Páginas

sábado, 2 de marzo de 2019

Mega post fin de semana: 622 imágenes divertidas, curiosas y WTF!









Humor equivocado







Hipnótica y variada selección de GIFS (149)







En Madrid estrenan un "medicamento vivo" que permite caminar a los lesionados medulares

Un nuevo fármaco de terapia celular para tratar a pacientes con lesiones medulares acaba de ser aprobado por la Agencia Española del Medicamento. Se llama NC1 y se aplica sólo en un lugar de Europa: el Hospital Puerta de Hierro Majadahonda, de Madrid, un centro público que lleva más de 20 años investigando y realizando ensayos clínicos. Al «milagro» que ha conseguido el jefe de Neurocirugía de este centro, Jesús Vaquero, él prefiere llamarlo «tesón». Pero ha permitido a varios pacientes volver a caminar, y recuperar algo tan simple pero a la vez tan imprescindible para una vida normalizada como el control de los esfínteres.

El doctor Vaquero y su equipo no quieren «vender humo», y rechazan términos como «curación»: «No se puede curar la lesión medular, pero sí mejorar la calidad de vida». Como le ha ocurrido a Andrés Herrera, de 39 años, que con 27 y a raíz de un accidente de tráfico quedó postrado en una silla de ruedas. Rememora emocionado el momento en que «el tío de la bata blanca te dice que no vas a volver a levantarte».

Y peor aún, cuando se negaba a salir porque «a ver cómo le dices a un amigo, por muy bueno que sea, que te limpie el culo porque te has cagado», explica. «Si un mes antes yo le decía a mi sobrina Adriana, de dos años, que ya tenía que ir quitándose los Dodotis, después era ella la que me decía a mí: “Tío, no tienes que llevar Dodotis”».

Su ensayo clínico fue el primero en un lesionado incompleto. Ahora se levanta y comienza a caminar con ayuda de muletas. «Y tengo un cuádriceps como el de Cristiano Ronaldo», sonríe.

El NC1 es uno de los llamados «medicamentos vivos»: lo elaboran en el hospital con células madre mesenquimales, que se extraen de su médula ósea y luego se tratan en una «sala blanca» -libre de contaminantes- mediante un cultivo que dura unas tres semanas para que se reproduzcan. Posteriormente, se inyectan, junto con plasma del paciente que se usa como excipiente, en el lugar exacto de la lesión medular y en el líquido cefalorraquídeo de la zona. «En 15 días, la sensibilidad mejora», asegura el doctor Vaquero.

Personalizado
El neurocirujano y su equipo han desarrollado este primer medicamento de terapia avanzada y fabricación no industrial -es personalizado para cada paciente-, autorizado ahora para uso hospitalario. Entre los efectos que se han demostrado en los ensayos clínicos, se incluyen una mejora de la sensibilidad y de la rigidez muscular, un mayor control de los esfínteres, y mejoras en la función sexual y en el dolor neuropático. Y una «ligera mejora en la función motora», que en el caso de Andrés se traduce en que ya puede dar 32 pasos y es feliz: «Caminaré», afirma. Lo dice en pie y sin muletas.

El hospital tiene previsto tratar, en el primer año, a 30 pacientes con lesión medular -incompleta o determinadas lesiones completas, siempre dorsales y lumbares-. La cifra irá aumentando progresivamente, a medida que lo haga la capacidad de producción de células madre. De hecho, está previsto reformar las instalaciones del Instituto de Investigación Puerta de Hierro para este fin. Cada tratamiento puede costar en torno a los 10.000 euros.

La curiosa enfermedad que atacaba sólo a los ricos

El sudor inglés mató al príncipe Arturo Tudor, en 1502, el hombre llamado a reinar en Inglaterra junto a la española Catalina de Aragón, que se casó años después con el hermano del fallecido, Enrique VIII. Además de al posterior matrimonio, dificultoso hasta el punto de causar la escisión de la Iglesia Católica, la española sobrevivió a la misteriosa enfermedad que fulminó a su marido adolescente y que los médicos nunca han sabido identificar. El sudor inglés, que saltó de país en país con un comportamiento extraño, no se había conocido antes de 1485 ni volvió a conocerse después de 1552. ¿Se la llevó el viento?

