Páginas

sábado, 23 de marzo de 2019

Humor chupado






Los humanos pensamos como las computadoras (o viceversa)

Lo que para los humanos es fácil, a menudo resulta difícil para los ordenadores. Si bien los sistemas de inteligencia artificial han sido durante mucho tiempo mejores que nosotros a la hora de resolver problemas matemáticos o recordar grandes cantidades de información, durante décadas los humanos hemos tenido otras ventajas. Una de ellas es la de reconocer objetos cotidianos como perros, gatos, mesas o sillas.


Recientemente, las "redes neuronales” de la IA que imitan a nuestro cerebro se han comenzado a acercar a la capacidad humana para identificar objetos, lo que lleva a avances tecnológicos, como los vehículos autónomos, los programas de reconocimiento facial o los que ayudan a los médicos a detectar anomalías en las exploraciones radiológicas.

Ahora un nuevo estudio, publicado en Nature Communications, le da un giro de tuerca a estos conocimientos.

“La mayoría de las veces – explica Chaz Firestone, líder del estudio –, la investigación en nuestro campo se centra en hacer que los ordenadores piensen como personas. Nuestro proyecto hace lo contrario: nos preguntamos si las personas pueden pensar como ordenadores ".

Los hallazgos sugieren que los ordenadores modernos pueden no ser tan diferentes de los humanos como pensamos, y demuestran cómo los avances en inteligencia artificial continúan reduciendo la brecha entre las capacidades visuales de las personas y las máquinas.

En las tareas visuales, todo lo que necesita un ordenadores para confundir una manzana con un coche es reconfigurar uno o dos píxeles. En otros casos, las máquinas ven estática cuando lo que se muestran son armadillos o magdalenas.

“Las máquinas parecen identificar erróneamente objetos de maneras que los humanos nunca lo haríamos – añade Firestone –. Pero realmente nadie ha probado esto. ¿Cómo sabemos que las personas no cometen los mismos errores?

Para probar esto, el equipo de Firestone le pidió a un grupo de voluntarios que "piense como una máquina” mostrándoles imágenes que podían confundir a una IA. Y lo sorprendente es que los voluntarios eligieron la misma respuesta que las máquinas el 75% de las veces. Y, quizás aún más notable, el 98% de las personas tendían a responder como lo hacían los ordenadores.





Las mujeres son mejores dirigentes

De acuerdo con un nuevo estudio de la Universidad de Colorado Boulder, publicado en Nature Climate Change, cuando más mujeres participan en las decisiones grupales sobre gestión vinculada a la conservación, el grupo consigue logros más importantes.


El estudio, que involucró a 440 responsables de políticas forestales de tres países en desarrollo (Indonesio, Perú y Tanzania), arroja nueva luz sobre el papel que podrían desempeñar las cuotas de género en las organizaciones a la hora de reducir la deforestación mundial y las emisiones de gases de efecto invernadero, al tiempo que se reducen las desigualdades locales.

"Cuando los responsables de políticas piensan qué hacer para aumentar la conservación en todo el mundo, las cuotas de género ni siquiera surgen como un instrumento de política viable” – señala Krister Andersson, líder del estudio, en un comunicado – . Sin embargo este estudio sugiere que deberían prestar atención a ello”.

Investigaciones previas habían demostrado que las mujeres tienden a tener una mayor afinidad con el medio ambiente, apoyan más las medidas de conservación y están más preocupadas que los hombres por los problemas de desigualdad. Pero debido a que las mujeres a menudo se encuentran en desventaja financiera o están insuficientemente representadas en los órganos de toma de decisiones, es posible que no tengan la oportunidad de poner esas preferencias en acción.

“Queríamos saber qué pasaría si se ofrecieran incentivos financieros para que los grupos conserven y nos aseguramos de que al menos la mitad de los miembros del grupo fueran mujeres”, añade Andersson.

Los miembros del equipo de Andersson viajaron a 31 aldeas cerca de bosques gestionados colectivamente en Indonesia, Perú y Tanzania. Allí organizaron un juego de simulación en el que los responsables de los bosques locales se dividieron en grupos de ocho y se les pidió que tomaran decisiones sobre cuántos árboles cosecharían de un bosque compartido.

