¿Por qué se representa al diablo con cuernos y pezuñas?

Si nos pidieran hacer una representación gráfica del diablo es más que probable que lo dibujáramos con cuernos en la cabeza y pezuñas de cabra. Si el Mal es un concepto, ¿por qué la religión le ha dado este aspecto al diablo? Tal vez nunca nos hayamos preguntado de dónde viene esta imagen y qué representa cada elemento. 

Hay muchas respuestas para ello. Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre cuándo se popularizó esta representación del diablo y de dónde procede. El aspecto del diablo no se describe en la Biblia, según Marina Montesano, profesora de Historia Medieval en la Universidad de Mesina.

Se le identifica con la serpiente del Jardín del Edén que convenció a Eva de comer el fruto prohibido del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal; sin embargo, nunca se mencionan sus cuernos y pezuñas.

La representación del diablo como una cabra no aparece en las imágenes medievales o incluso renacentistas. Pero la idea de un diablo con cuernos y pezuñas hendidas estaba firmemente establecida en el siglo XIX.

El dios Pan
La mayoría de las fuentes que hablan acerca de por qué el diablo tiene cuernos y pezuñas coinciden en que la imagen procede de un personaje vital en la mitología griega: Pan, el dios de la naturaleza, de los pastores y de los rebaños, quien solía mostrarse en forma de fauno o sátiro con patas traseras, pezuñas y cuernos.

Los primeros escritores cristianos etiquetaron a Pan como un demonio en su intento de persuadir a la gente para que abandonara el politeísmo en favor de la nueva religión. Pero Pan no era especialmente importante en el panteón clásico, y su clasificación como un demonio no explica por qué el principal de ellos (Satanás) se parece a un sátiro.

Ronald Hutton, historiador de la Universidad de Bristol, sugirió que las representaciones del diablo con cuernos se originaron en un “culto a Pan” literario, que unía una visión romántica de la naturaleza con el antiguo dios griego, y que ha llevado a la identificación moderna de Pan con el diablo, dijo Hutton a Live Science.

Los cristianos creían que los dioses paganos rivales, como el egipcio Bes o el griego Pan, eran demonios responsables por las guerras, las enfermedades y los desastres naturales.

Cuando el diablo llegó al arte occidental, algunas representaciones incorporaron los atributos físicos de esos dioses, como el vello facial de Bes y las patas de cabra de Pan.

Azazel y otros demonios

Por otro lado, el demonio Azazel está relacionado con la leyenda judía del ritual del “chivo expiatorio”, en el que una cabra maldita es enviada al desierto en Yom Kippur, el “Día de la Expiación”, cargando los pecados del pueblo judío.

Algunos historiadores sugieren que las antiguas asociaciones de las cabras con el inframundo explican las representaciones modernas del demonio con cuernos y pezuñas de cabra.

Autores como el historiador de la Universidad Hebrea Alexander Kulik sostiene que la representación del demonio con cuernos y pezuñas se originó en la literatura judía temprana. Esto puede verse en el Apocalipsis griego de Baruc, un texto escrito en griego entre la caída de Jerusalén en el año 70 d. C. y el siglo III.

El texto describe una raza de demonios que tenían cuartos traseros de asno, afirmando que construyeron los niveles más bajos de la Torre de Babel; Kulik argumenta que este pasaje muestra la noción de demonios “tipo sátiro” que existía en el pensamiento judío de la época.

Esta descripción podría haber influido en las posteriores representaciones cristianas del diablo como sátiro, según Kulik, posiblemente a través de autores cristianos que estudiaron textos judíos.



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