domingo, 16 de diciembre de 2018

Humor pintado







Robin Hoods de la vida real que robaban a los ricos para dárselo a los pobres

Hay leyendas que no solo perviven durante los siglos, sino que incluso adquieren una mayor relevancia a medida que pasa el tiempo. Esto ha ocurrido con la del justiciero que habitaba en el bosque de Sherwood, cerca de la ciudad británica de Nottingham, y que allá por el siglo XIII tenía un único propósito: robar a los que más tenían para dárselos a quienes más lo necesitaban.

Los últimos datos cuentan que era Roger Godberd el hombre que se escondía tras el seudónimo de Robin Hood. No sé sabe a ciencia cierta si tal personaje existió o la leyenda logró dar el salto de la ficción a la realidad, pero lo cierto es que tanto en la literatura como en el cine y el teatro su figura se ha ido agigantando.

Más allá de lo que se relata en las páginas de los libros que contaban las hazañas de Robin Hood y de aquello que nos muestran los filmes sobre sus heroicidades, lo cierto es que muchos son los que han seguido el ejemplo de este justiciero. En distintos rincones del planeta y en distintas épocas, han emergido hombres y mujeres con el valor necesario para combatir las injusticias sociales y, de un modo u otro, tratar de equilibrar la balanza entre ricos y pobres.


Uno de herederos de Robin Hood más recientes fue el doctor Ozel Clifford Brasil, quien a comienzos de los años 90 del siglo pasado vivía en Los Ángeles y ejercía como ministro asociado en la Primera Iglesia Episcopal Metodista Africana. En un momento donde las autoridades cargaban de forma indiscriminada contra la población afroamericana de Estados Unidos, él decidió que no podía quedarse de brazos cruzados. Después de ver lo que ocurría, tomó la senda de la educación para tratar de sacar a los chicos y chicas de las calles y ofrecerles un próspero futuro. Se convirtió en el mentor de miles de adolescentes que por aquel entonces no contaban con la oportunidad de ingresar a las universidades para continuar con sus estudios.

La educación universitaria por aquel entonces era muy cara, de tal forma que eran muchas las familias que incluso con cierto nivel de ingresos tenían que endeudarse. Pues bien, Ozel Clifford decidió que sus estudiantes no tendrían que llegar al mercado laboral con una mochila de deudas con alguna entidad financiera o bancaria. Así que se las ingenió para pergeñar un fraude a gran escala que no tenía otro cometido que posibilitar que estos chicos y chicas sin recursos pudieran estudiar en todas las universidad del país. Gracias al mismo, hasta 18.000 jóvenes pudieron obtener un título. En 2003, este Robin Hood de carne y hueso fue condenado por fraude de ayuda estudiantil y fue condenado a tres años y medio de prisión.

El héroe popular japonés

Unos 500 años después de que Robin Hood anduviera asaltando carruajes y disparando con su arco en los bosques de Sherwood, en Japón surgió la figura de uno de sus herederos. Se trata de Nakamura Jirokichi, que vivió en la antigua ciudad de Edo, ahora convertida en Tokio, a comienzos del siglo XIX. Era un personaje que acabó convertido en leyenda por tener una doble vida. Si bien por el día era un trabajador al uso, que no daba problemas en su puesto y que colaboraba con el cuerpo de bomberos local a tiempo parcial, por la noche se transformaba. La leyenda cuenta que cuando el sol se escondía se convertía en un hábil ladrón que asaltaba las propiedades de los señores feudales y de sus guerreros samurais.

Fue apodado como ‘Nezumi Kozō’, cuya traducción sería “el niño rata”. A día de hoy no se sabe a ciencia cierta si dicho sobrenombre procede de su aspecto, ya que era pequeño, o de que utilizaba bolsas de ratas para soltarlas en las casas que asaltaba para que sus inquilinos no le descubrieran. Sin embargo, llegó un día en que lo capturaron. Y aunque se estima que en los 15 años que estuvo robando se hizo con un botín de hasta 30.000 monedas de oro japonesas, solo encontraron una muy pequeña parte del mismo cuando lo arrestaron. La hipótesis más extendida es que dio todo lo que robaba a los pobres, de ahí que acabara por convertirse en una auténtica leyenda.

