lunes, 17 de septiembre de 2018

Cosas que son mas grandes de lo que creemos







Unique Sora la cosplayer de 23 años que se transforma en "cualquier" personaje







Imágenes típicas de lunes...







Fotos que dejan ansioso a cualquiera







Padres que no lo están haciendo bien







Humor cero







Los mensajes terminados con un punto son menos confiables

Comunicarse con mensajes de WhatsApp, herederos de los ya viejunos SMS, ofrece ventajas innegables: nos permite ir más al grano y, a la vez, pensarnos dos veces lo que decimos antes de darle al botón de “enviar”. Pero también se pierden matices con respecto la conversación física.


Un famoso estudio realizado por el psicólogo Albert Mehrabian, actualmente profesor emérito de la Universidad de California en Los Ángeles, concluía que, en el cara a cara, solo el 7% de la comunicación es lingüística, el 38% vocal –modulada por el tono o el timbre de la voz– y el 53% gestual.

Hay, claro, maneras de suplir la información que aporta lenguaje no verbal en los mensajes que tecleamos a toda prisa en nuestros móviles: un emoji guiñando un ojo o partíéndose de risa, por ejemplo, nos ayudará a desdramatizar un texto que podría tomar demasiado en serio nuestro interlocutor.

Esto es obvio, aunque de acuerdo con un estudio que acaban de hacer público psicólogos de la Universidad Binghamton, en Nueva York, hay un signo ortográfico aparentemente neutro que también parece tener una influencia expresiva importante: el punto.

Los autores de la investigación, dirigidos por la profesora asociada Celia Klin, invitaron a 126 voluntarios a leer dieciséis intercambios de mensajes. En algunos de ellos, la respuesta, monosilábica –Ok, vale, perfecto…–, se remataba con punto, y en otros no. Luego, al preguntar a los participantes del experimento sobre las verdaderas intenciones de estos mensajes, mayoritariamente contestaron que los acabados con el escueto signo ortográfico redondo les parecían menos sinceros, mientras que las exclamaciones al final producían el efecto contrario.




Freddie Oversteegen, la niña de 14 años que seducía nazis para ejecutarlos

Tenía 14 años cuando se unió a la Resistencia holandesa, aunque con su cabello largo y oscuro con trenzas parecía más joven.

Cuando iba en bicicleta por las calles de Haarlem en el norte de Holanda, con armas de fuego escondidas en una canasta, los funcionarios nazis rara vez se detenían para interrogarla. Cuando caminaba por el bosque, sirviendo de vigía o conduciendo seductoramente a su objetivo SS a un lugar apartado, había pocos indicios de que llevara una pistola y estuviera preparando una ejecución.

Se creía que la Resistencia holandesa era el esfuerzo de hombres en una guerra de hombres. Si las mujeres estaban involucradas, pensaba, probablemente estaban haciendo poco más que distribuir panfletos o periódicos antialemanes.

Sin embargo, Freddie Oversteegen y su hermana Truus -dos años mayor que ella- fueron raras excepciones: un par de adolescentes que tomaron las armas contra los ocupantes nazis y los "traidores" holandeses en las afueras de Amsterdam.

Con Hannie Schaft, una estudiante de derecho con ardiente pelo rojo, sabotearon puentes y líneas de ferrocarril con dinamita, dispararon a nazis mientras usaban sus bicicletas y se pusieron disfraces para esconder niños judíos en todo el país y algunas veces fuera de los campos de concentración.

Tal vez sus actos más atrevidos, era seducir a sus objetivos nazis en tabernas o bares, les preguntaron si querían "dar un paseo" por el bosque y "liquidarlos", como lo expresó Oversteegen.

"Tuvimos que hacerlo", le dijo a un entrevistador. "Era un mal necesario, matar a los que traicionaban a las buenas personas". Cuando se le preguntó a cuántas personas había matado o ayudado a matar, objetó: "Uno no debería preguntarle a un soldado nada de eso".

Freddie Oversteegen, la última miembro de la célula de Resistencia femenina más famosa de los Países Bajos, murió el 5 de septiembre, un día antes de cumplir 93 años. Vivía en un asilo de ancianos en Driehuis, a 8 kilómetros de Haarlem, y sufrió varios ataques al corazón en los últimos años, dijo Jeroen Pliester, presidente de la Fundación Nacional Hannie Schaft.

Freddie y Truus Oversteegen, las hermanas de 14 y 16 años que fueron parte vital de la Resistencia femenina holandesa en la Segunda Guerra Mundial
La organización fue fundada por la hermana de Oversteegen en 1996 para promover el legado de Schaft, quien fue capturada y ejecutada por los nazis semanas antes del final de la Segunda Guerra Mundial. "Schaft se convirtió en el ícono nacional de la resistencia femenina", dijo Pliester, una mártir cuya historia fue enseñada a escolares de los Países Bajos y conmemorada en una película de 1981, La chica de pelo rojo, que tomó el título por su apodo.

