sábado, 10 de noviembre de 2018

Humor titular






PROS Y CONTRAS DE HACER COMIDA

Súper post con 650 imágenes divertidas curiosas y WTF!







Cómo crear tus propios stickers para Whatsapp

Además de poder descargar los Stickers que nos propone la propia aplicación, también tenemos acceso a diversas colecciones creadas por terceros.Pero lo interesante es que hasta nosotros mismos podremos crear nuestros Stickers personalizados.


Para ello, deberemos crear un mínimo de 3 imágenes en formato webp o png (el formato png a veces no funciona por lo que recomendamos convertir las imágenes a webp, y con un tamaño exacto de 512 x 512 píxeles. Te recomendamos utilizar algún editor fotográfico desde el PC, pudiendo retocar y guardar las fotos con mayor facilidad. En Internet hay varias páginas que convierten formatos a Webp. Una vez tengamos nuestra selección, tocará pasarlas a nuestro móvil.

El siguiente paso será descargar cualquiera de las aplicaciones para añadir Stickers que podremos encontrar en la Google Play Store (en nuestro caso hemos utilizado “Personal Stickers for WhatsApp“), y que nos permitirán generar nuevas colecciones compatibles con la aplicación de mensajería.

Con sólo abrir esta aplicación, detectará automáticamente las carpetas del móvil en las que tengamos imágenes que cumplan con los requisitos de tamaño y formato. Lo único que tendremos que hacer es seleccionar las imágenes que queramos, y pulsar el botón “Add”. Una vez añadidas, ya podremos utilizarlas desde WhatsApp.

La única contra es que estas nuevas colecciones quedarán vinculadas a la aplicación de creación, por lo que si la desinstalamos, perderemos todos los Stickers que hayamos añadido con la misma. Un pequeño precio a pagar para poder dar rienda suelta a nuestra creatividad.

Estos criminales eran tan parecidos entre si que obligaron a instaurar un sistema de reconocimiento por huellas dactilares

Año 1903, W. McClaughry ingresa a Will West en la Penitenciaría de Leavenworth en Kansas. Sin embargo, por el camino no deja de pensar en la cara del criminal. Estaba seguro de que ya lo había encerrado dos años antes, parecía tener una especie de déja vu.


Ocurre que West jamás había pisado Leavenworth antes de ese día, y su caso iba a exponer uno de los mayores agujeros que existían en las sistemas de las penitenciarías de Estados Unidos.

En el pasado y hasta principios del siglo XX, las huellas dactilares no se habían instaurado, por lo que si alguien tenía la mala suerte de ser confundido físicamente por un criminal, esa persona podría estar en un grave aprieto.

Will West había sido condenado por un delito menor en 1903, pero al llegar a la Penitenciaría de Leavenworth en el noreste de Kansas, se le informó que ya estaba en prisión cumpliendo una sentencia de cadena perpetua por asesinato en primer grado.
Lo que ocurrió fue que al revisar su caso a través del sistema de identificación Bertillon en la prisión se observó que su rostro coincidía completamente con el de otro criminal.

Dicho método era la técnica de la época para la identificación criminal. Desarrollada por el experto en escritura francés, criminólogo e investigador de biometría, Alphonse Bertillon, desde 1887 se implementó en todas las penitenciarías de Estados Unidos para que pudieran llevar los informes detallados para los internos. En realidad no era nada más que una simple foto criminal, junto con una descripción detallada del rostro de la persona que se le atribuye.

Funcionó más o menos bien, ya que los delincuentes se identificaban por su fotografía y su nombre completo, o al menos así lo hizo durante un corto espacio de tiempo. Dos décadas después emergió una persona que tenía un parecido sorprendente con otra, a pesar de lo improbable de tal situación, y que, curiosamente, estaban en la misma prisión, y con el mismo nombre inicial.
Ese hombre era Will West.

Dos años antes de que ingresara en prisión, en 1901, un criminal condenado llamado William West llegó a la Penitenciaría de Leavenworth. En lo que se consideró un procedimiento formal, McClaughry, el hombre encargado de los registros, tomó sus mediciones a través del sistema Bertillon, compiló un documento para el archivo del preso, y le informó sobre las reglas en la prisión, así como el número de su celda.

