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jueves, 7 de febrero de 2019

Insertando escenas de famosas películas en las locaciones reales donde fueron filmadas

Léon: The Professional

Breakfast At Tiffany's

Avengers

Stranger Things

The Seven Year Itch

The Walking Dead: Days Gone Bye

Nuestra adorable y cariños mascota es...¡un puma!

Mariya y Aleksandr Dmitriev comparten un apartamento de una habitación con uno de los nombres más importantes del fútbol: Messi. No, no la estrella en sí, sino su tocayo: un puma de 90 libras. La pareja rusa vio a Messi por primera vez en el zoológico de Saransk en Penza cuando tenía solo ocho meses y decidieron adoptarlo. Al fin y al cabo un puma no es nada mas que un gato grande, como lo demuestran estas increíbles imágenes: 







Tatuajes de alta calidad y creatividad







El verdadero poder del maquillaje







Humor curioso







Una estudiante encuentra a un intruso que vivía en su armario

El intruso, que estaba vestido con ropa de la joven, enfrenta 14 cargos criminales, incluyendo robo y suplantación de identidad.


Maddie, una estudiante de la Universidad de Carolina del Norte, encontró a un desconocido que llevaba varios días viviendo dentro de su armario. El hombre estaba vestido con ropa de la joven y nadie se explica cómo logró entrar en la vivienda ubicada en Greensboro, EE.UU., informó este lunes Fox.

De acuerdo al testimonio de la víctima, durante un tiempo empezó a notar que faltaban prendas de su ropa y desaparecían otros artículos. Posteriormente, aparecieron huellas de manos en la pared del baño, e incluso con su compañera de cuarto llegaron a pensar que se trataba de un fantasma.

Hasta que el pasado sábado resolvió el misterio tras escuchar ruidos en su armario. "Sonaba como un mapache", comentó Maddie. Entonces preguntó "¿quién está ahí?", y el intruso respondió: "Oh, mi nombre es Drew". Inmediatamente, ella abrió la puerta del guardarropa y vio al hombre usando sus prendas, incluyendo medias y zapatos.

En ese momento, la joven llamó a su novio y relató que esperó con calma la ayuda mientras hablaba con el hombre para mantenerlo distraído. "Se probó mi sombrero, fue al baño, se miró en el espejo y me dijo: "eres muy bonita, ¿puedo darte un abrazo?", relató Maddie, aunque aclaró que él nunca la tocó.

Finalmente, llegó la Policía y reveló que se trataba de Andrew Swofford, un joven de 30 años, quien después del incidente fue encarcelado. Ahora enfrenta 14 cargos criminales, incluyendo robo y suplantación de identidad.





Descubren que Booking, Trivago y otras webs no muestran las mejores ofertas de hoteles

Los comparadores y buscadores de hoteles son webs imprescindibles que visitamos para alojarnos cuando vamos de viaje. Sin embargo, estas páginas utilizan diversas técnicas para forzar a los clientes a hacer la reserva, o directamente cometen irregularidades como mostrar precios más caros, tal y como ha descubierto el organismo de Competencia de Reino Unido.


Las webs son Expedia, Booking.com, Hotels.com, Trivago, ebookers y Agoda. Según el organismo británico, las webs han estado engañando sobre la popularidad de los hoteles, con mensajes tales como “sólo queda una habitación disponible a este precio”, o “reservado cuatro veces en las últimas 24 horas”. La popularidad de los hoteles se basaba en la mayoría de ocasiones en función de la comisión que Booking se lleve por cada reserva. Otra de las prácticas que usaban recogen tasas ocultas o creación de ofertas falsas.

Este tipo de prácticas, según afirma la Competition and Markets Authority (CMA), puede haber hecho que muchos clientes no encuentren las mejores ofertas, con prácticas que implican ir en contra de la ley de consumo del país. Por ello, la CMA ya ha contactado con las seis empresas y les ha obligado a que dejen de utilizar estas técnicas de presión a los usuarios Próximamente, contactarán con el resto de empresas del sector para que también dejen de hacerlo.