La mitad de los grupos tenían cuotas de género que requerían que el 50% de los miembros fueran mujeres. La otra mitad no tenía cuotas.

En la primera etapa del juego, todos los participantes eligieron anónimamente cuántos árboles cortarían, sabiendo que recibirían un pequeño pago (5 fichas) por cada árbol. En la segunda etapa, se les dijo a los participantes que una organización externa les pagaría 160 fichas como grupo si no cortaban ningún árbol y el líder electo decidiría cómo distribuirlos.

“Descubrimos que los grupos con la cuota de género del 50% redujeron su tasa de cosecha mucho más cuando se introdujo el incentivo y también distribuyeron los pagos más equitativamente – concluye Andersson –. Parece que no es la cuota de género lo que marca la diferencia, sino la combinación con el incentivo a la conservación. Tal vez las mujeres tengan preferencias ambientales más fuertes, pero tener un asiento en la mesa y un pago por renunciar a los beneficios inmediatos de talar árboles les permite actuar".




Identifican la causa de la muerte súbita en los bebés

El síndrome de muerte súbita infantil (SMSI) y la muerte súbita inesperada en la epilepsia (SUDEP) son síndromes que comparten muchas similitudes médicas pero sus causas fisiológicas no se conocen bien. Lo que ahora se ha descubierto es que ambos trastornos comparten la incapacidad de un individuo para despertarse cuando aumentan sus niveles de CO2 en la sangre, posiblemente debido a un reflejo neural defectuoso.


“Si las vías respiratorias de alguien se bloquean con una manta, por ejemplo, no pueden expulsar CO2, lo que hace que sus niveles sanguíneos de CO2 aumenten. Normalmente, esto desencadena una serie de reacciones que hacen que el individuo se despierte y se reubique. para que puedan respirar de nuevo, o pedir ayuda, como en el caso de un bebé”, dice Gordon Buchanan, profesor asociado de neurología en la Universidad de Iowa, en un artículo de opinión publicado ayer en la revista Trends in Neurosciences.

Fallo en el cerebro

Todo parece indicar que, en los casos de SIDS y SUDEP, el aumento de CO2 no desencadena esta respuesta de despertador como debería, lo que puede abocar a la muerte. Aunque el motivo no se conoce bien, los autores apuntan a un mal funcionamiento de un receptor de serotonina en el cerebro como posible responsable. “Las neuronas de serotonina en la médula están involucradas en la regulación de la respiración, y creemos que las que están en el cerebro medio están relacionadas con la regulación de la capacidad de una persona para despertarse”, explica Buchanan. En casos de SIDS y SUDEP, las autopsias revelan con frecuencia que hay anomalías en el sistema de serotonina del cerebro en el individuo.


La aplicación de esta información para crear terapias preventivas en estos síndromes aún está en camino. Antes, además, habría que validar que el SIDS y el SUDEP son causados por la incapacidad de despertarse debido a un sistema de CO2 defectuoso, así como probar de una manera más segura si una persona tiene receptores de serotonina disfuncionales. Y son circunstancias que solo se pueden determinar con la autopsia.

El síndrome de muerte súbita del lactante es la muerte repentina e inesperada de un niño menor de un año. Es el factor principal de fallecimiento en los bebés. Su autopsia no revela una causa explicable y no presenta síntomas previos o avisos. La falta de explicación clara es una de las razones por las que provoca tanto temor en los padres.





11 tesoros míticos que aún no se han encontrado

¿Quien no ha soñado alguna vez con encontrar un tesoro escondido? Para quien desee lanzarse a la búsqueda de alguno, le mostramos una selección de los más codiciados e incluimos además los mapas que, supuestamente, señalan su emplazamiento. Es probable que la mayoría solo sean leyendas y jamás hayan existido, pero, ¿quién sabe? Si dichos tesoros realmente existen, permanecen intactos y ejercen una llamada que, cual canto de sirena (“venid a buscarme, venid a buscarme”...), lleva siglos retando a los más aventureros

EL ORO DE ATAHUALPA

En 1553, Francisco Pizarro exigió un rescate a cambio de la vida del emperador Atahualpa. El soberano prometió llenar una habitación de oro, y cumplió su palabra. Quien no lo hizo fue Pizarro, que aun así lo mandó ejecutar. En venganza, los incas robaron el oro y al parecer lo arrojaron al lago Yanacocha, en la región de Llanganati, en los Andes. En 1700, el español Atanasio Guzmán fue en busca del oro, y aunque no lo encontró, hizo un mapa de la región. El original no se conserva, pero sí una copia que hizo el explorador inglés Richard Spruce y que está en el Museo de Historia Natural de Londres. El propio Spruce realizó una expedición para localizar el tesoro, pero no regresó.

