. Al parecer, había un teléfono de los Tromp operativo en el viaje. A diferencia del resto de su familia, Mitchell Tromp llevó su móvil. Más tarde contaría que lo había llevado para asegurarse de que todos estuvieran a salvo, pero que sus padres se volvieron cada vez más raros y difíciles. A unos 30 kilómetros de la casa, le obligaron a arrojarlo por la ventanilla del automóvil. Al parecer, estaban convencidos de que se estaba utilizando para rastrearlos.

La familia condujo un día entero hasta llegar a la ciudad de Bathurst, en Nueva Gales del Sur, a 800 kilómetros de distancia al oeste de Sydney. El martes por la mañana, Mitchell dejó sin dar explicaciones a la familia. Unas horas más tarde, los cuatro Tromps restantes se dirigieron al este a un lugar turístico muy popular, las Cuevas de Jenolan. Allí fueron Riana y Ella quienes decidieron también separarse de sus padres. Además, lo hicieron robando un vehículo y conduciendo a Goulburn, donde informaron que sus padres habían desaparecido.

La historia, extraña y peliculera, comenzó a llamar la atención de medios y un público que no entendía qué demonios estaba ocurriendo con los Tromp. La mayoría se preguntaba cómo una familia aparentemente normal podría haber actuado así, y cómo era posible que sus miembros estuvieran apareciendo por separado sin razón aparente.

En Goulburn, Riana y Ella decidieron separarse en una gasolinera. Al parecer, Ella decía que quería ir a casa para alimentar a sus caballos. De hecho, la chica se convirtió en la primera Tromp en ser localizada cuando llegó a la granja familiar el martes por la noche, encontrando a numerosos policías y prensa. Por su parte, Mitchell llegó a la granja a la mañana siguiente, después de tomar varios trenes.

Si bien Mitchell y Ella parecían no estar demasiado afectados mentalmente, no se podía decir lo mismo de Riana. La joven se había subido a la parte trasera de un vehículo en Goulburn, y allí fue descubierta por el dueño después de haber conducido casi una hora sin saber que llevaba compañía. El tipo le dijo a los medios que se detuvo al oír un ruido y descubrió que Riana estaba en lo que él denominó como “un estado catatónico”, diciendo que no sabía ni su nombre ni dónde estaba. 

Los curiosos métodos anticonceptivos del antiguo Egipto

Sin importar la civilización o la época, un embarazo siempre ha sido la máxima expresión del amor entre un hombre y una mujer. Además al tener descendencia, las parejas aseguraban la continuidad de las costumbres a través de la siguiente generación; lo que ha permitido forjar una cultura.

De la misma manera que lo hicieron sus padres, los hijos se encargarían de cuidarlos y guiarlos una vez que alcanzaban la ancianidad. No obstante como no todas las parejas podían tener bebés, adoptaban a otros niños huérfanos para proteger la estructura familiar y su camino a la vejez.

Los primeros tratamientos de fertilidad
A diferencia de otras civilizaciones en el Antiguo Egipto se veía la infertilidad como una enfermedad y no una pestilente maldición. Y gracias a esa mentalidad, se permitieron investigar y así crear los primeros estudios médicos. Aunque la condición estéril únicamente se le atribuía a la mujer, en ningún momento se le infravaloró; sino que se le atendió con el merecido respeto.

De esta manera se comenzaría a practicar los primeros tratamientos apoyados en una medicina intuitiva, conjuros y rituales para combatir a los males en la reproducción.

Gracias a la observación, surgían los inicios de la ginecología en el Antiguo Egipto; y con ello sembraron los cimientos de las pruebas de embarazo como también de la anticoncepción.

El descubrimiento estaba en la orina, a través de la cual habían notado la presencia de una hormona que delataba si una mujer estaba encinta o no.

También podían saber el sexo del bebé a través de este método. La guardaban en un recipiente al que le echaban dos tipos de semillas: cebada y trigo; Dependiendo de si brotaba una u otra, sería niño o niña.

