domingo, 3 de febrero de 2019

El cierre de Google+ y... ¿Adictamente?

En el día de ayer recibí, así como lo deben haber recibido miles de usuarios alrededor del mundo, un email de G+ anunciando el inminente cierre de esa red social. En el día de mañana, lunes 4 de febrero se desactivarán los comentarios de G+ en el blog (de hecho ya están desactivados). Eso significa que quien  quiera comentar en el blog ya no podrá hacerlo a través de su cuenta de G+ y deberá ingresar directamente a la página de Adictamente para poderlo hacer.

En abril G+ cerrará definitivamente.

El comunicado de la red social de Google dice:


El hecho del cierre de G+ afecta de manera directa y significativa a Adictamente. Muchos lectores del blog recordarán que fuimos expulsados de Facebook, donde teníamos alrededor de 2500 seguidores, y ahora con el cierre de G+ mas de 4mil seguidores dejarán de recibir nuestras publicaciones en su perfil. Eso significará un número muy grande de pérdida de visitas a la página.

Adictamente llegó a tener picos de visitas mensuales de hasta 700.000 lectores:



Despues que Facebook suspendiera la cuenta del blog, las visitas que ya venían en descenso bajaron aun más, situándose hoy en unas 110.000 visitas mensuales:


Si bien el número de lectores sigue siendo impresionante está en constante disminución como lo muestra esta gráfica generada automáticamente por Blogger: 

Previendo que G+ había anunciado su cierre, el blog abrió una cuenta en Twitter, donde hoy ya son mas de 1700 los seguidores pero su incidencia en compartir y leer nuestros posts es mínima. La característica de Twitter y su dinámica no lo convierten el mejor canal para captar lectores para nuestra página. De todas maneras si quieres seguir recibiendo nuestras publicaciones y si tienes cuenta en Twitter te invitamos a seguir a Adictamente desde allí.

Con todo este panorama: Cierre de G+, baneo de Facebook y con la única red social que nos queda, el futuro de Adictamente se presenta algo incierto. Es sabido que el blog no nos reporta ningún beneficio económico, y que el incentivo que nos mueve a llevarlo adelante es contar con un gran número de lectores, los que seguramente disminuirán muchísimo en los próximos meses.

En vista de esto, si en algún momento percibes que se han dejado de publicar posts, sin mayores explicaciones es que abandonamos la página. Por eso, sin ser una despedida, hoy queremos agradecerte el apoyo, y que nos hayas acompañado en gran parte de nuestro camino. Si en un futuro próximo cerramos Adictamente: ya estamos despedidos. ¡Te deseo lo mejor y buena suerte!

Humor bebido







Las impresionantes cifras de las cosas que harás en 30.000 días de vida

Asimilar la existencia que tienes por delante y que cada decisión es importante quizá resulta más difícil si te dicen que tu esperanza de vida es de ochenta años. ¿Ochenta navidades? No parece mucho, a no ser que odies las navidades. Pero continúa siendo un número difuso porque un año es mucho tiempo. Ochenta es poco, pero un año es demasiado. Así que extrapolemos las cifras.

La esperanza de vida de una persona es de unos 30.000 días, sobre todo si vives en Europa o América del Norte. 30.000 días. Es una cifra un poco más fácil de imaginar, porque no es muy elevada y un día no es ni mucho tiempo ni poco tiempo. Si tradujéramos los 30.000 días a horas o minutos, por ejemplo, volveríamos a tener una cifra difícil de imaginar. Los días que nos quedan por vivir, sin embargo, es lo que más se acerca a nuestra forma de comprender el mundo.

