domingo, 15 de julio de 2018

Humor payaso







La historia nos cuenta cosas a través de increíbles imágenes

Harley-Davidson línea de montaje. 1909

Harriet Tubman en 1911 a los 89 años

Los hijos de la familia Kennedy, 1928


Helen Keller, la primera persona sorda y ciega en obtener una licenciatura en letras, fotografiada sentada en Looe, Cornwall, Reino Unido, el 6 de mayo de 1932.

Última persona que se ejecutará públicamente en Francia 1939

Ejército de Salvación 'Donut Girls' distribuye golosinas a GI durante la Primera Guerra Mundial (este es el origen del Día de Donut). c.1917

Las 50 mejores fotografías del concurso Fotógrafo Submarino Británico del Año

Categoría del British Waters Compact: "Peek-A-Boo!" Por Martin Edser, Reino Unido

Ganador de categoría de retrato: "Un tiburón tigre rodeado de peces pequeños" por Tanya Houppermans, EE. UU.

Categoría en blanco y negro: "Vuelo de la mañana" Por Filippo Borghi, Italia

Blanco y negro Categoría: "Hipnosis" Por Wendy Timmermans, Países Bajos

Fotógrafo submarino británico del año. "Love Birds" Por Grant Thomas, Reino Unido

Categoría de macro: "Pretty Lady" por Tianhong Wang, China

10 retos que en el futuro deberá enfrentar la humanidad

Según los datos demográficos de Naciones Unidas, en 2018 somos ya más de 7600 millones de personas las que habitamos el planeta Tierra. Con la esperanza de vida media por encima de los 70 años, la población mundial crece y crece, y, consigo, este aumento trae nuevos retos. Búsqueda de nuevos e insólitos hábitats o la ciudadanía digital son algunas de las nuevas fronteras para una población que, además, busca soluciones genéticas para luchar contra las enfermedades y medidas con las que sacar lo mejor de la llegada de los robots. Estos son los principales retos que tendrá ante sí la población del futuro:

Colonias espaciales


La sobrepoblación y el cambio climático están empujando a la población mundial a mirar más allá de nuestro planeta. Voces autorizadas como la del desaparecido Stephen Hawking han afirmado que el ser humano tiene tres décadas para comenzar a abandonar la Tierra. De lo contrario, estará condenado. Mientras tanto, misiones como Mars One están buscando la financiación necesaria y a los valientes que deseen ser los primeros colonos de uno de los principales candidatos a alojar a los humanos: Marte.

Ciudades submarinas

Mientras algunos apuestan por el espacio exterior, ya hay quienes trabajan en buscar nuevas zonas para alojar a la población mundial sin tener que salir de casa. Así, investigadores y estudios de arquitectura barajan la posibilidad de que, en el siglo XXII, los seres humanos habiten en ciudades submarinas. De esta forma, se solucionaría en buena medida la falta de espacio que podría darse para entonces en las grandes urbes. Los rascacielos seguirán construyéndose, pero de otra forma: 25 plantas hacia el fondo del mar conformarán estas ciudades marinas.

Nacionalidad extraterrestre

Ya mucho antes de que el primer humano ponga sus pies de forma permanente en una colonia espacial existe la posibilidad de ser del espacio. A modo experimental, en 2016 nació Asgardia (oficialmente, Reino Espacial de Asgardia), la primera micronación que no tiene en nuestro planeta su territorio, sino que se asienta en el espacio. Su bandera es la que acompaña a estas líneas y, por ahora, su territorio es un nanosatélite lanzado el pasado año en el que, simplemente, hay almacenados algunos de los nombres de sus más de 200.000 miembros. Más allá de lo anecdótico, esta creación del científico ruso Igor Ashurbeyli pone sobre la mesa la posibilidad de que, en un futuro, la nacionalidad de la población terrestre corresponda a un lugar más allá de los confines del planeta azul.

Residencia digital

La población del futuro no solo podrá optar a una supuesta ciudadanía extraterrestre, sino que también podría hacerlo a la residencia digital. De hecho, no tiene que esperar mucho: es posible ser residente digital de Estonia para establecer empresas allí y beneficiarse de las características de la Unión Europea, en caso de no hacerlo ya desde otro país miembro. Contra la lentitud burocrática que supone en algunos estados abrir un negocio, Estonia permite hacerlo de forma digital a través de este sistema que abre la puerta a nuevos horizontes. ¿De qué países podrá ser vecina la población del futuro?