La fecha límite para aplicar estos cambios es del 1 de septiembre. En el caso de que no se hagan, la CMA tomará medidas contra ellas. Por ello, las seis se han puesto de acuerdo y han confirmado que acatarán la norma. La investigación dio comienzo en octubre de 2017, debido a que el 70% de los usuarios buscan hoteles a través de estos portales, y los consumidores deben estar plenamente seguros de que están obteniendo las mejores ofertas.

Además, en el futuro los buscadores tendrán que mostrar qué criterios siguen para ordenar los hoteles en el ranking, incluyendo el cobro de un mayor porcentaje de comisiones. También deberán mostrarse los precios finales en el primer precio que ven los usuarios, sin que aparezcan costes extra al finalizar el proceso de reserva, junto con no falsear la disponibilidad de un hotel o habitación diciendo que hay otras personas mirándola (aunque sea en otra fecha). Por último, tampoco se podrán mostrar como descuentos los precios entre semana, ya que estos precios suelen ser menores que los de fin de semana.

El cambio se realizará en Reino Unido, y podría llegar a otros países
Una investigación de Which mostró ejemplos claros de este tipo de prácticas. Reservar una habitación en Nueva York en una web ponía que costaba 180 euros, pero luego el precio subía a 230. Expedia, por su parte, mostraba el precio de un hotel a 40 euros como oferta, bajando de los 120. En realidad, la habitación costaba 38 euros en la web oficial del hotel.

Para evitar este tipo de prácticas, os recomendamos que cotejéis siempre el precio de las habitaciones en las páginas web oficial de los hoteles. Estas modificaciones se aplicarán de momento a las webs de Reino Unido, y no se sabe si también se aplicarán al resto de portales que tienen estas webs en cada país.



Disney busca un actor más joven para interpretar a Wolverine

Hugh Jackman lleva tanto tiempo interpretando a Wolverine, y lo ha hecho tan bien, que se hace imposible imaginar a otro actor con garras de adamantium. Pero su reemplazo podría estar en camino, ya que Disney buscará un actor más joven para interpretar la nueva versión de Logan, según Lauren Shuller Donner, la productora de las películas de X-Men.


Y no debería extrañarnos. Jackman anunció su retiro del personaje desde mucho antes de que se estrenara la película Logan, y después volvió en ese film como una despedida del mítico personaje, contando una historia brillante que mostraba una versión vieja de Wolverine, un anciano Profesor Xavier e incluso una posible sucesora, llamada X-23.

Jackman comenzó a interpretar a Wolverine en el año 2000, con la primera película de X-Men, y durante 17 años dio vida al personaje, pero hay un gran motivo para reemplazarlo: el actor ahora tiene 50 años y a medida que nos hacemos más viejos se nos hace mucho más difícil recuperar masa corporal y musculatura, algo necesario para papeles como el de Wolverine. Según la productora:

“Una vez alcanzas cierta edad, tu cuerpo ya no es igual. Creo que [Jackman] fue muy sabio al reconocer que ha llegado a ese punto, cuando dijo ‘ya no puedo hacerlo’”.

Jackman incluso llegó a celebrar su retiro comiendo un enorme plato de pasta acompañado de vino tinto en el programa de Jimmy Fallon, asegurando estar cansado de llevar tantos años comiendo solamente pollo a la plancha y al vapor.

La idea de un Wolverine más joven no es descabellada, tomando en cuenta que hay rumores de que incluso Marvel Studios podría reemplazar por completo a todo el elenco actual de los X-Men con nuevos actores jóvenes, tras completar la fusión de Fox con Disney. No obstante, la productora dejó las puertas abiertas ante una posible aparición futura de Jackman: “Quién sabe, existe Wolverine del futuro”.




La razón por la que deberías dejar de comprar tomates triturados en lata

Nunca he entendido el punto de los tomates triturados o picados en lata. Rara vez saben tan bien como sus hermanos enteros, y nunca se deshacen completamente mientras cocinas, manteniendo su forma de cubo mucho tiempo después de que el resto de ingredientes se hayan convertido en papilla. ¿El culpable? Cloruro de calcio.


