jueves, 8 de noviembre de 2018

¡Esto se ha puesto muy confuso!







La primera guerra mundial en fotos a colores

La Primera Guerra Mundial, anteriormente llamada la Gran Guerra,​ fue una confrontación bélica centrada en Europa que empezó el 28 de julio de 1914 y finalizó el 11 de noviembre de 1918, cuando Alemania aceptó las condiciones del armisticio.

Tras seis meses de negociaciones en la Conferencia de Paz de París, el 28 de junio de 1919 los países aliados firmaron el Tratado de Versalles con Alemania, y otros a lo largo del siguiente año con cada una de las potencias derrotadas. Más de nueve millones de combatientes y siete millones de civiles perdieron la vida (1 % de la población mundial)​, una cifra extraordinaria, dada la sofisticación tecnológica e industrial de los beligerantes. Fue el quinto conflicto más mortífero de la historia de la Humanidad.​ La convulsión que provocó la guerra allanó el camino a grandes cambios políticos, con revoluciones de un carácter nunca visto en varias de las naciones involucradas.​

Recibió el calificativo de mundial porque se vieron involucradas todas las grandes potencias industriales y militares, divididas en dos alianzas.​







Arte con arena







Creo que sobreestimaste la capacidad de carga de tu vehículo







Inexplicable y WTF!







Gente con estilo propio







Humor estudioso







El curioso caso del perro que cayó de un edificio y ocasionó la muerte de 3 personas

Hay historias que, por extrañas, son difíciles de creer. La que ocurrió en Caballito, un barrio céntrico de Buenos Aires, el 21 de octubre de 1988 forma parte de ellas. Y es que una mañana, la fortuita caída de un caniche desde el piso 13 iba a provocar la muerte de tres personas repentinamente.


Una de mujer de 75 años, llamada Marta Espina, caminaba tranquilamente por la avenida Rivadavia esquina con la calle Morelos. Cuando, de repente, un caniche, de nombre Cachy, cayó al deslizarse entre los barrotes del balcón sobre ella, provocándole la muerte en el acto, según recopila el diario «La Nación».

Pero el esperpéntico suceso no iba a quedar ahí. Además del fallecimiento de la señora y del propio animal, se sumó el de otra mujer, Edith Solá, de 46 años, que al acercarse al lugar de los hechos, fue arrollada por un el autobús interno 15 de la línea 55. Por si fuera poco, un tercer transeúnte, al parecer un hombre –aunque las crónicas del momento no aportan datos de su persona–, sufrió un ataque al corazón y los servicios médicos, que le transportaban en una ambulancia al hospital, solo pudieron confirmar su defunción. Un acontecimiento surrealista que copó las portadas de los diarios argentinos de la época.




"El visitante" el nuevo y terrorífico libro de Stephen King

Poco después de superada la página 200 de «El visitante» -título vaya uno a saber qué número de Stephen King (Portland, Maine, 1947)- alguien se hace una pregunta tan inquietante como definitiva para el curso de la apasionante novela que hemos estado leyendo hasta entonces. Es una pregunta que va a alterar profundamente la naturaleza de la posible respuesta. Y la pregunta que le hace su mujer, Jeanette, al tan decente como culposo inspector de policía Ralph Anderson -cada vez más confundido por el caso que está llevando- es tan inquietante como «muy sencilla:¿qué pasa si la única explicación al enigma de los dos Terry sea algo sobrenatural?».

Y, claro, es una pregunta más que pertinente; porque cómo justificar la presencia del sospechoso -el idolatrado y querido y popular entrenador de colegio Terry Maitland- en la escena de un asesinato rebosante de sus huellas y ADN y, al mismo tiempo, a cientos de kilómetros de distancia acompañado por testigos más que confiables y filmado por cámaras que no mienten.

Sin rellenos

La explicación exacta para lo inciertamente inexplicable es, a partir de entonces, lo que convierte a «El visitante» -hasta entonces un magistral y muy intrigante procedural legal-policial «à la CSI» que podría estar firmado por un Scott Turrow o un John Grisham en la cumbre- en una/otra de terror. Y en algo de lo mejor que ha hecho Stephen King luego de esas decepciones parciales en la «Trilogía Bill Hodges» (aunque es más que bienvenida aquí la coprotagónica de aquellas y muy particular y obsesiva-compulsiva investigadora Holly Gibney quien, de algún modo, aclara a la vez que enturbia las dudas de Jeanette Anderson cuando dictamina que «Todo es posible. El mundo está lleno de grietas y rincones oscuros») y aquel reciente descalabro casi imperdonable de «Bellas durmientes» junto a su hijo Owen.
Porque en «El visitante» está lo mejor de siempre pero sorprendente gratamente libre de las taras y tics inevitables de alguien que lleva tanto tiempo haciendo lo suyo. Aquí -como ya sucedió no hace mucho en la magistral «Revival» -no hay relleno ni sobra nada, se propone un elenco de personajes entrañables aún en sus actitudes más miserables, buena parte de la acción descansa no sobre descripciones farragosas sino sobre perfectamente aceitados diálogos en boca de un elenco de personajes entrañables a pesar suyo que el lector se demora en querer (y en llorar, porque más de uno de ellos no llegará a la última página) y, sí, el libro es generoso a la hora de eso de dar miedo.