Curiosas anécdotas de las estrellas del rock

Entre la realidad y el mito, los grandes nombres del rock siempre han estado rodeados de historias que han dejado al descubierto un modo de vida un tanto peculiar. Más allá de los estereotipos, lo cierto es que hay toda una serie de anécdotas (algunas desconocidas) que, en ocasiones, no se corresponden con la imagen que suelen proyectar.


Por ejemplo, el líder de los Rolling Stones, Mick Jagger, ya pasados los 70 años, lleva una nueva rutina de entrenamiento que incluye prácticas tan peculiares para una estrella del rock como ballet, yoga, pilates o kickboxing. Por su parte, Paul McCartney, férreo amante de los animales, es vegano y ha llegado incluso a prohibir la carne en el ‘backstage’ de sus conciertos. También Freddie Mercury tenía devoción por sus mascotas, llegando incluso a llamarlas antes de salir al escenario. Otros como el cantante de los Aerosmith, Steve Tyler, se las llevaba de gira, algo que no sería llamativo si no fuera porque entre ellas había un cocodrilo.

Del alcohol a practicar ballet

Cuenta la leyenda que los Rolling Stones traían de cabeza a sus asistentes. Solían solicitar decenas de coches diferentes para sus traslados y en el ‘backstage’ pedían cientos de toallas y litros de alcohol. Tampoco podían faltar sus propios muebles, como una mesa de ping pong o los vídeojuegos que siempre les acompañaban en sus giras, o una sala de primeros auxilios por si cualquier cosa les ocurría.

Aunque entonces eran comunes los excesos, como desveló el bajista Ron Wood en sus memorias, según van cumpliendo años las tornas han cambiado. Tanto es así que su líder, Mick Jagger, suele correr, nadar y practicar de forma habitual ciclismo, además de kickboxing, pilates, yoga y ballet. Así, Jagger, antes de sus giras, se prepara igual que si fuera a una competición y realiza entrenamientos durante tres horas al día, de cinco a seis días a la semana. Sobre todo ello pensamos que algo tendrá que ver la madre de su último hijo, la bailarina Melanie Hamrick. También es posible que Jagger se haya fijado en su padre, Basil Fanshawe ‘Joe’ Jagger, profesor de educación física y que cumplió los 93 años antes de fallecer.

Además cuida su dieta y en ella solo hay productos orgánicos, haciendo que su alimentación se parezca más a la de un deportista profesional que a la de un viejo rockero. Así, los días de concierto los comienza con un refrescante batido natural (nunca antes de las 10 de la mañana) y cuatro horas antes de salir al escenario toma un plato de pasta. Además, el aguacate sigue siendo su comida favorita. Eso sí, de vez en cuando se permite un trago de Guinness que, según dice, le ayuda a relajarse.

También es cierto que en varias de las biografías que hablaban sobre los excesos de los Rolling Stones decían que una cosa era el comportamiento de la banda y otra bien distinta lo que hacía Jagger.

Camerinos negros y nada animal: los secretos en el ‘backstage’

Tras las bambalinas es donde verdaderamente se conoce a una estrella de rock. Paul McCartney siempre ha sido un férreo defensor de los animales. Desde los años 70 ha practicado activismo por sus derechos. Así que, como no podía ser de otro modo, su dieta está libre de carne. Sin embargo, lo más curioso es que también obliga a quienes estén a su alrededor a compartir sus principios. Allá donde hace un concierto, uno de sus requisitos es que solo haya menús vegetarianos y veganos. Además, solicita que en su camerino no haya nada de piel ni cuero ni tampoco ningún estampado de animal o pieles de animales. McCartney tampoco viaja en limusinas que tengan asientos de cuero. Sin duda, un tipo consecuente con sus ideas.

Lanzamiento de caca, sexo en el aire, y otras populares y WTF! competencias

Las tradiciones populares son motivo de orgullo para los habitantes de muchos pueblos y ciudades. Lo de menos es que esas costumbres que se transmiten de generación en generación desde hace siglos resulten peligrosas, insalubres o desagradables. El escritor e infografista Nigel Holmes ha recopilado 100 de esas tradiciones procedentes de todo el mundo para alegría de los lugareños y escándalo de los forasteros.