Se supone que el compuesto químico evita que los tomates se conviertan en papilla en la lata, pero creo que hace su trabajo demasiado bien. Tal vez quieres trozos calientes de tomate extrañamente firme que flotan en tus guisos y salsas, pero yo desde luego no. Quiero que mis tomates se derritan y se fundan. (Puntualizo: algunos tomates enteros también se tratan con cloruro de calcio, pero es mucho más fácil encontrar aquellos que no. Tan solo lee la etiqueta.) Además, usar los tipos enteros y pelados significa que solo tengo que mantener un tipo de tomate en la despensa. Toma eso, capitalismo.

Cortar tomates pelados y resbaladizos puede parecer una tarea complicada, pero en realidad es fácil. Simplemente toma un par de tijeras o cuchillos de cocina, limpia y corta los tomates al tamaño de dados deseado antes de agregarlos a tu sopa, estofado o salsa. Si deseas trozos de tomate algo más grandes, eso también se puede lograr sin cloruro de calcio. Simplemente reserva algunos de los tomates que cortaste y agrégalos un poco más tarde en el proceso de cocción. Serán gruesos, pero no inquietantemente firmes como los enlatados, y su salsa tendrá mejor sabor.




Un fármaco contra el HIV podría tratar el Alzheimer

La lamivudina, un fármaco que se usa desde años contra el VIH, el virus que causa el sida, y que pertenece a la familia de los inhibidores de la transcriptasa inversa del VIH, ha demostrado reducir de forma la inflamación relacionada con la edad y otros signos de envejecimiento en ratones, característicos, por ejemplo, de la enfermedad de Alzhéimer. Los hallazgos se publican hoy en la revista « Nature» y forman parte de un proyecto de investigación de la Universidad de Brown, la de Nueva York, la de Rochester, la Escuela de Medicina de la Universidad de Virginia, todas en EE.UU., y la Universidad de Montreal (Canadá).

Esta información, señala John Sedivy, de la Universidad de Brown «prometedor para tratar los trastornos asociados con la edad, incluido el alzhéimer». Y no solo el alzhéimer, añade, «sino muchas otras enfermedades: la diabetes tipo 2, la enfermedad de Parkinson, la degeneración macular, la artritis. Ese es nuestro objetivo».

La lamivudina actúa deteniendo la actividad de las secuencias de ADN capaces de replicarse y moverse a otros lugares, que reciben el nombre de retrotransposón, en las células más viejas. Los retrotransposones constituyen una fracción sustancial del genoma humano y están relacionados con los retrovirus antiguos que, cuando no se controlan, pueden producir copias de ADN de sí mismos que se pueden insertar en otras partes del genoma de una célula. Las células han desarrollado formas de mantener a estos «genes saltarines» en secreto, pero a medida que las células envejecen, los retrotransposones pueden escapar de dicho control.

En el artículo de «Nature», los investigadores han identificado que que una clase importante de retrotransposones, llamada L1, es capaz de evadir el control celular y de replicarse en las células humanas senescentes -células viejas que ya no se dividen- y en ratones viejos. Los expertos hallaron que un componente clave de este proceso es el interferón, el mecanismo potencial a través del cual estos «genes saltarines» pueden causar inflamación celular sin causar necesariamente daño al genoma.

«Esta respuesta de interferón supone una nueva perspectiva», apunta Sedivy. Explica este experto que las copias estimulantes de interferón del ADN L1 requieren una proteína específica llamada transcriptasa inversa. Y el VIH y otros retrovirus también requieren proteínas de transcriptasa inversa para replicarse, aclara Sedivy.

De hecho, AZT, el primer medicamento desarrollado para tratar el VIH, detiene la transcriptasa inversa del VIH. Y muchos de los cócteles actuales compuestos con múltiples fármacos utilizados para tratar o prevenir el VIH contienen inhibidores específicos de la transcriptasa inversa. Sedivy y sus colegas pensaron que esta clase de medicamentos puede impedir que el retrotransposón L1 vírico se replique y, por lo tanto, prevenir la respuesta inmune inflamatoria.

El equipo analizó seis inhibidores diferentes de la transcriptasa inversa del VIH para ver si podían bloquear la actividad de L1 y la respuesta del interferón. De todos ellos, el genérico lamivudina destacó por su actividad y sus bajos efectos secundarios.

«Cuando comenzamos a administrar lamivudina a los ratones, notamos que tenían sorprendentes efectos antiinflamatorios», afirma Sedivy.