Y novedades más que destacables: King cambia su paisaje habitual (Maine y alrededores) y baja hasta el sur casi fronterizo de Flint City, Oklahoma, para explorar mitos tex-mexicanos donde las perfectas malas películas con luchadoras enmascaradas se funden con los mitos ancestrales. Sí: «El visitante» es a Stephen King lo que «Coco» es a Pixar.

Llevar lentes ¿hace que tu vista empeore?

A pesar de que las gafas de vista se han convertido en un complemento estético más en los últimos años, aún existen personas reacias a salir a la calle con ellas. La mayoría de ellas prefieren no usarlas por comodidad o por motivos estéticos, pero gran parte de esas personas que se niegan a ponérselas lo hacen por esa creencia generalizada de que llevar gafas hace que la vista empeore. ¿Pero es eso cierto?


Si has llegado hasta aquí porque has apostado que llevar gafas sí que hace que aumentes tus dioptrías, lo sentimos por ti, pero ya te decimos que has arriesgado y has fallado. Porque no, usar gafas no empeora tu vista.

Las gafas no te hacen dependiente de su corrección visual y, por tanto, no son las culpables de que tu visión se deteriore. Si bien es cierto, con el paso de los años, las personas con gafas notarán que cada vez las necesitan más. Eso no es culpa de las gafas, sino —sentimos decírtelo así— de que te estás haciendo mayor.

“La prescripción [de la graduación] se basa en la anatomía del ojo, es decir, en la curva frontal de la córnea, la capacidad refractiva de la lente intraocular y la longitud del globo ocular”. De esta manera el optometrista Michael J. Duerr aclara cuál es explicación científica de por qué esa creencia generalizada es falsa. Mirar a través de las gafas no cambiará la anatomía de tus ojos ni “usar gafas o lentillas aumentará la graduación necesaria para tus ojos”.

Pero tú, que llevas gafas con poca graduación o por presbicia, podrías decir: “sí, muy bien, pero es que cuando me quito las gafas, la calle parece estar mucho más borrosa que antes de que me las pusiese”. Y es cierto, pero vuelve a no ser culpa de tus gafas. El motivo por el que te da esta sensación es, según la Academia Americana de Oftalmología, porque te has acostumbrado a ver el mundo totalmente nítido y con mucha mayor claridad, aunque antes pensases que las gafas no te hacían tanta falta.

Además de la preocupación por el aumento de dioptrías por el uso de gafas, otras muchas personas temen que usar una graduación antigua o incorrecta pueda afectar a su vista. Un mito en el caso de los adultos y un poquito cierto en el caso de los niños. Existen dos estudios diferentes que afirman que una prescripción incorrecta en niños puede aumentar la miopía en los niños.

En cualquier caso, conviene recordar que es importante que los niños usen gafas siempre que lo necesiten, ya sea por miopía, para corregir un ojo vago o por estrabismo. El Departamento de Oftalmología del Sistema de Salud de Wisconsin lo advierte: “No usar gafas puede llevar a una visión defectuosa de forma permanente”.




El curioso caso del avion que está "detenido en el cielo"

Algunos dicen que es un montaje, otros hablan de un fallo en Matrix, pero el vídeo viral del avión que parece haberse detenido en el cielo tiene una explicación mucho más sencilla: es una ilusión óptica.


En primer lugar, se intuye que el avión está aterrizando y tiene un fuerte viento en contra, por lo que va más lento de lo habitual. Por otro lado, el cielo está despejado y no hay ninguna nube que nos ofrezcan una buena referencia sobre la velocidad de ese jet comercial. Pero hay algo más.

El vídeo está grabado desde un coche en movimiento en una autopista cercana al aeropuerto de Vnúkovo, en Rusia. El vehículo debe ir a unos 100 kilómetros por hora, mientras que el avión vuela en paralelo y en sentido contrario a unos 300 km/h. Es un problema clásico de velocidad relativa.

Da la impresión de que el avión está parado porque la diferencia de velocidad entre el avión y el coche es muy baja. Si el observador no estuviera en el coche, la ilusión óptica no funcionaría.

Crean un sistema de reconocimiento por la forma de andar

Esta tecnología de reconocimiento analiza el cuerpo hasta a una distancia de 50 metros y crea un modelo de su modo de caminar con una precisión del 94%.


Una empresa china ha desarrollado un sistema que es capaz de identificar a las personas por su manera de andar, informó este martes la agencia AP. Los especialistas aseguran que el sistema de la compañía Watrix puede cumplir su tarea hasta cuando la cara del objetivo de vigilancia está cubierta o el individuo está de espaldas.

"No tenemos que cooperar con la gente para reconocer su identidad", señaló el director ejecutivo de Watrix, Huang Yongzhen. De acuerdo con sus declaraciones, la nueva tecnología de reconocimiento analiza el cuerpo de la persona hasta a una distancia de 50 metros y crea un modelo de su modo de caminar con una precisión del 94%. "El análisis del modo de andar no puede ser engañado cuando una persona cojea, camina a grandes pasos o se encoge porque analizamos todas las características del cuerpo", precisó Huang.


Sin embargo, la actual versión del programa no puede identificar a las personas en tiempo real y un usuario debe subir el video al sistema para su análisis. El proceso lleva aproximadamente 10 minutos para un video de una hora de duración.

Se informa que la tecnología servirá no solo para garantizar la seguridad en las calles, sino también podrá aplicarse en otros ámbitos. En ese contexto, Huang indicó que el programa puede ser usado para detectar y ayudar a quienes necesiten asistencia médica, como ancianos o personas con discapacidad.