Oversteegen sirvió como miembro de la junta en la organización de su hermana. Pero ella "decidió estar un poco fuera del centro de atención", dijo Pliester, y algunas veces fue ensombrecida por Schaft y Truus, líder del grupo.

"Ser gorda no es bonito, es una excusa"

“SER GORDA NO ES BONITO. ES UNA EXCUSA”. Así en mayúsculas. Sin más, como si se tratara de una frase motivadora o célebre de esas que tan de moda están hoy por hoy. La sudadera gris que lleva impresa esta aseveración es de Revolve, una de las marcas con más influencia a nivel mundial. Y, como no podía ser de otra manera, la modelo que luce la controvertida prenda es una rubia, bronceada y del-ga-da.


Parecería mentira que en pleno año 2018, siglo XXI una firma de ropa se atreva a lanzar reverendo mensaje y se quede tan tranquila. Sobre todo cuando según datos de la organización contra la obesidad de Estados Unidos, el 63% de los menores que padecen de obesidad sufren de acoso. Lo cierto es que la firma no pretendía, según ha aclarado, promover los estrictos cánones de belleza ni perpetuar los estándares de lo que "es" un "cuerpo perfecto", sino todo lo contrario. Lo que quería era recoger algunos de los mensajes que recibieron modelos y famosas a raíz de su físico y denunciar los comentarios negativos. Pero su objetivo se quedó en buenas intenciones, porque el resultado fue todo lo contrario.

Las redes no tardaron en reaccionar y en criticar la polémica frase. La prenda en cuestión es parte de una colección de cinco sudaderas creadas por la diseñadora Pia Arrobio y su firma LPA en las que aparecen citas que supuestamente alguien le ha dicho a modelos y famosas como Lena Dunham,Cara Delevingne, Suki Waterhouse. La prenda con dicho mensaje contra la gordura va acompañada en letras muy pequeñas que dicen “según le dijeron a Paloma Elesser”, la modelo de tallas grandes del momento.

Además del mensaje, los detractores de la sudadera añaden que si “de verdad” lo que pretendían LPA y Revolve era promover la inclusividad y la normalización de las tallas más grandes en la industria por qué escogieron a una modelo delgada que luce una talla S y no a una de tallas grandes como la misma Paloma Elesser. Que por cierto la prenda no llega ni a talla XL.

“Planeábamos lanzar [las sudaderas] con una imagen de Lena Dunham junto a un comunicado y una explicación. No tengo palabras para expresar lo que lamento todo esto y pido perdón a mi buena amiga Lena Dunham, a todas ellas y a los fans de LPA […] Sentimos haberlos defraudado”, ha aclarado la diseñadora en un comunicado de prensa.

Además, aseguró que junto con Revolve van a retirar la colección y los beneficios obtenidos de las ventas de estas prendas que ya se vendieron irán destinados a la organización benéfica Girls Write Now que ayuda a niñas de familias en riesgo de exclusión en los institutos públicos de Nueva York.




La primera e inquietante imagen de Joaquin Phoenix como "The Joker"

En abril de 2015, los fans de DC se enfrentaban a la primera imagen de Jared Leto caracterizado como el Joker para Suicide Squad. Tres años después, el director Todd Philips publica la primera foto de Joaquin Phoenix para la película Joker, y desde luego es toda una sorpresa.


La foto está exactamente en el polo opuesto de lo que cabría esperar del archivillano de Batman. No hay ni rastro piel blanca o pelo verde. Atrás quedaron las estridencias del Joker de Leto. No hay tatuajes con “Ha Ha Ha” ni un guante púrpura ni dientes metálicos. Todo lo que vemos es un individuo de mediana edad que pasaría completamente desapercibido en el metro... y sin embargo...

Hay algo definitivamente inquietante en la imagen, pero es muy sutil. La mirada de Joaquin Phoenix y el gesto de los labios no irradian calidez precisamente. La ropa y el peinado, aunque perfectamente normales, también ayudan a crear una atmósfera rara a su alrededor. Algo no encaja, y ese algo es suficiente como para que la imagen resulte intimidatoria.

Philips ha publicado la foto acompañada de una sola palabra: “Arthur”. El nombre no significa nada en la mitología que conocemos sobre el Joker de los cómics, pero confirma un rumor muy interesante. Se decía que en el nuevo film, el Joker comienza como un simple ciudadano llamado Arthur que regresa a Gotham City para cuidar de su madre enferma. Cómo ese punto de partida termina convirtiendo a Arthur en un psicópata consagrado a hacer la vida imposible a Batman es algo que solo Philips, Phoenix y los guionistas de Joker saben.




