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martes, 12 de febrero de 2019

Mira bien, porque no es lo que parece







Cómo lucen hoy las estrellas de algunas famosas películas del pasado

Catherine O'Hara - Mrs. McCallister de Home Alone (1990)

Evanna Lynch - Luna Lovegood de las películas de Harry Potter (2007)

Carla Gugino - Ingrid Cortez de las películas de Spy Kids (2001)

Breckin Meyer - Jon de Garfield (2004)

Jennifer Love Hewitt - Liz de Garfield (2004)

Anne Hathaway - Mia de The Princess Diaries (2001)

Seguramente esta gente está teniendo un día peor que el tuyo...







Cosas que hay adentro de las cosas

"El interior de mi funda para iPad está hecho de cajas viejas de pasta de dientes".

El interior de una pelota de golf.

Un barco

La viga de concreto de un puente

Semillas de amapola

Una rosa

Yo te lo arreglo y quedará perfecto (o casi)







Al final, siempre triunfa la naturaleza







Estatuas de cera que no se parecen en nada a los originales

Arnold Schwarzenegger

Michael Jackson

Jennifer Lawrence

Angelina Jolie

Freddy Krueger

Justin Timberlake

Humor exigente







Las personas que cantan en el auto, son más felices

¿A quién no le gusta cantar en el coche? Ya sea como un medio para animar el camino rumbo a la escuela, para hacer que el viaje diario sea un poco menos fastidioso, o al iniciar un viaje por carretera, la mayoría de nosotros terminamos acompañados de nuestros cantantes favoritos durante nuestros viajes frente al volante o de copiloto.


¡Buenas noticias! No solo cantar en el coche es divertido, sino que también te hace una persona feliz. Un estudio realizado por la la Universidad de Frankfurt, Alemania explica que cuando cantamos, nuestro cerebro libera mayor cantidad de endorfinas y oxitocina, hormonas encargadas de producir placer y disminuir los niveles de estrés.

Cantar no es solo diversión, también reduce el estrés, ya que reduce los niveles de cortisol (la hormona del estrés). Por otro lado, también ayuda a combatir la depresión y los sentimientos de soledad al hacernos sentir más conectados con la realidad.

Se pudo observar que después de someter a un grupo de voluntarios a 60 minutos del Réquiem de Mozart, los niveles de inmunoglobulina A (una proteína que está en el organismo y funciona como anticuerpo) y también la hidrocortisona (hormona antiestrés), habían aumentado considerablemente y más aún en aquellos que tararearon la música. Esto demostró que al cantar, tu sistema nervioso libera endorfinas, que ayudan a que te sientas más animada y enérgica.

Los investigadores escribieron: “Los resultados sugieren que el canto del coro influye positivamente tanto en el afecto emocional como en la competencia inmune.

"El canto es una forma regular y controlada de respiración pues las personas deben inhalar entre cada frase de la canción", dijo Björn Vickhoff, uno de los científicos que encabezó el estudio.

Si quieres sentirte feliz reúne a tus amigos y hagan una gran lista de reproducción mientras dan un paseo por la ciudad. No importa a dónde vayas, siempre y cuando sigas cantando tus melodías favoritas.

De ahí viene el clásico de las madres que le cantan a sus bebés: instintivamente buscan su bienestar.

“Manejar es algo cotidiano y rutinario para mucha gente, y si se hace en solitario, la tranquilidad puede consumirte en tus propios pensamientos”, agregó Vickhoff.