En uno de sus monólogos, Miguel Gila abordaba el tema de los pueblos y las fiestas populares. En él contaba cómo los mozos del lugar ponían la cucaña, untaban el palo de jabón y, en el extremo superior, un jamón. «El que lo alcance, pa él; y todos los muchachos esperando abajo con las navajas abiertas y al que se resbalaba, hala p’arriba. Alguno se paso el jamón de largo», contaba el humorista que, a pesar de la exageración, no estaba muy alejado de lo que sucede en algunas de esas fiestas patronales.

Las fiestas y tradiciones de los pueblos son el evento más importante del año para muchas comunidades. Sus habitantes se pasan once meses preparándolas y aquellos que por cualquier razón han tenido que marcharse a vivir fuera hacen todo lo posible por regresar unos días en esas fechas para disfrutarlas.

Unas fiestas que en muchos casos consisten en hacer cosas que nadie en su sano juicio haría en otro momento del año como, por ejemplo, correr delante de un toro, arrojarse bolas de fuego, vestirse de vikingo e invadir el lugar por mar, bucear por una turbera o hincharse a comer perritos calientes hasta desfallecer o vomitar.

De hecho, fue uno de esos concursos el que inspiró a Niguel Holmes, infografista de National Geographic, Time o The New York Times, para escribir Crazy Competition. 100 ritos extraños y maravillosos de todo el mundo, recientemente publicado por Taschen.

«En 2001, Takeru Kobayashi ganó el Concurso de comer perritos calientes de Nathan, engullendo cincuenta en tan solo doce minutos. Ese evento y dos más fueron la génesis de este libro. Los otros dos fueron la carrera tras un queso colina abajo que se celebra en Inglaterra y el lanzamiento de ratas muertas que se celebra en España», explica en el prólogo Holmes que, tras esos descubrimientos, se propuso un reto: «¿Habría suficientes cosas raras como para llenar un libro? ¿Por ejemplo cien?».

La respuesta fue, «sí, sin mucho problema».

Organizados por continentes, Holmes ha recopilado las más extrañas tradiciones del mundo, algunas de las cuales «resulta complicado creer que realmente se celebren», y las ha ilustrado con diferentes infografías en las que se explica el origen, las reglas, curiosidades e incluso trucos para tener éxito en muchas de ellas.

A pesar de todo, y conocedor del vínculo emocional que existe entre los habitantes del lugar y sus tradiciones, Holmes se disculpa si el lector no encuentra su favorita entre ese centenar, aunque es difícil, habida cuenta de que en Crazy Competitions se encuentran maravillas como las siguientes:

Pelo congelado


Esta competición se celebra en Canadá cada mes de febrero desde 2001. Consiste en sumergir la cabeza en agua caliente a unos 40 grados. A continuación hay que sacar la cabeza y dejar que se seque el cabello a temperatura ambiente que, en esa época del año, está a -30 grados.

A medida que el pelo se va congelando, hay que ir dándole forma y, cuando se queda completamente escarchado, hay que sacarse una fotografía, colgarla en Facebook o enviarla a los organizadores.

Hecho esto, ya se puede volver a sumergir el pelo en agua caliente para descongelarlo. Para los que tengan algún temor, no, no hay riesgo de que el cabello se quiebre o se rompa durante la congelación.

Regatas de bañeras de hojalata

Esta tradición es originaria de Casteltown, localidad en la Isla de Man, en Reino Unido. Su primera edición se remonta a 1971 y, en origen, tenía fines caritativos. El participante, que debe ser mayor de 16 años, ha de navegar al menos 45 metros dentro de una bañera de hojalata, cuyas dimensiones están regladas, y antes de que se hunda totalmente.

Es posible ayudarse de remos, de unos pequeños flotadores, pero es imprescindible que cada bañera tenga una pequeña boya para poderla localizar en caso de hundimiento total y evitar que, con el tiempo, se drene el canal.

Air sex

Igual que hay campeonatos de Air Guitar, los cuales también se incluyen en este libro, existen los concursos de Air Sex. Es decir, imitar con movimientos que se está practicando el acto sexual. El primer campeonato documentado es el de Japón en 2006 y, desde entonces, se celebra en diferentes lugares, especialmente bares de Estados Unidos.

