9 estrategias para salvar conversaciones incómodas

1. Haz un cumplido
¿Por qué es tan fácil olvidar el nombre de alguien a minutos de conocerlo? Porque no estabas escuchando realmente—estabas muy ocupado pensando que decir después. Una manera fácil de dar la vuelta a ese egoísmo natural y propulsar hacia adelante conversaciones incómodas es abrirse con cumplidos.

Cuando conozcas a alguien por primera vez, “haz un cumplido a esa persona cuando repitas su nombre, así ayudarás a anclarlo e incrustarlo incluso más profundamente en tu memoria”, dice el mentalista profesional Oz Pearlman, quien a veces debe recordar los nombres de cientos de personas que acaba de conocer para su acto.

Si halagas a Alissa sobre su collar, instantáneamente preparas a tu cerebro para recordar su nombre la próxima vez que veas ese collar, dice Pearlman. “Como extra, todo el mundo disfruta de los halagos, así que ese cumplido puede hacer que también te recuerden”.

2. Haz muchas preguntas—buenas preguntas
Investigaciones muestran que en las conversaciones con personas desconocidas, tendemos a calificar la experiencia basada en nuestra propia actuación, no la de ellos. Y hay más: la experiencia de hablar sobre nosotros mismos puede ser más placentera que comida o dinero.

Así que, ¿cómo le puedes dar a tu compañero de conversación el placer de una buena conversación? Hazle preguntas—muchas preguntas, y unas que requieran respuestas de más de una vaga palabra (una buena regla es, si tu pregunta puede ser respondida con “bien”, no la preguntes).

Evita el trabajo si puedes; en su lugar pregunta sobre juego—“Qué te mantiene ocupado afuera del trabajo?”, es una buena manera de empezar.

Según Debra Fine, autora de The Fine Art of Small Talk, una pregunta que básicamente garantiza poner a alguien en una mentalidad positiva y abrir las puertas de su personalidad: “¿Cuál ha sido el realce de tu año hasta ahora? Esto permite a la persona mostrar su mejor cara y, si su realce incluye un tema en el que también estés interesado, podría poner los cimientos de una verdadera amistad.

3. Haz un juego de la platica
Si sigues haciendo preguntas a la persona y siguen sin darte nada de vuelta, ve a la yugular y conviértelo en un juego. Según Jeanne Martinet, autora de The Art of Mingling, la charla debería ser divertida como un juego de tenis, no seria como una entrevista de trabajo.

¿El juego que suele utilizar? “Yo diré algo como, ‘Dime tres cosas sobre tu compañía, y yo adivinare cuál compañía es’, o, ‘¿qué es lo que estás bebiendo? Espera—déjame adivinar’. Ponlos de humor”.

4. Intenta hacer su día mejor
Si tu compañero de conversación aún no está mordiendo el anzuelo, haz las cosas aún más fáciles para ellos al hacer la pregunta favorita de la investigadora de juegos Jane McGonigal: “En una escala del uno al diez, ¿cómo estuvo tu día?”.

Cualquiera puede pensar en un número entre el uno y el diez, dice McGonigal, y seguramente irán sumando su respuesta a la medida en la que hablan. Cuando respondan, pregúntales esto: “¿Hay algo que puedas hacer para pasar de un seis a un siete (o de un tres a un cuatro, etc.)?”. Te sorprendería lo feliz que este pequeño gesto puede hacer a alguien en las conversaciones.

5. Juega la carta de simpatía
¿Estás listo para usar la manera de los tramposos para avanzar en conversaciones incómodas? Memoriza tres palabras mágicas: “eso suena difícil”. “Casi todos en el mundo creen que su trabajo es difícil”, escribió el empresario Paul Ford en su ensayo viral, “How to Be Polite”.

“Una vez fui a una fiesta y conocí a una mujer muy hermosa cuyo trabajo era ayudar a las celebridades a usar joyería Harry Winston. Podía ver que estaba decepcionada de ser presentada a este gigante arrugado en camiseta estampada, pero cuando le dije que su trabajo me parecía difícil se animó y hablamos por 30 minutos sobre zafiros y Jessica Simpson”.

6. Busca su opinión
Este consejo ha sido probado por por Benjamin Franklin. En su autobiografía, Franklin describe un “viejo máximo” que le ayudó a lo largo de su carrera política: “Quién te haya hecho bien una vez estará más preparado para hacerte otro, que a quien has obligado ti mismo”.

En otras palabras, si pides a alguien un consejo o un favor y te obligan, estarán psicológicamente preparados para que les agrades y te ayudarán de nuevo (hoy este fenómeno se conoce como El efecto Ben Franklin).

Así que, si en cierta edad quieres hacerte querer por un extraño y mostrarle que valoras su mente, pídeles su consejo en algo. Si te lo dan, se sentirán importantes y valorados—y puede que aprendas algo en el proceso.

7. Pasa el tema a alguien más
En las conversaciones no todos van a estar fascinados por ese documental con el que estás obsesionado. Si la conversación ha estado “fluyendo” por 20 minutos porque no puedes parar de hablar, no está fluyendo realmente.

“Cuando (la gente) domina la conversación, están hablando a alguien, no con alguien”, cuenta a HuffPost el experto en charla Bernardo Carducci, PhD. Evita caer en esa trampa al hacer un punto de dejar que las otras personas contribuyan a la conversación, recomienda. Si cambian el tema cuando les das la oportunidad, déjalos.

8. La repetición es la clave
Sí, es posible cambiar de tema en las conversaciones sin que la otra persona sepa lo aburrido que estás. Empieza por repetir lo último que la persona dijo para sumar a su punto, sugiere Anna Sale, creadora del podcast Death, Sex & Money.

“Eso es muy efectivo porque estás diciendo, ‘te he estado escuchando. Escucho lo que estás tratando de decirme. Ahora vamos a cambiar a otra cosa’”, cuenta a Real Simple. Cuando te alejas, la otra persona sentirá que dejó claro su punto.

9. Sal con gracia
Cuando tu conversación alcanza una conclusión natural, aprieta el gatillo diciendo “No te voy a entretener más” o “Mándale saludos a (persona en común) antes de hacer tu escape. Adam Dachis, co autor de The Awkward Human Survival Guide, añade que el contexto puede darte la estrategia de salida perfecta.

“Si estás en una fiesta, vete por una copa; si estás en el trabajo, te puedes ir por café. También puedes decir, “es agradable hablar contigo, pero debo hablar con alguien antes de que se vaya’”.





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