También llamado «sudor anglicus» o «pestis sudorosa», «la enfermedad Inglesa del Sudor» contaba con unas características poco corrientes. No atacaba a los bebés ni a los niños pequeños, y sus víctimas eran, mayoritariamente, varones jóvenes, sanos y fuertes de buena posición económica. Los síntomas podían confundirse con un proceso gripal (palidez, debilidad, estremecimiento, frío y accesos de fiebre), salvo porque pasados solamente uno o dos días: el sujeto o moría o mejoraba de forma casi inmediata. El sudor excesivo también era otro de sus rasgos de identidad, de ahí su nombre.

La enfermedad estuvo estrechamente vinculada a Inglaterra, lugar de su origen y donde se registraron cinco oleadas durante los siglos XV y XVI, antes de desaparecer sin dejar rastro. Sin que se conozcan datos sobre el punto donde se originó, las primeras referencias aparecen en una epidemia que en el año 1485 afectó a la flota que transportaba a las tropas del Duque de Richmond en el contexto de la guerra de las Dos Rosas. La epidemia se extendió por toda la flota y después a su llegada a los puertos ingleses contagió pueblos y ciudades.

Lejos de propagarse entre los más débiles y mal alimentados, la enfermedad se focalizó en las clases sociales altas y medias: los primeros en morir en Londres fueron el Lord Mayor (el alcalde) y sus concejales. Lo más sorprendente es que, según las crónicas, esta primera epidemia no tuvo su réplica en ningún otro rincón de Europa, ni siquiera en los vecinos territorios de Escocia e Irlanda. Entre el mito y la realidad, se llegó a sostener que ningún extranjero residente en Inglaterra fue contagiado por el extraño sudor, que persiguió a los ingleses hasta Francia como si se tratara de una plaga bíblica teledirigida contra ellos.

¿Un hantavirus transmitido por roedores?
Pero además de selectiva, la epidemia destacó sobre todo por su alta letalidad: algunas ciudades inglesas perdieron más de un tercio de sus habitantes. Los síntomas, no en vano, eran muy distintos a la otra enfermedad conocida, la peste bubónica, capaz de provocar tantas muertes en tan poco tiempo. Con la misma celeridad con la que había llegado, «el sudor inglés» se marchó de forma inesperada y no volvió a aparecer hasta una década después. A las oleadas que asolaron de forma periódica Inglaterra, les siguió una en 1528 que dio finalmente el salto al continente europeo, pero sin dejar un rastro lógico.

Afectó primero a los franceses, luego a los alemanes donde provocó más de un millar de muertes en una semana, y desde allí se extendió a Suecia, Suiza, Dinamarca y Noruega, Lituania, Polonia y Rusia, Bélgica y Países Bajos. En cada lugar la infección no duró más de un par de semanas, y antes de finalizar el año había desaparecido, excepto en el este de Suiza, donde permaneció hasta el año siguiente. La epidemia también golpeó a los turcos que en ese momento, en 1529, mantenían bajo asedio la ciudad de Viena, siendo uno de los principales motivos de que tuvieran que retirarse sin conseguir finalmente su objetivo.

Cómo encender diariamente tu computadora de forma automática

La mayoría de nosotros tenemos rituales matutinos, y es probable que en el tuyo involucre algún ordenador. Vale, no es tan difícil pulsar el botón de encendido, esperar a que se inicie el sistema y luego escribir la contraseña de Windows para iniciar sesión, pero son unos cuantos pasos que podrías automatizar todas las mañanas.


El único problema con este plan es que los fabricantes de laptops y de placas base tienen a nombrar su configuración de forma diferente. Sin embargo, la próxima vez que enciendas tu ordenador portátil o de escritorio, pulsa los botones que necesites para cargar tu BIOS en vez de tu sistema operativo.

Una vez dentro, busca cualquier opción que diga “power”. Podría decir algo como “power-on menu” o “power scheduling”, o algo así. También puede haber una opción que ponga “RTC alarm,” o encender por “RTC”.


Se llame la opción como se llame, deberías poder programar una hora para que tu ordenador se encienda automáticamente todos los días. Es posible que también puedas programar los días en que esto pase, por si esto no te hace falta durante el fin de semana.