Kayamkulam Kochunni, el justiciero indio

No solo la figura de Robin Hood ha dado el salto a la gran pantalla. Otros populares héroes que decidieron tomarse la justicia por su mano y tratar de arrebatar sus pertenencias a los que más tenían para repartirlas entre quienes más lo necesitaban, también han tenido su retrato en el cine. Sin ir más lejos, el legendario bandido que estuvo activo en la India a comienzos del siglo XIX, que no es otro que Kayamkulam Kochunni. Nacido en 1818, pronto tuvo que ponerse a trabajar en una tienda de comestibles, pues la muerte de su padre sumió a su familia en la más absoluta pobreza.

"No saldrás hasta que no cambies" (El horror de la "cura de la homosexualidad")

«No saldrás de aquí hasta que cambies». Esta es la frase más repetida en las cerca de 200 clínicas de Ecuador que suministran a la fuerza la cura gay a los homosexuales que son internados por sus familiares en contra de su voluntad.

La fotógrafa ecuatoriana Paola Paredes, de 32 años, llevó a cabo una investigación sobre estos centros. Consiguió visitar tres y entrevistar a tres mujeres que pasaron por sus instalaciones. La conclusión a la que llega es demoledora.

«Hay pacientes que al final del tratamiento fingen que han cambiado para poder salir de estas clínicas. Una vez fuera, rompen toda relación con la familia. En realidad, no hay hay casos exitosos: nadie sale curado», cuenta Paredes.

En 1997 el Gobierno de Ecuador despenalizó la homosexualidad. Desde entonces se ha aprobado la unión civil, aunque el matrimonio gay sigue estando prohibido. Todavía es una sociedad muy conservadora y religiosa.

Si por un lado hay mucho activismo y cada vez más políticas que defienden los derechos del colectivo LGBTI, por el otro existen grupos que reaccionan contra estas leyes, como la organización evangélica llamada Con mis hijos no te metas, que organiza marchas contra la enseñanza de la ideología de género en las escuelas.

La fotógrafa, que salió del armario en 2013 y documentó todo el proceso en un proyecto autobiográfico llamado Unveiled, explica que estos centros no ofrecen abiertamente el tratamiento de deshomosexualización.

«Son clínicas especializadas en problemas de alcohol y drogas y que también tratan la “desviación de carácter”, como llaman a la homosexualidad. En mis investigaciones pude averiguar que hay 200, de las que 89 son legales y registradas por el Gobierno. Las demás son clandestinas», señala.

Paredes se enteró de la existencia de estas clínicas de rehabilitación en 2011 cuando una amiga le contó cómo una mujer consiguió escaparse de una. «Me afectó terriblemente porque yo en aquella época todavía no había salido del armario. Lo primero que pensé es que me podría pasar a mí, que podría ser torturada física, emocional y psicológicamente solo por ser homosexual. Esto me aterró, me indignó y se quedó en la cabeza».

Poco después la fotógrafa se mudó a Londres, donde concibió Until you change, para cuya realización recurrió al autorretrato.

La investigación empezó con una larga entrevista a una sobreviviente. «Fue muy complejo encontrar a alguien dispuesto a hablar, porque estas personas no quieren ser revictimizadas. Con el tiempo logré entrevistar a una chica, que se transformó en mi personaje principal. Conversé con ella durante seis meses. Tengo muchas horas grabadas sobre su experiencia. Después tuve la oportunidad de entrevistar a otras dos chicas. Esto me permitió entender qué pasa en otras clínicas», cuenta Paredes.