Vale. Vas a vivir 30.000 días. 
30.000 días son 1.000 meses. Esto es lo que harás, lo que vivirás, lo que ganarás y perderás. Y de ti depende degustar cada uno de esos días o dejarlos ir hasta que llegue el sepulcro. De ti depende, en parte, incrementar determinadas experiencias y disminuir otras. Vamos a los datos.
  • En 30.000 días nos pasaremos seis meses sentados en el retrete. Sí, seis meses de media desalojando excrementos. Por término medio, una persona promedio evacua unos 150 gramos de caca, lo que representa 4,5 kg al mes y 54 kg al año. Tras 30.000 días de vida, pues, habrás dejado en el mundo unos 4.400 kg de excrementos. Cuatro toneladas y media de mierda. O dicho de una forma menos cruda: bacterias muertas (30%), grasas (10-20%), residuos inorgánicos (20 %), proteínas (2-3%) y productos no digeridos (30%).
  • En 30.000 días derramaremos 80 litros de lágrimas. Algunos litros serán producto de la tristeza, la rabia o el desamparo, otras, afortunadamente, de la alegría y la emoción. Incluso habrá algunas lágrimas de cocodrilo. O de las que brotan cuando estás cortando cebolla. Pero si tienes una vida normal y sin demasiados altibajos, la mayor parte de tus lágrimas serán segregadas única y exclusivamente para mantener húmedos los ojos. Al día, se producen una cantidad de lágrimas suficiente para llenar 3 dedales de costura. Con todo, si pudiéramos recoger todas tus lágrimas al final de tu vida, seríamos capaces de saber cuáles derramaste por tristeza o cualquier otra emoción, o cuáles por lubricar el ojo: las lágrimas de emoción y las lágrimas lubricantes tienen una composición diferenciada, porque las de emoción poseen más proteínas y más hormonas relacionadas con el estrés. En otras palabras: si guardáramos todas nuestras lágrimas en unos recipientes adecuados, podríamos hacer un balance emocional de nuestra vida en función de su composición. Hasta donde se sabe, ninguna otra especie produce lágrimas emocionales, salvo, quizá, los elefantes, que cuentan con defensores de sus lágrimas, así que llora sin complejos, con dignidad, y no te preocupes mucho del origen del lloro, porque éste también puede ser ambiguo, como señaló William Blake en El matrimonio del cielo y el infierno: “El exceso de pena ríe. El exceso de dicha llora”.
  • En 30.000 días trabajaremos casi 3.000, es decir, 8 años 24 horas por día. Sí, el 10 % de tu vida. Unos trabajarán más que otros, naturalmente, pero la clave reside en no saber diferenciar muy bien si lo que haces es trabajo u ocio. Eso es tremendamente difícil, pero vale la pena intentarlo si interiorizas que vas a pasarte 3.000 días trabajando. También escoge muy bien quién quieres que te mande (o a quién vas a venderte): un estudio reciente sugiere cuán importante es el reconocimiento del trabajo realizado por parte de los superiores. Si no se recibe ninguna recompensa, entonces aumenta el cortisol, la hormona del estrés, que puede conducir a problemas de salud, como infecciones y diabetes.
  • En 30.000 días conoceremos unas 2.000 personas. Con algunas acabarás besándote un total de 2 semanas. Con otras, que pueden o no incluir con quienes te has besado, hablarás un total de 12 años. Eso son muchos días hablando porque la conversación es el lubricante social más importante. Basamos la mayoría de nuestra comunicación con los demás en el simple chismorreo. Hablamos de terceros, hablamos de rumores. Porque es nuestra forma más eficaz de obtener información de los otros, así como información respecto a la posición que ocupamos frente a los demás. Por eso necesitamos saber quién odia a quién, quién duerme con quién, quién es honesto, quién hace trampas. Sin embargo, no te olvides tampoco de las conversaciones profundas, aunque evita en lo posible en formato adversarial: debatir sirve de bien poco, salvo si persigues pelearte.
  • En 30.000 días, tu pelo crecerá 950 kilómetros. Y dejará de hacerlo justo después de que te mueras, porque lo de que en los cadáveres continúa creciendo el pelo y las uñas es solo un mito.
  • Casi seguro que vivirás 30.000 días Lo más probable es que no vayas a morir. Vivirás al menos tres cuartas partes de todos los días de tu vida sin apenas problemas de salud críticos. No te agobies por los riesgos y peligros que se amplifican en los medios de comunicación y que generan no poca alarma social.
A pesar de que nos hablan de asesinatos continuamente, estamos en la época en la que menos personas matan a otras personas, sobre todo en Europa, y más específicamente en países como España. Si vives en España, por ejemplo, solo el 0,0033 % de los hombres que te rodean son potenciales asesinos. Lo tienes un poco peor si eres hombre, porque los hombres suelen matar más a otros hombres que a mujeres. El 0,00039 % de mujeres españolas son potenciales asesinas. Es decir, casi no hay asesinos a tu alrededor. Por esa razón, solo hay unos 300 homicidios cada año.

300 parece mucho, pero es una cifra irrisoria si tienes en cuenta el número de personas que somos. Para ponerlo en perspectiva, hablemos de la gente que muere anualmente por caídas y atragantamientos accidentales. Por caídas: unas 24.400 personas al año. Ahogamientos y atragantamientos: con 11.707 fallecidos.