Atatahualpa

(1500-1533)
Fue el último emperador de los incas. Los españoles le ejecutaron a garrote vil tras haberle acusado de fratricidio, ya que había mandado matar a su hermano Huáscar (que se había aliado con los conquistadores para hacerse con el trono), y convirtió incluso su cráneo en una vasija de oro para beber.

MANUSCRITOS DE QUMRÁN
No todos los mapas de tesoros están dibujados. Algunos están escritos, como los famosos manuscritos del Qumrán, considerados como el primer documento conocido que habla de la existencia de una fortuna escondida. O mejor dicho de varias. Ya que entre otras cosas, los manuscritos señalan sesenta emplazamientos en Oriente Medio, donde supuestamente estarían escondidas varias fortunas en forma de oro. Numerosos cazatesoros han tratado de encontrarlas, pero todas los intentos se han revelado infructuosos.

EL FALSO MAPA DE EL DORADO
En 1617, el pirata inglés Walter Raleigh realizó su último viaje. Su intención era buscar El Dorado, una ciudad mítica de la que se decía que estaba repleta de fabulosas riquezas, en la actual Venezuela. Guiándose por los fantasiosos relatos de los nativos, el corsario envió una expedición dirigida por su propio hijo para buscar la ciudad, pero los ingleses fueron diezmados por los indios hostiles. Raleigh regresó a Inglaterra fracasado y con un mapa (arriba) de El Dorado, que dibujó tomando como base los relatos de los indígenas. Nadie en la corte se tomó en serio el documento, Walter Raleigh cayó en desgracia y fue ejecutado.

Walter Raleigh
(15542-1618)
Corsario británico amante de la reina Isabel I, contribuyó a la destrucción de la Armada Invencible, pero perdió el favor real tras varios fracasos y al enamorarse de una doncella. Fue acusado de traición y, según la costumbre, decapitado.

UN MAPA INEXISTENTE

Tras una fructífera carrera como pirata, Isabel I nombró a Henry Morgan gobernador de Jamaica, con lo que pasó de ladrón a policía, ya que recibió orden de acabar con los filibusteros del Caribe. Durante esos años amasó una gran fortuna, pero en 1672 fue acusado de traición. Antes de ser enviado a Inglaterra para ser juzgado, ordenó esconder parte de su fortuna personal. Morgan fue finalmente exonerado y regresó a Jamaica. Las leyendas dicen que su tesoro sigue escondido en alguna isla caribeña. No dejó mapa, pero Robert L. Stevenson le inventó uno apócrifo (a la derecha), que ilustró la primera edición de La isla del tesoro.

Henry Morgan
(1635 –1688)
El pirata con mayor éxito de la historia. Saqueó la riquísima ciudad de Panamá y murió de viejo gozando de honores.

EL TESORO DEL CAPITÁN KIDD

William Kidd (1645-1701) fue uno de los piratas más célebres de todos los tiempos. Cuando, tras años de fechorías, fue condenado a morir en la horca por un tribunal de Londres, trató de salvar su vida negociando con la Cámara de los Comunes. Les envió una carta en la que revelaba el lugar donde había escondido sus botines, a cambio de un indulto. Su oferta fue rechazada, y Kidd acabó subiendo al patíbulo. En 1929, un anticuario llamado Hubert Palmer compró un viejo escritorio en una subasta. Al restaurarlo, encontró en el interior de una pata hueca la supuesta carta que Kidd había enviado a las Autoridades. En ella se revelaban las coordenadas de una isla en el mar de la China donde estaba su tesoro. ¿Es real el documento? Es difícil creerlo, ya que en las coordenadas citadas no existe isla alguna.

