lunes, 11 de junio de 2018

Cuando la mezcla de razas da como resultado hijos hermosos

África (Angola y Cabo Verde) + Portugal

Estados Unidos (Hawai) + Dinamarca

Grecia + Francia

Brasil + Francia

Aborigen australiano + anglo-australiano

Etiopía + Grecia

Los efectos especiales de "The Avengers"







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Si crees que estás teniendo un mal lunes, mira esto...








Humor googleado







Asi fueron las infancias de Bill Gates, Steve Jobs, Mark Zuckerber y otros magnates de la tecnología

Todos tenemos un pasado, incluso los hombres más poderosos del mundo de la tecnología. Aunque ahora parezcan personajes al estilo de Tony Stark o Bruce Wayne, ellos también fueron niños con infancias más o menos felices, alegres o llenas de infortunio, que tuvieron una enorme influencia en su manera de ser y en el rumbo que tomarían sus ahora multimillonarios negocios.

Los padres de Facebook, Google, Apple o Microsoft mostraban aptitudes y pasión por los bytes desde muy pequeños, pero no todos los que han llegado tan alto han sido niños prodigio o han tenido la oportunidad de explotar su talento casi desde la cuna. Algunos, como Elon Musk o Jan Koum, se criaron lejos de la meca de la tecnología donde se convertirían, años después, en visionarios.

Jeff Bezos, fundador y CEO de Amazon
Lugar y fecha de nacimiento: Albuquerque (Nuevo México, Estados Unidos) el 12 de enero de 1964

Cuando la madre de Jeff Bezos dio a luz a su brillante hijo, tenía solo 16 años. Su padre biológico formaba parte de una ‘troupe’ de monociclistas, trabajaba en una tienda por poco más de un dólar la hora y “tenía el hábito de beber demasiado”, según se cuenta en la biografía del magnate. Se divorciaron cuando él solo tenía 17 meses, y cuando contaba cuatro años fue adoptado legalmente por el segundo marido de su madre, el cubano Miguel Bezos, que había llegado a los Estados Unidos sabiendo solo una palabra: “hamburguesa”.

Tiempo después se mudaron a Miami y allí fue donde Jeff, un niño prodigio (ya en el colegio hacía cosas sorprendentes como crear un test para que sus compañeros evaluaran a sus profesores), desarrolló su amor por la tecnología. Convirtió el garaje de su casa en un taller donde cacharrear con todo tipo de artilugios mecánicos. Ya en el instituto dio sus primeros pasos como emprendedor fundando un campamento de verano, el Dream Institute. Y fue la suma de todas estas experiencias vitales lo que hizo de él un soñador incansable, que un día dejó un trabajo muy bien pagado para crear la tienda online de libros que hoy conocemos como Amazon.

Bill Gates, cofundador de Microsoft

Lugar y fecha de nacimiento: Seattle (Washington, Estados Unidos) el 28 de octubre de 1955

El que se ha tirado años siendo el hombre más rico del mundo creció rodeado de cariño y apoyó en el seno de una familia de clase media-alta. Era un ‘crack’ al Risk y al Monopoly y un ávido lector que devoraba todo lo blanco sobre negro que cayera en sus manos, incluida la enciclopedia. Como pasaba casi todo su tiempo libre trasteando con los ordenadores de la escuela, pronto fue capaz de programar un juego de tres en raya en lenguaje BASIC. Allí conoció a Paul Allen, que sería su socio en los orígenes de Microsoft.

En un momento dado, llegaron a prohibirles el acceso al aula de informática por ‘hackear’ el programa para poder usar las máquinas durante más tiempo. Para que les levantaran el castigo, se ofrecieron a arreglar los fallos del sistema. Cuando solo tenían 15 años, Gates y Allen montaron su primer negocio, Traf-o-Data, un ‘software’ para monitorizar el tráfico de Seattle que les granjeó 20.000 dólares.

Mark Zuckerberg, cofundador y CEO de Facebook
Lugar y fecha de nacimiento: White Plains (Nueva York, Estados Unidos) el 14 de mayo de 1984
Hijo de un dentista y una psiquiatra, el pequeño Mark ya era un prodigio de los ordenadores con 12 años, cuando desarrolló una herramienta de mensajería, ZuckNet, que permitía a su padre comunicarse con la recepcionista y con su casa. También desarrolló varios juegos a partir de los dibujos de algunos amigos que tenían mano para el arte. Su primera gran creación, no obstante, llegó cuando todavía iba al instituto. Fue entonces cuando desarrolló Synapse, un reproductor de música que bien podría ser el antepasado de Spotify. Empresas como Microsoft o AOL se interesaron por el ‘software’ y por contratar al joven Zuckerberg, que ni siquiera había entrado en la universidad, pero él rechazó sin miramientos todas las ofertas.