Las reglas son bastante estrictas: No se permite ir desnudo. El compañero o compañera deben ser imaginarios. Es obligatorio hacerlo al ritmo de la música previamente elegida por el concursante. Además, los orgasmos deben ser simulados y el acto debe realizarse en dos minutos.

Un jurado compuesto por expertos en sexo decide los que pasan a la siguiente ronda, pero el ganador es elegido por los espectadores a través de votación popular. Los ganadores regionales compiten entre sí en una gran final que cada año se celebra en un lugar diferente.

El campeonato mundial de lucha de dedos gordos del pie

En 1974, cuatro individuos en un pub inglés inventaron esta competición que consiste en enlazar los pies de los jugadores por la parte del dedo gordo y, mediante empujones, expulsar el pie del contrincante del terreno de juego durante al menos tres segundos.

Se empieza con el pie derecho, se sigue con el izquierdo y, si fuera necesario un desempate, se vuelve a utilizar el derecho. Como explica Holmes en su libro, «Gran Bretaña siempre ha sido una potencia mundial en este deporte, principalmente, porque fue allí donde se inventó y nadie lo conoce fuera de ese lugar». Sin embargo, en 1976, un canadiense que pasaba por ahí se hizo con el campeonato mundial en esa edición.

Batalla de ratas

Cazy Competitions recopila bastantes tradiciones españolas. Desde los Sanfermines a la Tomatina, sin olvidar el carnaval de Entroido de Laza en el que se arrojan hormigas rojas, la batalla del vino de Haro o la carrera de tacones de las Fiestas del Orgullo Gay de Chueca.

Sin embargo, de entre todas destaca la tradición que se celebra en la localidad levantina de El Puig con motivo de las fiestas de San Pedro Nolasco. La fiesta consiste en colocar piñatas en cuyo interior puede haber caramelos o ratas muertas. Cuando la que se rompe es la de las ratas, los participantes se las arrojan unos a otros entre risas.

Gente que vive en aeropuertos (y aeropuertos dónde vivir)

El aeropuerto se ha convertido en una segunda residencia. Aquellos que viajan con asiduidad ven más a los auxiliares de vuelo, a los vendedores del Duty Free y a los agentes de seguridad del control de equipajes que a sus propias familias. El aeropuerto es la más clara conversión de un no-lugar en un espacio cercano, casi familiar.

Pero existen casos aún más extremos, situaciones en las que los espacios aeroportuarios se han convertido en hogar, en refugio e incluso en cárcel para algunas personas.

El aeropuerto como refugio
Un mes y medio llevaba Eric Snowden viviendo en el aeropuerto Sheremétievo de Moscú hasta que obtuvo el asilo oficial por parte del Gobierno ruso. Tras su famosa revelación de documentos clasificados de la NSA, Snowden se había convertido en el hombre más buscado de Estados Unidos y se encontraba en Rusia como única opción para evitar la justicia estadounidense. Mientras esperaba, el espacio aeroportuario era un lugar seguro y aparentemente neutral, aunque, en realidad, ya se encontraba en suelo ruso.

Existe la idea errónea de que el espacio de tránsito aeroportuario es una zona internacional, neutra y que da una protección especial a los viajeros, pero no es cierto: todo el espacio de un aeropuerto está bajo la jurisdicción del país al que pertenece. Pero este hecho es bastante flexible, tan flexible como el propio estado quiera, como ocurrió en el caso de Rusia, que alegó la permanencia de Snowden en el espacio de tránsito como zona fuera de su jurisdicción mientras Putin estudiaba las implicaciones de dar asilo a Snowden.

Sin embargo, ese espacio, aun bajo la soberanía del país, en ocasiones sí que se convierte en un limbo para algunos viajeros. Como Tom Hanks, por ejemplo.


En la película La terminal, Hanks es Victor Navorski, un ciudadano de Karakhozia, un país ficticio de Europa del Este. Narvoski se convierte en exiliado de forma involuntaria en la terminal internacional del aeropuerto JFK de Nueva York cuando estalla una guerra civil en su tierra de origen y su pasaporte queda anulado. Navorski no puede tomar ningún avión ni pisar suelo estadounidense.