Consejos para "fabricar" buena suerte

Si todavía no encuentras un trébol de cuatro hojas, ¡crea tu propia suerte! Inspírate en estos secretos de las personas propensas a la buena fortuna.


Atraen a las personas
Entre más personas conozcas, más oportunidades tendrás de recibir la ayuda de un amigo. En un estudio, el profesor de psicología Richard Wiseman mostró a los participantes una lista de apellidos y les preguntó si conocían a por lo menos una persona que tuviera cada uno de ellos.

La mitad de las personas que se consideraban afortunadas pudo decir “sí” a ocho apellidos o más. En contraste, solo la cuarta parte del grupo que se consideraba desafortunado pudo hacerlo. “Las personas afortunadas hablan con muchas personas, atraen amigos y se mantienen en contacto”, dijo Wiseman a Health.com. “Estos hábitos crean una ‘red de fortuna’ que genera el potencial para tener conexiones provechosas”.

Confían en sus instintos
En un estudio, investigadores británicos descubrieron que nuestros instintos suelen ser confiables y nacen en reacciones físicas reales en nuestro cuerpo, como un aumento del ritmo cardiaco y del sudor.

Se pidió a los participantes que ganaran un juego de cartas que desconocían. El juego fue diseñado para no depender de una estrategia clara, sino para motivar a los jugadores a seguir sus instintos. Cada participante usó un monitor de ritmo cardiaco durante el juego: las variaciones reflejaron la rapidez con la que aprendían a tomar las mejores decisiones. Así, los investigadores dedujeron que lo que ocurre en nuestro cuerpo impulsa nuestras elecciones.

Saben cuándo detenerse
En el libro How To Get Lucky, el autor Max Guntherr recurre a los Volados para ilustrar las posibilidades que hay cuando no nos detenemos durante un juego de azar. “Si te echas un Volado 1,024 veces, hay una posibilidad de que aparezca Cara nueve veces seguidas. Pero habrá 32 rachas cortas en las cuales Cruz aparecerá cuatro veces seguidas”, dice. “¿En cuál conviene apostar? En las rachas cortas, por supuesto.”

A pesar de que podrías negarte a interrumpir una racha de buena suerte, es mejor conservar la lógica y no abusar del optimismo.

Son optimistas
Otra diferencia que Wiseman encontró entre las personas con suerte y aquellas que no la tienen fue la forma en la que enfrentan los problemas.

Para investigarlo, le dijo a los participantes en su estudio que visualizaran recibir una herida en un brazo durante un asalto. Las personas que afirmaron no tener suerte dijeron que el asalto se debería a su pésima fortuna. Las personas que se consideraban afortunadas respondieron que podría haber sido peor, pues podrían haber sido heridas en la cabeza.

“Los psicólogos llaman Pensamiento Countrafactual a la habilidad para imaginar lo que podría haber pasado, en lugar de lo que pasó”, explica Wiseman. Su estudio confirmó que las personas afortunadas recurren a este tipo de pensamiento para aligerar el impacto de los eventos desafortunados.

Dicen lo que desean
Decir en voz alta que estás buscando a una nueva asistente no hará que la candidata perfecta aparezca por arte de magia. Pero sí aumentará las posibilidades de que alguien te ponga en contacto con alguien que está buscando trabajo.

Rompen sus rutinas y dan la bienvenida a lo inesperado
Trata de leer un libro a la semana, escuchar un Podcast mientras vas al trabajo, empezar un nuevo pasatiempo… cualquier cosa que abra tu mente a nuevos pensamientos y a nuevas personas.

Son su mejor publicista
“Nadie sabrá que existes si no lo dices”, dice la Coach Meagan Rhodes. “La clave está en asegurarte de que los otros sepan por qué vale la pena reconocer tus talentos”. En otras palabras, asegúrate de que los demás entiendan no solo lo que quieres, sino por qué lo mereces.





En algunos países estos malos modales en la mesa son considerados cortesías

¿Crees que es de mala educación eructar después de una comida? Piénsalo de nuevo. Lo que puede ser un gran no en el comedor de América es totalmente aceptable en otros países.