El tratamiento aplicado no varía de centro a centro. «Los pacientes son torturados: no comen bien, hay casos de violación correctiva, uso de esposas y sogas, baños con agua fría. De vez en cuando les suministran un líquido desagradable a base de agua del retrete, cloro y café amargo, que les obligan a tomar cuando no se portan bien», relata la autora del proyecto.

Paredes logró que le ofreciesen este tratamiento en tres clínicas clandestinas, en las que se presentó fingiendo tener una prima con problemas de alcoholismo y homosexualidad. Estas clínicas tienen una fuerte base religiosa, basada en creencias católicas y evangélicas. También son muy lucrativas: los familiares llegan a pagar entre 500 y 1.200 dólares al mes.

Para preservar el anonimato de las víctimas y evitar que reviviesen un trauma que deja muchas secuelas, como el estrés postraumático o el delirio de persecución, la autora optó por reconstruir las escenas e interpretar el papel de las pacientes maltratadas. Fue necesario un entrenamiento con un director de teatro y con actores. Las fotos fueron realizadas durante un acto performático, que exigió una gran preparación previa.

«Primero pensé en contratar a una actriz, pero al final me decanté por el autorretrato. Sentí que podría inyectar algo de verdad en las fotos por ser lesbiana, por haber sentido miedo de aceptar mi sexualidad y de poder ser encerrada en estas clínicas», revela.

Desde que lo lanzó en 2016, Until you change ha tenido muchísimas publicaciones y ha generado debates dentro y fuera de Ecuador. Paredes se muestra satisfecha con el resultado y optimista de cara al futuro.

«En Ecuador hay mucha resistencia a cualquier cambio que quiera hacer el Estado para mejorar las condiciones de vida de las personas LGBTI. La población tiende a reaccionar, pero al mismo tiempo veo que en ciudades como Quito empieza a haber lugares abiertos donde la gente puede ser gay libremente. El año que viene podría incluso aprobarse el matrimonio gay».





¿Por qué el espacio huele a barbacoa? y otras preguntas que sólo los astronautas pueden responder


El astronauta británico Tim Peake estuvo medio año en la Estación Espacial Internacional (EEI) y, cuando volvió a la Tierra, contestó todo tipo de preguntas que le llegaron a través de internet, junto a otras de su cosecha. De ahí salió el libro ‘Por qué el espacio huele a barbacoa’ (editorial Planeta), que se acaba de publicar en España. Y como no queremos que te queden las mismas dudas que a los internautas de Peake, aquí va un listado con diez de las más sorprendentes.

“¿Cuánto tiempo pasn los astronautas en cuarentena antes del lanzamiento? ¿Pueden recibir visitas?”
Unas dos semanas, de acuerdo a Peake. El objetivo es que los astronautas estén en perfectas condiciones y no tengan virus ni infecciones en la EEI. En cuanto a las visitas, los médicos impusieron un régimen estricto cara a cara para unos pocos familiares inmediatos, que tenían que someterse a un chequeo antes de cada encuentro. Una excepción fueron los menores de doce años, “que tienen tendencia a ser bombas biológicas con patas”: sus dos hijos pequeños “no entendían por qué tenían que ver a su padre sentado tras un gran panel de vidrio”.

“¿Qué idiomas se requieren para ser astronauta?”Los idiomas oficiales de la EEI son el ruso y el inglés. Sin embargo, existe un rusinglés, un término acuñado en broma por los propios astronautas, ya que, cuando no saben cómo se dice un término en un idioma, usan el otro. Chistes aparte, es necesario tener un buen conocimiento de la lengua de Tolstói, ya que toda la documentación de la nave Soyuz está en esa lengua, sin traducción.

“¿Qué materias se estudian durante la preparación de una misión?”
Peake dice que “sería más fácil responder a esta pregunta indicando qué materias no se estudian”. Entre lo que tienen que empollar, está el manejo del brazo robótico para ‘agarrar’ vehículos de visita o nociones para enfrentarse a las situaciones de emergencia. También, el manejo de material de laboratorio y “entrenamiento para la supervivencia”, una materia de la que no da más detalles.