Un padre entrena a su perro para que cuide que su hija haga los deberes y no mire el teléfono

Medios chinos se han hecho eco de una curiosa medida: Xu, un padre de familia, ha entrenado a su perro para que haga compañía y vigile a su hija durante los deberes. ¿El motivo? La menor se distraía a menudo con el móvil en lugar de centrarse con la tarea, por lo que el animal hace las veces de supervisor.


Un vídeo publicado por «Pear Video» muestra a una niña haciendo los deberes mientras el perro mantiene sus patas delanteras sobre el escritorio, observándola. La escena transcurre en Guiyang, en la provincia de Guizhou, al suroeste de China.

La grabación también incluye a la pequeña jugando con el animal. Varios usuarios de «Sina Weibo», lo que podría equivaler al Facebook chino, han criticado la situación, señalando que el padre estaría eludiendo sus responsabilidades y que, de seguir así, «será el perro el que entre a la universidad».

Las mejores fotos científicas del año

Los premios Fotciencia demuestran qué hay dentro de un cigarrillo, la belleza de la luz sobre las hojas o el primer plano del embrión de un ratón modificado. Estas son las siete fotografías más impresionantes de 2018 elegidas por El CSIC y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). Una exposición itinerante y un catálogo incluirán 50 de las instantáneas presentadas

«El abrazo»

La imagen de Cristina Sánchez-Camacho, seleccionada en la modalidad general, corresponde a un embrión de ratón de catorce días de desarrollo que nos permite ver la expresión de un gen de interés en diversas estructuras como las patas, el cerebro o el hocico del embrión.
Foto: Cristina Sánchez-Camacho

«Trampa de luz»

Un soporte especial, el esqueleto de una hoja de hiedra, junto a celulosa biodegradable y técnicas de nanotecnología, son las piezas fundamentales para fabricar nanoestructuras que crean este juego luminoso en la imagen de Cristiano Matricardi, seleccionada en la modalidad general.
Foto: Cristiano Matricardi

«¡Prohibido fumar!»

Fumar no solo es malo para salud, también para el medio ambiente. Las colillas suponen el 30% de la basura mundial, por delante de plásticos y envases. Cada colilla contiene más de 8000 sustancias contaminantes, es capaz de contaminar 10L de agua y tardará 10 años en degradarse. De los tres componentes de los cigarrillos (tabaco, papel y filtro) el más contaminante es el filtro (en la imagen, corte transversal). Fotografía seleccionada en la modalidad micro.
Foto: María Carbajo Sánchez

«Entrelazados»

Las hojas de Galium aparine se pegan a la ropa o a la piel debido a que poseen acúleos retrorsos en su superficie. Esta planta se denomina de numerosas maneras por esta cualidad de actuar como velcro (hierba pegajosa, lapa, azotalenguas, amor del hortelano, etc.). También se le ha llamado "cuajaleches" en alusión a otra de sus propiedades, la de cuajar la leche para hacer queso, algo para lo que se ha utilizado desde la antigüedad. Además, sus semillas tostadas y molidas tienen un sabor parecido al del café, por lo que han sido utilizadas como sucedáneo de este. En la imagen (seleccionada en modalidad micro), los detalles de los acúleos entrelazados uniendo dos hojas; también se observan las células vegetales.
Foto: Isabel María Sánchez Almazo. Coautoras: Dolores Molina Fernández, Concepción Hernández Castillo

«Manzana programable»

El desarrollo de la agricultura, la biotecnología y la tecnología en la industria se ha desarrollado enormemente en las últimas décadas, hasta el punto en que somos capaces de crear alimentos funcionales con gran impacto en la salud. Esta imagen, seleccionada en la modalidad sobre alimentación y nutrición, representa el momento actual en el que podemos modificar a nuestro antojo algunas de las características de los alimentos.
Foto: Jesús Miguel Rodríguez Castaño
«Las redes sociales del bosque»

El 90% de las plantas terrestres establecen a través de sus raíces una relación simbiótica con hongos beneficiosos del suelo. Estas asociaciones entre planta y hongo se denominan micorrizas y es lo que se aprecia en la fotografía, seleccionada en la modalidad agricultura sostenible.
Foto: Pablo Ibort Pereda

«Efecto Schlieren»