Pero esto no es todo. Si realmente quieres que se inicie automáticamente la sesión, también tendrás que deshabilitar la solicitud de contraseña de Windows. En Windows 10, no tienes la opción de no establecer una contraseña, al menos, no si estás utilizando una cuenta de Microsoft para iniciar sesión, lo cuál deberías hacer para sincronizar tu configuración entre cualquier sistema que utilices.

Pierdes algo de seguridad en el proceso, pero si eres la única persona que tiene acceso a ese ordenador, no debería preocuparte demasiado. (Aún seguirás teniendo una contraseña y/o un PIN, pero no la necesitarás al encender el ordenador).

Para deshabilitar la solicitud de contraseña de Windows, solo pulsa el botón de inicio y escribe “netplwiz”. Desmarca la opción que dice “Los usuarios deben escribir su nombre de usuario y contraseña para usar el equipo” y haz clic en “Aceptar”. Tendrás que introducir tu contraseña de Windows 10 y tu ordenador la utilizará para iniciar sesión automáticamente.


Una vez que hayas terminado estos dos pasos, tu ordenador se encenderá en función de lo que hayas programado. Si tu monitor o tu laptop es lo suficientemente brillante y lo tienes en la misma habitación donde duermes, hasta lo podrías utilizar como despertador.




Microsoft Excel ahora puede digitalizar una hoja de cálculo solamente con una foto

Pocas cosas pueden ser mas tediosas que pasar a formato digital una gigantesca tabla de datos que te han enviado en papel. Dependiendo del tamaño, puede tomar horas. Pero ahora la app de Microsoft Excel para smartphones pueden digitalizar estos datos con solo tomar una foto.


Es una idea fantástica que, según Microsoft, solo es posible gracias al uso de sistemas de inteligencia artificial. Al capturar una foto con la app de Excel esta reconocerá las tablas y los datos que incluye, incluyendo nombres y palabras (no solo los números), y en apenas un par de segundos la digitalizará, cada dato en su propia casilla, con la posibilidad de editar la tabla directamente desde Excel.

La función está incluida en la aplicación de Excel para todos los suscriptores de la plataforma Office 365, aunque por ahora solo está disponible para dispositivos Android (Microsoft dice que llegará al iPhone muy pronto).




El teléfono plegable de Huawei con 3 modos de uso

El primer 'smartphone' plegable de Huawei, el Mate X, es "algo revolucionario", según opina Sam Rutherford del portal Gizmodo, que logró examinar el nuevo dispositivo de la compañía china durante el Congreso Mundial de Móviles 2019 (MWC 2019, por sus siglas en inglés), celebrado entre los días 25 y 28 de febrero en la ciudad española de Barcelona.


El Huawei Mate X tiene tres modos de uso: 8 pulgadas y definición 2480x2200 si está desplegado; 6,6 pulgadas (2480x1148) en el frontal y 6,38 pulgadas (2480x892) en la parte trasera, que es algo más estrecha porque incluye un panel con tres cámaras Leica de 40, 16 y 8 megapíxeles.

Equipado con un procesador Kirin 980 y un módem 5G Balong 5000, el dispositivo costará unos 2.600 de dólares y saldrá al mercado el próximo junio, unos dos meses después de que Samsung lance su teléfono plegable, el Galaxy Fold.


El cuerpo del Mate X es asimétrico y tiene una barra grande en el lado derecho que contiene un puerto USB-C y las entrañas del aparato. Asimismo, para mantener el teléfono cerrado al doblarlo, los desarrolladores añadieron un botón debajo de las cámaras.

La versión de Android, elaborada para el Mate X, funciona de manera regular sin "saltos o 'glitches' al pasar de un modo a otro", dice Rutherford, agregando que en el modo cerrado se siente como un teléfono inteligente habitual. 


Sin embargo, la empresa podría tener problemas con la durabilidad de la pantalla OLED, ya que, según el especialista, uno de los ejemplares, presentados en el evento para la prueba, tenía una arruga en el medio de la pantalla.

Además, la capa protectora superior de las pantallas plegables es de plástico, en vez de vidrio, lo que significa que estos teléfonos podrían no 'sobrevivir' a caídas o golpes.





