jueves, 30 de agosto de 2018

¡No importa que no lo necesite! ¡Igual lo quiero!







¿Por qué hacen esto? II







El mundo real no es apto para los personajes Disney







Preciosas ilustraciones que evocan los recuerdos de la niñez







Todo puede ser transportado y todo sirve como medio de transporte







Humor pedante





El que lo entienda entenderá...


Samsung lanza televisores 8K

Cuando todavía algunos se preguntan si merece la pena comprar un televisor en 4K dada la falta de contenidos nativos, los fabricantes pisan el acelerador quieren dar el siguiente salto. Samsung ha aprovechado IFA 2018 para presentar su próxima generación de QLED, con resoluciones 8K y a la venta en octubre.

La nueva gama QLED de Samsung contará con paneles de 65, 75 y 85 pulgadas. Conscientes de que si hay poco contenidos en 4K, todavía menos en 8K, también han anunciado la tecnología 8K AI Upscaling, incorporada en el nuevo procesador de imagen Quantum Processor 8K y capaz de escalar el contenido sin una gran merma de calidad gracias a la inteligencia artificial (o eso es lo que asegura el fabricante).

Además, la nueva propuesta de Samsung contará con Q HDR 8K, una solución propietaria basada en el estándar HDR10+ y especialmente diseñada para dotar de realismo y profundidad a las imágenes de resolución 8K. Obviamente no faltarán todas las novedades de su última generación, incluyendo One Conect que permite separar el panel del conexiones del televisor y realizar montajes mucho más limpios.


Televisores Samsung 8K, cuándo y cuánto

Samsung ha confirmado que sus televisores QLED 8K Q900R empezarán a estar disponibles a lo largo del mes de octubre, en los tres tamaños disponibles. En cuanto a precios no están confirmados.

Obviamente, más que ante un producto destinado al gran público estamos ante una demostración de fuerza de la coreana. Igual que ocurrió con el HD y después con el 4K, los precios se irán moderando y antes de lo que pensamos estaremos familiarizados con el término 8K. Bienvenidos al futuro.




Logran saber lo que hay en tu pantalla a través del micrófono

Para preservar nuestra privacidad, normalmente intentamos que nadie vea lo que se está mostrando en nuestra pantalla, y con ello creemos estar seguros. El micrófono puede ser usado para espiarnos, pero siempre que no digamos cosas sensibles estaremos relativamente tranquilos. El problema es que un grupo de científicos ha conseguido identificar el contenido mostrado en la pantalla a través del micrófono.

Este equipo de varias universidades estadounidenses ha creado un nuevo sistema al que han llamado Synesthesia, el cual permite a un atacante conocer el contenido de una pantalla de manera remota basándose solamente en el ruido que emiten las pantallas LCD de los ordenadores y que recoge el micrófono que en ellas normalmente hay.

Esta investigación, que ha contado con el apoyo del Check Point Institute for Information Security y de la agencia americana DARPA, analiza las ondas de sonido de una manera similar a lo que hacen las ondas electromagnéticas en las conocidas como “interferencias de Van Eck”, cuyo funcionamiento fue descubierto por el propio Wim Van Eck, publicando el primer prototipo en 1985. Estas interferencias de Van Eck son un procedimiento usado para espiar el contenido de pantallas LCD y CRT en función de la detección de las ondas electromagnéticas que emiten las pantallas.

Así, el método de Synesthesia hace lo mismo, pero con el coil whine que emiten los transformadores y otros componentes de las pantallas LCD. Esta no es la primera vez que se usan los micrófonos para revelar mensajes escritos, ya que se ha conseguido hacer con máquinas de cifrado y con teclados físicos.

Con las pantallas CRT de tubo era más fácil hacer esto porque hacían más ruido, pero con los monitores LCD también es viable por la forma en la que se envían las señales a cada píxel con un nivel de intensidad diferente para cada píxel. Esa energía cambia en función de la tasa de refresco, haciendo que varíe el sonido generado por la fuente de alimentación del monitor, y emitiendo un sonido característico cada vez que se refresca la imagen.

Los algoritmos son alarmantemente precisos
A través de algoritmos basados en machine learning son capaces de extraer detalles sobre lo que se está mostrando en la pantalla con el sonido. El sonido se puede obtener de varias fuentes, entre las que probaron el micrófono del portátil, otros situados al lado de la webcam, a través de dispositivos cercanos, con un móvil al lado de la pantalla, o con un micrófono parabólico situado a 10 metros. Incluso un micrófono barato era capaz de obtener el sonido en las frecuencias que emitía la pantalla.