Lo que podemos ver en esta imagen es invisible. Lo que nos permite observarlo es denominado efecto Schlieren. Gracias a un espejo cóncavo, un haz de luz, una cuchilla de afeitar y una cámara, este fenómeno nos deja ver las variaciones en la densidad de un fluido (en este caso el aire) provocadas por las ondas de sonido o las variaciones de la temperatura. En esta fotografía apreciamos el movimiento del aire que genera el aumento de temperatura provocado por el calor que desprende una cerilla. Seleccionada en la modalidad ciencia en el aula.
Foto: Carla Blanco





Dormir y envejecer tienen el mismo proceso cerebral

Dormir y envejecer comparten un proceso cerebral común. Lo ha visto un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford (Gran Bretaña) que sugieren que sus hallazgos podrían allanar el camino para el diseño de nuevos tratamientos para el insomnio, un grave problema de salud pública actual. El 75% de los españoles reconoce que se despierta al menos una vez por la noche, y 3 de cada 10 afirman directamente que padecen insomnio.

Su investigación que se publica en « Nature», explica cómo el estrés oxidativo concluye al sueño. El estrés oxidativo también se cree que es una razón por la que envejecemos y una causa de enfermedades degenerativas. Nuestro descubrimiento, afirman, «nos acerca a la comprensión de la todavía misteriosa función del sueño y ofrece nuevas esperanzas para el tratamiento de los trastornos del sueño. También puede explicar por qué, como se sospecha, la falta crónica de sueño acorta la vida».

«No es accidental que los tanques de oxígeno lleven etiquetas de riesgo de explosión: la combustión incontrolada es peligrosa», indica Gero Miesenböck, director del Centro de Conducta y Circuitos Neuronales de la Universidad de Oxford, quien dirigió el equipo de Oxford. Y explica: «Los animales, incluidos los humanos, se enfrentan un riesgo similar cuando utilizan el oxígeno que respiran para convertir los alimentos en energía: la combustión contenida de manera imperfecta conduce al ‘estrés oxidativo’ en la célula. Se cree que esto es una causa del envejecimiento y un causante de las enfermedades degenerativas que arruinan nuestros últimos años. Nuestra nueva investigación muestra que el estrés oxidativo también activa las neuronas que controlan si nos vamos a dormir».

El equipo estudió la regulación del sueño en moscas de la fruta, el animal que también proporcionó la primera visión del reloj circadiano hace casi 50 años. Cada mosca tiene un conjunto especial de neuronas de control del sueño, células cerebrales que también se encuentran en otros animales y se cree que existen en las personas. En investigaciones anteriores, el equipo del profesor Miesenböck descubrió que estas neuronas de control del sueño actúan como un interruptor de encendido y apagado: si las neuronas están eléctricamente activas, la mosca está dormida y, cuando están en silencio, la mosca está despierta.

«Decidimos buscar las señales que activan las neuronas del control del sueño. Sabíamos por nuestro trabajo anterior que una diferencia principal entre el sueño y el despertar es la cantidad de corriente eléctrica que fluye a través de dos canales iónicos, llamados Shaker y Sandman. Durante el sueño, la mayor parte de la corriente pasa por Shaker», afirma Seoho Song, uno de los dos autores principales del estudio. Los canales iónicos generan y controlan los impulsos eléctricos a través de los cuales se comunican las células cerebrales.

«¿Por qué dormimos? -señala Song- ¿Qué causa que la corriente eléctrica fluya a través de la coctelera?». El equipo encontró la respuesta en un componente del canal Shaker.

El autor principal, Anissa Kempf, explica: «Suspendida debajo de la parte eléctricamente conductora de Shaker es otra parte, como la góndola debajo de un globo aerostático. Un pasajero en la góndola, la pequeña molécula NADPH, se mueve hacia adelante y hacia atrás entre dos estados químicos, lo que regula la corriente de Shaker. El estado de NADPH, a su vez, refleja el grado de estrés oxidativo que la célula ha experimentado. El insomnio causa estrés oxidativo, y esto impulsa la conversión química».
En una sorprendente demostración de este mecanismo, un destello de luz que cambió el estado químico de NADPH puso a las moscas a dormir.

Según el profesor Miesenböck, los medicamentos que cambian la química del NADPH ligado a Shaker de la misma manera podrían ser un nuevo y poderoso tipo de pastilla para dormir.