  • 1. Eructar y sorber en la mesa En China y Taiwan, eructar es lo máximo en adulaciones – ¡significa que te gusta la comida! “El anfitrión considera este ruido un cumplido,” dice Patricia Napier-Fitzpatrick, fundadora y presidenta de la Escuela de Etiqueta de Nueva York (Etiquette School of New York). Sorber los tallarines demuestra el mismo respeto.
  • 2. Alimentar a alguien con tus manos En Etiopía, alimentarse el uno al otro con las manos es un gesto de hospitalidad. La tradición, llamada Gursha, intenta construir confianza y lazos sociales entre aquellos que comparten la comida.
  • 3. No agradecer a un amigo o a un miembro de la familia por invitarte a cenar En la India, agradecer al anfitrión al final de una comida es considerado una forma de pago y es mal visto. En lugar de eso, regresan el favor invitándolo a cenar la próxima vez, lo cual muestra que valoras la relación. “Pero cuando lo hagas, asegúrate de que no sea mucho más elegante que la cena que prepararon para ti,” dice Napier-Fitzpatrick. Una cena comparable será un cumplido para tu invitado sin que tengas que superar la suya.
  • 4. Comer comida del suelo En el Medio Oriente, si dejas caer pan al suelo, debes levantarlo, besarlo, y elevarlo hasta tu frente antes de volverlo a poner en el plato. Esto muestra respeto por tu comida y el trabajo que llevó prepararlo.
  • 5. No terminar todo lo que hay en tu plato En muchos países asiáticos, limpiar por completo tu plato significa que tu anfitrión no te alimentó lo suficiente. Mejor deja una pequeña porción de comida para indicar que estás satisfecho – ¡de otra manera, el anfitrión continuará llenando el plato hasta que se quede sin comida!
  • 6. Jugar con tu comida En Alemania, partir una papa con un cuchillo implica que no crees que esté bien preparada. Para evitar insultar a tu anfitrión, mejor aplasta tus papas con un tenedor, (además, tendrás más cobertura de la salsa). Y no importa en qué parte del mundo comas, Napier-Fitzpatrick dice, “si rechazas su comida, rechazas su cultura, lo cual es rechazarlos a ellos. Así que al menos prueba la comida, si puedes.”
  • 7. Decir malas palabras en la mesa Se dice que, en la Francia medieval, en el comedor se insultaba al pollo antes de repartirlo. Adivinar por qué era norma queda en cada quién. ¿Tal vez lo hacían porque traía buena suerte?



El placer oculto en los dedos de los pies

Son pequeños, redonditos, pero sobre todo, especialmente sensibles. Los dedos de los pies pasan desapercibidos para muchos, pero son una obsesión para otros. Hay quien dice que están conectados a ciertas partes del cuerpo. Eso es lo que predica la reflexología, que ve, por ejemplo, la conexión entre el dedo gordo del pie y la cabeza. Masajearlo puede ser un remedio para aliviar migrañas.

Otros solo caen en la cuenta de la sensibilidad de los dedos de los pies cuando se golpean el meñique contra un mueble paseando descalzos por la casa. Pero también hay quien encuentra en ellos una zona erógena muy poderosa gracias, precisamente, a esa sensibilidad.

No se trata solo de fetichismo, sino de una cuestión de puro placer. Quienes hayan recibido de su pareja un masaje en los pies mientras se acurrucan en el sofá lo entenderán. Sin embargo, parece que los dedos pueden ser especialmente sensibles ya que es una zona distal con muchas terminaciones nerviosas.

¿Fetiche o mero placer?

Arola Poch, sexóloga y especialista en el fetichismo de pies, aclara que «la sensibilidad en esta zona es muy particular. Hay personas que tienen mucha sensibilidad en los pies en general y otras, menos. Dentro de los pies, son muy sensibles los dedos y la zona entre los dedos».

No es necesario tener una especial fijación por los pies. Basta con disfrutar de la experiencia cuando la pareja masajea o lame los dedos de estas extremidades durante una sesión de caricias. Incluso ciertas posturas sexuales –ella tumbada con los pies sobre los hombros de su pareja, cuya boca tiene fácil acceso a los dedos de los pies– que facilitan la penetración.

Durante el sexo, chupar, lamer o succionar son actos especialmente eróticos que remiten al placer oral no solo en la zona genital, sino en cualquier parte del cuerpo, como el cuello o los pezones; pero especialmente en los dedos de la pareja, ya que se trata de un acto con un importante impacto visual.

Sin embargo, Arola Poch insiste en que este placer sí que tiene algo de fetichismo, aunque sea a diferente nivel que excitarse viendo fotos de pies. «Si no hay una cierta atracción hacia los pies como objeto erótico, no habrá especial interés en lamer los dedos. A no ser que los pies sean una zona erógena del acompañante y se laman para provocar excitación. El vínculo erótico, por un lado o por el otro, ha de estar presente».