La historia de Narvoski es, en realidad, la adaptación (un tanto libre y bastante garrapiñada) de la historia real de Mehran Karimi Nasseri, un refugiado iraní que vivió en la terminal de salidas del aeropuerto de Paris-Charles de Gaulle entre el 8 de agosto de 1988 y julio de 2006. Nasseri vivía como refugiado en Bélgica, pero mientras se mudaba a Reino Unido, le robaron toda su documentación en el aeropuerto Charles de Gaulle.


El iraní consiguió volar a Heathrow, pero fue rechazado y enviado de vuelta al De Gaulle. Allí comenzó su nueva vida. Incapaz de probar su identidad, fue trasladado a la zona de espera, dedicada a los viajeros sin papeles, en la que estuvo hasta 2006, año en que fue hospitalizado en un centro sanitario de París.

El aeropuerto como cárcel

Mohammed Al Bahish estuvo 150 días en un encierro que parecía más una cárcel que un aeropuerto. Sucedió entre marzo y agosto de 2013, en el Aeropuerto Internacional Almaty de Kazajistán. Al Bahish, refugiado palestino, extravió sus documentos mientras formalizaba los trámites de boda con una mujer kazaja. Al expirar su tiempo de permanencia en el país, voló a Estambul para tratar de renovar su visa, pero fue devuelto a Kazajistán al no tener papeles que acreditasen su estado.

Al final, las autoridades decidieron trasladarlo a la zona estéril, destinada al personal del aeropuerto. Allí dormía, en un cuarto de tres metros cuadrados, y se alimentaba con la comida del catering de los aviones, en muchas ocasiones la misma durante todo un mes. Se le permitía salir a un espacio cercano a la pista y ducharse en los baños destinados para el personal, pero siempre vigilado por los agentes de seguridad del aeropuerto.

Finalmente, el 17 de agosto de 2013, se le permitió viajar a un centro de tránsito para refugiados del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en Timisoara, Rumanía, donde consiguió el asilo en Finlandia.

El aeropuerto como hogar
El autor J.G Ballard dijo una frase bastante premonitoria en su artículo Aeropuertos: las ciudades del futuro (1997): «Sospecho que el aeropuerto será la verdadera ciudad del siglo XXI».

A juzgar por lo que ocurre en la actualidad, no andaba equivocado.

Prueba de ello es que los aeropuertos se han ido transformando de espacios fríos, asépticos, feos e impersonales a entornos donde, a veces, da pena embarcar y dejar de disfrutar de los goces que ofrece la terminal.

Las reseñas de los compradores online no son fiables

No hay nada que no aparezca opinado en internet. Productos, servicios, marcas, monumentos, obras de arte, tradiciones, personas. Se opina, también, sobre opiniones. La apoteosis de la subjetividad.

Leemos antes las opiniones de un artículo que el artículo; a veces, encajan tanto esas opiniones con nuestra necesidad de exaltación que descerrajamos más opiniones sin comprobar si lo que dicen que se dijo, se dijo de verdad. «No lo leo para no regalarle clics», es el nuevo argumento que reviste de responsabilidad social un comportamiento que simplifica la sociedad: la decisión de escuchar solo a los que opinan como tú.

Sufrimos un exceso. Las opiniones sobre actualidad se emiten como forma de venderse uno mismo. Publicitarse así es fácil: no hay una contrapartida seria. Pero ¿qué pasa cuando tienes que soltar billetes para adquirir un bien o un servicio? Entonces sí deseas que las opiniones se ciñan a la realidad. Entonces sí indagarías en documentación objetiva, aunque la publicara Kim Jong-un en su blog.

Según el Observatorio Cetelem, el gasto de los españoles en compras virtuales ha crecido un 38% desde 2016. El 21% de los consumidores adquiere algún producto cada 15 días. Y, según el barómetro de Kayak, el 87% de los viajeros lee las valoraciones de los huéspedes anteriores de un hotel antes de reservar.

La cantidad de versiones accesibles de un mismo tipo de objeto resulta inabarcable. Elegir desasosiega. Pagaríamos por un patrón seguro, por una guía. Pero no existe: la única asistencia son cientos de reseñas encabalgadas.

Antes de escribir los dígitos de la tarjeta de crédito, los usuarios requieren un consenso que les aporte seguridad: «Buscan información que les ayude a tomar decisiones que entrañen menos riesgos de todo tipo: de prestaciones, económicos, psicológicos, sociales, de oportunidad…», señala Benjamín Sierra, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid experto en Psicología del Consumo.

