La muerte de Twitter será lenta pero no dramática ni explosiva

Mientras los empleados huyen en masa de Twitter, y tanto los de dentro como los de fuera alertan de que la red social puede dejar de funcionar en cualquier momento, muchos han pasado estas últimas noches actuando como si Twitter estuviera ya muerto. Pero como millennial geriátrico, no estoy preparado para un funeral.

He visto crecer y caer a Friendster, MySpace, Xanga, LiveJournal, Google+, Flickr, Digg y muchos más, como Tuenti en España, pero muy pocos mueren de verdad, y cuando lo hacen no suceden como un estallido definitivo espectacular que algunos parecen esperar.

Estoy convencido de que Twitter no desaparecerá, ni de que se evaporará de la noche a la mañana. Dicho esto, también estoy seguro de que Twitter no será lo mismo después de la multimillonaria apuesta de Elon Musk. Y aunque Twitter ha sobrevivido a muchas turbulencias, y existen motivos para ser optimistas sobre este último giro, bueno, ya hemos visto cómo funcionan estas cosas.

A menos de que Elon Musk decida volver a sacar la empresa a bolsa, venderla por unos centavos o hacer algo completamente imprevisible (siempre una posibilidad real cuando Musk está involucrado), Twitter terminará como terminan la mayoría de las redes sociales: con un largo y lento declive hacia la irrelevancia.

Esto es lo que creo que ocurrirá:
1 — Los usuarios avanzados empiezan a abandonar el barco
Ya hemos visto algo de esto: fue noticia cuando Nibel, el pseudoinfluencer de videojuegos respetado por su capacidad para encontrar y compartir rápidamente noticias de última hora, abandonó Twitter inmediatamente después de la adquisición de Musk.

Si entras en Twitter hoy en día, verás a muchos otros tuiteros habituales indicando a sus seguidores dónde encontrarlos en alternativas como Instagram, Tumblr o Mastodon. Es de esperar que esto continúe, especialmente hasta que haya más claridad sobre el futuro de la red social.

2 — Las cosas empezarán a romperse
Los expertos de la compañía han estado alertando cada vez más de que, a raíz de las reducciones masivas de personal de Twitter, se espera que la seguridad se vea afectada. Al principio, serán cosas molestas, como que los nuevos tuits tarden en cargarse o que las fotos no se muestren correctamente. Esto podría convertirse en apagones periódicos, como en la famosa "Failwhale" de la primera época de Twitter.

La combinación de inestabilidad de la app y la ausencia cada vez más notoria de usuarios importantes e influencers hará que los usuarios promedio de Twitter pasen menos tiempo en la red social.

He probado Mastodon durante horas y no sé si reemplazará a Twitter, pero ha sido como viajar en el tiempo a los orígenes de las redes sociales

3 — La era del fracaso
Una vez que se rompe un hábito diario, es difícil recuperarlo. Cuando los usuarios dejen de actualizar Twitter porque ya no sea fiable, empezarán a pasar más tiempo en otras plataformas.

Twitter seguirá estando ahí, y una parte significativa de los usuarios activos diarios permanecerá, pero probablemente será un periodo de estancamiento y declive mientras Musk y el equipo superviviente de Twitter se centran en reconstruirlo.

4 — La gran novedad
Surge lo nuevo. El barco se endereza, la estabilidad se soluciona (o se arregla en su mayor parte) y las nuevas características prometidas desde hace tiempo empiezan a tomar forma.

En este punto, el asunto se convierte en una historia sobre el retorno: ¿Podrá la novedad reconquistar a los usuarios que han dejado de utilizarla o abrirse paso entre nuevos públicos?

Esto, históricamente, tiene un éxito desigual: mientras que el giro de Facebook para centrarse en el móvil dio muy buenos resultados, el plan de MySpace para convertirse en una página de música se diluyó. En el caso de Twitter, ya sabemos que Musk planea resucitar Vine, la legendaria aplicación de vídeos cortos de Twitter.

Hay que ser optimista, sin duda. Si la estrategia "hardcore" de Musk para Twitter da resultado y se convierte en la "app para todo" que lleva tiempo imaginando, podría llegar a un público nuevo y enorme. Al mismo tiempo, esta táctica ya ha distanciado a algunos de los usuarios y creadores de contenido más fieles a Twitter, poniendo en peligro el futuro del servicio.

5 — Avanzando a paso de tortuga
Si Twitter no alcanza la velocidad de crucero en el paso 4, este es el momento en el que debemos esperar a que pase el tiempo. La nueva web, independientemente de su aspecto, mantendrá un número básico de usuarios, que ni crecerá ni se reducirá muy rápidamente. Los usuarios más activos que se marcharon en las primeras fases se reubicarán en la plataforma alternativa que hayan elegido, y probablemente no volverán en gran número.

Al final, la mayoría de las redes sociales acaban retrocediendo en esa quinta etapa, decayendo pero sin llegar a morir. Puede que nunca haya un gran final para Twitter, sólo una serie de "continuará" a medida que todos, excepto los incondicionales, dejen de prestar atención.



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