miércoles, 6 de febrero de 2019

"Exceso de metal" (El curioso look de algunas Bandas retro de Metal)

Manowar

Motley Crue

Vepri Suicida (Wild Boar's Suicide)

Stovokor

Tunnel of love

Motörhead

¿Y si Mr. Bean fuera el único actor en el mundo?







Peinados retro, casi WTF!







Los mismos protagonistas recrean fotos del pasado







El frío polar no pudo detener a este surfista







El planeta tierra sobrevive y lucha







Lo que se rompe, se puede reparar







Humor disculpado







¿Por qué TODOS los mamíferos demoran 21 segundos en orinar?

Existe una media que dice que la mayoría de los mamíferos tardan en orinar alrededor de 21 segundos. Eso significa que si tú y un elefante acudieran al baño al mismo tiempo, la vejiga del animal que puede contener hasta 18 litros de orina, tardarían el mismo tiempo en terminar la faena.

¿Cómo? La respuesta tiene que ver con una combinación de fisiología y mecánica de fluidos. El tiempo que tardas en orinar depende de la cantidad que necesites expulsar y la rapidez con que lo hagas.

Dicha tasa, a su vez, depende de cosas como el ancho de tu uretra (el tubo que lleva la orina desde la vejiga al mundo exterior) y la presión que se ejerce al orinar. Y casualmente esas tuberías son proporcionales al tamaño, es decir, cuanto más grande sea el animal, más larga y ancha es la uretra.

Veamos. La presión creada por los músculos de la vejiga de un animal es constante, pero la presión general que empuja la orina también depende de eso y de la presión hidrostática de la orina: la presión ejercida por el fluido en sí.

Por tanto, si por ejemplo eres un caballo o un elefante, debemos suponer que hay mucho peso en la vejiga, y toda esa masa está empujando hacia abajo la orina en la parte inferior. Como resultado de ello, la vejiga la empuja a la misma cantidad, aunque mucho más por la presión hidrostática.

Ahora pensemos en los gatos. Debemos suponer que los felinos tienen menos líquido que empujar hacia abajo y la misma cantidad de presión en la vejiga…. aunque menos presión hidrostática.

Todo esto nos lleva a lo mismo: la orina en un animal grande se expulsa con más fuerza a través de un tubo que es proporcionalmente más ancho que lo hace fluir más rápidamente, lo que compensa cualquier diferencia en el volumen.

Y esto lo sabemos desde el año 2014, momento en que un grupo de matemáticos publicaron un trabajo con dichos resultados en Proceedings of the National Academy of Sciences. Y sí, en el trabajo también filmaron y estuvieron viendo a un gran grupo de animales hacer pis durante meses para validar sus resultados.

No obstante, siempre hay excepciones. La “regla de los 21 segundos” solo cuenta para vejigas llenas en mamíferos que pesan más de 3 kilos. Para animales más pequeños como algunos murciélagos, ratas o ratones, ocurre algo diferente. A diferencia de nosotros, orinan en series de gotas rápidas debido a la delgadez de sus uretras y la fricción creada por aquello que fluye, y que en realidad empuja el líquido hacia arriba, oponiéndose a la fuerza de la gravedad.

En estos casos, las gotas de orina se adhieren a las paredes de la uretra al principio y crecen de tamaño hasta que son lo suficientemente pesadas como para que la gravedad se haga cargo de ello. Entonces se caen rápidamente, por lo general, en menos de un segundo.

Por cierto, es muy posible que esto también se aplique a los mamíferos acuáticos porque el agua, especialmente en la profundidad, aplica presión a la uretra y empuja la orina hacia la tubería.

De ahí que cuando estamos en el mar la regla de los 21 segundos se omita y posiblemente te lleve más tiempo orinar. De las piscina no hablamos porque todos sabemos que está prohibido.