Elon Musk, cofundador de Tesla y Space X
Lugar y fecha de nacimiento: Pretoria (Sudáfrica) el 28 de junio de 1971
De pequeño, Elon era tan introvertido que su madre llegó a preguntarse si era sordo. Lo cierto es que, según su propio testimonio, tuvo una infancia terrible. Su padre era extremadamente duro y en el colegio era el blanco predilecto de los abusones. “Durante unos años no hubo respiro. En el colegio te perseguían los matones […] y luego, cuando llegabas a casa, era igual de malo”, confesaba. Su única vía de escape eran la ciencia ficción y los ordenadores. Desarrolló su primer programa a los 12 años con un barato Commodore VIC-20 que tenían en casa, y llegó a vender un videojuego de matar marcianitos a una revista de informática por 5.000 dólares.

Con 17, huyendo de su oscuro pasado y del servicio militar obligatorio, que por aquel entonces en Sudáfrica consistía en aplicar el ‘apartheid’, decidió marcharse a Canadá, desde donde emigraría después a Silicon Valley. Desde entonces no ha parado de fundar empresas y de acumular éxitos hasta convertirse en uno de los visionarios más famosos y respetados del planeta.

Steve Jobs, cofundador de Apple
Lugar y fecha de nacimiento: San Francisco (California, Estados Unidos) el 24 de febrero de 1955. Falleció el 5 de octubre de 2011 en Palo Alto (California).
Aunque no es algo que siempre se recuerde, el padre de uno de los mayores visionarios que ha dado la tecnología, cofundador de la empresa más valiosa del mundo, era de origen sirio. Abdulfattah ‘John’ Jandali y Joanne Carole Schieble tuvieron que dar a su hijo en adopción porque sus familias se opusieron a su enlace, así que un matrimonio estadounidense de clase trabajadora, Paul Reinhold y Clara Jobs, fue el encargado de criar al pequeño.

De Paul proviene la pasión de Steve por las máquinas, pues de pequeño se pasaban horas juntos reparando coches y aparatos electrónicos de todo tipo en el garaje. Además, cuando adoptaron a su hermana Patricia y se mudaron a Mountain View, una ciudad que más tarde se conocería como Silicon Valley, se vio rodeado de vecinos ingenieros que le contagiaron su amor por la informática. Con 13 años le pidió al mismísimo cofundador de HP, Bill Hewlett, que le prestara algunas piezas para un proyecto escolar, y este quedó tan sorprendido que no solo lo hizo, sino que le ofreció una beca de verano. A esa misma edad conoció a su tocayo Steve Wozniak, que años más tarde se convertiría en su socio para fundar Apple Computers.

Un cerebro por favor: esta mujer mantiene una relación amorosa con un cartucho de tetris y se quiere casar con él

Noorul Mahjabeen Hassan tiene 20 años y es una impecable estudiante de matemáticas de Florida. Pero ha sido otro aspecto de su vida el que la ha convertido en viral. Desde hace unos meses, Hassan asegura que mantiene una relación amorosa con Tetris, el famoso videojuego. Y, tal y como ha asegurado a varios medios, está luchando para conseguir casarse con él.


"Todo comenzó cuando empecé a jugar a Smash Run. Escuché la canción de Tetris y pensé que era bonita. Cada vez que la oía, me entraban ganas de jugar a Tetris. Todo lo que hacía era seguir jugando y pensar en él", explica la estadounidense.
Su relación ha ido estrechándose cada vez más, y ahora asegura que duerme con una copia del juego para la NES, en lo que describe como una "relación física": "Creo que Tetris es precioso. Se centra en la perfección y estimula tu mente. Físicamente, siento lo mismo que siente cualquiera en una relación: que has encontrado a tu acompañante perfecto".


La parafilia que describe esta surrealista relación se denomina "objetofilia", por la cual una persona se siente atraída por un objeto inanimado. Históricamente, han surgido casos de lo más extraños de esta enfermedad: desde una francesa que asegura haberse casado con la Torre Eiffel hasta un japonés que contrajo un supuesto matrimonio con la protagonista de un juego de Nintendo DS.

Pero, lejos de ser un estímulo puramente sexual, Hassan asegura que su relación trasciende el fetichismo para acercarse a algo mucho más romántico: "Para los fetichistas, la atracción es sexual, para un objetofílico es algo más romántico. Tenemos sentimientos reales y nos sentimos conectados emocionalmente con los objetos. Al fin y al cabo, no hago daño a nadie. ¿Cuál es el inconveniente? Piensan que es raro, pero si les pido que me den una razón para no estar con Tetris, no me pueden decir ninguna".

Esta no es la primera pareja que la estudiante ha tenido. Antes, mantuvo una relación muy intensa con una calculadora llamada Pierre. "Me gustaba tocar sus botones, también con mi lengua. Me encantaba generar números al azar y multiplicarlos. Al ser una calculadora, se trataba de una relación muy intelectual".

