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martes, 25 de diciembre de 2018

¿Lo ves?







La perfección debe ser algo parecido a esto...







Los gatos y la nieve no se llevan bien







Sencillamente impresionante...







En los aeropuertos se ve de todo un poco







Humor fácil







15 frases para reflexionar







Libro Guinness de los récords 2019: América Latina

El dato más curioso del libro Guinness de los récords no aparece en las casi 300 páginas de cada edición anual. Y es la historia detrás de esta colección de alcance mundial que se publica desde 1955, lleva vendidos más de 100 millones de ejemplares y fue traducida a 23 idiomas. Todo un récord en sí mismo. Pero hay más: es el anuario con derechos de autor más vendido de la historia y encabeza el ránking de títulos más robados de las bibliotecas públicas de Estados Unidos.


La edición 2019 incluye récords de América Latina y está inspirada en lo que los editores del Guinness llaman "cultura creadora": inventores, diseñadores, artesanos y productores que desarrollan proyectos y objetos ingeniosos con el sueño de marcar (o superar) un récord mundial.

Pizza más larga.

En esa categoría figuran desde los creadores de la pizza más larga (de 1,93 km de longitud, para cocinar la masa tardaron ocho horas) hasta la mayor cantidad de personas "saltando y chocando los cinco al mismo tiempo": 4418 empleados de la empresa de servicios bancarios Grupo Bolívar, de Colombia, se reunieron para concretar ese récord en una convención en Bogotá.


Por supuesto que no faltan los clásicos Guinness: el hombre más pesado (unos 594,8 kg), la mujer con las piernas más largas (132,8 cm, desde el talón hasta la parte superior de la cadera), el hombre vivo más alto (que además tiene las manos más grandes), la mujer más tatuada (tiene tatuajes en el 98,75 por ciento del cuerpo) y el hombre más longevo (el japonés Masazó Nonaka cumplió 113 años el 25 de julio).

También dijeron presente las hazañas con las comidas: la mayor cantidad de salchichas elaboradas en un minuto (logró 78 y rompió el récord de 2016, que eran 60), el menor tiempo en comer tres huevos en escabeche (21,09 segundos) y el pastel con forma de pelota más grande (285
kg), entre muchos otros récords insólitos.

Para seleccionarlos, un equipo de Administración de Récords se encarga de controlar la exactitud del logro o hazaña postulado y un equipo de Administradores de Récords se ocupa se verificar su veracidad. Para que una solicitud sea aprobada debe aprobar las dos instancias de verificación.

En la introducción del nuevo volumen, los editores cuentan que incluyeron la sección "Conoce a los artífices", con la historia que se esconde detrás de diez creaciones récord. También destacan el apartado "Construyendo la historia", con ocho edificios y monumentos icónicos del mundo construidos con legos.

Una marca registrada
En 1954,  para promocionar la cerveza Guinnes los gemelos Norris (1925 - 2004) y Ross McWhirter (1925 - 1975) a compilaron el primer libro de datos y hechos.
La primera edición de The Guinness Book of Records se publicó el 27 de agosto de 1955 y enseguida se impuso como el número uno en la lista de best seller en el Reino Unido.

El libro tenía 198 páginas y presentaba doce temas: El universo, El mundo de la naturaleza, El reino animal, El ser humano, El mundo de los humanos, El mundo científico, Estructuras del mundo, El mundo mecánico, El mundo de los negocios, Accidentes y desastres, Logros humanos y Deportes.

La actual mantiene algunos de los capítulos principales y reagrupa algunos temas bajo los ítems Grandes hazañas, Arte y comunicación e Inténtalo en casa, donde los propios inventores dan instrucciones a los lectores para crear objetos gigantes como un cubo de origami y una figurita de gomas elásticas.

La idea del anuario récord se le ocurrió en 1951 a sir Hugh Beaver, por entonces director de la marca de cerveza irlandesa Guinness, a partir de una discusión banal después de una jornada de caza.

Beaver y uno de los cazadores no se ponían de acuerdo sobre qué
pájaro era el más veloz de Europa. La historia (o el mito) dice que el hombre buscó libros que respondieran esa clase de dudas, con estadísticas y curiosidades, y como no lo encontró entonces, lo inventó.

Para hacer el primer volumen, Beaver contrató a los mellizos Norris y Ross McWhirter, dueños de una empresa de investigación en Londres para que compilaran datos insólitos.

En su página oficial dice: "Guinness World Records es una marca global, con oficinas en Londres, Nueva York, China, Japón y Emiratos Árabes Unidos, con embajadores de la marca en todo el mundo. A lo largo de nuestra historia, hemos expandido nuestro negocio a través de muchos mercados incluyendo publicaciones, contenido digital, eventos, soluciones de negocios y televisión, con un récord en el corazón de todo lo que hacemos".

7 curiosidades sobre ti mismo que tal vez no conocías

Según el ensayista estadounidense Christopher Morley, un ser humano es en esencia «un ingenioso montaje de tuberías portátiles». Uno con sentido del humor, desde luego, pero también alguien capaz de tener conciencia de sí mismo, con importantes habilidades tecnológicas y además sociales, por las que intuimos las intenciones de los demás y actuamos en consencuencia. Nuestro gran cerebro nos ha permitido llevar una vida muy diferente a la del resto de criaturas de la Tierra, hasta el punto de que en la actualidad intentamos alcanzar otros planetas, construir máquinas más inteligentes que nosotros mismos e incluso aspiramos a eludir la muerte.