El Libro de los Muertos consistía en una colección de hechizos diseñados para guíar al fallecido en la otra vida.

El Libro de los Muertos consistía en una colección de hechizos diseñados para guíar al fallecido en la otra vida. - C.C

Estos conocimientos fueron recogidos en diferentes documentos que se conocen como papiros; los cuales fueron escritos por los sabios, tras la repetición de patrones médicos. A partir de ese momento surgen los primeros estudios sobre la sexualidad y la reproducción. Los egiptólogos hallaron y descifrar algunos como: «Papiro Kahoun» (1.900 a.C) y el Papiro Ebers, (descubierto en 1.800 a.C durante el siglo XIX).

El «test»
Al igual que en la actualidad- también se daban diferentes escenarios en los que un nacimiento podía implicar bien un sinfín de bendiciones para unos; o bien una serie de catastróficos infortunios -entre los que la madre y el niño podían perder la vida durante el embarazo- y sin contar las numerosas complicaciones sociales que se daban por causa de las relaciones extraconyugales.

«El periodo de lactancia, que podía prolongarse durante un periodo de tres años, reducía la posibilidad de un nuevo embarazo».

«En Egipto existían varios tipos de pruebas de embarazo como la exploración del cuerpo femenino –observar el cambio de color de la piel, la hinchazón de pechos, etc.-, que verificaban hasta cierto punto el embarazo», escribió Clara Ramos Bullón en su libro«Breve Historia de la vida cotidiana del Antiguo Egipto: costumbres, cultura, tradiciones».

Los «Papiros de Berlín» conforman la primera documentación que recoge las primeras pruebas de embarazo, el tratado de pediatría más antiguo, así como los peculiares métodos anticonceptivos.

Sin embargo por las razones que fueran, no todas las mujeres estaban dispuestas a recibir la maternidad, y buscarían por todas las formas evitar ese estado. Entre los métodos preventivos más extraños destacó: el uso de tampones bañados en miel, la inserción de heces de cocodrilo en la vagina o también una masa pastosa que resultaba de triturar espinas de acacia ; pues al parecer contenía goma arábiga, la cual actuaba como un potente espermicida.

Clara Ramos Bullón recoge estos hechos curiosos en su obra, donde asimismo relata: «El periodo de lactancia, que podía prolongarse durante un periodo de tres años, reducía la posibilidad de un nuevo embarazo».

Embarazos problemáticos
El camino a la vida entre la concepción y el nacimiento nunca fue ajeno al peligro, tanto para la madre como para el nonato.

Los abortos involuntarios era uno de los mayores miedos de las mujeres encintas; en los que además de perder al bebé ellas quedaban expuestas a la muerte por incontrolables hemorragias. Por esta razón se colgaban amuletos y, se encomendaban a ciertas deidades como: Isis (protectora de la madre y el nonato), y Taweret (diosa de la fertilidad).

La importancia de la descendenciaEn la actualidad, muchos mayores son víctimas del abandono y otros son atendidos por cuidadoras. Sin embargo, en el Antiguo Egipto como en otras civilizaciones los ancianos eran un pilar fundamental para la familia y la sociedad.

Para los egipcios uno de los ritos más importantes, y que le daba algún sentido a la inevitable muerte era la «maat» -un ritual funerario-; y que tenían que llevar a cabo sus descendientes.

De esta manera, las siguientes generaciones permitieron no solo que los ancianos heredaran a la humanidad su sabiduría; sino que las costumbres que crearon identidades colectivas continuaran vivas a través de los siglos.




Por primera vez: Crean córneas artificiales con impresión 3D

La córnea es el lente externo transparente en la parte frontal del ojo. Un trasplante de córnea es la cirugía para reemplazar la córnea con el tejido de un donante y es uno de los trasplantes más comunes que se realizan.


Hay muchas condiciones que pueden afectar la transparencia total de la córnea. Por ejemplo, un trauma o lesión en la córnea que pueda dejar cicatrices, al igual que infecciones.Una condición hereditaria llamada distrofia de Fuchs, causa fallas de la córnea. El queratocono hace que la córnea protruya hacia adelante formando una curva pronunciada. Ocasionalmente, puede haber una falla de la córnea después de una cirugía ocular, como la cirugía de cataratas.