Pero su relación de amor se rompió cuando Pierre se extravió. Por suerte, apareció Tetris, a quien ahora considera su "media naranja".





Analiza cualquier enlace, con Google Chrome, para evitar virus

En Internet, los enlaces son una herramienta básica para que el usuario pueda navegar entre diferentes secciones, o incluso entre diferentes páginas web. Pero detrás de un enlace puede esconderse un virus, por ejemplo, o cualquier otra forma de malware. Para saber si es así, o no, contamos con herramientas como VirusTotal, que escanean estos enlaces con decenas de soluciones de seguridad informática. Pero lo que te contamos esta vez es cómo integrar VirusTotal en Chrome, para que la tarea sea mucho más sencilla.


Descarga VTChromizer para Google Chrome
VirusTotal es una herramienta extremadamente útil y potente, enfocada a la seguridad informática. Pero es normal que los usuarios no tengan la página abierta de forma constante y que, por tanto, no siempre analicen los enlaces que en realidad sí deberían escanear antes de clicar. Sin embargo, con la integración de VirusTotal en Google Chrome, que es lo que nos ocupa, todo es mucho más sencillo. ¿Por qué? Porque solo tenemos que hacer clic derecho sobre cualquier enlace del que no confiemos demasiado, y automáticamente se analiza con VirusTotal pulsando sobre la opción correspondiente, en un menú contextual que se hace más completo.

VirusTotal no es un antivirus. Se basa en decenas de soluciones de seguridad informática que analizan una dirección URL en busca de malware, pero esta herramienta no puede eliminar un virus de un ordenador, sino sencillamente detectar amenazas de malware en una página. La clave es que el consumo de recursos, y la carga para el rendimiento de nuestro ordenador, es prácticamente cero. Un antivirus sí consume más recursos por su funcionamiento en segundo plano. Y esta herramienta, que además es gratis, sirve para prevenir posibles infecciones de malware.

Lo más recomendable es utilizarlo en combinación de un antivirus convencional. Sea como fuere, VTChromizer es la integración de VirusTotal en Google Chrome, y merece la pena su instalación para comprobar rápidamente cualquier enlace antes de clicar, y así evitarnos que se cuele malware en nuestro ordenador.



Ejercicios con pesas contra la tristeza y la depresión

Entrenar con pesas puede no solamente servir para fortalecer los músculos, sino también para mejorar el estado de ánimo de las personas. Una nueva investigación publicada este mes afirma que este tipo de entrenamiento reduce la tristeza en los individuos y puede prevenir la depresión.


La investigación, publicada en el diario científico JAMA, encontró que el entrenamiento de resistencia minimizó los síntomas de la depresión constantemente. Esto fue cierto para las personas que habían sido diagnosticadas con depresión y también para esas que no. Por un lado, las personas con depresión normalmente se sentían mejor después de empezar a entrenar con pesas. Y por otro, era menos probable que las personas que no estaban deprimidas y empezaban a entrenar desarrollaron síntomas de la depresión.

Para las personas que les gustaría sentirse más animadas pero que no son de las que van al gimnasio cinco días a la semana, también hay buenas noticias. Según la investigación, la cantidad de entrenamiento no cambio los resultados. Personas que iban al gimnasio pocas veces o varias veces experimentaron los mismos resultados. Tampoco importó la cantidad de repeticiones que realizaron durante el entrenamiento.

Además, los beneficios fueron similares sin importar el sexo o edad de las personas.

La investigación fue realizada mediante un análisis de 33 experimentos centrados en el entrenamiento con pesas y depresión que en total involucraban a casi 2.000 personas. En los experimentos había hombres y mujeres de diferentes edades, algunos de los cuales habían sido diagnosticados con depresión y otros que no tenían ese diagnosis.

El estudio es importante ya que no hay mucha información sobre cómo el entrenamiento de resistencia influye en la depresión. No obstante, hay mucha evidencia que indica que el ejercicio en general ayuda a prevenir y tratar la depresión. Pero la mayoría de esta evidencia viene de estudios del ejercicio aeróbico, no el ejercicio de resistencia.

Brett Gordon, el estudiante de posgrado de la Universidad de Limerick en Irlanda que lideró la investigación, afirma que el ejercicio de resistencia probablemente tiene efectos fisiológicos y psicológicos. Gordon añade que el entrenamiento también podría estar cambiando aspectos del cerebro, como los neuroquímicos que influyen en el estado de ánimo de las personas.

“Las expectativas también podrían tener algo que ver”, comentó Gordon, explicando que las personas esperan que los entrenamientos les mejoren el ánimo.

Gordon declaró que la investigación no significa que el entrenamiento con pesas es mejor que otros tipos de ejercicio en combatir o tratar la depresión. Tampoco significa que las personas deben de dejar de utilizar terapias tradicionales o medicamentos.

Sin embargo, los resultados nos dan a todos una razón más para visitar el gimnasio por lo menos unas veces a la semana.