El libro «Cómo ser humano» (Alianza Editorial), un proyecto de la revista «New Scientits», aborda de manera rigurosa y al mismo tiempo muy entretenida cómo es de verdad la naturaleza humana. Sus páginas relatan qué dice la ciencia sobre diferentes aspectos relacionados con nuestro cuerpo, lo que tenemos en la cabeza, nuestra necesidad de acumular posesiones, las emociones, el sexo o la muerte. Un viaje apasionante, del que extraemos algunas de las ideas más curiosas, para conocerse mejor a uno mismo.

¿Por qué te sonrojas?
El rubor es uno de los rasgos más misteriosos del ser humano. ¿Por qué evolucionaría una respuesta que nos sitúa en desventaja social obligándonos a desvelar que hemos engañado o mentido? Darwin decía que era la manifestación más peculiar y humana de todas. Una propuesta es que el sonrojo comenzó como un ritual de apaciguamiento: una manera de revelar a los miembros dominantes del grupo que nos sometemos a su autoridad. Después, esta reacción se asoció con emociones como la culpa, la vergüenza y el bochorno. El sonrojo tal vez añada atractivo a las personas al ser un signo de honestidad difícil de fingir. Las mujeres se ruborizan más, por lo que el sonrojo pudo evolucionar como una forma en la que ellas manifestaban su fidelidad a los hombres para lograr que se implicaran en la crianza de los hijos. Es como decir: «no puedo mentir».

¿Por qué te gusta besar?
Los humanos nos besamos. Y nos sentimos bien cuando lo hacemos. No todos, claro está, porque hay culturas que no lo practican. Eso significa que no está en los genes. Según «Cómo ser humano», existen varias explicaciones sobre esta práctica. Una propuesta es que la primera experiencia de satisfacción, seguridad y cariño del bebé proviene de las sensaciones bucales asociadas al acto de mamar. Además de esto, es probable que nuestros ancestros destetaran a sus hijos mediante una alimentación boca a boca de comida masticada por los progenitores, tal como hacen hoy en día los chimpancés. Otra idea es que nuestros ancestros se sintieron atraídos en primer lugar por los frutos maduros, rojos, y después adoptaron esta atracción con fines sexuales, lo que favoreció una coloración rojiza en los genitales y en los labios.

Lo cierto es que los labios son una de las partes más sensibles del cuerpo, repletos de neuronas sensoriales conectadas con los centros del placer del cerebro. Besarse reduce los niveles de la hormona del estrés llamada cortisol y aumenta los de la hormona «del amor», la oxitocina.

Algunos estudios también apuntan a que el beso podría permitirnos detectar el olor personal de los demás. Nos sentimos más atraídos por el olor corporal de la gente con un sistema inmunitario más diferente del nuestro, con quienes es posible tener descendencia más sana.

¿Por qué eres generoso?
El verdadero altruismo rara vez se da en la naturaleza. Sin embargo, los seres humanos sí parecen comportarse de manera desinteresada. Como evolutivamente no tiene sentido, los expertos en biología han desarrollado diversas explicaciones. Una de ellas es que la amabilidad con extraños sea tan solo una extensión de nuestra amabilidad con las personas de nuestra propio grupo, lo que favorece nuestros intereses genéticos. También es posible que al vivir en grupos en los que dependemos unos de otros, los actos de generosidad sean favores egoístas que nos cobramos cuando lo necesitamos. De igual manera, nos permite mantener una buena reputación, lo que puede incrementar las posibilidades de supervivencia y reproducción del individuo. Otra idea apunta a que los que aunaban esfuerzos derrotaban a otros grupos formados por individuos más egoístas y aseguraban su supervivencia. Una versión del clásico «divide y vencerás».

¿Por qué no puedes dejar ese mal hábito?
El dicho dice que se tarda 21 días en adoptar un nuevo hábito o en dejar un antiguo vicio. Lo que sabe la ciencia es que algo cambia en el cerebro cuando una acción consciente se convierte en costumbre. Cuando una rata aprende a atravesar un laberinto y empieza a seguir siempre la misma ruta por costumbre, las ondas cerebrales se vuelven más lentas en una región del cerebro llamada cuerpo estriado. Esto puede indicar la aparición de un hábito. Los estudios revelaron que las células del cuerpo estriado se estimulan de este modo al comienzo y al final de un comportamiento, como si señalizaran la activación y desactivación de un piloto automático. Esta partición del comportamiento nos permite evitar desperdiciar una capacidad cerebral muy valiosa con actividades rutinarias. El inconveniente es que el cerebro también se puede acostumbrar a comportamientos poco saludables o indeseables. Un mal hábito, como comerse las uñas, pueden empezar con la finalidad de aliviar la tensión o el nerviosismo, pero después se convierte en algo habitual y comienzas a hacerlo sin darte cuenta. «Aunque sea un fastidio, el cerebro no distingue entre los buenos y los malos hábitos», dice el libro.