Hay algo adictivo en la revisión de las sensaciones de otros. Pero ¿cómo decidimos de qué fiarnos? ¿Qué anotaciones resultan más realistas? ¿Son nuestros propios juicios tan objetivos como deberían?

Benjamín Sierra explica que «las opiniones online emulan la comunicación boca a boca; se transmiten espontáneamente sin el control de las organizaciones responsables del producto o servicio», y eso hace que las sintamos más honestas.

La publicidad es sospechosa, sobre todo para el comprador virtual, habitualmente observador y puntilloso –internet cambió el paradigma, y los spots ya no tratan de convencer sino de hipnotizar–. Pero ignoramos qué se oculta detrás de los apuntes de otros usuarios. Desconocemos si actúan con sinceridad, si son primos o cuñados del dueño del local, si han recibido algún incentivo por opinar o actúan con morbo incendiario.

Hay una diferencia entre el oreja a oreja y los juicios de los usuarios. En el primer método se conoce al emisor del mensaje: sus fobias, sus filias, su humor, sus intereses… Es decir, tenemos herramientas para matizar el mensaje y ajustarlo a la realidad. Con el segundo, aparecen solo frases desnudas, envueltas en la seriedad y la contundencia del lenguaje escrito.

Y, a veces, no proceden de donde esperamos. TripAdvisor tuvo que iniciar una campaña bélica para limpiar los comentarios comprados y fraudulentos que les colaban en la web. Empresas como comentaok.com o real-tripadvisor-reviews.com ofertan a los hoteles y establecimientos paquetes de opiniones radiantes a buen precio.

7 compañías que comenzaron haciendo cosas muy diferentes a las que conocemos hoy

Nokia fabrica móviles y Nintendo consolas ¿verdad?. Al menos así es hoy, pero en realidad ninguna de estas dos conocidas compañías comenzó en ese mercado. No son las únicas. Estos son algunos de los casos más curiosos en los que empresas comienzan creando algo completamente diferente a lo que hacen hoy.

Nokia: papel higiénico


Cuando el ingeniero de minas finlandés Fredrik Idestam construyó su segundo molino para hacer pasta de celulosa para la industria papelera decidió que era momento de fundar una compañía. La llamó Nokia. Durante décadas, Nokia fue parte de un conglomerado de pequeñas empresas que fabricaban pasta de celulosa para todo tipo de usos (incluido papel higiénico), botas de agua y cable eléctrico. No se fusionaron y comenzaron a desarrollar electrónica hasta 1967. El primer móvil no llegó hasta 1982.

Nintendo: naipes

La venerable compañía que nos ha dado Los juegos de Super Mario, Zelda o Metroid comenzó su andadura nada menos que en 1889. En aquél entonces ni siquiera se llamaba Nintendo y solo fabricaba un producto: naipes Hanafuda (un tipo de naipe tradicional en Japón). En 1949 se cambió el nombre a Nintendo Karuta Co. Ltd y comenzó a operar como The Nintendo Playing Card Co. fuera de Japón. El primer dispositivo electrónico que fabrió fue la Color TV-Game en 1977.

Samsung: pescado seco, verdura y tallarines

Sí, las grandes compañías suelen tener orígenes muy humildes, y el de Samsung fue el comercio de alimentos, concretamente tallarines, pescado seco al estilo coreano y verduras. Corría el año 1938 y solo tenía 40 empleados. En apenas 10 años se diversificaron hacia la industria textil, de harinas y seguros.

Desde entonces nunca han parado de crecer y aunque en el mundo se les conoce como una compañía de alta tecnología en Corea del Sur hay pocos sectores en los que no estén presentes, desde ropa a barcos mercantes. Su primer dispositivo electrónico fue un televisor en blanco y negro que se comercializó en los 60.

Hasbro: retales

La popular compañía responsable de muchos juguetes clásicos y de no pocos objetos de coleccionismo como los Transformers comenzó su andadura en 1923 vendiendo trozos de tela sobrantes. Con el paso de los años se diversificó hacia otro mercado terriblemente divertido: los lápices. Su primer éxito como fabricante de juguetes llegó en 1952 y sigue siendo un clásico: Mr Potato. Por cierto, la patata la tenía que poner el niño.