Lamer o ser lamidos
No es lo mismo el papel activo o pasivo en esta experiencia. El puro morbo o el hecho de que sea una zona con especial sensibilidad quizá puedan provocar placer en quien recibe la estimulación en esa zona erógena. Otra cosa es que quien lame también sienta ese mismo placer.

Es por ello que la sexóloga insiste: «Respecto a lamer, creo que es básico que haya una cierta atracción previa hacia los pies. Si existe, lamer los pies es tan agradable como lo es hacerlo en cualquier otra parte del cuerpo».

Hay, igualmente, quienes sienten verdadera aversión por esta parte del cuerpo. «También hay personas que les dan un cierto asco los pies (tanto propios como ajenos). En estos casos, obviamente, no les resultaría nada agradable».

En otras ocasiones y para otro tipo de personas, es el hecho de ser lamidos lo que les produce rechazo. Las razones son varias: por tener cierto complejo con los pies, por no estar acostumbrados a la estimulación de esa zona o porque la sensación, más que placentera, pueda resultarles molesta, sobre todo «cuando les produce cosquillas», según la experta.

Consejos a tener en cuenta
Si un gesto sencillo como meterse los dedos de los pies del amante en la boca o viceversa se hace un mundo, hay ciertos consejos que se deben tener en cuenta. El primero es no forzar la situación. Si se trata de una práctica que apetece, bien; pero el sexo no es un examen en el que haya que estudiarse todos los temas. Hay ciertas prácticas que, si no atraen, es mejor dejarlas pasar.

Si, por el contrario, se siente cierta curiosidad, Arola Poch deja claro que la primera idea es «tener la mente abierta y huir de prejuicios, como en cualquier otra práctica que se pueda considerar diferente».

Aun así, puede ser que el problema sea que tengamos ciertos reparos físicos o de autoestima con esta zona en particular. Para ello, lo primero es cuidar la higiene, aprovechando una sesión de sexo después de una ducha, o incluso de un lavado de pies, para disfrutar de ese momento.

Igualmente, es importante recortar las uñas, no solo por estética y comodidad para el que lame, sino también para evitar que se puedan clavar en la piel cuando se es lamido. Otra idea es cuidar la estética de esta zona para sentirse más seguro o segura de la misma. Pintar las uñas, depilar los dedos o incluso usar algún abalorio como un anillo puede ayudar a ver los dedos mucho más bonitos y atractivos.

Para preparar la situación, dar un masaje en la zona con alguna loción perfumada, como puede ser el aroma a chicle de fresa, puede ayudar a que el acto de lamer sea más apetecible. Y para evitar las cosquillas, lo recomendable es alejarse de las zonas más sensibles como los pliegues entre los dedos de los pies o comenzar por mordisquearlos en lugar de lamerlos para comprobar si puede resultar molesto.

La idea es ir probando poco a poco y observar la reacción de la otra persona para aumentar o no la intensidad de la experiencia.







6 cosas que jamás deberías buscar en Google

Evita dar vueltas en espiral dentro del hoyo negro de las búsquedas en internet creándote estrés innecesario saltándote estas palabras clave.