Lo que debes hacer si te ataca un enjambre de abejas

¿Has encontrado en casa este verano algún nido de avispas o abejas? ¿Sabes cómo actuar correctamente si ves atacado por un enjambre que cuida de su nido?


Aunque muchos tutoriales de YouTube apuesten por el uso de detergentes, aspiradoras (¡o incluso explosivos!) para eliminar a estas criaturas (y a sus nidos), el consejo de los expertos es contar con ayuda profesional.

Lo cierto es que las avispas, avispones y abejas pueden llegar a ser bastante peligrosos. Según Lifehacker, representan el 33% de todas las muertes relacionadas con animales en los Estados Unidos (durante los últimod 20 años). La introducción de su veneno (en forma colectiva, en gran dosis) en el cuerpo humano puede ciertamente provocar algunas reacciones peligrosas (a veces mortales), por lo que saber cómo actuar en caso de un ataque resulta primordial.

Entonces, ¿qué debemos hacer? El primer consejo (y el mejor de todos) resulta bastante obvio: no acercarse a sus nidos, si somos conscientes de su existencia. Si no sienten que amenazamos sus nudos, no se molestarán en atacar.

El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) ofrece algunos consejos (que, curiosamente, suele ser lo contrario a lo que tendemos a hacer cuando nos vemos en una situación como esta): ”Mantén la calma y muévete lentamente si te encuentras con avispas, avispones o abejas", explica un artículo de uno de sus blog. "No muevas los brazos ni los golpees." Si lo haces, los provocarás para que ataquen más, ya que parecerás más amenazador.

Ni siquiera deberíamos intentar golpearlos de uno en uno. Si lo hacemos, pueden liberar feromonas, que atraen a más avispas o abejas, según la Asociación Británica de Control de Plagas.

Y, ¿cómo actuar en el caso de encontrarnos con un enjambre de las famosas abejas africanas? Aunque presentan menos cantidad de veneno por abeja que otras especies, sus enjambres son más poblados, más rápidos y más agresivos.

En este caso, la solución que da el Departamento de Agricultura de los EE.UU es: ”Huya rápidamente”.




La curiosa relación entre los detergentes y el sobrepeso de los niños

Detergentes y limpiadores domésticos de uso común podrían estar favoreciendo el sobrepeso en los más pequeños al alterar su flora intestinal. Esto es lo que sugiere un reciente estudio canadiense publicado en CMAJ (Canadian Medical Association Journal).

En dicha investigación se analizó la flora intestinal de 757 bebés de entre 3-4 meses y el peso a la edad de 1 y 3 años, observando la exposición a desinfectantes, detergentes y productos ecológicos utilizados en el hogar.

Investigadores de todo Canadá analizaron los datos la Canadian Healthy Infant Longitudinal Development (CHILD) sobre microbios en la materia fecal infantil. Usaron también las tablas de crecimiento de la Organización Mundial de la Salud para las puntuaciones del índice de masa corporal (IMC).

Las asociaciones con flora intestinal alterada en bebés de 3-4 meses de edad fueron más fuertes en aquellos casos de uso frecuente de desinfectantes domésticos como los limpiadores multisuperficies, que mostraron niveles más bajos de bacterias Haemophilus y Clostridium pero niveles más altos de Lachnospiraceae. Los investigadores también observaron un aumento en la bacteria Lachnospiraceae con una limpieza más frecuente con desinfectantes. No encontraron la misma asociación con detergentes o limpiadores ecológicos. Estudios en lechones han encontrado cambios similares en el microbioma intestinal cuando se expone a desinfectantes en aerosol.

"Encontramos que los bebés que vivían en hogares que usaban desinfectantes al menos una vez por semana, tenían el doble de probabilidades de tener niveles más altos de los microbios intestinales Lachnospiraceae a la edad de 3-4 meses; cuando tenían 3 años, su índice de masa corporal era más alto que el de los niños que no estaban expuestos al uso intensivo de desinfectantes en el hogar cuando eran bebés", explica Anita Kozyrskyj, profesora de Pediatría de la Universidad de Alberta e investigadora principal del proyecto SyMBIOTA (una investigación sobre cómo la alteración de los microbios intestinales de los bebés impacta la salud).

Los bebés que vivían en hogares que utilizaban productos de limpieza ecológicos tenían una microbiota diferente y eran menos propensos a tener sobrepeso unos años después.

"Los bebés que crecieron en hogares con uso intensivo de limpiadores ecológicos tenían niveles mucho más bajos de los microbios intestinales Enterobacteriaceae. Sin embargo, no encontramos evidencia de que estos cambios microbianos intestinales causaran la reducción del riesgo de obesidad", dijo.