Lo que más mata en los océanos son los globos

Un reciente estudio, liderado por Lauren Roman y publicado en Scientific Reports, señala que, aunque las piezas de plástico duro representa la gran mayoría de los residuos ingeridos, es mucho menos probable que mate a los animales que las ingieren. El verdadero riesgo son los plásticos blandos, como los globos.


“La ingestión de desechos marinos es ahora una amenaza reconocida a nivel mundial – explica Roman – . Sin embargo, la relación entre la cantidad o el tipo de residuos que una ave marina ingiere y la mortalidad sigue siendo poco conocida. Entre las aves que estudiamos, la principal causa de muerte fue el bloqueo del tracto gastrointestinal, seguido de infecciones u otras complicaciones . Aunque los plásticos blandos representaron solo el 5% de la basura ingerida, es responsable de más del 40% de las muertes. Los globos o fragmentos de globos fueron los desechos marinos con mayor probabilidad de causar mortalidad, y mataron a casi una de cada cinco de las aves marinas que los ingirieron. Como hemos demostrado anteriormente en una investigación similar sobre la ingestión de plástico por parte de las tortugas marinas, parece que si bien los fragmentos de plástico duro pueden pasar rápidamente a través del intestino, es más probable que los plásticos blandos se compacten y causen obstrucciones fatales”.

Los datos mostraron que una ave marina que ingiere una sola pieza de plástico tiene un 20% de probabilidad de mortalidad, 9 piezas aumentan el riesgo a un 50%.




Cada cuánto hay que cambiarse los calzoncillos

Según un estudio de la Universidad de Maryland, el 28% de los hombres cree que usar la misma ropa interior durante dos días seguidos es algo completamente normal y, seamos sinceros, ¿quién de nosotros no ha tenido un domingo perezoso en compañía de los calzoncillos del sábado? Ahora bien, una cosa es eso y otra es, una vez duchado, colocarte la ropa anterior del día anterior.


Y es que ya no solo es por decencia, es un tema de salud. Nuestra ropa interior, aunque parezca estar limpia, contiene un millón de bacterias que se han ido acumulando a lo largo del día. Por no mencionar la cantidad de células muertas y sudor que se ha quedado en el tejido y que puede llegar a provocar irritación, picazón, sarpullidos y, en casos extremos, afecciones micóticas como el estafilococo o la tiña.

Además, si no te basta con no cambiártelos en todo el día sino que también duermes con ellos, aún eres más susceptible de padecer estos síntomas. En respuesta a un estudio sobre los riesgos para la salud de dormir con ropa interior sucia, la profesora Sally Bloomfield de la Escuela de Higiene de Londres declara: "el cuerpo se despoja de las células muertas de la piel a un ritmo muy acelerado durante la noche. Los calzoncillos acaban llenos de microorganismos que, generalmente, no son dañinos en contacto con nuestra piel pero que, si entran en el lugar equivocado, pueden acabar causando serios problemas".

En definitiva, ¿es normal usar los mismos calzoncillos durante dos días seguidos? No, no y no.




El curioso fenómeno de los lagos que una vez al año "dan vuelta" sus aguas

El proceso se llama “inversión lacustre”, y se da en otoño.


En general, el agua de los lagos está distribuida en láminas o estratos muy definidos, separados por su temperatura. Cuanto más al fondo, más fría, y cuanto más superficial, más caliente, por acción del sol. Pero después del verano, esa franja superior comienza a enfriarse.

El viento, por su parte, que se hace más frecuente en esa época, ayuda a que el agua superficial comience a mezclarse con capas inferiores. En ese momento empiezan a intercambiarse estratos y se inicia una continua agitación del agua, cosa que, de paso, ayuda a repartir de forma uniforme el oxígeno, que antes tendía a quedarse en las placas superiores.

Es un fenómeno parecido al que ocurre también en pleno océano, y en volúmenes mucho mayores. Se llaman cataratas marinas y en España ocurre, por ejemplo, en el Golfo de León. Las razones físicas son las mismas: los vientos enfrían una masa de agua y eso hace que aumente su densidad, de modo que esa bolsa baja súbitamente a las profundidades. Este proceso tiene muchas ventajas, ya que oxigena los fondos y transporta nutrientes que es imposible que se generen en el lecho marino.