lunes, 27 de agosto de 2018

El museo Arnold Schwarzenegger

Arnold Schyarzenegger que ha vuelto al cine, nació en la ciudad de Graz, Austria. Aunque la relación con la ciudad austríaca no ha sido siempre buena (el estadio de fútbol del Sturm Graz dejó de llamarse Arnold Schwarzenegger por la posición a favor de la pena de muerte del ex gobernador republicano de California) parece ser que hoy en día están reconciliados y se ha inaugurado un museo en su honor.


La entrada al museo cuesta seis euros y medio y, según la guía del mismo, en tan sólo dos semanas han pasado por él más de 2.000 personas lo que denota el tirón que tiene este actor todavía en su país. El museo está ubicado en su casa natal y, como se podrán imaginar, no es que sea muy amplia. Consta de dos plantas. En la primera se puede ver la habitación de un joven Swarzenegger y una simulación de su despacho como político en California.



En la planta de arriba está la cocina, el baño, una habitación dedicada a su excelente preparación física (Schwarzenegger fue el más joven Mister Universo de su época) y otros dos espacios dedicados a sus películas más famosas.

Para aquellos que son verdaderos fans del intérprete de Terminator la visita sin duda merece la pena y para aquellos que no lo son esta casa-museo es toda una curiosidad.






Los trans exigen que la vagina ahora se llame "agujero delantero" (¿y el otro sería "el agujero correcto"?)

La web médica Healthline acaba de lanzar una guía con nuevas recomendaciones en la que no sólo propone que los documentos didácticos incluyan también lingüísticamente al colectivo LGTBI, sino que ademas señala que el hecho de que este colectivo padezca peor salud sexual tiene que ver por lo poco inclusivo que es el lenguaje médico con ellos.



“Es fundamental que las guías de sexo seguro se vuelvan más inclusivas con las personas LGTBI y no binarias”, señalan desde la web médica.

Sin embargo, van más lejos aún y señalan que la palabra ‘vagina’ es machista e insisten en que se denomine ‘agujero delantero”. “Nos referiremos a la vagina como ‘agujero frontal’, en lugar de usar únicamente el término médico ‘vagina’. Lo haremos para reforzar el lenguaje inclusivo de género. Muchas personas trans no se identifican con las etiquetas que la comunidad médica le da a sus genitales”, relatan desde Healthiline, tal y como lo recoge El Español.

E insisten:“Por ejemplo, a algunas personas trans y no binarias, asignadas mujeres al nacer, les gusta el sexo con penetración, pero experimentan una disforia de género cuando a esa parte del cuerpo se le llama ‘vagina’. Una alternativa que se está haciendo cada vez más popular entre las comunidades ‘trans’ y ‘queer’ es hablar de ‘agujero delantero'”.



No es porque sea lunes, pero...







La perspectiva juega con tus sentidos y engaña a tu cerebro







A las inglesas les encanta lucir sombreros un tanto...¿ridículos?

Como cada año, el hipódromo situado en el condado de Berkshire, escenario de la carrera de caballos denominada Royal Ascot,  se convierte en la pasarela perfecta para admirar los sombreros más elegantes y vistosos pero también los más curiosos y extravagantes.

Sombreros con flores, pamelas esculturales y tocados con líneas sinuosas inundan este evento social presidido por la familia real británica que cada temporada se convierte en una de las citas con más estilo del verano.







Por favor: No seas nunca como esta gente







Humor criado







Hipnótica y variada selección de GIFS (31)







Algunas formas de manipularnos que tienen las empresas tecnológicas

Cuando hablamos de tecnología, como en otros muchos sectores, en ocasiones da la impresión de que estamos siendo incitados a aceptar algo que en realidad no deseamos o no necesitamos en ese momento, en muchas ocasiones por los llamados “patrones oscuros” que utilizan muchas firmas para ello.


Estos patrones son diseñados deliberadamente para que hagamos lo que una compañía quiere, como las tácticas empleadas por algunos diseñadores de sitios web que quieren que hagamos algo en concreto como suscribirnos a un boletín de noticias o evitar que nos demos de baja del mismo si ya estamos suscritos. Así se emplean tácticas disuasorias poco éticas para hacernos sentir como malas personas si nos damos de baja, o se utilizan tonalidades específicas, por ejemplo de texto gris pequeño sobre un fondo blanco para que esos botones que no quieren que usemos, sean difíciles de ver.



Todo esto está hecho a propósito, como las ventanas emergentes para que introduzcamos nuestra dirección de correo electrónico para las suscripciones casi sin que nos demos cuenta. En otras ocasiones hacemos clic en un botón con la intención de hacer una cosa, pero realizamos la contraria, como lo que en su momento hizo Microsoft en los inicios de Windows 10.


La firma con sede en Redmond empleó este truco cuando estaba intentando que todos migrásemos al nuevo sistema operativo, ya que en ese instante ofrecieron dos botones en Windows 7, uno para actualizar ahora, y otro para actualizar por la noche, algo que seguro confundió a muchos usuarios que aún no querían realizar la migración. Así, como se supo después, mucha gente terminó instalando accidentalmente Windows 10, táctica que fue duramente criticada, por lo que Microsoft terminó retirándola.

Las empresas tecnológicas emplean diversos patrones para confundirnos

Otro sistema empleado es el que realizó el servicio MoviePass, ya que para no perder clientes, cuando los usuarios suscritos pensaban que habían borrado su cuenta, después se dieron cuenta de que accidentalmente habían optado por darse de alta de nuevo, todo por no leer los mensajes que aparecen en pantalla con detenimiento. Al mismo tiempo hay otros tipos de “patrones oscuros”, aunque la mayoría tienen una cosa en común, y es que asumen que la gente no leerá bien los textos y actuarán por instinto.

De este modo es más que probable que en algún momento a lo largo de estos años, hayamos hecho clic en el botón más grande de los disponibles para continuar con lo que sea que estemos haciendo, lo que nos ha llevado a aceptar lo contrario de lo que realmente deseábamos llevar a cabo. Las empresas cuentan con ello, así, por ejemplo en abril Facebook utilizó estos “patrones oscuros” para que aceptásemos las nuevas normas de privacidad de la UE, casi sin que nos diésemos cuenta.
Al mismo tiempo hay que tener en cuenta que este tipo de prácticas no son ilegales, por lo que son los usuarios los que deben andar atentos para no ser «engañados» por las grandes firmas tecnológicas en este sentido.