En 1903 McClaughry recibió a otro criminal: Will West. Le tomaron una foto y se midió utilizando el sistema Bertillon. En el chequeo estándar apareció el nombre de William West en los archivos de la prisión. El empleado le preguntó al hombre: “¿Y ahora qué? ¿Qué has hecho ahora?”. Confundido, Will respondió que era su primera vez allí y la primera vez que lo detenían.

Al principio McClaughry no se sorprendió, creía que como casi todos los criminales, trataba de engañarle. Sin embargo y para su sorpresa, resultó que el archivo frente a él pertenecía a un hombre que todavía cumplía su condena en la prisión: William West. Mirando detenidamente el archivo, aquel tipo tenía exactamente la misma estructura ósea, la misma longitud de la nariz, la forma de la boca y la posición de los ojos... que la persona que tenía sentada en la silla, frente a su escritorio.

Realizó una doble verificación y, efectivamente, todo era completamente idéntico, como si un clon del recluso estuviera sentado frente a él.

El caso llamó la atención del FBI, quienes comenzaron a buscar nuevas soluciones. En 1904, en la Feria Mundial de St. Louis, McClaughry conoció a un hombre llamado John K. Ferrier, un oficial de Scotland Yard.

Ferrier le explicó a McClaughry cómo habían adoptado el método de identificación por huellas dactilares hacía unos tres años antes. Los resultados desde entonces habían sido precisos.

McClaughry tomó nota y adoptó el sistema en Leavenworth. El éxito del nuevo sistema fue tal que no tardó mucho en establecerse como estándar en Estados Unidos.





El increíble truco ganador del Concurso Mundial de Magia

Que veas un vídeo de Youtube de seis minutos es mucho pedir cuando Internet ofrece otros entretenimientos que requieren solo unos segundos de tu atención. Pero el mago Eric Chien se las arregla para incluir tantos trucos imposibles en la rutina ganadora del Campeonato Mundial de Magia que en realidad desearías que durase más.


La Federación Internacional de Sociedades de Magia solo celebra sus campeonatos mundiales cada tres años, por lo que puedes imaginar cuántos ilusionistas competían por el gran premio. La rutina de la cinta de Chien es un aluvión de ilusiones rápidas que apenas te deja unos segundos para entender lo que acabas de ver antes de que su próximo truco te confunda de nuevo. Y todo lo que hace es un juego de manos, no hay asistentes ocultos creando la magia entre bastidores.


Lo que dice tu foto de perfil en las redes sociales







Whatsapp eliminará los mensajes, fotos y videos a partir del 12 de noviembre

El servicio de mensajería instantánea WhatsApp recientemente anunció en un comunicado que a partir del 12 de noviembre se eliminarán del almacenamiento de Google Drive todos los mensajes y archivos multimedia, que no hayan sido actualizados por más de un año. 


Para evitar la pérdida de datos el servicio de mensajería recomienda hacer copias de seguridad. En el citado comunicado WhatsApp explica qué pasos hay que seguir para hacerlo:

Toque el botón de
'Menú' > 'Ajustes' > 'Chats' > 'Copia de seguridad'
Toque 'GUARDAR' para iniciar el proceso de grabar la copia de seguridad

Si nunca ha creado una copia de seguridad, entonces es necesario ir donde dice 'Cuenta' y seleccionar el correo electrónico que se desea asociar con la aplicación.

Los aliens según Stephen Hawking

Stephen Hawking, una de las mentes más brillantes de nuestro tiempo, confesó que creía en la existencia de extraterrestres. Eso no significa que se tomase en serio las supuestas fotos de avistamientos de ovnis, sino que: “Para mi cerebro matemático, es una cuestión numérica aceptar la posibilidad de que la existencia de seres alienígenas sea real. El desafío consiste en tratar de averiguar cómo serían”, explicó.