  • 1. Cualquier cosa que te avergüence Todos tenemos nuestras consultas embarazosas, pero si estás preocupado de que sean usadas en tu contra, digamos, en tu carrera política, entonces es mejor que no lo busques en Google. Incluso si borras esta búsqueda permanentemente, no tendrás suerte según los expertos en seguridad Svea Eckert y Andreas Dewes, que se las arreglan para obtener los hábitos en línea de unos 3,000,000 de ciudadanos alemanes sin su conocimiento, al igual que el historial privado de prominentes figuras políticas, incluidos jueces y políticos. Además de eso, definitivamente no quieres publicidad saltando por ahí con esas preguntas vergonzosas, especialmente si tu jefe está mirando sobre tu hombro.
  • 2. Cualquier cosa que pueda incriminarte Si es en contra de la ley, probablemente es una de esas cosas que no deberías buscar en Google – especialmente considerando lo que expertos de seguridad pueden hacer. “Ahora es común analizar las computadoras al igual que los teléfonos y todas las redes sociales al ser interrogado,” explica Brian McConnachie, un abogado de la defensa criminal. “Es un lugar habitual para encontrar referencias en al menos uno de estos para cualquier caso serio.”
  • 3. Problemas en la piel ¿Te preguntas qué es esa nueva mancha que tienes en el rostro? No busques “lunar rojo y redondo.” Solo te mostrará un montón de información e imágenes de cosas realmente desagradables. Mejor haz una cita con el dermatólogo.
  • 4. Gusanos Si estás buscando los mejores gusanos para tu jardín, vas a tener que ser MUY específico con la búsqueda en Google, de otra manera recibirás imágenes e información bastante rara, repulsiva y completamente perturbadora.
  • 5. Tus síntomas Es similar a esa mancha extraña en tu cara, usar el buscador para descifrar por qué tu estómago duele, o por qué te sientes cansado, o qué es esa comezón, va a darte mucho más miedo que simplemente ir al doctor.
  • 6. Tu cosa favorita + cáncer El cáncer es terrible, y al parecer muchas cosas son atribuidas a éste. Pero, ¿sabías que incluso tener un perro ha sido vinculado al cáncer? Así es, hay búsquedas allá afuera que relacionan a tu hermoso cachorro con la enfermedad. Pero seamos honestos, no vas a abandonar a Fido, entonces por qué siquiera tentarte con una búsqueda en Google. Mejor pasa tu tiempo navegando en la web buscando casas para perro.




¿Poner música a los bebés mejora su inteligencia?

Durante mucho tiempo se ha creído que la música clásica, principalmente la de Mozart, tiene el poder de aumentar la inteligencia de los niños.


Por eso, algunas mujeres embarazadas utilizan esta técnica para incrementar el coeficiente intelectual de sus hijos.

Una idea falsa
Desafortunadamente, esto no es del todo cierto. En análisis del doctor en neurociencias, Eduardo Garza Villarreal, existen estudios que han desmentido esta idea la cual aún se mantiene “para hacer negocio”.

“Se decía que aumentaba el IQ, (…) por eso se le llamaba el efecto Mozart. Pero se comprobó que eso no te dotaba de inteligencia o hacía más inteligentes a los niños.”

Los verdaderos beneficios de la música
Lo que sí es una realidad y que otros estudios han descubierto, es que al escuchar música aumentan tus habilidades de concentración, es la razón por la que hacer cálculo, pero eso ocurre con cualquier tipo de música placentera, es decir, que sea de tu agrado.

Esto no quiere decir que la música no aporte beneficios a la salud. Ciertamente, no puede incrementar el nivel de inteligencia, pero sí ayuda a mejorar la calidad de vida, al brindar:

  • Felicidad
  • Mejorar la concentración
  • Reducir el estrés
  • Ansiedad
  • Depresión
Es lo que dictamina el investigador en Ciencias Médicas del Instituto Nacional de Psiquiatría, Ramón de la Fuente Muñiz.

Musicoterapia
Se han registrado algunos efectos positivos en pacientes con Parkinson y Alzheimer sobre estos efectos beneficiosos de la música.

En este tipo de casos, la música se introduce en forma de musicoterapia, con el fin de reducir ciertos síntomas.






Si tienes un problema: vete a dormir

No se trata de esconder la cabeza bajo tierra para que tus problemas desaparezcan mágicamente. No se trata de hacer como si no existieran. En realidad, si lo que quieres es resolver un problema que no parece tener solución, necesitas que tu cerebro despliegue habilidades por su cuenta. Necesitas dejarlo trabajar a su aire, desconectarte. Y para lograrlo hay que echarse a dormir.

¿Alguna vez te has ido a la cama tratando de resolver un rompecabezas vital, dándole mil vueltas a ese asunto que no te deja darte un descanso? Probablemente a todos nos ha pasado, y cuando llega la mañana, a veces la respuesta ha aparecido en tu mente de forma espontánea, como la inspiración creativa de un escritor.

Ahora disponemos de diversos estudios que confirman que soñar sirve también para alcanzar soluciones más creativas a nuestros problemas y retos diarios.

La primera hipótesis
La primera vez que se planteó la hipótesis de que los sueños suelen originar una forma de pensamiento lateral en el que se trata de resolver un problema planteándolo desde diversas perspectivas nuevas e inusuales fue en la década de 1970.

William Dement, de la Universidad de Stanford, llevó a cabo un estudio con 500 voluntarios a los que presentó una serie de acertijos que requerían de cierto pensamiento lateral y que, además, en principio parecían difíciles, aunque, si se enfocaban desde una perspectiva correcta, su solución era muy evidente.