“¿Qué sucede si alguien enferma o se lesiona en el espacio?”Peake explica que los astronautas tienen nociones de primeros auxilios, pero además, hay al menos dos especialistas médicos a bordo para operaciones básicas, como suturar, y, atención, ejercer de dentistas, extrayendo o empastando muelas. En el botiquín hay analgésicos, antibióticos, anestesia local… Si la cosa fuera más grave (por ejemplo, una apendicitis), habría que evaluar un viaje de emergencia a la Tierra. En la EEI, la Soyuz sirve de “bote salvavidas”, en palabras de Peake. Eso sí, el viaje de vuelta es “agotador incluso para una persona sana, así que no quiero imaginar lo que sería para alguien al borde de una peritonitis… Pero al menos existe la posibilidad de regresar”.

“¿De dónde obtiene el agua la estación espacial?” De acuerdo a Peake, el 70-80 % del agua es reciclada: orina, sudor y humedad que exhalan. Lo consiguen gracias a “una instalación para el tratamiento” que filtra impurezas, elimina contaminantes y produce agua potable “más limpia que la mayoría de la que bebemos en la Tierra”. También, la reciben de las naves espaciales de cargamento que llegan de vez en cuando.

“¿Cómo pasabas los fines de semana?”

 Pues de una manera que se podría parecer a la terrestre. Los sábados por la mañana limpiaban la EEI con un aspirador, porque “se acumula mucho polvo en los filtros de los conductos de retorno de aire”, y con toallitas desinfectantes para los paneles, asideros… Los sábados por la tarde, él los dedicaba a proyectos educativos: grabar mensajes, revisar experimentos de estudiantes, participar en emisoras de radioaficionados… Los domingos era el día en el que podían llamar por videoconferencia a la familia. Además de eso, quedaba algo de tiempo libre para hacer fotos.

“¿Qué es lo más desagradable de vivir en el espacio?” 
No todo son exploraciones fascinantes, a lugares a los que solo llegan unas personas privilegiadas. Para Peake, lo peor era “ver cómo las plantas de los pies se te desintegran durante el primer par de meses”, debido a que apenas usan la planta ni apoyan peso en ellas. “Se vuelven lisas y suaves, como las de un recién nacido”, y tras seis meses “es como hacerse la mejor pedicura imaginable”. Sin embargo, la piel dura y muerta de las plantas también se desprende; así, al cabo de unas semanas, hay que quitarse los calcetines con cuidado para que las escamas no terminen por todas partes.

“¿Cómo te lavabas la ropa en el espacio?” Ya que hay poca agua en la estación espacial, llevaban durante varios días la misma ropa y luego la cambiaban por otra. Pero que nadie tache a él y a sus compañeros de guarros: ya que la temperatura está controlada, la ropa no se ensucia tanto, mientras que los calcetines y la ropa para hacer ejercicio están confeccionados con materiales antibacterianos. Para que te hagas una ida, la ropa interior se cambia cada dos o tres días; la camiseta y los calcetines, cada semana, y los pantalones largos o cortos cada mes, de acuerdo al astronauta británico. “Cuando se hace ejercicio una o dos horas al día se agradece estrenar muda limpia el fin de semana”.

“¿Trajiste algún recuerdo del espacio?”
 La misión ha terminado, ha dado para un buen número de curiosidades… Pero, ¿nos podemos traer algún ‘souvenir’ del espacio? Sí y no. Desde luego no te puedes traer elementos de la EEI que son importantes para misiones futuras (pues es muy caro transportarlos hasta allí). Pero a él le dejaron guardar los cubiertos que usó, la bandera británica de su traje (que entregó a la reina Isabel II)… y una moneda rusa: al parecer, “da buena suerte llevar una moneda chafada por el tren que arrastra tu cohete hasta la plataforma de lanzamiento”.