El tratamiento de los ratones de 26 meses de edad (aproximadamente equivalentes a una edad de 75 años) con lamivudina durante tan solo dos semanas redujo la evidencia tanto de la respuesta de interferón como de la inflamación. El tratamiento de ratones de 20 meses de edad con lamivudina durante seis meses también redujo los signos de pérdida de grasa y músculo.

Los resultados son alentadores, pero queda mucho trabajo por hacer, señalan. «Si tratamos con lamivudina, actuamos sobre la respuesta del interferón y la inflamación, pero no vuelve a la normalidad. Podemos solucionar parte del problema, pero aún no entendemos todo el proceso del envejecimiento. Las transcripciones inversas de L1 son al menos una parte importante de este desastre».

Los expertos esperan iniciar ensayos clínicos en humanos con lamivudina para tratar distintas patologías asociadas con la edad, como fragilidad, enfermedad de Alzheimer y artritis.

La lamivudina fue aprobada en EE.UU. en 1995, se ha utilizado para tratar el VIH durante décadas y su actividad farmacológica y su seguridad están bien documentadas. Los nuevos ensayos clínicos podrían simplificarse y enfocarse en la eficacia de la lamivudina en el tratamiento de los trastornos asociados con la edad, indica este investigador.

También están tratando de fabricar un nuevo inhibidor de la transcriptasa inversa, específicamente para la transcriptasa inversa L1. Para ayudar a desarrollar un agente terapéutico específico con efectos secundarios mínimos, se debe determinar la estructura molecular de la transcriptasa inversa L1. Los investigadores también podrían desarrollar otros tipos de medicamentos dirigidos a los retrotransposones L1.





La menstruación, uno de los nuevos emojis que se incorporan este año

Ayer miércoles una nueva lista de emoticonos ha sido aprobada por el consorcio de Unicode y sumará en 2019 hasta 230 nuevos iconos a los ya existentes para el teclado de los dispositivos móviles. Entre ellos, habrá un flamenco, un planeta con anillos, más corazones de colores... y también un «emoji» que representará la menstruación.

El emoji representa la menstruación con una gota roja, lo que supone «un paso más para romper el tabú existente en torno a la regla en muchas sociedades», ha informado la ONG Plan Internacional, que fue la que inició una campaña para introducirlo.

Plan International, que trabaja en 75 países para garantizar los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, lanzó en 2017 una campaña en Facebook con la que invitaba a votar cinco diseños para elegir la representación de la menstruación en el teclado emoji y proponérselo a Unicode, el consorcio que se encarga de estandarizar estos emoticonos.

Más de 54.000 personas dieron su apoyo al icono de las bragas con una gota de sangre, pero este diseño fue rechazado por Unicode. No obstante, se realizó una nueva propuesta, con el diseño de una gota roja, que esta vez sí ha sido aprobada por el consorcio y que formará parte del lenguaje emoji a partir de marzo de 2019.

El objetivo de la organización era romper el tabú y los estigmas en torno a la menstruación y permitir la comunicación entre diferentes idiomas y culturas sobre esta realidad con la que las mujeres viven una media de 3.000 días durante toda su vida. Según datos de Plan International, la mitad de las jóvenes de entre 18 y 34 años encontrarían más fácil hablar con su pareja del período si tuviesen un icono para ello.

«El emoji es hoy nuestro lenguaje universal, y como tal, tiene sentido utilizarlo para que la regla deje de ser el tabú que aún hoy sigue siendo en todo el mundo, aunque 800 millones de mujeres y niñas estén teniendo la regla en este momento. En África, una de cada diez niñas falta al colegio varios días por la regla, y el estigma, la falta de acceso a productos o a saneamiento son muchas ocasiones motivo de abandono escolar», explica Emilia Sánchez, directora de incidencia política de Plan International.

El 48% de las niñas de Irán y el 10% de las de India cree que la menstruación es una enfermedad. La falta de higiene y privacidad en los colegios, sumado a la vergüenza que les produce a las niñas y jóvenes el sangrado, hacen que en países como Uganda las chicas pierdan entre uno y tres días de escuela por tener el periodo cada mes. En numerosas ocasiones, los costes que suponen las compresas y otros materiales higiénico-sanitarios ahogan a las familias. Esto hace que las niñas dejen de ir a la escuela a partir de las primeras menstruaciones y que aumente su probabilidad de acabar en matrimonios tempranos.