A 250 voluntarios se les entregaron los acertijos por la mañana a fin de que los resolvieran para esa misma tarde. A los otros 250, se les entregaron por la noche, cuando faltaba poco para que se fueran a dormir, con el propósito de que los entregaran resueltos al día siguiente.

El segundo grupo, que mayormente se vio obligado a consultar el problema con la almohada, obtuvo puntuaciones significativamente superiores a los miembros del primer grupo.

La evidencia de que dormir había sido útil para resolver los acertijos apuntaba claramente a que el cerebro había estado trabajando denodadamente durante las horas de sueño. No es que dormir permitiera descansar más o despertarse más lúcido, sino que la resolución de los problemas se presentaba mediante sueños, como explica Richard Wiseman en su libro Escuela nocturna:

El primer problema consistía en averiguar las letras que seguían a la secuencia U, D, T, C, C… Uno de los participantes dijo que había soñado que iba por una galería de pintura contando los cuadros. Todo estaba en orden, salvo que los lienzos seis y siete habían sido sacados del marco. Se despertó, y cayó en la cuenta de que la secuencia está compuesta por las letras iniciales de las palabras “Uno”, “Dos”, “Tres”, etc., y que las letras siguientes han de ser las iniciales de «Seis» y «Siete».

Más evidencias
A partir de aquellos hallazgos, otros investigadores realizaron estudios distintos para comprobar cuál es realmente el poder de soñar a la hora de resultar más creativos e innovadores resolviendo un problema sin aparente solución.

Por ejemplo, Gregory White, del Redding Academic Center de California, quiso averiguar cuál era el factor decisivo para despertar esta inusual creatividad. Se planteó que quizá sucedía porque cuando dormimos estamos muy relajados, así que aisló el factor en un experimento en el que comparaba los resultados de voluntarios que dormían frente a voluntarios que eran sometidos a ejercicios de relajación. De nuevo, los que mejores puntuaciones obtenían eran los que dormían.

Denise Cai, de la Universidad de California en San Diego, demostró que lo importante para resolver un problema no era dormir, sino soñar. Si dormías pero no soñabas, entonces no había mejora perceptible.

A pesar de que no siempre nos acordamos, todas las noches soñamos, pero lo hacemos en distintas fases. Es decir, que hay segmentos del sueño en el que no estamos soñando nada.

En el estudio de Cai quedó patente que los más creativos eran los sujetos a los que se les permitía soñar, mostrando ese rasgo característico que evidencia que acabamos de entrar en la fase de sueño REM (Rapid Eyes Movement), movimiento rápido de ojos bajo los párpados.

Usando una tarea de creatividad llamada Test de Asociaciones Remotas (RAT), a los participantes del estudio se les mostraron múltiples grupos de tres palabras (por ejemplo: galleta, corazón, dieciséis) y se les solicitó que encontraran una cuarta palabra que se pudiera asociar a las tres palabras (dulce, en este caso).

Los participantes fueron evaluados por la mañana y nuevamente por la tarde, después de una siesta con sueño REM, una sin REM y un período de descanso tranquilo.

El estudio también puso de manifiesto otra cosa: cuanto más tiempo soñabas, mayor era la probabilidad de resolver el problema.

Sara Mednick, de la Universidad de California en San Diego, también sugiere que incluso un pequeño sueño de pocos minutos puede tener un impacto significativo en las habilidades creativas de resolución de problemas. El ciclo del sueño es de unos 90 minutos, así que si alguien solo duerme 70 minutos, teóricamente no soñará. Pero basta con que duerma más de 90 para que las habilidades aumenten.

Mark Blagrove, de la Universidad de Swansea en el Reino Unido, y sus colegas han descubierto que la fuerza emocional de las experiencias que tenemos cuando estamos despiertos está relacionada con el contenido de nuestros sueños y la intensidad de las ondas cerebrales de nuestros sueños.

Los investigadores también descubrieron que los eventos que tenían un mayor impacto emocional tenían mayor probabilidad de incorporarse a los sueños. Durante el sueño REM, la actividad eléctrica en el cerebro oscila a una frecuencia entre cuatro y siete hertzios, generando un tipo de onda cerebral conocida como ondas theta.

Al parecer, son las propicias para impulsar el aprendizaje, la memoria y el bienestar emocional. Quizá algún día podamos hackear nuestro cerebro para producirlas artificialmente en nuestro día a día y obtener los beneficios de la creatividad del sueño REM.