“¿El espacio huele?” 
Y terminamos con la pregunta que da título al libro y que seguro tendrá a más de una persona en ascuas. Sí, el espacio huele, pero Peake dice que es difícil describir a qué. Al regresar al interior de la EEI tras un paseo espacial se notaba un aroma muy misterioso, que para los astronautas oscila entre el bistec a la plancha y el olor a barbacoa, pasando por gases de soldadura y metal caliente. De acuerdo a Peake, lo más probable es que ese olor sea ozono. No el ozono que cubre la Tierra, sino uno que se crea al combinarse moléculas de oxígeno cuando la esclusa de aire está expuesta al vacío.




La forma en que parpadeas mientras hablas cambia el significado de tu mensaje

Parpadear no solo nos ayuda a mantener los ojos lubricados. Investigadores neerlandeses han revelado que durante una conversación, las personas interpretan el pestañeo de su interlocutor como una respuesta. Según el estudio, los parpadeos más largos se entienden como un gesto de comprensión.

Agencia SINC – En una conversación, basta con asentir con la cabeza para que el hablante sepa que estamos de acuerdo. Asimismo, otros movimientos o gestos como fruncir el ceño o cruzarse de brazos pueden comunicar tanto como el lenguaje.

Ahora, un grupo de investigadores del Instituto Max Planck de Psicolingüística de los Países Bajos, ha querido comprobar si otras acciones más sutiles afectan también a la interacción cara a cara y ha descubierto que al pestañear, los seres humanos le damos respuesta a quien nos habla.

"Nuestros hallazgos muestran que uno de los movimientos humanos más sutiles, el parpadeo de los ojos, parece tener un efecto sorprendente en la coordinación de la interacción humana cotidiana”, subraya el especialista Paul Hömke, líder de la investigación.

Según el estudio, publicado esta semana en la revista PLOS ONE, las personas perciben inconscientemente el pestañeo como una señal de comunicación y modifican su discurso en función de su interpretación del gesto.

Es decir, contestamos de manera diferente si quien pregunta realiza pestañeos largos o cortos, que se diferencian solo por unos milisegundos de duración. En concreto, elaboran respuestas más breves cuando el otro interlocutor parpadea más lento.

Para los expertos, una posible explicación a esto es que el parpadeo largo puede ser entendido como un gesto facial de comprensión. Por eso, si es más largo, el hablante percibe que la otra persona ha recibido suficiente información, por lo que da explicaciones más breves.

“Aparentemente, el parpadeo de más duración transmite que la persona ha entendido lo que se le cuenta. De esta forma, cuando el hablante ve ese pestañeo, no siente la necesidad de aclarar sus respuestas o de articular un mensaje más elaborado, por lo que seguirá respondiendo de manera breve”, declara a Sinc Hömke.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores desarrollaron un nuevo sistema experimental basado en tecnología de realidad virtual en el que un avatar hace preguntas y parpadea.

Ante un parpadeo más largo, el hablante percibe que la otra persona ha recibido suficiente información, por lo que da explicaciones más breves

Durante el ensayo, los participantes tenían que mantener conversaciones con tres avatares diferentes y responder a preguntas abiertas como “¿qué tal fue tu fin de semana?” o “qué hiciste?”. Mientras, los especialistas controlaban las respuestas no verbales de la máquina y variaban la duración de sus parpadeos.

Según los resultados, las personas distinguían los guiños largos de los cortos de manera inconsciente, ya que, tras las pruebas, ninguno de los participantes afirmó haber notado cambios en el gesto del avatar.

Para los investigadores, este hallazgo refuerza la idea de que una conversación es una actividad conjunta en la que intervienen tanto el emisor como el receptor con lenguaje verbal pero también con todo tipo de acciones o gestos.