Las 20 faltas de ortografía mas comunes en Whatsapp

La inmediatez es uno de los rasgos que mejor define tanto a las apps de mensajería instantánea como WhatsApp, Telegram o Signal como a las redes sociales, Facebook, Twitter o Instagram. Pero en ocasiones el deseo de ser el primero en publicar un tuit, un post en Facebook o compartir una imagen o un vídeo en Instagram Stories puede llevar a cometer fallos ortográficos que en realidad serían fácilmente subsanables.

Estos son los 20 errores ortográficos más comunes a la hora de usar las redes sociales y el WhatsApp.
  • La letra «k» no es la letra «c», por mucho que nos empeñemos. Es uno de los hábitos más frecuentes en WhatsApp y las redes sociales y también uno de los grandes retos. La popularización del «ola ke ase» ha hecho mella.
  • Se olvidan las tildes. Lo hacemos por comodidad o rapidez y se ha convertido en algo habitual, sobre todo en WhatsApp. Así, no es lo mismo que digamos «ese libro me lo dio a mí» que «ese libro se lo dio a mi madre».
  • También olvidamos las tildes en los pronombres exclamativos e interrogativos. Sería correcto escribir: «¿Cuál ha sido el proyecto ganador?», pero lo que no es correcto es escribir: «¿Cual ha sido el proyecto ganador?».
  • Confusión de «a ver» con «haber». Es un clásico en los casos de palabras homófonas (se pronuncian igual pero se escriben de distinta forma).
  • ¿Y los signos de puntuación? Se dan frases aparentemente interminables, pero que se podrían dividir perfectamente en dos o incluso en más de dos. Tal como indican en Rubio, no es correcto dejarse por el camino puntos, comas, puntos y comas e incluso los signos de exclamación o interrogación. Pero aún más complejo es acertar con la entonación de un enunciado cuando no existe pausas a mitad de trayecto. ¿La clave? Prueba a comprobar si te cuesta respirar cuando lo lees en alto.
  • Doble o triple espacio. En ocasiones, por querer escribir los signos de puntuación se hace de forma incorrecta. Un error recurrente es dejar más espacios de los necesarios entre las palabras que los flanquean.
  • Confundir los puntos con las comas y viceversa también es un error habitual. Los expertos recuerdan que no existen las comas suspensivas, ni los puntos que actúan como espacios.
  • La letra «h», una de las grandes olvidadas. Suele abandonarse frecuentemente en los comentarios y eso sucede, sencillamente, porque a menudo se escribe tal como se habla. Y como es muda...
  • Atención porque «hechar de menos» no es una expresión que exista. En este caso el uso de la «h» no es necesario porque la expresión correcta es «echar de menos».
  • Usar mayúsculas es como gritar en las redes sociales y en WhatsApp. En ocasiones se abusa de las mayúsculas de forma innecesaria. Cuando no se busca la intención de poner énfasis en el mensaje que se está dando, no tiene sentido.
  • Pero los nombres propios, sí que van con mayúsculas. A menudo se olvida que los nombres propios van siempre en mayúsculas y no se suele prestar atención a este tema.
  • Más sobre las mayúsculas. También los inicios de las frases merecen ser celebrados con una mayúscula y eso es algo que no suele hacerse.
  • Bailamos la jota. También se abusa de la letra «j» cuando simulamos que nos reímos por escrito. Es probable que sea el teclado y las prisas los que nos estén jugando una mala pasada, pero hay que reconocer que no es lo mismo decir «jajajajajaja», que «ajajjajajjjaj».
  • La «y griega», sí, pero cuando toque. Existe un empeño frecuente en ahorrar tiempo sustituyendo las «elles» por las «y griegas». Pero no, no es lo mismo.
  • Barbarimos y palabras incorrectas. «Expectacular» no existe, sino que la palabra correcta es «espectacular». Decimos «udiosincracia», cuando lo correcto es idiosincrasia; «preveer», cuando lo correcto es prever; «beneficiencia» cuando lo correcto es beneficencia, «visicitud», cuando lo correcto es vicisitud... Y así hasta 25 barbarismos que también han identificado los expertos de Rubio.
  • Regla de oro. El verbo «haber» antes de cada participio, siempre lleva «h». «Ha dicho», «ha hecho», «ha comido»… Pero no diremos que «se va ha su casa». Si actúa como preposición, irá siempre sin «h».
  • Tres palabras que suenan igual, pero son muy distintas. Y su significado, también. Cuidado con el uso de «¡ay!», «ahí» y «hay».
  • El uso de «había» y «habían». Es importante aclarar que «había» es un verbo impersonal. Y «habían» solo lo podremos utilizar como verbo auxiliar a un participio. Tres ejemplos ilustrativos: Sí se puede decir: «Había tres sacos de patatas». No se puede decir: «Habían tres sacos de patatas». Sí se puede decir: «Ellos habían conseguido hacer los deberes a tiempo».
  • Los imperativos no utilizan la fórmula de los infinitivos. Sí es correcto decir: «¡Cerrad la puerta, por favor!». No es correcto decir: «¡Cerrar la puerta por favor!».
  • «Hacer» siempre se escribirá con «c», y no con «s». La pronunciación del español en algunos territorios de España y de la comunidad latinoamericana, confunde su escritura.