No todo pasa por dormir y soñar, evidentemente. Pero una ayuda suplementaria a nivel cognitivo que no podemos soslayar a la hora de enfrentarnos a una encrucijada es lanzarnos a los brazos de Morfeo y poner el piloto automático de nuestro cerebro a fin de que genere, cual escenarios de realidad virtual tipo Matrix, situaciones que nos permitan llegar a soluciones mucho más brillantes o, al menos, originales.




Las 2 partes de tu cuerpo que nunca paran de crecer

Pista: Ambas están en tu cabeza.

Después de que tus padres han puesto la última marca en tu tabla de crecimiento, después de que ya no superas el tamaño de tus zapatos, y cuando los horrores de la pubertad son nada más un recuerdo lejano, puedes pensar que es seguro decir que ya “no estás creciendo”. Pero hay dos partes muy importantes en tu cuerpo que aparentemente no recibieron el memo.

Mientras el crecimiento del resto de tu cuerpo se ha detenido lentamente, tu nariz y orejas continúan incrementando su tamaño. (¿No sería eso… tres partes del cuerpo que no dejan de crecer?)

El Dr. Ryan Neinstein, un cirujano plástico ejerciendo en Asociados Quirúrgicos y Cirugía Plástica Neinstein NYC (NYC Surgical Associates and Neinstein Plastic Surgery), explica qué es lo que hace a estas dos partes de tu cara tan diferentes del resto del cuerpo. El Dr. Neinstein describe cómo la multiplicación de células maneja el crecimiento de nuestros cuerpos.

“La mayoría de las células en el cuerpo deja de multiplicarse en la pubertad,” dijo el Dr. Neinstein para Reader`S Digest. Cuando las células en todo nuestro cuerpo como huesos y músculos, deja de duplicarse, dejamos de crecer. Esto nos significa que las células en si ya no puedan hacerse más grandes (si pueden, es así como hacemos músculo), o encogerse (si pueden; es así como quemamos grasa). Pero la gran mayoría dejan de dividirse en gran parte de nuestro cuerpo, “el número de células es “encerrada”” después de la pubertad, dice el Dr. Neinstein.

Nuestra nariz y orejas son únicos comparados con el resto del cuerpo porque están compuestos de un suave tejido que envuelve el cartílago. Y es este suave tejido el que sigue creciendo a lo largo de nuestras vidas. “Cuando miras a alguien de 80 años vs sus 20 años, tienen más células en su nariz y orejas,” dice Dr. Neinstein. Si has notado que la gente mayor parece tener más grandes orejas y nariz, bueno, ese es el porqué.

Y no, no sólo se “caen” debido a la gravedad. El Dr. Neinstein dice que la nariz y las orejas crecen hacia arriba igual que hacia abajo.

Si te preguntas por qué el cabello y las uñas no entran en la lista de partes que no dejan de crecer, Dr. Neinstein tiene una explicación para eso también. El cabello y las uñas crecen, dice, por genética y es diferente en cada uno; por ejemplo, la calvicie es hereditaria. Mientras que el continuo crecimiento de la nariz y los oídos es consistente, la situación de pelo y uñas no es tan clara, dice el Dr. Neinstein.





Se prepara una película biográfica sobre David Bowie

Una película sobre la vida de David Bowie se encuentra en etapas de preproducción, según se ha dado a conocer. La película se llamará "Stardust", una referencia al famoso alterego de Bowie, Ziggie Stardust y narrará los prodigiosos inicios de la carrera de Bowie hasta su estrellato y primeras mutaciones.


Se ha informado que la cinta será dirigida por Gabriel Range con la actuación de Johnny Flynn como Bowie y con un cast que incluye a Marc Macron y Jena Malone, No es algo demasiado impresionante, sobre todo cuando la familia de Bowie ha dicho que no está de acuerdo con la película y que no cederán derechos para que la película utilice la música de Bowie, algo que será un importante escollo para los productores, quienes habían afirmado que usarían grabaciones de Bowie.

El hijo de Bowie, el director de cine Duncan Jones, ha dicho que la cinta no podrá usar la música de su papá, e irónicamente dijo a la audiencia que si querían ver una película sin la música de su papá y sin la aprobación de su familia esa era su decisión. Los productores de Salon Music contestaron que la cinta se trata sobre un punto de inflexión en la vida de Bowie y que no depende de la música del cantante. Jones por otro lado sugirió que la cinta debería ser escrita por el escritor de ciencia ficción Neil Gaiman en colaboración con el director Peter Ramsey.