Flickr: un juego multijugador online

La popular página para compartir fotografías comenzó su andadura como un juego masivo multijugador online con un fuerte componente social llamado Game Neverending (GNE). El juego funcionó entre 2002 y 2004, pero no tuvo mucho éxito. Sus creadores, la compañía canadiense Ludicorp, reciclaron su código y crearon Flickr. Incluso hoy es posible encontrar rastros de aquel juego en las páginas de la red para compartir fotos, como el sufijo .gne.

YouTube: una web de citas

Botones de me gusta y no me gusta, un dominio registrado el día de San Valentín y un primer vídeo sospechosamente procaz. Los propios fundadores de YouTube reconocen que el portal de vídeos por excelencia comenzó con la idea de ser una especie de Tinder en vídeo. Cinco días después del primer vídeo, nadie había colgado nada, así que lo abrieron a cualquier tipo de contenido. El resto es historia.

Raytheon: refrigerante

Hoy en día, Raytheon es uno de los mayores fabricantes de armamento y equipo aeronáutico de Estados Unidos. No solo son los fabricantes de los misiles Tomahawk. También tienen en su haber una larga lista de aviones y avionetas privados. La compañía, sin embargo comenzó en 1922 desarrollando refrigerante industrial para neveras.

Airwaves y Orbit son solo algunos de los chicles de la marca Wrigleys.

Hay muchos más ejemplos, pero ya no se acercan tanto a lo tecnológico. La compañía de cosmética Avon y el fabricante de chicles Wrigley comparten una curiosa historia en común. Ambas vendían sus productos (libros y jabón respectivamente) a domicilio. Para fidelizar a sus clientes, regalaban pequeñas muestras de perfume y chicles. Con el tiempo, esos obsequios convirtieron en su producto principal. Normalmente uno solo sabe cómo comienza algo, pero nunca cómo va a terminar.





Usar el smartphone cuando vas al baño, provoca hemorroides

Los médicos llevan años señalando que sentarse en el sanitario por un tiempo prolongado aumenta las posibilidades de contraer hemorroides. Y esta advertencia iba dirigida específicamente a las personas que practican la “lectura sanitaria”.


Los principales factores que predisponen a tener hemorroides que sangran, arden, dan comezón y duelen son: estreñimiento, embarazo, diarreas, tabaquismo, y ahora también la lectura en el baño.

Una encuesta realizada por el blog británico Mobiles Please entre 1,034 personas ha detectado que el 82% usan “con regularidad” el móvil mientras usan el escusado.

Quienes usan el teléfono mientras ocupan el baño, emplean como media seis minutos en el excusado, frente a los escasos dos minutos y medio que requieren quienes afirman que “nunca” hacen uso del mismo.

El tiempo invertido es directamente proporcional al tipo de dispositivo: los usuarios de iPhone, invierten 7 minutos, los de Android, 5 minutos y medio, y los de Blackberry, 5 minutos. Lo que más hacen en ese momento es enviar mensajes o revisar Facebook.

Un cinco por ciento de la población presenta síntomas relacionados con los hemorroides, aunque es raro que se presenten antes de los 20 años de edad, es probable que en el futuro sea más frecuente en personas jóvenes debido al uso de dispositivos móviles.

“La lectura sanitaria que en promedio empieza a ser perjudicial para las hemorroides va más allá de los 10 minutos”, señaló Miguel Ángel Rosado Martínez, especialista en coloproctología, del Hospital Sedna.

Agregó que aún cuando no hay evidencia científica de que aumenten la incidencia, la realidad es que sí se están viendo pacientes con enfermedad hemorroidal a menor edad.

Las hemorroides tienen un tejido donde se fijan los músculos del ano, el cual se desprende poco a poco cuando se está sometiendo a mucha presión por tiempo prolongado.

El baño está hecho para facilitar la evacuación. Al no tener un soporte como en una silla o alguna superficie dura, si se pasa mucho tiempo, ese tejido se desprende con el tiempo, como sucede con las venas de las piernas que se conocen como varices.

“En las hemorroides pasa lo mismo, el someterlas a mucha presión (como estar sentado mucho tiempo en el baño), estas venas van haciéndose grandes y aumentando la posibilidad de complicarse con sangrado o la formación de coágulos”, subrayó Rosado Martínez.