Los "Grinch" de la vida real que quisieron arruinar las navidades

Por increíble que parezca, una Navidad sin el Grinch no es una Navidad completa. Al igual que existen muchas personas que adoran esta época del año, hay otras muchas que detestan esta fiesta. Y el Grinch es, sin duda, quien más la odia. ‘How the Grinch Stole Christmas!’  fue una novela que publicó Theodor ‘Dr. Seuss’ Geisel en 1957. En esta obra, se relata como este malhumorado y cínico individuo trata de poner fin a las fiestas navideñas robando la decoración a sus vecinos de Villaquién.

Pero más allá de la ficción, sea en la literatura o en el cine, el espíritu del Grinch se puede trasladar a la vida real contagiando a quienes aprovechan las Navidades para hacer alguna que otra fechoría. Los hay que, como el personaje de Dr. Seuss, roban la decoración a sus vecinos, pero también otros que prefieren apuñalar a los muñecos de nieve que encuentran a su paso o, incluso, personas que van por ahí tratando de convencer a los más pequeños de que Papá Noel no existe.

Destrozando la decoración navideña


Por ejemplo, en la ciudad de Saginaw, en el estado de Michigan, apareció un Grinch que no encontró mejor divertimento que chafar la decoración navideña a uno de sus vecinos. El bueno de Eddie Artcliff, que con tanta dedicación e ilusión había decorado su casas con luces, hinchables y otros elementos como hacía cada año, se encontró con que alguien había cortado los cables, roto las bombillas y, lo peor de todo, pinchado el hinchable de Snoopy que adornaba su vivienda. ¿Su mensaje a quien lo hizo? “¡Me avergüenzo de ellos!”

Basura en lugar de regalos

Para intentar que haya cada vez más personas que detesten la Navidad, este aprendiz de Grinch decidió que sería buena idea sustituir los regalos navideños por otros obsequios menos agradables. Para ello, sustrajo de distintas casas algunos paquetes de mensajería con regalos y los sustituyó por cajas llenas de ropa vieja, zapatos y basura. Por suerte, la Policía logró atrapar a Peter Lee Dunbar y recuperar algunos de los paquetes que había robado de las casas de los vecinos de la localidad de Malverne, en el estado estadounidense de Nueva York.

Haciéndose pasar por Papá Noel… para mal

Al igual que Jim Carrey en la película en la que daba vida al Grinch, hubo un ladrón en Los Ángeles que aprovechó la Navidad para colarse en las casas y robar todo el dinero, las joyas y otros objetos de valor que encontraba a su paso. Eso sí, para intentar camuflarse (aunque sin éxito) utilizó un gorro y una bufanda de Santa Claus. Aunque la vestimenta era similar a la del entrañable personaje que deja regalos en las casas el día de Navidad, en este caso no dejaba ningún obsequio, sino que se los llevaba para su uso y disfrute.

Atacando a Frosty, el muñeco de nieve

La maldad de los Grinch del mundo real no parece conocer límites. En esta ocasión, la víctima fue un hinchable del personaje de animación Frosty, ese muñeco de nieve que hizo las delicias de los más pequeños algunas décadas atrás. Las cámaras de seguridad captaron como alguien armado con un cuchillo se bajaba de una furgoneta para atacar a este hinchable y haciendo que se desinflase. Acto seguido, el atacante se marchó a toda velocidad y no lograron dar con él. Por suerte, Frosty solamente tuvo que recibir nueve puntos de sutura para volver a hacer su trabajo.

Robando al propio Grinch

Imitando el ‘modus operandi’ del Grinch en Villaquién en el relato de Dr. Seuss, una familia había acumulado en su casa multitud de elementos decorativos propios de la Navidad que habían birlado de las viviendas de otros hogares. Tal había sido su afán por chafar la Navidad a sus vecinos, que habían llegado a hacerse con un botín que podría tener un valor de hasta 2.000 dólares (más de 1.770 euros). Lo más curioso es que también habían robado una figura del propio Grinch de más de dos metros de altura. Ahí es nada.