Un transplante de córnea es necesario si la visión no se puede corregir satisfactoriamente con anteojos o lentes de contacto, o si una hinchazón dolorosa no se puede aliviar con medicamentos o lentes de contacto especiales.

Se calcula que en el mundo hay alrededor de diez millones de personas esperando por un trasplante de córnea. La córnea es la membrana transparente que constituye la parte anterior del globo ocular, y si resulta dañada puede provocar gravísimos problemas de visión, incluída la ceguera. Por ese motivo, la posibilidad de poder fabricar artificialmente córneas humanas para trasplantes, podría ayudar a muchísimas personas.

Y, ahora, un equipo de la Universidad de Newcastle, ha logrado un hito sin precedentes. Los investigadores han conseguido por primera vez fabricar córneas humanas artificiales utilizando una bioimpresora en 3D. Para lograrlo han mezclado células madre de donantes sanos con una tinta biológica que contiene alginato y colágeno.

Los autores del hallazgo aseguran que han creado una córnea perfecta en menos de diez minutos. Dicen que el procedimiento permitiría fabricarla a medida de las dimensiones del ojo de la persona receptora. Ahora, esta técnica tendrá que someterse a varias pruebas con animales para seguir estudiando su efectividad y comprobar si existen efectos secundarios.



Deberías enseñar a tus hijos a decir "malas palabras" en lugar de prohibírselo

Según la Dra. Emma Byrne pueden aumentar la tolerancia al dolor y ayudar a los niños a entender las emociones de quienes les rodean.


Los científicos parecen apoyar la idea de que las palabrotas o los insultos atraen a las masas. No está claro por qué, quizás porque sugieren que podemos romper ciertas reglas sociales (de lenguaje, comportamiento, educación) en un entorno público.

Ahora, los expertos parecen vincular las palabrotas (entre otras cosas) a la honestidad, a un mejor vocabulario, mejor credibilidad, mejor camaradería con nuestros compañeros, y a ayudarnos a procesar y manejar mejor el enfado. Una de las figuras clave en este terreno es la investigadora y autora de inteligencia artificial (AI) Emma Byrne.

“Tratamos de mantener el lenguaje fuerte alejado de los niños hasta que sepan cómo usarlo de manera efectiva. Estoy firmemente convencida de que deberíamos revisar esta actitud. Aprender a usar las palabrotas de manera efectiva, con el apoyo de adultos empáticos, es mucho mejor que tratar de prohibir que los niños usen ese tipo de lenguaje", asegura Byrne.

La investigadora argumenta su teoría explicando que, al prohibirlo, no se podrán desmitificar las palabras en primer lugar, ni los niños serán capaces de entender las emociones de la gente que les rodea desplegando tal lingüística. "Los niños necesitan aprender cómo las palabrotas afectan a los demás”, asegura.

Las conclusiones de Byrne no se basan en un único estudio. Su gran fascinación por la neurociencia le ha llevado a publicar su primer libro de pop-sci: ‘Maldecir es bueno para ti: La asombrosa ciencia del mal lenguaje' (2017).

Insultos, ¿el mejor analgésico?
Recientemente, la Dra. Byrne hacía referencia a un estudio particularmente esclarecedor sobre el tema. Descubrió que maldecir o decir tacos cuando se siente dolor, aumenta la tolerancia de alguien al mismo en comparación con alguien que grita una palabra neutra (y sorprendentemente inapropiada) en su lugar, como "¡brillante!".

Aparte de aclarar que las palabrotas pueden tener este efecto (incluso sugerir que las palabrotas más fuertes son mejores analgésicos), la Dra. Byrne también nos recuerda que el dolor no es sólo un fenómeno biológico, sino también psicológico.

El debate sobre lo que se entiende como palabrota y lo que no se ha abierto, y no cabe duda de que se trata de un tema poco investigado, quizás por seguir siendo un tabú.