«Los trastornos del sueño son muy comunes y las pastillas para dormir están entre las drogas más comúnmente recetadas. Pero estos medicamentos conllevan riesgos de confusión, olvido y adicción. Dirigirse al mecanismo que hemos descubierto podría evitar algunos de estos efectos secundarios», concluye Miesenböck.





¿Es adictivo el azúcar?

Se estima que anualmente fallecen en el mundo más de dos millones y medio de personas a consecuencia de enfermedades relacionadas con la obesidad y el sobrepeso. Una pandemia, en la cual el azúcar juega una baza importante. Podríamos decir que es su cara más amarga.

El azúcar se disfraza con mil y una máscaras diferentes en nuestros menús y, en muchas ocasiones, cuesta distinguirlo a pesar de que nos esmeremos en la lectura del etiquetado de los alimentos.

Las compañías alimentarias han desarrollado todo tipo de argucias para referirse al astro rey de los hidratos de carbono con nombres que se nos antojan más bondadosos: sacarosa, melaza, jarabe de maíz, fructosa, concentrado de jugo de fruta, sorbitol, malitol, hidrolizados de almidón hidrogenados…

¿Qué diferencias hay entre estos tipos de azúcares?

La sacarosa está formada por una molécula de fructosa y otra de glucosa, y es el edulcorante más empleado en todo el planeta. Se calcula que representa las tres cuartas partes de todos los azúcares añadidos.

De los “azúcares invisibles”, aquellos que añade la industria alimentaria en bollería, caramelos, lácteos o refrescos, el ochenta por ciento corresponde a sacarosa. En función de la pureza se puede clasificar en azúcar blanco (99.5% de sacarosa) y azúcar moreno (85% de sacarosa).

Con las frutas, verduras, hortalizas y en la miel ingerimos fructosa. Es el hidrato de carbono más soluble y dulce; se utiliza en productos de confitería debido a su elevado poder edulcorante y a su incapacidad para formar cristales.

Otro de los hidratos de carbono que se emplea en la elaboración de productos de panadería y bebidas es la D-glucosa, también conocida como dextrosa; otro hidrato de carbono que aparece de forma natural en frutas y verduras.

En Estados Unidos hay una tendencia cada vez mayor a sustituir la sacarosa por jarabe de maíz como edulcorante. Este jarabe tiene una elevada concentración de fructosa –hasta el 90%- y su uso es controvertido, ya que hay estudios que demuestran que su consumo se asocia a un aumento de la prevalencia de obesidad.

Los polialcoholes o azúcares-alcoholes son otra familia de hidratos de carbono. A este grupo pertenecen, por ejemplo, el sorbitol, xilitol, manitol o maltitol. En algunas frutas aparecen de forma natural, pero lo más habitual es que se añadan a los alimentos como edulcorantes.

Estos polialcoholes gozan de buena prensa ya que provocan una cierta sensación de frescor en la cavidad bucal, no favorecen la aparición de caries y, además, se absorben en menor cantidad en el aparato digestivo. Con frecuencia se emplean como aditivos en helados, repostería y chicles.

¿Puede haber adictos al azúcar?
Un equipo de investigadores de la Universidad de California en los Ángeles (UCLA) demostró que el azúcar es adictivo, entendiendo por adicción una enfermedad del cerebro que se manifiesta por el uso compulsivo de una sustancia, a pesar de que se conozcan sus consecuencias perjudiciales.

En estudios realizados con roedores se ha demostrado que aquellos animales que consumían cada vez una mayor cantidad de azúcar –se elevó de 37 ml/día a 112 ml/día- mostraban alteraciones compulsivas similares a las que tienen los adictos a drogas.

Los animales de laboratorio mostraban un deseo imperioso de ingerir azúcares, lo que en inglés se denomina “craving”, necesitando una dosis cada vez mayor para conseguir el efecto inicial –tolerancia-, otro comportamiento que se observa en toxicómanos.

Por último, pero no por ello menos importante, en estos roedores se observó que cuando se les retiraba el azúcar, al que los investigadores les había acostumbrado, experimentaban síntomas y señales biológicas similares a las que presentan los pacientes adictos cuando se interrumpe la administración de la droga. Un efecto que se conoce a nivel popular como “mono”.




Hipnótica y variada selección de GIFS (159)