10 curiosidades sobre las montañas

Algo tan básico como que el Everest es la montaña más alta de la Tierra, que todos aprendimos en el colegio, es una verdad a medias que encierra un buen puñado de curiosidades que probablemente no conoces. Como también te sorprenderá saber que en una luna de Saturno, todas las montañas tienen nombres sacados de una de las más famosas sagas cinematográficas de los últimos tiempos; o que un escalador español planea ascender a la cima del único ochomil que jamás se ha coronado en invierno.

El Everest no es la montaña más alta del mundo…


Y no es que estuviera mal lo que aprendimos en el colegio. Es cierto que el Everest es la montaña más alta sobre el nivel del mar (8.848 metros), pero perdería la medalla de oro si entrasen en la competición otras montañas cubiertas por el mar. Concretamente, el ganador sería el volcán Mauna Kea, pero la mayor parte de sus más de 10.000 metros de altitud está bajo las aguas. Solo asoman a la superficie 4.205 metros, que palidecen frente al rey del Himalaya.

… ni la más alta del universo

Ni el Everest ni el Mauna Kea pueden compararse con las majestuosas montañas extraterrestres. En concreto, la más alta del Sistema Solar es el marciano monte Olimpo, un volcán que mide 21.171 metros, casi el triple que el más alto de los ochomiles. A pesar de su descomunal tamaño, el monte Olimpo no era suficientemente grande como para ser visto e interpretado correctamente por los observadores telescópicos anteriores a la era de exploración con naves espaciales.

Más allá de la Comarca

Para los fans de Tolkien, existe un lugar de culto más lejano y exótico que Nueva Zelanda, aunque a este de momento no podrán hacerle una visita. Se trata de las montañas de Titán, la mayor luna de Saturno, cuyos nombres están sacados de los que el maestro británico de la literatura le puso a las montañas de la Tierra Media: Angmar, Dolmed, Doom (en español, el monte del Destino), Erebor, Moria… Un auténtico homenaje que trasciende las fronteras de la Tierra.

Un gran reto aún por conseguir

Aunque parece que ya está todo hecho en alpinismo, y que incluso los turistas pueden subir ochomiles si aflojan la cartera, lo cierto es que aún hay retos tan complicados que nadie los ha logrado superar. El K2 es el único ochomil que todavía nadie ha conseguido coronar en invierno, pese a que han sido varios los intentos. De hecho, el español Álex Txikon ha anunciado su intención de intentarlo este mismo invierno. Quizá consiga hacer historia, aunque parece que no va a ser el único que va a probar suerte.

La montaña más alta que jamás se ha coronado

Con sus 7.570 metros, el Gangkhar Puensum no solo es la montaña más alta de Bután, sino también la cima más alta del mundo que aún no ha sido coronada. Y lo cierto es que no se debe tanto a los obstáculos de la naturaleza como a las restricciones impuestas por los humanos. Para los butaneses, las montañas son consideradas el hogar de los espíritus, así que a día de hoy no se permite escalarlas (al menos, las más altas). Durante el breve periodo en que se permitió, a mediados de los 80, hubo cuatro expediciones que trataron de coronarla sin éxito.

Interesantes curiosidades sobre los bigotes

Ya sea que tengas uno, quieras o desees que todos desaparezcan, ¡los bigotes están de moda! Descubrimos algunos de sus pequeños secretos:


  • Son prácticamente magnéticos El hombre promedio con bigote lo toca 760 veces al día.
  • Mientras más grande sea el bigote, más grande es la paga Los policías en la India algunas veces reciben bonificaciones en sus pagas cuando se dejan crecer un bigote. Ya que es considerado un símbolo de virilidad y poder.
  • Algunos bigotes son más agradables que otros El icónico bigote de Burt Reynolds tiene más de 3,000 fans en facebook.
  • Son de temporada El bigote crece más rápido que cualquier otro pelo del cuerpo. Brota más en primavera y verano que en otoño e invierno.
  • Pueden estar escondiendo algo En 1967, los Beatles llevaban bigotes en la portada del Sgt. Ppeper´s Lonely Hearts Club Band, y en las fotografías que venían en el interior. Paul McCartney describió su bigote en el Sargento Pimienta como una respuesta pragmática a una caída de una bicicleta con motor en 1966: Ocultó su labio hinchado.
  • La opinión pública de ellos es (en la mayoría de los casos) positiva En una encuesta realizada en 2008, por el periódico británico The Guardian, el 61% de los encuestados consideraron que el bigote era caballeroso y sofisticado, mientras que el 39% creía que solo lo usaban los “demonios o tontos”.
  • Absorben bien los líquidos Un bigote es capaz de absorber 20% de su peso en líquido.
  • Un hombre con bigote es tomado más en serio Dr. Martin Luther King Jr. es recordado como “uno de los bigotes que más influenciaron en la historia de América” por el Instituto Americano del bigote.
  • Más vello facial significa más tiempo libre El 90% de los hombres se afeitan una vez al día. Esta actividad consume un total de 5 meses de la vida de un hombre si comienza a la edad de 14 años.
  • La herencia del mono El macho humano promedio tiene unos 5 millones de folículos, aproximadamente 3 veces más que el gorila, pero aún menos que el chimpancé.
  • Son una máquina de hacer dinero Las maquinillas de afeitar y las cuchillas son una industria de $1.1 mil millones. Sin embargo, tener bigotes largos puede ayudar tu imagen y comercio. El artista español Salvador Dali amaba su super bigote, afirmando que “como dos centinelas erectos, mi bigote defiende la entrada a mi verdadero yo”




Los 3 peores desastres naturales de 2018

Es increíble la facilidad con que la naturaleza puede hacer estragos en la vida de los humanos, basta con unos segundos para que su poder se haga presente.


Terremoto y tsunami destrozan Indonesia

El 2018 fue terrible para este país, pues sufrió los embates de un terremoto y un posterior tsunami con olas de entre cinco y seis metros, los cuales provocaron la muerte de más de 2 mil personas, unos cinco mil desaparecidos y 61 mil desplazados.

Gran parte de Indonesia se encuentra en el cinturón de fuego del Pacífico, lo que provoca que ese país tenga una actividad sísmica y volcánica activa.

El terremoto de magnitud 7.5 y tsunami ocurrido en Indonesia el pasado viernes 28 de septiembre en la isla Célebes es considerado el desastre natural más potente de 2018.

Si se cuenta la estimación de personas sepultadas, se trata del peor desastre natural desde 2004, cuando un sismo submarino provocó un tsunami que se cobró la vida de 167 mil personas tan solo en el norte de la isla de Sumatra, la costa más cercana al epicentro.

Terremoto afecta a Papúa, Nueva Guinea

El 25 de febrero de 2018 un terremoto de magnitud 7.5 sacudió Nueva Guinea, lo que provocó al menos 160 fallecidos, 300 heridos, deslizamientos de tierras y devastación de diversos poblados.

Esta nación se encuentra dentro de la compleja zona de colisión entre la placa Australiana y la placa del Pacífico.

Tormentas de polvo devastan a India
Una tormenta de polvo con vientos de hasta 130 kilómetros por hora dejaron unos 97 muertos y más de un centenar de heridos a inicios de mayo. La región más afectada fue Agra, donde se encuentra el mausoleo Taj Mahal. El fenómeno climático afectó unos 75 distritos del país.

Las tormentas de polvo son un fenómeno climático anual típico de la región. Sin embargo, el alcance y la intensidad de la última tormenta de polvo resultaron sorpresivos para las autoridades.





Hipnótica y variada selección de GIFS (136)