¿Cómo funciona un microchip?

El 6 de febrero de 1949 al ingeniero alemán 1949 Werner Jacobi se le otorgó la patente de un circuito integrado, el “alma” de los futuros ordenadores. Fue uno de los inventos que propició la llegada de la era informática gracias a los microchips que hoy están presentes en ordenadores, teléfonos, mascotas, dispositivos médicos y hasta en nuestro cuerpo. Pero, ¿sabemos de verdad cómo funcionan? Lo primero que se nos ocurre al pensar en microchips es que trabajan con el sistema binario. Del mismo modo que el sistema decimal nos permite representar todos los números, usando del 0 al 9 como su base, y colocándolos en orden para señalar unidades, decenas, centenas, etc., el sistema binario usa solo 0 y 1 para lo mismo. Y, en lugar de multiplicar por 10, se hace por 2. Así, mientras en el número 2019, el uno representa las decenas, en el sistema binario, el segundo lugar representaría un 2, el tercero (el de las centenas en el decimal) sería el 4, el cuarto lugar el 8 y así. De este modo, en sistema binario, 2019 sería 11111100011.

La ventaja del sistema binario sobre el decimal es que solo contempla dos opciones, ceros y unos. Si bien para el día a día esto es muy complejo, a la hora de almacenar o representar información usando electricidad, es el método más eficaz: el sistema binario trabaja basándose en On/Off, Verdadero/Falso, Blanco/Negro. Del mismo modo que las neuronas de nuestro cerebro, que conectan o interrumpen la corriente eléctrica para comunicarse, los transistores en un microchip (el equivalente a las neuronas del cerebro) se activan o desactivan para procesar la información. El estado On/Off en un transistor es la pieza más pequeña de información y se llama bit (Binary digit, es decir, dígito binario).

Aquí hay que hacer un poco de historia. Cuando comenzaron a ser más frecuentes los ordenadores, cada fabricante operaba con un número diferentes de bits, entre 5 y 12, pero la necesidad de que los diferentes ordenadores pudieran intercambiar información hacía necesario que hubiera un estándar. Así, en 1963, se crea el código ASCII (American Standard Code for Information Interchange o Código Estándar Estadounidense para Intercambio de Información) que empezó a trabajar con 8 bits, es decir 8 “espacios” para ceros y unos. Con 8 bits, el número máximo que se puede representar es 255, que en binario equivale a 8 unos. Por eso el antiguo Pac-man se congelaba al llegar a la fase 256. Operaba en 8 bits y no podía ir más allá del 255.

El código ASCII utilizó estas 255 posibilidades para asignar, a cada una de ellas, una letra, un símbolo, un signo de puntuación o un número. De este modo, cuando pulsamos la tecla J, por ejemplo, el ordenador lo convierte en números binarios= 1001010. Estos 8 bits iniciales ha ido aumentando a 16, 32, 64, etc. a medida que había más y más transistores en los microchips.

