El extraño caso de las mujeres ayunadoras

Con tan solo 17 años, la joven Mollie Fancher gozaba de una extraña fama en los círculos científicos y religiosos del Reino Unido. Decía que haber dejado de comer le había permitido desarrollar poderes mágicos como predecir eventos y leer sin necesidad de usar los ojos. El caso, conocido como “el enigma de Brooklyn” motivó a que decenas de expertos dedicaran tiempo a investigar si los dichos de Mollie eran posibles. Por desgracia, también inspiró a que algunas adolescentes siguieran su ejemplo, dando como resultado el fenómeno de las mujeres ayunadoras.

Aunque nunca se pudo comprobar que los supuestos poderes de Fancher eran ciertos o si el ayunar por 14 años podría ayudar a ver el futuro, el daño ya estaba hecho y durante la época Victoriana se reportaron decenas de casos donde jóvenes se privaban de consumir alimentos para tener poderes o, incluso, alcanzar la divinidad. Esta es su historia.

¿Quiénes eran las mujeres ayunadoras?
Las mujeres ayunadoras, según reportes recuperados por historiadores, fueron un grupo de mujeres en la etapa de pubertad o adolescencia que decían poder sobrevivir largos periodos de tiempo sin comer. Gracias a ello, las ayunadoras supuestamente desarrollaban poderes mágicos o incluso podían alcanzar la santidad.

Si bien, este tipo de casos se registraron durante la época Victoriana –específicamente en la última mitad de los años 1800–, los primeros registros de mujeres que limitaban sus alimentos se realizaron en la Edad Media, con las señaladas siendo consideradas santas por los creyentes.

Debido a lo extraño de sus casos, las mujeres ayunadoras fueron seguidas con interés por médicos. También se comercializó con sus experiencias, sumándolas como seres de exhibición en museos y ferias. Sin embargo, el mayor peligro recayó cuando un grupo de religiosos intentó exponer a las chicas como pruebas de fe.

El terrible caso de Sarah Jacob
Tal fue el caso de Sarah Jacob, una joven galesa que fue privada de todo alimento con tal de continuar con una leyenda que afirmaba que no había comido desde los 12 años. Era “un milagro”.

Después de que su salud comenzó a deteriorarse, la chica fue internada en el Hospital de Guy. El personal a su cargo recibió la instrucción de no negarle alimento, si ella lo pedía. Si comía, las enfermeras deberían ver lo que pasaba y registrar la actividad. Tras dos semanas en aislamiento, Sarah comenzó a debilitarse física y mentalmente.

A pesar de que la vida de la joven corría peligro, sus pares se rehusaron a que se alimentara. Días más tarde Jacob murió de inanición. Fue hasta entonces que se descubrió que la “mujer ayunadora” comía pequeñas porciones de comida en secreto. Al estar bajo extrema supervisión, su único sustento fue interrumpido de golpe. La justicia de Gales se enteró de la situación y condenó a los señores Jacob por homicidio.

La explicación detrás de las mujeres ayunadoras
La proliferación de mujeres ayunadoras en el Reino Unido encendió las alarmas de la sociedad médica y las autoridades.

Siguiendo diversas investigaciones, se supo que quienes afirmaban tener poderes sobrehumanos como producto de haber dejado de comer mentían o simplemente estaban atravesando por periodos de histeria provocados por la falta de alimento. La verdad detrás de los casos se comunicó en toda clase de medios para que las imitadoras pararan y no pusieran su vida en peligro.

Años más tarde, los casos siguen fascinando a la sociedad. Más allá de las elaboradas historias que se construyeron alrededor de cada una de las mujeres –incluyendo aquellas que también sufrían estigmas–, el fenómeno social fue identificado como una especie de anorexia primitiva. Con la atención necesaria, quienes habían dejado de comer seguirían haciéndolo hasta alcanzar su cometido. Por desgracia, en la mayoría de los casos, el final fue la muerte.



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