Entrenando al algoritmo con diferentes patrones (empezando por uno de cebra), consiguieron identificar las 10 webs más visitadas de Internet según el ranking de Alexa con una precisión del 96,5%, y eso que el sonido se estaba obteniendo de una videollamada a través de Hangouts. Más allá de eso, consiguieron registrar las pulsaciones en el teclado en pantalla de una tablet con una precisión del 96,4%; siempre y cuando las pulsaciones tuvieran un espacio entre sí de 1 y 3 segundos. Cuando giraban la pantalla, la precisión bajaba. Pero un análisis humano posterior sí permitía identificar palabras.

El último experimento que hicieron fue mostrando caracteres en la pantalla con un ancho de 175 píxeles. Aunque irrealista, mostró unos resultados prometedores con un acierto de entre el 88 y el 98%.

Este estudio, aunque algo limitado, muestra los peligros que van a entrañar en el futuro los micrófonos de nuestros dispositivos. Todos los portátiles, móviles y tablets tienen uno cerca de la pantalla, y solucionar los problemas asociados requeriría rediseñar por completo las pantallas.





El agua con sabor a vino apta para todo público

«La originalidad de O.Vine es la combinación de dos mundos diferentes: el agua y el vino, así de simple» - dice sobre su producto Annat Turgeman, directora de Wine Water Ltd. Una «start-up» israelí que ha arriesgado con la creación de la primera agua con sabor a vino, una infusión de agua con extracto de piel de uva y semillas reutilizables y derivadas del proceso de vinificación.


Los creadores de esta «agua vino», llamada así por la prensa internacional, presumen de O.Vine como «una bebida natural, baja en calorías y sin colorantes ni conservantes». Con restos de uva y semillas recogidas de viñedos locales, algunos de ellos orgánicos, se elabora esta bebida sin alcohol que contiene la mayoría de antioxidantes que encontramos en el vino y con ellos, gran parte de los beneficios saludables que caracterizan a la bebida del «dios Baco».

La idea de esta bebida ecológica surgió cuando Anat Levi, una ejecutiva experimentada del sector del vino en Israel, decidió dejar su puesto de directora general en la bodega «Golden Heights» y explorar una nueva categoría por su cuenta. Tras veinte años en la industria investigando soluciones innovadoras y sostenibles para los residuos de las fábricas vinícolas, esta empresaria se lanzó a la aventura de crear esta bebida basada en agua de la mano de un equipo de ingenieros de alimentos y enólogos, que consideraron el desarrollo de O.Vine todo un reto. Este proceso que combinaba agua pura de manantial con extractos de uva también contó con la colaboración de «Practical Innovation», una de las empresas líderes en innovación de Israel.

El «agua-vino»:¿la futura moda?
«Nuestro objetivo son los comidistas que disfruten el vino o los jóvenes milenials que busquen productos de la nueva era» asegura Annat Turgeman sobre los potenciales consumidores de esta bebida, que también se recomienda a mujeres embarazadas por «recrear la sensación de beber vino» en palabras de Anat Levi, y a «aquellas personas que busquen una bebida natural y saludable con un ligero dulzor».

Catalogada como «una de las diez comidas trendy que verás pronto por todas partes» por el Washington Post, O.Vine ha sido comparada con otras aguas de sabores que han estado de moda en el mundo anglosajón como la «Bee's water», una especialidad de agua con sabor a miel. Desde su presentación este verano en el evento neoyorquino de innovación alimentaria «Summer Fancy Food Show», esta bebida sin alcohol ha dado de qué hablar en la prensa internacional y en blogs de «comidistas». Publicaciones que la describen como la bebida «perfecta para el conductor designado» e incluso la «ideal para el verano», y que ya han adelantado su sabor. Su versión roja, una mezcla de variedades tintas como el Cabernet, Merlot, Syrah y Petit Verdot, podría tener un sabor que mezcla frutos rojos y flores. En cambio, la versión blanca de esta bebida, que contiene extractos de la uva de vino aromática «Gewürztraminer» y la uva blanca de origen alemán «Riesling», podría tener un sabor a fruta tropical. Independientemente del sabor, esta bebida puede ser de agua mineral o con gas.

Esta «agua-vino», que busca reinventar la categoría de bebida «cercana al agua», no ha entrado todavía en el mercado. Según Annat Turgeman, «O.Vine podría empezar a comercializarse en 2019» y ya se han establecido conexiones con potenciales colaboradores de Estados Unidos, Nueva Zelanda, Oriente Medio, Asia y Europa, donde tal vez veamos esta bebida rompedora en restaurantes de moda o tiendas «gourmet» en cuestión de meses.




El hotel donde los grifos dan cerveza

Los escoceses James Watt y Martin Dickie, cansados de las cervezas industriales que dominaban el mercado británico, decidieron lanzarse a la aventura y fabricar la suya propia bajo la marca «BrewDog».