Alienígenas voladores
Hawking se dió el gusto de dejar volar su imaginación y especular (sobre bases científicas) cómo serían esos hipotéticos habitantes de otros mundos. El científico basó sus hipótesis en la existencia de tres tipos de ecosistemas que podrían tener vida. El primero sería un mundo similar al nuestro, aunque con una gravedad menor, lo que permitiría que los depredadores volaran para atacar a sus presas, gigantescos herbívoros que tendrían la habilidad de trepar por paredes verticales, debido a la baja gravedad y a sus patas acabadas en ventosas.
El segundo ecosistema concebido por el sabio sería un mundo subterráneo. En un planeta completamente congelado, podría existir un océano bajo la superficie. Sería un hábitat en perpetua oscuridad en el que vivirían seres muy parecidos a los peces abisales.

¿Serán listos?
La tercera hipótesis es la más audaz. En la superficie de ese mundo dominado por fríos extremos, la vida tal y como la conocemos no sería posible. Por eso, Hawking consideró posible que existan seres con una composición química y orgánica distinta de la nuestra, y basada en el hidrógeno líquido y en el silicio.

¿Pero existiría vida inteligente? Hawking no lo descartó, aunque lo considera estadísticamente menos probable. “Pero si existiera”, afirmó, “lo mejor sería no tener contacto con ella. Las consecuencias para nosotros serían funestas, como lo fue para los indígenas americanos la llegada de los europeos”.

Caza sin piedad

En el mundo alienígena ideado por el científico, la vida no sería tan diferente de la que conocemos. Aquí se recrea cómo un gigantesco herbívoro es atacado por dos depredadores que lo matan con sus garras venenosas.

Hawking en la tercera fase
En el futuro es el título del documental de Discovery Channel (cuya emisión está prevista para este mes de septiembre) en el que Stephen Hawking especula sobre cómo serían los seres extraterrestres. El científico, que está convencido de la existencia de vida en otros planetas, asegura que en la mayoría de los casos se trataría de formas poco evolucionadas similares a los microbios terrestres. Pero Hawking no descarta que existan especies más avanzadas, similares a los mamíferos.

Ojos alienígenas

Igual que sus parientes terrícolas, los herbívoros alienígenas tendrían seguramente los ojos localizados en los laterales de la cabeza, lo que les proporcionaría un mayor campo de visión para detectar a los depredadores.

8 escenarios de películas de terror que se pueden visitar

La casa de El exorcista

Está situada en el número 3600 de Prospect Street Northwest, en Georgetown, Washington Dc. la casa se apoya sobre un pedestal de piedra antigua que salva una enorme pendiente que cae hasta el río Potomac. Es ahí, precisamente, donde se encuentra la empinada escalera en la que al final de la película... Bueno, no lo voy a contar por si aún queda laguien que no la haya visto.

El edificio de La semilla del diablo

La gran película de Roman Polanski se rodó en el edificio Dakota, situado en una esquina de la calle 72 en Nueva York. Se trata de un lugar con su propia leyenda negra, propiciada por el hecho de que allí vivió Alisteir Crowley, un curioso personaje, fundador de la llamada Iglesia de Satán, y porque a las puertas del mismo fue asesinado en 1980 John Lennon.

La calle de Pesadilla en Elm Street

Se encuentra en West Hollywood, en Los Ángeles. En la imagen vemos la casa donde supuestamente vivía la protagonista dle filme. La vivienda fue cinstruída en 1919.

El edificio de REC

La exitosa película de Jaune Balagueró y Paco Plaza se rodó en el número 34 de la Rambla de Cataluña, en Barcelona. Actualmente, el edificio está vacío, como si lo hubieran asolado los zombis.

El hotel de El resplandor

El célebre filme de Stanley Kubrick se filmó parcialmente en el hotel Timberline, situado en las montañas de Oregón. Pero solo los planos exteriores. El interior del mismo está recreado en los estudios Pinewood de Londres.

La casa de La matanza de Texas

La mítica cinta de Tobe Hooper se rodó en esta mansión de la localidad de Round Rock, en Texas.

La casa de Psicosis

El edificio del Motel Bates fue construíde en los Estudios Universal, en Hollywood. Y actualmente es uno de los lugares más visitados por los turistas.

La mansión de Los otros

La película de Alejandro Amenábar se filmó en el Palacio de los Hornillos, en Cantabria, un lugar que se alquila para bautizos, bodas y otro tipo de eventos.





Hipnótica y variadas selección de GIFS (102)