Sugiere que el uso de productos respetuosos con el medio ambiente puede estar relacionado con estilos de vida y hábitos alimenticios maternos más sanos en general, lo que a su vez contribuye a que los microbios intestinales y el peso de sus hijos sean más sanos.

"Los productos de limpieza antibacterianos tienen la capacidad de cambiar el microbioma ambiental y alterar el riesgo de sobrepeso infantil", aseguran los autores del estudio. "Nuestra investigación proporciona información novedosa sobre el impacto de estos productos en la composición microbiana del intestino del bebé y los resultados del sobrepeso en la misma población."

Un comentario relacionado con dicho estudio proporciona una perspectiva de los hallazgos interesantes.

"Hay plausibilidad biológica en el hallazgo de que la exposición temprana a desinfectantes puede aumentar el riesgo de obesidad infantil a través de las alteraciones en las bacterias dentro de la familia Lachnospiraceae", escriben los epidemiólogos Dr. Noel Mueller y Moira Differding, de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins, en un comentario relacionado

Piden que se realicen más estudios "para explorar la intrigante posibilidad de que el uso de desinfectantes domésticos pueda contribuir a las complejas causas de la obesidad a través de mecanismos microbianos".




Confirmado: Ser buena persona mejora tu salud

¿Eres consciente de lo que ayudar a otros puede hacer a tu salud? Según los expertos, parece que mucho… y existen varias investigaciones al respecto. Una de ellas es la de la Universidad de Columbia Británica. Su estudió se basó en proporcionar una cantidad de dinero para gastar a un grupo de participantes mayores con la presión arterial alta. Durante tres semanas consecutivas, se les dio 40 dólares a cada uno. A la mitad de los participantes se les pidió que gastaran el dinero en ellos mismos; al resto, que lo gastaran en otra persona: comprar un regalo para un amigo, donar a una organización benéfica o beneficiar a otros de alguna forma con el dinero.

Unas semanas después, los investigadores midieron la presión arterial de ambos grupos. Resultó que la presión arterial (sistólica y diastólica) de aquellos participantes que habían gastado dinero en otros había disminuido significativamente en comparación con los sujetos que gastaron el dinero en ellos mismos. Además, la disminución de la presión arterial en estas personas fue similar al efecto que tendría en ellos iniciar ejercicio de alta frecuencia o una dieta más saludable.

Existen más estudios de este tipo realizados en diversas partes del mundo, y demuestran que ayudar a los demás hace que vivamos más y mejor. Por ejemplo, Lara Aknin, de la Universidad Simon Fraser, demostró con un estudio similar que, cuando la mitad de las personas reciben 5 dólares para gastar en sí mismas y el resto 5 dólares para gastar en los demás, este último grupo es más feliz después. Y esto es algo común en todo el mundo, desde EUU y Canadá hasta Uganda, Sudáfrica y la India.

Lara Aknin incluso quiso visitar una pequeña aldea rural aislada en la isla de Vanuatu, en el Pacífico. Allí también pudo observar cómo la compra de bienes para otros llevó a emociones más positivas que la compra de bienes para uno mismo. Por lo tanto, parece haber algo arraigado en nuestra propia naturaleza humana que hace que ayudar a sentirse bien en todas las culturas sea beneficioso para uno mismo. Esto también está comprobado por estudios neurológicos, en los que se ha confirmado que las donaciones caritativas activan los centros de recompensa del cerebro.

Una dosis de buenas acciones hacia los demás puede ser entonces una buena medicina para mejorar la salud física y mental de uno mismo.

Aunque, como en todo, hay límites. ¿Qué ocurre cuándo las personas sólo se concentran en el bienestar de los demás y pueden llegar a ignorar sus propias necesidades? Como aseguran los expertos, ayudar es bueno, pero debe ser estratégico y autodeterminado, tal y como explica Adam Grant, un experto en donaciones pro-sociales de The Wharton School: "Hay una gran diferencia entre complacer a la gente y ayudarla”. Uno debería elegir cuándo y cómo ayudar, en lugar de ser empujado a ayudar a quien se lo pida.

De hecho, una serie de experimentos han demostrado que, si bien la ayuda motivada de forma autónoma aumenta nuestro bienestar, esto no se produce cuando uno es coaccionado u obligado a beneficiar a otros. Al aprender a decir NO, uno puede concentrarse en aquellas formas de ayudar donde sus intereses y talentos son mejor utilizados, y donde uno puede obtener el mayor impacto para su inversión.

Una vez más, la conclusión es que los extremos son perjudiciales para el bienestar. En ambos casos, parte de nuestra humanidad se asfixia. Encontrar un equilibrio es clave.