 
Se sucedieron aterradores préstamos bancarios, gastos desorbitantes en acero inoxidable y aperturas de bares por todo Reino Unido. Todo ello acompañados de su perro, que da nombre a esta fábrica de cerveza artesanal. Once años después, estos jóvenes emprendedores abren las puertas del primer hotel del mundo dedicado a la cerveza. El hotel temático «DogHouse», ubicado en Colombus. en el estado de Ohio, ofrece una experiencia totalmente dedicada a los amantes de esta bebida espumosa.


Una «utopía de la cerveza» o un «lugar de culto a la birra». Con estos calificativos, se ha descrito este alojamiento donde hasta el más mínimo detalle está relacionado con la bebida alcohólica más popular. Una taberna, que sirve de vestíbulo, da la bienvenida a este hotel en el que todas las habitaciones disponen de un grifo de cerveza con una variedad a elección del huésped. Por supuesto, la mini-nevera no puede faltar, la cual cuenta con una selección de las cervezas favoritas de los dueños del hotel. La verdadera sorpresa se encuentra en el baño. En este espacio, las duchas están equipadas con un frigorífico repleto de cervezas y los champús, jabones y geles se han hecho en la localidad a partir de este producto artesanal.


Cada una de las 32 habitaciones de este hotel son únicas y presentan una decoración temática relacionada con la empresa «BrewDog». Las ocho habitaciones suite especiales tienen un diseño personalizado que hace un recorrido por la historia de esta fábrica de cerveza, la cual se puede visitar durante la estancia y así conocer el proceso de elaboración de una cerveza artesanal.

Los periodistas europeos se unen contra Google y Facebook

Más de un centenar de periodistas europeos apoyan la campaña que la agencia de noticias «Agence France-Presse» (AFP) ha impulsado para que, el próximo 12 de septiembre, el Parlamento Europeo apruebe que empresas como Google, Facebook o Youtube paguen por los contenidos que distribuyen.


La medida está incluida en una nueva versión de la directiva de derechos de autor que, de ser aceptada, supondría la actualización de la aprobada en mayo de 2001.

La propuesta, que ya fue rechazada por el Parlamento el pasado mes de julio, volverá a someterse a votación.

La nueva versión resulta crucial para los medios de comunicación ya que de ser aprobada, en su Artículo 11 obligaría a los gigantes tecnológicos a pagar por los contenidos que después distribuyen en sus plataformas.

Estas empresas, en la actualidad, adquieren el material informativo de manera gratuita, un material del que se lucran sin tener que pagar a las fuentes de la que obtienen los contenidos informativos.

Para promover la aprobación de la propuesta, la AFP lidera un movimiento al que ya se han unido más de una veintena de medios de comunicación y más de un centenar de prestigiosos periodistas de 27 países de la Unión Europea.

El manifiesto completo
Llamamos a los eurodiputados a rechazar cualquier intento de suprimir el Artículo 11 de la Directiva sobre Derechos de Autor propuesta por la Comisión Europea.

El Artículo 11 es un salvavidas para la prensa independiente en Europa. Daría a los editores la propiedad de su trabajo en línea, en un momento en que las plataformas en línea explotan su trabajo gratuitamente, monetizándolo para generar ingresos publicitarios en Silicon Valley.

Sin el derecho que el Artículo 11 consagraría, los periodistas europeos continuarían en último término trabajando gratis para los gigantes tecnológicos: sin visibilidad, sin reconocimiento y sin dinero.

En la era de las noticias falsas y de los ataques a los valores democráticos y las instituciones, Europa no puede permitirse empobrecer a sus redacciones ni amordazar a su prensa libre.

Legisladores de la UE: ¡sigan adelante con su reforma de los derechos de autor y mantengan el Artículo 11!


Asimismo, Sammy Ketz, responsable de la oficina de Bagdad de AFP, ha escrito una tribuna en la que reivindica la importancia de la aprobación del proyecto para los periodistas europeos.

«Debemos dejar de creer la mentira difundida por Google y Facebook de que esta directiva amenaza la gratuidad de Internet», explica Ketz en el texto. El periodista disecciona la situación, explicando que, ya que actualmente los gigantes tecnológicos obtienen gratuitamente contenidos producidos por los medios, estos «acumulan ingresos» a su costa.

A costa de los periodistas
Sammy Ketz aporta unos datos esclarecedores en su tribuna. «Facebook registró un beneficio en 2017 de 16.000 millones de dólares. Google atesoró otros 12.700 millones de dólares. Solo hace falta que, simplemente, paguen su parte», escribe el periodista.

De esta manera, los medios de comunicación recibirían una retribución por el trabajo que realizan y ahora dan gratis y, tal como dice Ketz, las grandes plataformas online «participarán en el pluralismo y en la libertad de prensa a las que se declaran tan apegados».

El manifiesto emitido por la AFP resume la situación en tan solo una frase: «Sin el derecho que el Artículo 11 consagraría, los periodistas europeos continuarían trabajando gratis para los gigantes tecnológicos: sin visibilidad, sin reconocimiento y sin dinero».



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