Obviamente el texto es fácil, pero las imágenes y los sonidos necesitan más “neuronas”. En 1971, Intel lanzó su procesador Intel 4004, el primero disponible de modo comercial. Tenía apenas 2.300 transistores o “neuronas” para procesar información. Casi medio siglo después, el último modelo presentado por Intel, el i9-9900K, ronda los 10.000 millones de transistores. Y no solo tiene más “neuronas”, sino que están más juntas y la información tarda menos en viajar, por eso los microchips pueden ser más pequeños, pero más rápidos.

Por otro lado, a la hora de almacenar o procesar fotos, los microchips también trabajan con ceros y unos. Y lo hacen de este modo. Las imágenes están compuestas por pequeños puntos conocidos como pixels. Cada pixel ocupa 3 bytes (un byte equivale a 8 bits), de ese modo, a cada pixel le corresponden una serie de 0 y 1 que lo distinguen de otros colores. Y, con la música más de lo mismo: básicamente cada sonido es una serie de vibraciones en nuestro oído que pueden ser representadas en forma de onda. Cualquier punto en esta onda se puede representar con un número. Por lo tanto, si queremos mejorar nuestra experiencia auditiva, siempre debemos elegir un sistema de audio de 32 bits por encima de uno de 8 bits, ya que habrá más información y matices. Y lo mismo ocurre con los colores.

Básicamente, un microchip busca hacer lo mismo que un cerebro biológico: procesar la información mediante electricidad sirviéndose del interruptor propio de las neuronas. Cuantas más neuronas o transistores, más información puede procesar. Y, al igual que ocurre con el cerebro, también los microchips tienen un límite físico a partir del cual ya no pueden sumar más “neuronas”.

La solución a esto es la computación cuántica. En términos muy sencillos, un ordenador cuántico se sirve de una propiedad de la mecánica cuántica que hace que el qubit (el bit cuántico) pueda ser 0, 1 o ambos al mismo tiempo. ¿Cuál es la diferencia? Hasta la fecha, el ordenador cuántico más potente se encuentra en Holanda y es una iniciativa de la Universidad de Delft e Intel. Tiene “apenas” 49 qubits, pero sería suficiente para, en teoría, superar en capacidad de procesamiento a los superordenadores más potentes del momento.





Los vegetarianos salvarán al planeta

De acuerdo con un reciente estudio, publicado en Conservation Letters, al menos 200 especies de animales grandes están disminuyendo en número y más de 150 están en peligro de extinción. Y la responsabilidad sería de los hábitos de consumo de carne de los humanos.


El estudio involucró a casi 300 especies de “megafauna”. De estas poblaciones, el 70% está en declive y el 59% amenazadas con desaparecer, según el líder del estudio, William Ripple.

“El uso de carne animal para el consumo humano es el mayor peligro para casi todas las especies grandes – señala Ripple en un comunicado –. Por lo tanto, minimizar la matanza directa de estos animales es una táctica de conservación importante que podría salvar a muchas de estas especies icónicas, así como a todas las contribuciones que hacen a sus ecosistemas".

Los umbrales de masa que decidieron los investigadores a la hora de determinar qué especies entrarían en el análisis fueron 100 kilogramos para mamíferos, peces con aletas radiadas y peces cartilaginosos y 40 kilogramos para anfibios, aves y reptiles.

“Esos nuevos umbrales extendieron la cantidad y diversidad de especies incluidas como megafauna, lo que permite un análisis más amplio del estado y los efectos ecológicos de los animales vertebrados más grandes del mundo – añade Ripple –. Las especies de megafauna están más amenazadas y tienen un mayor porcentaje de poblaciones decrecientes que todas las demás especies de vertebrados juntas. Nuestros resultados sugieren que estamos en el proceso de comernos esta megafauna hasta su extinción. A través del consumo y de su uso en medicina tradicional asiática, se ejercen fuertes cargas en las especies más grandes. En el futuro, el 70% experimentará nuevas disminuciones de la población y el 60% podría extinguirse o ser muy poco frecuente".

Entre las especies amenazadas se encuentra la salamandra gigante china (Andrias davidianus) que puede alcanzar los 1,8 metros.